Bueno aqui estoy nuevamente, y como me lo pidieron continue el fic n.n
bueno esto deveria haberlo hecho hace tanto tiempo, pues estos 3 capitulos los habia escrito hace unos 2 años en mi cuadernito y y luego al pc , pero nunca me habia dignado a subirlo n.n pero lo hice y note que les gusto, por lo menos sus reviews fueron buno n.n asi que aquie les dejo el cuarto capitulo.
Gravitation no me pertenece, solo hago esto por diversión.
Bello ángel 2
Nuestro triste reencontró.
"Bien todos saben que un demonio y un ángel nunca podrán estar juntos, pues son unas especies que nunca podrían convivir correctamente, pero que pasaría si un demonio rompe con todas las reglas para poder estar con el ser que ama…"
¿Cuánto tiempo había pasado ya desde que había vuelvo al cielo?, ¿Cuánto tiempo estaría encerrado, sin poder salir por ultimo a disfrutar de la belleza del paraíso?, todo eso se le pasaba por la mente.
No recordaba con exactitud lo que había ocurrido en su regreso, solo había visto a kami-sama muy triste en compañía de los ancianos, quienes tenían un semblante muy serio y frio, tanto Hiro como Shuichi sintieron miedo enseguida, pero fue el peli rosa quien fue rápidamente conducido a otro lugar.
Allí escucho todo lo que se le acusaba y recibió en silencio su castigo…pero luego se llevaría a cabo la verdadera sentencia, solo debían poner los ancianos todo en orden y la existencia de aquel ángel solo sería un recuerdo.
Shuichi no pudo desmentir nada… pues todo era cierto, ahora se encontraba encerrado en una celda, sellada, con una pequeña ventana que daba vista al jardín del paraíso, donde desde el día que había sido encerrado, pasaba observando en silencio en cantando una suave melodía.
Su bello rostro desde el día de su regreso, nunca más volvió a mostrar aquella bella sonrisa que le era característica suya, sino ahora siempre se mostraba triste y en ocasiones con lágrimas que adornaban tan bello rostro.
Unos pasos ligeros se escuchaban en el pasillo, cosa que lo logro escuchar el peli rosa, quien no cambio su expresión, pero si dejo de lado lo que estaba haciendo, pues en sus manos había tenido una pequeña libreta donde había estado escribiendo o dibujando, hasta que aquella voz tan familiar se hizo presente en el silencioso lugar.
-Shuichi…-dijo despacio, mirándole tiernamente. Como le dolía ver a su amigo y hermano… en aquel frio y horrendo lugar…pero nada podía hacer, ya lo había intentado y solo hace poco se había enterado del porque estaba Shuichi allí, aquello le había tomado por sorpresa, incluso aun no terminaba de creérselo, es que era imposible de que su Shuichi hubiera hecho amistad con un demonio, eso era imposible, pues sabia como él les temía, pero cuándo se lo había preguntado, cuando había deseado oír desmentir tal cosa , solo había oído el silencio por parte de su amigo, de hecho las pocas veces que tenía la oportunidad de verle, Shuichi nunca le había hablado, solo le quedaba contemplando, le regalaba una forzada sonrisa y nada mas…ya extrañaba su vocecita y eso le entristecida… por ese motivo estaba hoy nuevamente en ese lugar, esperanzado de poder oír por fin aquella hermosa voz que tanto amaba.
Mirándole con una bella sonrisa, Shuichi ahora le observaba, incluso se había puesto de pie y se había acercado hasta el borde de aquella barrera que les separaba.
-Shuichi… ¿por qué? se que debes estar cansado de la misma pregunta por parte de mi, pero…pero aun no logro entender, no logro creer que tu hayas tenido aquella amistad, sabias que no lo podías hacer, sabias que eso es imposible y aun así lo hiciste… ¿porque es verdad todo aquello?-le miro esperanzado de lograr por fin escuchar la negación por su parte, pero ver sonreír nuevamente a su amigo y dedicarle tan mirada le desconcertó aun mas…
-Hiro…porque todo es tan difícil, que importa si haya tenido su amistad, el fue bueno, amable, me ayudo cuando aquellos demonios estuvieron a punto de cortarme las alas…incluso les elimino, entonces… ¿por qué debía de temerle a él, porque no debía aceptarle como amigo, porqué no podía nacer en mi un sentimiento de amor hacia él?-hablo tranquilamente, mirándole dulcemente, para luego desviar la mirada y caminar hacia aquella pequeña ventanita que le dejaba ver parte de aquel hermoso jardín.
