Esta historia está escrita sin ningún ánimo de lucro, así como los personajes pertenecen al gran autor Gosho Aoyama.
Aclaraciones: ************ Cambio de punto de vista
Este capítulo contiene lemon, pero se avisará del inicio del mismo, así como de su finalización.
Capítulo III
Ran desvió la vista. No sabía en qué minuto le había quitado la ropa que llevaba en su torso, y yo tampoco traía ya mi camisa. Ella estaba muy sonrojada y se cubría como podía con sus brazos. Alcancé con una mano mi chaqueta e hice que se tapara con ella. Si ella seguía en ese estado, no sabía hasta donde podría llegar y lo que menos quería era hacerla daño, yo no había hecho esto nunca y no quería que se diera de esta manera con ella, tenía que ser delicado y paciente, aunque una parte de mi cuerpo no quería atender a razones
- Ran, lo siento...no volverá a suceder...-susurré. Me levanté y caminé hacia la puerta cabizbajo. La había besado por bastante tiempo, pues ya se había hecho de noche, pero no me di cuenta de ese detalle hasta que no me dirigí a la puerta
- Shinichi....-susurró. Me detuve, pero no me di la vuelta. Estaba muy avergonzado por lo que había hecho. Un poco más y Ran sería ya una mujer... por mi culpa. Y peor aún... sin su consentimiento.-Shinichi, no te vallas...-me pidió suplicante, lo que hizo que me estremeciera, pero no podía dejar que el deseo y la lujuria me controlaran de nuevo
- Lo siento, Ran, pero no puedo seguir con esto... los dos somos conscientes de lo que ha pasado y no quiero que vuelva a suceder... somos muy jóvenes aún y yo...-suspiré buscando las palabras. Sabía que me arrepentiría después, pero no podía arriesgarme de nuevo.-lo siento, Ran, pero esto debe terminar... si no me detienes yo te habría...-no pude seguir. Ella se había levantado y me estaba abrazando. Podía sentir su pecho desnudo contra mi espalda y no pude evitar sentirme más culpable aún. Había estado a punto de dañar a la persona que más quería en el mundo
- Shinichi...-susurró rozando sus labios en mi espalda.
- Ran, no hagas esto más difícil...por favor.-pedí cerrando los ojos y conteniendo el deseo de abrazarla, besarla y hacerla mía
- Shinichi...no te sientas culpable, koishii...los dos sabemos que esto tarde o temprano puede pasar...-ojala fuera más temprano que tarde...pensé suspirando.-pero debes...debemos esperar... por favor...te prometo que cuando esté más preparada, todo será diferente.-susurro aun rozando mi espalda. Yo cogí su camisa y se la entregué
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Había estado a punto de entregarme a él, y era algo que deseaba, pero no estaba lista. Sabía que me faltaba mucho para eso, y que debía madurar, y sabía que aunque confiara en él no era lo mismo que antes de que llegara Conan, no era tan sencillo olvidar todo y hacer como si no pasara nada. Tomé mi camisa de sus manos y me la puse. Al hacerlo abrió los ojos, para mirarme con tristeza y algo de desesperación. Sabía que él quería que fuera su mujer, pero si de veras me amaba como decía, debía esperar y hacerme confiar de nuevo, pues no me iba a entregar a alguien de esa manera
- Es mejor que me vaya.-dijo dándome un suave beso en la mejilla
- Shinichi…-dije cuando él ya se había ido.
Al rato llegó Jiro, me miró de una manera muy extraña, pero no le di importancia.
Después de cenar Jiro me dijo que quería hablar conmigo de lo que había visto desde la ventana hacía tan solo unas tres horas.
