Kate abre la puerta prácticamente desesperada y al hacerlo se encuentra con la persona que esperaba. Castle se abalanza sobre ella de un abrazo, intentando relajar su ritmo cardiaco acelerado por haber prácticamente llegado corriendo.
-Oh, dios, Kate…
-¿Castle, que haces aquí? ¿Qué sucede?
Kate sabe que Rick tiene que ser Christian, pero quiere que él se lo confiese.
-¿Estas bien?
-Físicamente hablando, si… ¿Por qué no habría de estarlo?
-Porque… es que… tuve un mal presentimiento.
-¿Un mal presentimiento?
-Sí. Estaba… volviendo a la ciudad y sentí que algo malo te pasaba… entonces, vine.
-Podrías haberme llamado. Digo, para no molestarte en venir hasta aquí.
-Sí, claro, lo que sucede es que…
-… ¿Qué sucede, Rick? Nunca te quedas sin palabras.
Rick aún no se recompone del susto que tenía.
-Ven, toma asiento. Te traeré algo de beber.
Rick asiente y se acomoda en el sofá, escondiendo el rostro entre ambas manos.
Kate le trae un vaso de jugo de naranjas.
-Toma, cálmate, Rick.
Él bebe el juego y poco a poco se calma. Ella toma asiento a su lado.
-Rick… Ahora dime la verdad…
-¿De que estas hablando?
-¿Qué haces aquí?
-Ya te dije, un mal presentimiento.
-Vamos, Castle… no eres creíble.
Rick la mira a los ojos sin saber que decir ante eso.
-¿Cuándo te distes cuenta?
-¿De qué?
-Vamos, Kate, ya sabes… Christian Rivers.
Ella se sonríe.
-¡Lo sabía!
-Pensé que había cuidado cada detalle. Soy escritor, creo personajes como medio de vida…
-…No lo has hecho tan bien esta vez. En esencia eras tú. ¿Por qué hiciste eso, Rick?
-Porque te dije que te olvides de mí, y no quería retractarme, pero la verdad es que yo no puedo olvidarme de ti, Kate. Y cuando vi tu anuncio de alquiler, me pareció un buen plan.
Ella solloza.
-¿Hasta cuándo pensabas seguir con los mails?
-Hasta cuando tú me dejaras de responder. Pensé que sería un modo de acercarme a ti. De saber de ti… pero me asusté mucho cuando no me contestaste mas…
-No sé si tomarlo como un acto romántico o estúpido, Castle.
-Yo opto por romántico.
Él la toma de la mano. Ella se sonríe.
-¿Realmente ibas a alquilar mi apartamento?
-Claro que sí. Así podría venir aquí cuando te extrañase.
-Y… ¿Qué significa esto para nosotros, Rick?
-No lo sé.
-¿Aun… aun tienes la sortija?
Rick se sonríe
-No pude deshacerme de ella… ¿por qué preguntas?
De su bolsillo extrae la sortija.
Kate la toma y se la coloca.
-No será fácil… ambos tendremos que adaptarnos… que aprender a transitar una nueva vida… pero si aún estas dispuesto… quiero ser tu esposa, Rick.
-¿De verdad, Kate?
Ella asiente sin poder contener las lágrimas y la sonrisa.
El la abraza con todas sus fuerzas.
-Lo fácil es aburrido. Lo nuestro va a ser increíble, Kate. Te lo prometo.
Se besan apasionadamente, y luego se quedan abrazados, imaginando esta nueva etapa que se viene en sus vidas…
¿Fin?