-Pero sabias que al final el se enteraría de aquello, sabias que al regresar te esperaría un castigo como este, ¿entonces porque lo hiciste?-volvió a preguntar, tristemente.
-Porque debía saber yo que el se enteraría, bueno, y si lo hacía, no me importaba en ese momento, como aun lo sigo sintiendo, recibir el castigo, pues yo se que aquello, no fue un error…-finalizo en voz baja, mientras su mirada se entristecida y vagaba por alguna parte del lugar.
-Shuichi!, sabias que kami-sama siempre te vigilaba, sabias que él en cada momento tenía sus ojos puestos en ti…-fue interrumpido por los ojos llenos de sorpresa por parte del ojo amatistas.
-¿Porque…el me vigila?, nunca…nunca me di cuenta de aquello-dijo suave, mientras volvía y quedaba frente a Hiro, quien le miraba hecho pedazos.
-Eso…-de pronto se dio cuenta de que había hablado de mas…había desobedecido las palabras de kami-sama…pero no podía quedarse en silencio -tu eres uno de los ángeles más preciados para él y lo sabes, sabes perfectamente que ocupas un lugar en el corazón de nuestro Sakuma-sama y que por aquello siempre te estaba vigilando.
-Yo…nunca me di cuenta de aquello…-susurro, mientras volvía a sentarse junto a la ventana y se ponía a tararear la canción que había cantado en el lago aquel día cuando deseaba ver a aquel demonio rubio.
¿Porque a veces era alguien tan distraído?, porque nunca se había percatado de aquello, bueno en parte si, puesto que sabía que él era tratado de una manera muy cariñosa por kami-sama, pero nunca se le había pasado por la mente, que el motivo de aquello, era que él era especial para el… Debia haber alguna razón para aquello, pero algo le decía que mejor no lo preguntaba…
De pronto otros pasos se hicieron notar en los pasillos, y cuando volvió el rostro hacia Hiro, vio que este hacia una reverencia, y luego veía aparecer a la hermosa figura de kami-sama, quien se detuvo al lado de hiro y le miraba tranquilo y sonriente.
-¿Como estas mi precioso Hiroshi?-su voz era tan bella y suave, resultaba ser una hermosa melodía que era cantada por un bello ángel.- ¿Nuevamente visitando a mi bello Shuichi?-pregunto mientras se adentraba sin problemas por aquella barrera que separaba a ambos amigos.
-Mi señor…¿cuánto tiempo deberá permanecer aquí?-se aventuro a preguntar, mirando a Shuichi quien les daba la espalda a ambos.
-Eso… no sabría decírtelo mi bello ángel…-hablo calmado-ahora, serias tan amable de dejarnos a solas, por favor-le regalo una sonrisa.
-Eh… claro mi señor, como usted desee…-respondió, sin antes darle una última mirada a su amigo- Shuichi… cuando antes te vendré a visitar nuevamente, adiós-dicho esto se fue del lugar, dejando a ambos a solas.
Kami-sama, quien vestía unas bellas ropas blancas, e iba adornado con joyas de oro tanto en sus cabellos como cuello, comenzó a acercarse hasta Shuichi quien aun no se había volteado en ningún momento a verle, le rodio por el cuello con sus finos brazos y deposito un dulce beso en su frente, mientras hacía que el peli rosa se levantara y luego le abrazaba por la cintura, viendo aquel rostro vacio de sentimientos ahora hacia él.
-¿Porque ahora no me muestras aquel bello brillo en tus ojos? Mi pequeño…se que debes estar furioso conmigo…-fue interrumpido, por la suave voz de Shuichi, quien fijo sus ojos violetas en los de Sakuma-sama
-Mi señor, yo no siento tal cosa hacia usted, pues se que este era el castigo que se me daría, e hice todo sabiendo que esto tarde o temprano llegaría.
-Pero…-acariciándole el suave rostro con dulzura-porque te dejaste tentar.
-No fue tentación mi señor, ya se los dije una y otra vez, aquel demonio no hizo nada para que yo cayera en sus redes, el solo se comporto tan amable y dulce conmigo y eso hizo que yo lograra confiar en él.
-¿Aun seguirás manteniendo en secreto el nombre de aquel demonio?-pregunto tranquilo, mientras acercaba sus labios a los de Shuichi, quien rápidamente lo evadió.