- Te has dado cuenta de lo que pasaba
- Si, pero desde cuando te interesa.-le dije un poco enojada
- Desde que me quiero acostar contigo, y para ser el primero no puedo permitir que ese Kudo se me adelante
- Que no te entra en la cabeza, ¡no me pienso acostar contigo!.-le dije muy mosqueada
- Bueno, no tengo ganas de discutir, me voy a dormir, por cierto tu padre llamó antes de que llegaras y me dijo que no vendría hasta la semana que viene.-oh, no, no quiero estar con él una semana entera, pensé bastante frustrada.-al parecer tiene un caso bastante importante
- De acuerdo
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No podía creérmelo, estuve a punto de acostarme con ella, perdí el control totalmente y casi la hago mía…quiero hacerla mía pero es mejor que espere un tiempo, debo controlarme, no quiero hacerla daño y sé que ella está reticente porque la engañé, la mentí durante mucho tiempo… soy un maldito bastardo al intentar hacerla algo así sin ni siquiera darla tiempo a que vuelva a confiar en mí como antes.
Cuando estaba dentro de mi casa vi que en ella estaba Lorena, ella también había recuperado su tamaño y estaba con Agasa
- Has tardado mucho muchacho, ¿que andabas haciendo?.-me puse rojo al instante, pues tan solo de recordarlo me volvía a excitar
- No le atosigues, seguro que se lo ha pasado mejor que nosotros.-dijo con picardía Lorena
- Por cierto, ¿y tú chaqueta?.-oh, no, se me había olvidado en casa de Ran
- En casa de Ran, es que me invitó a tomar algo y se me olvidó la chaqueta…iré mañana a buscarla.-dije tratando de sonar convincente
- Ya…a tomar algo.-murmuró Lorena. Enrojecí, como podían pillarme siempre
- De verdad…
- Bueno, yo venía a decirte que si se puede quedar Lorena a dormir a tu casa por esta noche, es que tengo que preparar su cuarto y bueno…
- De acuerdo, ven te acompaño a una habitación.-dije sin pensármelo más, pues al final éramos de la familia
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Me fije que a Shinichi se le había olvidado la chaqueta y pensé dársela al día siguiente. Me levanté un poco más temprano que habitualmente y decidí llevarle la chaqueta, llamé a la puerta y me abrió una chica de más o menos mi edad
- Hola
- Hola, está Shinichi
- Sí, un momento.-cuando entró la oí gritar.-Shinichi, cariño, ha venido una chica a buscarte.-al oír lo de cariño me puse a llorar y cuando me giré para salir corriendo salió Shinichi que al verme correr me siguió, conseguí despistarle y me fui al parque, uno al que siempre iba cuando éramos pequeños y me puse a llorar más fuerte, pero de repente me dio un fuerte dolor de cabeza y antes de que me diera tiempo a sujetarme a algo me caí desmayada
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Pase por el parque, en el que tantas veces habíamos estado hablando, y la vi tumbada en el suelo, me acerque corriendo a ella
- Ran, vamos Ran, despierta.-al ver que no reaccionaba la cogí en brazos y la llevé al hospital más cercano. Ya en el hospital y mientras atendían a Ran llamé a sus padres, pero ninguno estaba en la ciudad, entonces se me ocurrió llamar a Sonoko, ella vino lo más deprisa que pudo. Al llegar Sonoko Ran aún estaba dormida y yo estaba sentado en la cama con ella.
- Shinichi es mejor que te vayas a dar una vuelta, o a tomarte algo en la cafetería
- Prefiero esperar a que despierte
- Venga, ves a tomarte algo, no nos vamos a ir, lo prometo.-dijo con una pequeña sonrisa sin dejar de mirar a su amiga Ran
- Está bien, ahora vengo.-dije no muy convencido
- Vale, hasta ahora
Me fui a dar una vuelta para despejarme y al volver encontré a Ran hablando muy animada con Sonoko, cuando entré Sonoko dejó de sonreír y salió fuera de la habitación, para de ese modo dejarnos solos
- Bueno Ran, yo me voy, ya nos veremos otro día
- Está bien Sonoko.-ella se levantó, me miró y me dijo seriamente.-nos vamos
- Ran… ¿qué te ocurre?.-pregunté sin entender esa actitud tan fría conmigo, hacía menos de veinticuatro horas que casi la hacía mi mujer y ahora…
- Nada, podemos irnos ya
- Está bien.-pero la cosa no se quedaría ahí, quería respuestas y las conseguiría
No tardamos mucho en llegar a su casa
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Genial, pensé, para una vez que no quiero estar con él me trae hasta mi casa y encima se auto invita, no podía irme peor. Él me estaba mirando, estaba apoyado en la puerta y su camisa negra estaba medio desabrochada, el pelo lo tenía revuelto, lo que le daba un aire bastante sensual. Tenía los brazos cruzados sobre su pecho y semblante molesto.
