Hora y media después del avión aterrizado en New York, Kate y Rick llegan al departamento de él.

Dejan su equipaje y se encuentran con Martha que viene sonriente descendiendo las escaleras, cartera en mano y con el tapado puesto.

-¡Dios mío! ¡Kate! ¡Qué alegría verte, querida!

Abraza a Kate.

-¿Has venido de visita?

-No, Martha, de echo he vuelto para quedarme… en New York digo, no aquí.

-Eso es fantástico… entonces, ¿la boda sigue en pie?

-Sí, madre, y más en pie que nunca.

Él se sonríe y Kate le devuelve la sonrisa.

-Oh, los felicito, queridos… denme un abrazo.

Martha los apretuja en un abrazo a los dos juntos.

-Alexis estará aquí mañana. Se pondrá muy feliz de verlos… bien yo iba de salida, pero me gustaría verlos esta noche para cenar, ¿Qué les parece? Invita a tu padre, Kate.

-Oh, gracias, Martha, lo hare.

Martha se va dejándolos solos.

-Tal vez debería ir a mi apartamento… hace mucho que no he estado allí…

-Sabes que no tienes que ir… puedes vivir aquí.

-Lo sé, Rick. Pero prefiero que todo sea como antes… a veces aquí, a veces allí. Hasta que nos casemos.

-Bien, si eso quieres, me parece bien. ¿Iras a la comisaria?

-Debería ir a hablar con Gates… a ver si puedo regresar, pero la verdad es…

-¿Qué sucede, Kate?

-Tengo miedo que no me devuelva mi trabajo.

-Eso no pasará. Vamos, te acompaño a la comisaria ahora. Pasemos casualmente a ver a los chicos y veamos que sucede. ¿Qué dices?

-No lo sé…

-Vamos…

Él la toma de una mano y terminan yéndose.

Entran en el piso de homicidios de la comisaria 12, y enseguida se cruzan con Ryan que los recibe con un abrazo.

-Me alegra mucho verlos por aquí, chicos. Se te extrañaba Beckett… y a ti también, Castle.

-Yo extrañaba verlos, ¿Dónde está Espo?

-Salió a traer a un sospechoso… ya debe estar por venir.

-¿Qué tal todo por aquí, Kevin?

-Bien… Ha habido algunos cambios… No tan buenos.

-¿Qué cambios?

-Hola, Kate… creo que soy el cambio "no tan bueno" al que se refiere el detective Ryan.

Kate se gira a ver a quien le habla aunque ya sabe de quién se trata.

Allí desde el umbral de una puerta le habla el detective Tom Demming, con su increíble sonrisa siempre presente.

-¿Tom? ¿Qué haces aquí?

-Trabajo aquí. Cuando te fuiste me ofrecieron tu puesto, y acepte, así que pedí el pase desde Robos, y aquí me ves.

-¿Tu eres el nuevo detective de homicidios al mando?

-Ese soy yo. ¿Tú que haces aquí, Kate?

-Yo… vine de visita nada más.

Castle la mira sin entender por qué de repente se echó para atrás en hablar con Gates. Kate intenta no mirarlo.

-¿De visita en la comisaria o en New York?

-En la comisaria…

-¿Renunciaste al FBI, Kate?

-Así es.

-Creo que has cometido el peor de los errores…

-…Creo que no te incumbe, Demming.

-Oh, Castle. Casi ni me di cuenta que estabas allí parado. Siempre a la sombra de Kate.

-¡Tom, por favor!

-Bien, aquí estamos trabajando, así que si ya realizaron su visita…

-Sí, ya nos vamos.

-No. Kate viene a hablar con Gates.

Kate lo fulmina a Rick con la mirada. Pero luego se suaviza porque sabe que es en su mejor interés.

-Gates está en su despacho.

-Bien…

Kate y Rick se dirigen al despacho de Gates pasando a Demming, y dejando a un incómodo Ryan que no sabe donde meterse.

Kate golpea la puerta de Gates. Y enseguida oye el permiso para pasar.

Entra cerrando la puerta. A Gates se le ilumina el rostro al verlos.

-¿Beckett, Castle? No creí volver a verlos por aquí. ¡Que sorpresa! Por favor pasen, tomen asiento.

Ellos se sientan.

