El príncipe P.
Capítulo 6: Ataque: Parte 1.
(Al día siguiente…)
Era un hermoso día, a pesar del aire frio, que movió el pasto, agito las hojas de los árboles y los arbustos, llevándose algunas que fueron arrancadas por su fuerza, a pesar de aquello el sol se elevó en el cielo rodeado de algunas de las nubes de un blanco brillante.
El científico dejo descansar a su joven némesis, de todas formas no podía despertarlo y le gustaba verlo dormir y sonreír en sus sueños.
Se alejó para buscar algo de comer y tratar de encontrar algo que le ayudara a decir donde estaban, sabía que tendría que ser un bosque, pero el encontraría una forma de salir de allí, el lugar era muy aterrador de noche, y él no tenía ganas de quedarse mas tiempo…
(Unas horas antes…)
(Punto de vista de Heinz)
Al final no podría arriesgarme a andar en la oscuridad con mi enemigo casi inconsciente, era algo acertado que nadie estaba aquí, y ya descubrí el motivo. Deje al ornitorrinco dormido en el suelo.
No tenía nada de malo, lo cubrí con la manta de color blanco puro, de esponjoso aspecto. Perry sonrió al sentir el calor que le proporciono esta y yo trate de evitar desmayarme en el piso con una sonrisa tonta.
Después de unos minutos, en cierto sentido perdí la nación del tiempo, iba tan lentamente que ya parecía una eternidad, descubrí que no podía dormir.
El miedo me invadió, empecé a temer por mi vida…
Por la del mundo… Por la de… ¿Perry?
Si era extraño, es decir un científico malvado preocupándose por la vida de su enemigo que es un agente secreto, que al parecer no fue un ornitorrinco siempre…
"Era raro" Pensé profundamente.
Su vida dependía de mí, nunca he podido hacer nada en mi vida, no puedo completar uno de mis planes, no puedo hacer que mi hija me ame, y no conseguí que mi matrimonio durara…
¿Cuándo se volvió tan difícil mi vida?
Si algo mejoro en ella, fue cuando el apareció, Fernando me dijo que por una desconocida razón siempre mantenía viva la esperanza y la confianza en otros seres que no fuera él.
Toque a Perry, y sentí un sombrero, lo tome y encontré algo en el…
Era una hoja doblada muy bien. La desdoble y comencé a leer en mi mente…
(La nota…)
7 de Agosto del 2007.
El Dr. Doofenshmirtz ha estado planeando cosas últimamente y siempre fracasa, a pesar de ello, tiene todo mi respeto.
Piensa y me ha dicho que jamás logra nada, pero no cualquiera puede ser un malvado científico y lograr cosas que el ser humano nunca imagino. Mi vida gira alrededor de él y de mi familia.
Todos los que me rodean hacen siempre interesante cada día…
Y sé que usted encontrara en algún momento esto por saber lo que está en mi sombrero… No pregunte como lo sé, solo lo sé.
"Perry"
(Fin de la nota)
Heinz se quedó mirando la nota, asombrado que el agente le tuviera respeto, sonrió feliz, sin entender la sensación que le dio alegría ser valorado por alguien.
No fueron sus padres, ni su hermano, ni su ex–esposa, ni su hija. Fue su némesis, siempre estaba con él y se mantuvo allí.
— Gracias Perry el ornitorrinco — Susurro cerca de este.
Le dio un beso suave en la cabeza y se alejó para no despertarlo, aún más feliz de que había hecho esto y él no se despertó, se durmió sin miedo, olvido todo lo que lo rodeo y se quedó dormido profundamente.
Sin embargo… No despertarlo fue imposible, el ornitorrinco se quedó inmóvil, sus ojos estaban abiertos y enfocaron al centro, parpadeo varias veces, solo, para comprobar que no estaba dormido.
Perry se rio, miro al hombre de cabello castaño recostado en el suelo cubierto de pasto, ya se imaginaba que algo así ocurriría…
(Más tarde… En la tarde del día siguiente…)
El sol ya se estaba ocultando, Heinz volvió a donde había dejado a Perry, allí estaba despierto, tratando de no parecer sospechoso.
— ¿Tienes hambre? — Pregunto.
Perry asintió tratando de ocultar una sonrisa.
— ¿Esta bien? — Dijo el médico.
Él estaba a punto de asentir cuando un ruido capto la atención de ambos, miraron a los arbustos, de ellos brillaron unos ojos de color rojo dentro de las sombras.
Enseguida una especie de oso, de color negro y aspecto horrible apareció y se dirigió al científico, el agente se puso delante de su némesis y le gruño al monstruo.
Este bajo la mirada y vio al monotrema, en ese momento el ornitorrinco se quedó con los ojos abiertos al igual que su boca, los ojos de Perry se volvieron azules…
— ¡Perry! ¡Cuidado! — Grito Doofenshmirtz.
Él lo miro rápidamente, su cara era de preocupación, su respiración se entrecorto y volvió a mirar al "oso". No le dio tiempo de correr y este lo aventó contra un árbol. Heinz se quedó atónito al ver esto.
— Estamos perdidos — Dijo en voz baja.
Fin del sexto capítulo.