-Si.-fue lo único que dijo, mientras se trataba de apartar de aquellos brazos que le rodeaban, pero no logro soltarse de ellos.
-¿Y te molestaría saber que yo sé quién es?, sabes que yo siempre te estuve vigilando, así que se quien es aquel bello demonio que conquisto tu corazón, y por lo mismo en un principio todo aquello me preocupo, pero vi sinceridad y muchos cambios en el, por lo que decidí quedarme tranquilo, pero nunca pensé que los ancianos lograran descubrirlo también.
-Entonces usted sabe que es-kami-sama puso dos dedos sobre sus labios, para silenciarle.
-No digas su nombre aquí, hay muchos oídos deseosos de entregar aquella información, y no deseo que tu fin llegue, por eso ahora me encuentro aquí mi bello ángel, vengo a proponerte algo, se que quizás te rehúses, pero es la única manera de hacer tiempo.
-Dígame…
-Deseo que bajemos juntos a la tierra, no sé si te has enterado por parte de Hiroshi, pero ahora el mundo humano es un completo caos. Muchas almas de mis bellos angelitos ahora vagan sin rumbo y sin poder regresar, muchos demonios han cortados sus alas, y ellos desean volver.
-Pero… se supone que no hay nada que se pueda hacer después de eso, el alma seguirá vagando o acaso era ¿mentira?
-Crees que yo me quedaría siempre de brazos cruzados, viendo como mis pequeños y bellos ángeles iban perdiendo su libertad por aquellos demonios, pues muy equivocado estas, todo el tiempo he pasado buscado alguna forma de hacerlo y por fin lo encontré, por eso ahora deseo bajar y traerles de vuelta, mi bello Shuichi… serias amable y me acompañarías, temo dejarte solo.
Shuichi no sabía que responder, pues por un lado, su corazón lo único que deseaba era bajar y ver nuevamente a aquel rubio que le robaba toda la alegría y pensamiento, pero otra parte de el, temía verle y saber que todo había resultado ser un simple juego por su parte de aquel Joven príncipe.
-Mi señor…yo…no deseo volver a bajar.-bajo la cabeza apenada.
-Se que lo que me dices no es cierto, puedo leer tu duda en tu bello rostro, ¿acaso tienes miedo de volver a ver?-pregunto, tomando su mentón con suavidad, para que Shuichi le viera a los ojos.
-En parte si…-susurro apenado.
-¿Y por qué?-le miro fijamente a aquellos ojos amatistas.
-No lo sé…-desvió la mirada-solo...sé que una parte de mi desea verle, pero otra tiene miedo.
-Bueno, con eso me das a entender que deseas bajar-sonrió tiernamente, mientras le atraía más a su cuerpo y besaba aquellos labios, y acariciaba sus cabellos.
-Señor…-miro sonrojado a Sakuma –sama, para luego apartarle y afirmarme contra la pared.
-Ahora me marcho mi bello ángel, iré a dejar todo listo para nuestro descenso y volveré cuanto antes por ti-volvió a acercarle , le acaricio el rostro, y traspaso la barrera, sin antes, darle una barrita de chocolate en secreto, recibiendo una bella sonrisa de Shuichi como agradecimiento.
Nuevamente el silencio se hizo presente en aquel tan solitario sitio. Shuichi a paso lento se acerco hasta la ventana y veía como las nuevas almas eran conducidas por los jardines.
Cuanto tiempo paso hasta que nuevamente volviera Sakuma-sama, eso no lo supo, pero si le pareció una eternidad, pero se sintió nuevamente feliz de tener compañía… sentir como aquellos brazos le rodeaban y susurraban que ya todo estaba listo para su partida.
Y así fue… de pronto ambos fueron cubiertos por unas brillantes sombras de luz y luego cuando Shuichi abrió los ojos ya se encontraban en la tierra.
Todo estaba tranquilo, el viento mecía los cabellos de ambos, quienes vestían ropas ligeras, junto con un abrigo blanco.
-Bueno, ya estamos aquí…-dije suavemente, mientras cogía de la mano a Shuichi, y comenzaban a caminar-primero quiero que vayas a visitar a aquel anciano…te ha estado esperando todo este tiempo.
-Está bien-sabía perfectamente el porqué, sabía que su tiempo ya se había acabado ya hace tiempo, y solo su fuerza de voluntad lo seguían dando fuerzas para mantenerse vivo o mejor dicho sus ganas de verle y despedirse.