-Buenas tardes, Capitán.

-Nada de capitán, no trabajas aquí, Kate. Dime Victoria.

El "no trabajas aquí, Kate" le hace helar la sangre. Tiene miedo de pedir su empleo y que no se lo den.

-Victoria… yo…

-Ya sé que has renunciado al FBI, me ha llamado un conocido que tengo allí. No soy quien para opinar sobre eso. Si tomaste esa decisión seguro que es lo mejor.

Gates concluye eso mirándolo a Rick.

-Sí, lo es. Vamos a casarnos.

-Oh, los felicito. Es una hermosa noticia. De verdad.

Kate y Rick sonríen distendiendo un poco la situación.

-Gracias.

-Gracias, Victoria.

-Kate… seamos sinceras… ¿has venido aquí a pedirme tu empleo de regreso?

-No sé si eso es posible, ya que… Demming está aquí ahora.

-Para serte franca, nunca has renunciado aquí.

-¿Qué?

-El señor Castle no es el único con contactos, Kate. Intuí que esto podía pasar, por lo cual, he movido algunos hilos y he dejado su puesto en suspenso por licencia… el tema es que se demoró en volver más de lo que pensé y debí asignar a alguien nuevo, pero puedes volver, Kate, con algunas condiciones…

-Oh, gracias, señor, esto es… increíble.

-Aun no te he dicho las condiciones.

-¿Cuáles son esas condiciones? ¿Yo no puedo volver, verdad?

-No se trata de eso, Castle. Sabes que con tu amistad con el alcalde, tu puedes siempre volver aquí, nos guste o no.

-Entonces, ¿Qué es, Victoria?

-Veras, Kate… el detective Demming está a cargo ahora de tu equipo, y eso a menos que renuncie o sea trasladado por propia voluntad es inmodificable, a menos que me dé motivos de despido. En este momento no tengo otro equipo al que asignarte… por lo cual, puedes volver a trabajar con tu equipo pero Demming estará a cargo. ¿Qué dices?

Kate mira a Rick. Sabe que si acepta, las cosas serán distintas a siempre, y no serán sencillas, pero ella eligió este giro en su vida ahora debe enfrentarlo.

-Bien… No es lo que esperaba, pero ¿Qué podía esperar?, yo me fui… Si Castle puede volver también, entonces vuelvo. No es que sea una imposición…

-…Lo entiendo. Me alegro de tenerlos de vuelta. Y entre nosotros… Demming es muy carismático y galán pero a mí no me compra, así que cualquier problema me lo comunican.

-Sí, señor.

-Aquí tiene su arma y placa. Bienvenida, detective Beckett.

Ella se sonríe. Toma su placa y arma y le estrecha la mano a Gates. Castle la sigue.

-Tómese unos días… los espero aquí el lunes.

-Bien. Aquí estaremos.

-Hágame el favor y dígale a Demming que venga.

-Sí, señor. Adiós.

-Adiós.

Kate y Rick salen del despacho de Gates.

-Tom… Demming, Gates quiere verte.

El sin decir nada entra al despacho de Gates.

Kate le comunica las noticias a Kevin y enseguida llega Esposito y se abrazan y le cuentan las noticias también.

Demming enseguida sale del despacho de Gates.

-Bien, óiganme todos… La detective Beckett vuelve a trabajar en la 12. Se incorporara el lunes. Ah y también vuelve Castle.

Todos los presentes aplauden.

-Bueno, bueno, bueno… basta de pavadas. A trabajar.

Le estrecha la mano a Kate.

-Bienvenida, Kate.

-Gracias, Tom.

-Por cierto, luego te hare colocar un escritorio.

Kate mira a su antiguo escritorio ocupado por las cosas de Demming.

-Oh, claro. Gracias.

-Los veo el lunes.

-Aquí estaremos.

Kate y Rick se van.

Una vez fuera del edificio, Kate se pone a llorar.

-¿Qué sucede, Kate?

-No sé si voy a poder trabajar bajo las órdenes de Demming, Castle.

-Yo estaré aquí contigo, Kate. Podrás. Y veras que en poco tiempo ese volverá a ser tú puesto nuevamente.

Castle la abraza y luego le da un cálido beso. Detienen un taxi y parten rumbo al departamento de el a preparar la cena con sus padres.