Awe~ perdonenme, en serio. me ha dado Varicela estos dìas asi que ando de mal, en peor. al menos escribo en hojas de cuaderno los capitulos. uffu~ bueno desde este capitulo habra Shota. AlfredxKid!Arthur. y no se cuantos capitulos dure seguramente hasta que Arthie encuentre a su madre o Alfred salga de ahi. [cosa imposible cabe destacar por el momento] Perdonen el capitulo de esta vez tambien esta cortito TuT Mañana subire uno mas largo PROMETO CON LA PROMESA DE CABALLERO. O dejo de ser Iggy!.
*Robbie the Rabbit: Conejo de peluche, Mascota de un parque de diversiones de Silent Hill. Usualmente es de color rosado y su rostro esta manchado con sangre.
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Chapter 3 DEAR MOTHER
El pequeño de espesas cejas corría lejos del alcance del de ojos azules, no sabía cuánto tiempo llevaba corriendo, llego a un callejón oscuro al cual hábilmente se metió, se escondió tras un bote de basura, sin saber que era observado, su respiración se hacía cada vez más rápida, quería llorar, gritar. Sus piernas estaban cansadas, estaba temblando, por unos momentos asomo su cabecita para verificar si había rastro del joven americano, y no había nada, suspiro, se apoyo aun más en el metal del auto y hundió su cabeza entre sus piernas.
-Al… menos no me siguió—comento al pequeño peluche que cargaba consigo—
-Si, hubiera sido un problema que nos hubiese seguido esa criatura—contesto, pero… ese no era Robbie*, la voz era aniñada, y juguetona con un tono serio, se le helo la piel y la respiración, volteo a su lado derecho encontrándose con el americano, trago duro, tirito y abrió sus ojos como platos, ese estúpido americano, lo había asustado—te fuiste ni me dijiste tu nombre pequeñín—comentó el americano en una sonrisa—
El pobre pequeño tartamudeaba y hacía gestos, miraba alternamente al americano y luego a Robbie, estaba asustado, ese chico jamás lo había visto y ahora le sonreía y todo, su madre le había dicho que no hablara con extraños.
-MUM HELP! MUM!—grito desesperado por ayuda, el del rozo flotante no sabía que hacer el pequeño estaba sumamente aterrado, estaba comenzando a llorar, oh dios el odiaba ver a los pequeños llorar, su instinto le hizo abrazarlo, recibió por su parte un golpe, pero aun así no lo soltó— mum… quiero a mi madre… ¿dónde está?—pregunto el pequeño entre sollozos ahogados en los brazos y el pecho americano—
El pequeño alzo la vista encontrándose con una criatura al frente y a espaldas del de orbes azules, tembló como nunca en su vida, los gritos comenzaron a hacerse presentes en el ambiente, el mayor se tapo los oídos pues estos eran demasiado altos para soportarse, tomo al pequeño quien sostenía a su conejo, y corrió lo más lejos que pudo, la criatura de antes los seguía, no tenía armas, no podía combatir así como así al moustro, así que opto por huir, el pequeño miraba a todos lados, como si fuese a perderse, de un momento a otro lograron huir de esa cosa, el más pequeño de ellos comenzó a mirar el paisaje, lo reconocía, comenzó a caminar como poseso, arrastrando su conejito, hasta llegar a la puerta del edificio de departamentos, lo abrió sutilmente. Mientras el americano buscaba algo para la próxima vez protegerse, encontró algo útil al menos, un tubo de acero, eso era mejor que nada, comenzó a buscar al chiquillo con la vista y no lo divisò, comenzó a preocuparse de nueva cuenta, lo vio entrando a la sede de departamentos camino, hacia el, y lo detuvo. El pequeño lo miro por unos momentos.
-Mama ¿está por aquí?—pregunto con preocupación—
-No sé, dime como es tu mama pequeño—a pesar de que intentaba no recordaba a ese niño, sabía que lo había visto en algún lugar, pero no tenía la remota idea de donde—
-mama… es una mujer muy buena, es rubia de ojos verdes, con una amable sonrisa—comento sonriendo, cada que recordaba a su madre lo hacía con una sonrisa—
-y ¿como es que la estas buscando?—pregunto Alfred, curioso, no se escuchaba mala persona entonces ¿Por qué su pequeño hijo la buscaba? Esa señora seguramente lo había abandonado—
-Mama y yo, junto con mis hermanos vivíamos felices, pero un día me quede dormido, junto a Robbie—comento, con un semblante triste el pequeño—
-Robbie?—pregunto curioso el americano, quizá era el nombre de su mascota, un perro o un gato quizá—
El pequeño enseño al peluche que traía en las manos—el… y cuando desperté solo éramos Robbie y yo. Nos preocupamos y salimos en búsqueda de Mum pero… no la encontramos, cada vez que salimos esas cosas aparecen y tenemos que ocultarnos—termina sollozando de nueva cuenta el pequeño estaba sumamente alterado—
-Bueno no llores, vamos te ayudare a encontrar a tu mama ¿vale?—pregunta el americano con esa sonrisa suya infantil, dejo caer un beso sobre su frente, cosa que hizo sonrojar al pequeño, para tomar su mano—supongo que hay que pasar la noche… y bueno este es el lugar.
Entraron sigilosamente, el ojiazul portaba el fierro mirando a todos lados protegiendo al pequeño rubio de todo peligro.
Entraron a una habitación vacía y el pequeño se instalo en una de las camas, parecía noche eterna en aquel lugar, el americano subió a la otra cama intentando caer en el sueño el cual lo atrapo en menos de media hora. Habían pasado unas cuantas horas cuando sintió que le jalaban de la camisa, por su bien se levanto rápidamente cogiendo su zapato como arma definitiva y es que estaba a punto de golpear a quien le había jalado la ropa, cuando se encontró con la cara sonrojada y tímida del niñito. El pequeño susurro un puedo dormir contigo, cosa que el de lentes no le negó. Lo abrazo cual oso de felpa y el pequeño igual olvidando que su conejo estaba entre ellos, el rubiecito tenía miedo.
¿Quién en su sano juicio no tendría miedo de esas cosas ahí afuera?
Despertó la mañana siguiente, palpo la cama, y se volteo. Se levanto asustado, el pequeño, ¡había desaparecido!, oh Dios santo ¿que había pasado con el?, a donde pudo ir, miro la ventana cuando se levanto, era la misma cuidad con las casas con la pintura descarcachada, unas quemadas y otras no. Un pueblo peculiar que bien podría competir con el de las historias de terror.
Adelanto? bueno...
En el siguiente capitulo...
Alfred: yo yo!... dejame narrar
Cortana: vale narra...
Encontrare al pequeño?, He dado con una pista a todo este maldito lio, ademàs de que he visto rondando a Arthur por las calles de la cuidad y me han atacado, por uno de los moustros. ¡Madre? ese llanto es de...
C&A: No se pueden perder el proximo capitulo.
Chair Mode Activated *boop*
\\Cortana Fuera/