Fue así que comenzaron a caminar por las trascurridas calles, recibiendo miles de miradas oscuras… las que causaban miedo en Shuichi pero estar tomado de la mano por kami-sama, eso le hacía estar más tranquilo, pasaron por varios lugares, antes de llegar finalmente a aquel callejón donde encontraron a aquel anciano como siempre, todo sucio, y tapado por unos cartones.
Enseguida reconoció a su bello ángel y se enderezo y le saludo con una amplia sonrisa.
-Pequeño, hasta que por fin apareces nuevamente, no sabes cuánto te extrañaba…-decía mientras trataba de ponerse de pie, pero fue Shuichi quien rápidamente se le acerco y le abrazo, para así evitar que se levantara.
-No ocupe mas de sus energías señor…-susurro amablemente, mientras como era su costumbre de aquel abrigo blanco que llevaba puesto, sacaba unos panecillos y se los entregaba al anciano, el cual los recibió agradecido y comenzó a comer despacito… sin separar sus ojos cansados del rostro de Shuichi.
-Me alegro haber podido verte… solo por ti no había abandonado aun este oscuro mundo, deseaba despedirme, por si luego no te encontraba allí arriba-sonrió y dio un largo suspiro, mientras nuevamente se cobijaba entre los brazos de Shuichi y lentamente iba abandonando este mundo.
Las lágrimas de aquel peli rosa salían sin parar, teniendo aun entre sus brazos, el cuerpo que descansaba con una expresión tan tranquila en su rostro, ahora para siempre. La mano en su hombro le devolvió a la realidad, volteando y viendo la mirada dulce de kami-sama.
-Debemos continuar…-susurro, mientras separaba a Shuichi de aquel cuerpo ya sin vida…y tapaba luego, sin antes hacer notar a unos transeúntes de si final.
Nuevamente caminaban pero esta vez con un rumbo fijo, aquel parque donde el bello lago estaba siendo bañad por el hermoso reflejo de la luna.
Ambos tomaron asiento en una banca y se dejaron relajar por la agradable brisa que en ese momento se hacia presente, hasta que de pronto una fuerte presencia se hizo notar con gran nitidez a unos cuantos metros de ellos, Kami-sama enseguida rodio con sus brazos protectoramente a Shuichi quien pudo ver a un hombre rubio con una sonrisa en su rostro , quien venía a paso lento acercándose.
-Sabia que tarde o temprano llegarías nuevamente mi bello Ryuichi-su voz resonó en aquel solitario lugar, mientras aquellos ojos se clavaban en el peli verde, quien simplemente le respondió con otra sonrisa.
-Claro que bajaría, o crees que me quedaría de brazos cruzados viendo como tus demonios se entretienen quitándoles la libertad a mis bellos angelitos-contesto tranquilamente, mientras se ponía de pie, quedando frente al demonio todo poderoso Lucifer o también conocido como Tohma quien de pronto rodio por la cintura al peli verde y beso, sin importarle la mirada sorprendida del peli rosa, quien estaba quieto y sin hacer ruido.-No cambias Tohma-dijo luego de que sus labios fueran liberados.
-Porque tendría que cambiar, mis sentimientos por ti nunca lo harán y lo sabes… a pesar de todo te sigo amando aunque sé que tu no piensas igual-dijo tranquilo, mientras sus ojos ahora si se clavaban en Shuichi, ampliándose aun mas su sonrisa- ¿y quien es esta belleza que te acompaña Ryuichi?-sus ojos no se separaban de los ojos violetas de Shuichi, eran como si estuviera leyéndole sus pensamientos a través de ellos… mas también ver aquella sonrisa le daba miedo al peli rosa.
-Pues…él es…-mirando a Shuichi- mí preciado angelito… -decía mientras volvía y abrazaba protectoramente a Shuichi.
-Y acaso tú preciado angelito no tiene nombre-pregunto con voz tranquila.
Una extraña sensación en su pecho le decía que debía subir al mundo humano, que debía dejar de estar encerrado solo pensando en aquel bello ángel que le había robado su corazón.
Y así fue se dejo llevar por aquella extraña sensación que le fue guiando lentamente hasta aquel parque, donde fue invadido por una gran cantidad de recuerdos, donde su bello ángel peli rosa había cantando una bella melodía para él, y donde luego le había visto marchar. Una solitaria lágrima recorrió su mejilla, la cual desapareció enseguida siendo llevada por el viento que se hizo notar con fuerza.
