Ness ha tenido muchas aventuras, incluso desde pequeño.
Cuando Ness tenía más o menos como siete años, un día cualquiera, él estaba ya aburrido de jugar con sus juguetes, le pidió permiso a su mama y salió junto con King a la cuidad de Onett.
Fue a caminar un rato, iba a entrar a la biblioteca pero no lo dejaron entrar, "no se permiten perros pulgosos aquí" decía la recepcionista.
Ness decidió ir un poco más lejos esta vez, no lo dejaban ir tan lejos, pero tenía mucho tiempo, además todas las ciudades cercanas eran seguras.
Llego a la cuidad de Onett y allí compro algunas golosinas en la tienda, se sentó en la orilla de la calle y se puso a comer sus dulces.
Ya satisfecho Ness continúo su viaje. Salió felizmente hacia la siguiente cuidad, era Twoson.
Ness iba caminando viento todas las cosas a su alrededor, ardillas, mariposas, arboles enormes, y muchas cosas aún desconocidas para él.
"Auch" dijo Ness al estrellarse contra algo.
"Fíjate por donde vas" dijo una niña rubia de moño rosa.
Ambos se levantaron del suelo y comenzaron a pelear sobre quien tenía la culpa del repentino choque.
Después de hablar y pelear un rato, Ness noto algo extraño entre los arbustos, era un sonido, algo se movía.
Ness y la niña se acercaron curiosos a ver lo que había entre los arbustos. Ness movió los arbustos y algo salió. Era un conejo blanco.
El conejo corrió asustado hacia más adentro del bosque.
Ambos niños corrieron tras el conejo y mientras más se adentraban en el bosque, mas rápido corrían y mas rápido corría el conejo.
El conejo llego a un camino sin salida, "lo tenemos" decía la niña con mucha emoción.
De repente un rugido se oyó muy cerca, la niña y Ness retrocedieron un poco.
Era un lobo y parecía que se iba a comer al conejo. El conejo quedo paralizado del miedo, así que no pudo correr.
"Vámonos, vámonos" decía Ness jalando a la niña de la mano. La niña le decía a Ness que no podían dejar morir al conejo.
Ness no le hiso caso y siguió jalándola de la mano, y cuando ya se iban, Ness noto que el lobo se abalanzó repentinamente sobre ambos.
Ness se puso enfrente de la niña, se armó de mucho valor y uso "PSI Fire". Una pequeña llama salió del dedo de Ness.
El fuego golpeo al lobo, lo daño un poco, pero solo se puso más furioso, rugía y se podían ver sus enormes colmillos.
Ness voltio a ver a la niña, estaba detrás de Ness muerta del miedo.
El lobo ataco una vez más a los niños.
Ness intento hacer "PSI Fire" de nuevo, pero su energía ya estaba agotada.
Ness tomo un bate que traía en su mochila, corrió y golpeo al lobo con todas las fuerzas que tenía.
El lobo cayó al suelo, y aunque no lo derrotaron, el lobo salió huyendo.
Ambos estaban muy asustados pero fuera de peligro.
"¿Niña estas bien?" preguntaba Ness con dificultad ya que le faltaba un poco el aire.
La niña iba a decir algo, pero estaba tan asustada, que comenzó a llorar.
Ness trato de consolar a la niña de cabellos rubios, sin embargo fue inútil.
Después de un rato Ness tuvo una idea.
Ness volteo a donde estaba el conejo, tenía tanto miedo que no se movió ni un centímetro. Ness fue y lo tomo.
Se puso frente a la niña que estaba sentaba en el suelo y la niña volteo hacia arriba. Entonces Ness dijo algo.
"Te lo regalo" le dijo Ness estirando sus brazos.
"¿De verdad?" decia la niña aun con lágrimas en toda su cara.
"Si además es asustadizo como tú, se llevaran bien" dijo Ness sonriente.
La niña tomo al conejo y lo abrazo.
Más tarde Ness y la niña salieron del bosque, al camino a Twoson.
Aunque al principio discutían un poco, ahora eran amigos
-"¿Niña cómo te llamas?"- pregunto Ness.
-"Yo me llamo Paula"- le respondió a Ness más calmada.
-"yo soy Ness"- dijo amigablemente.
Duraron toda la tarde hablando, pero por desgracia ya era hora de despedirse.
Ambos se despidieron la niña regreso feliz a Twoson con un nuevo amigo y un bonito conejo.
Ness regreso a su casa, y le conto a su mama sobre su nueva amiga.
Y aunque Ness no volvió a Twoson en esos años, Ness nunca olvidara sus divertidas aventuras con la niña del moño rozado y su conejo.