Fue ahí cuando noto aquella tan familiar presencia y aroma que adornaba aquella noche… su corazón había comenzado a latir exageradamente rápido, lleno de emoción, mientras sus ojos buscaban rápidamente a aquel ser que era dueño de aquella hermosa y pura presencia, fue entonces que los vio, pero su corazón rápidamente se detuvo al ver al otro sujeto que estaba junto a Shuichi y el otro ser devino, era su padre, aquel ser a quien tanto…temía e incluso llegaba ahora a odiar, pues se había enterado de cosas que estaba haciendo en secreto, solo para torturar aun mas a los ángeles que bajaban al mundo humano.
Miro unos segundo a Tohma para luego tomar de la mano a Shuichi y comenzar nuevamente a acercarse hasta el.
-Bueno… vamos mi belleza preséntate tu…-le sonrió, tratándole de calmar, aunque sabía perfectamente que eso no lograría mucho.
Lentamente Shuichi se acerco aun mas al rubio, dedicándole una tímida sonrisa, extendió su mano
- etto… mucho gusto, me llamo Shuichi-digo despacio.
El rubio de ojos verdes le dedico una tierna sonrisa , mientras tomaba aquella mano entre las suyas- asique Shuichi, bonito nombre… así que eras tu con quien mi bello hijo pasaba el tiempo aquí arriba.
Esas palabras pusieron el alerta enseguida a Ryuichi, quien rápidamente intento separarles, pero el grito de dolor por parte de Shuichi le sorprendió e hizo que sus alas salieran a la vista y una potente luz cubriera el cuerpo de Tohma, quien finalmente soltó la mano de Shuichi, quien corrió a cobijarse entre los brazos de Kami-sama, quien le acariciaba los cabellos, sin despegar sus amenazantes ojos de Tohma.
Duele… duele-era lo único que Shuichi decía una y otra vez entre los brazos de Sakuma-sama, quien miraba enfadado a Tohma quien mantenía su tranquila sonrisa.
-¿¿¡¡Que le hiciste!!??-pregunto mientras tomaba la mano de Shuichi la cual se cubría con la otra mano y pudo ver como en el dorso de la mano había una marca de una estrella de David como una quemadura.
-Jajajaj bueno eso es el castigo por hacer cambiar a mi preciado hi…- no alcanzo a terminar pues un fuerte golpe por la espalda le hizo perder casi el equilibrio… cuando recobro su postura, vio como Yuki ahora era quien tenía entre sus brazos a un adolorido y débil Shuichi.
-Eres un maldito!!! Cómo pudiste hacerle esto!!!-grito enfurecido, mientras apretaba el débil cuerpo del peli rosa, quien débilmente decía su nombre y le veía con unos cristalinos ojos violetas.
-Vamos no es para tanto, solo le hice un hechizo que ira consumiendo lentamente su estúpida e inútil vida.-dijo mientras se levantaba de hombro.
Un nuevo grito por parte de Shuichi alerto a ambos, Ryuichi tomo enseguida su mano y vio como la quemadura iba avanzando por su mano…Rápidamente Yuki se la llevo a su boca y mordió aquella herida y dejo que sangrara para luego morderse su lengua y dejar caer su sangre sobre la herida, esperanzado de que su sangre lograra vencer aquel hechizo, pero la voz de Tohma le dio enseguida la respuesta que no deseaba saber.
-Crees que tu inútil sangre podrá derrotar aquel poderoso hechizo, jajaj que inocente eres, pues aquello no tiene vuelta atrás, aquel inútil ángel ya no tiene más oportunidades para seguir con vida-dijo mientras soltaba una fuerte carcajada, la cual fue silenciada por un poderoso rayo que lanzo Ryuichi, quien enseguida se lanzo contra él y comenzaron una rápida y peligrosa lucha, donde plumas blancas y negras comenzaban a cubrir el cielo nocturno.
-Llévatelo a algún lugar seguro, yo pronto estaré con ustedes…-se escucho la agitada voz de kami-sama, y enseguida Yuki hizo lo que se le pidió, tomando en brazos aquel débil cuerpo, expandió sus hermosas alas negras y desapareció en el cielo nocturno.
Continuara.
N/A: bueno aquí otro capitulo.
Shu: estoy muerta de tanto escribir u.u no se vale.. estuve toda la santa tarde sentada frente al pc escribiendo, solo porque ustedes me pidieron continuación!!
Solo espero que sea de su agrado n.n