- Ran... quiero saber por qué esa actitud conmigo...-dijo con un tono entre molesto y sensual, sin dejar esa pose. Escalofríos venían a mí y decidí desviar la mirada.
- ¿Qué actitud?.-dije tratando de no mirarlo, aunque me costaba un mundo no hacerlo, por lo que me tuve que recordar a mi misma por lo que había pasado y la falta de confianza hacia él
- Estás fría e indiferente y creo que no te he hecho nada para que te portes así conmigo, me fui a buscarte según te vi salir de mi casa y no sabes lo que me preocupé al verte tirada en el suelo del parque, al ver que no despertaba.-dijo en tono sensual, mientras daba algunos pasos acercándose a mí
- Bueno... yo...-comencé a titubear, sobre todo al sentir su rostro a centímetros del mío. Aunque no le estaba mirando y mi rostro mostraba un enfado que ya no sentía, él se acercó aún más, pegando ligeramente nuestros cuerpos
- Ran, mírame.-dijo serio. Era la primera vez que le escuchaba hablar en ese tono y debo reconocer que me volvió loca de deseo, empecé a sentir un ligero cosquilleo entre mis piernas, pero no desvié la mirada de la pared, por lo que Shinichi, al ver que no le miraba se acercó más a mi, haciendo que mi espalda se pegara con la pared.-Ran, no puedes seguir así por siempre, sé que no confías en mí lo suficiente, pero si no me dejas demostrarte que puedes confiar en mí esto no se va a terminar nunca y tú seguirás con la misma desconfianza
- Yo...-dije sin mirarle, sabía que tenía razón, pero ¿quién era esa chica? Y ¿qué hacía en su casa?, iba a hablar pero
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No le permití terminar. La situación me estaba desesperando y ya no aguantaba más. La abracé con fuerza y la besé con rabia y deseo. Se resistió al principio, pero luego se dejó caer en mis brazos y me correspondió de la misma forma. Y por la bendita necesidad de respirar, tuvimos que parar.
- Shinichi... ¿cómo te atreves?... no tienes ningún derecho.- dijo respirando entrecortadamente.
- Tú eres mi mujer Ran, te necesito en mi vida más de lo que jamás he necesitado a nadie.-respondí tratando de coger algo de aire para mis pulmones.-y te deseo más que a nada... sé que es difícil pero así lo siento y haré todo lo posible para que me creas.-agregué esperando ver su reacción
Se sonrojó y desvió la mirada.
- Yo...-estaba muy sonrojada y desviaba la mirada. Pude notar perfectamente el miedo y la vergüenza que sintió ante mis palabras.-Shinichi, no estoy segura yo… no sé ni siquiera quien era la que estaba en tu casa.-ante eso no pude más que suspirar, así que todo venía de eso, no era que desconfiara de él por haber sido Conan, sino por Lorena, no pude evitar sonreír, haciendo que ella se enfadara
- Ella es la nieta de Agasa, es la niña que llegó nueva a clase.-ella afirmó con suavidad con la cabeza.-a ella la sucedió lo mismo que a mí y como no sabía a quién acudir acudió al doctor Agasa, el cual la iba a ayudar a encontrar el antídoto.-ella afirmó de nuevo con suavidad.-y cuando tú llegaste a casa ella estaba con Agasa y conmigo intentando ayudarme a encontrar un par de cosas del caso de los hombres de negro para cerrarlo de una vez, te prometo que no tengo nada con ella.-Ran afirmó con la cabeza, vi que de sus ojos empezaban a resbalar lágrimas sabía que me creía, pero sabía que en esta ocasión no eran de tristeza
- Te amo Shinichi.-murmuró mientras me abrazaba con fuerza
- Lo siento... sé que te prometí esperar.-dije mientras la abrazaba contra mi cuerpo.-pero no tengo voluntad contra lo que siento, no puedo evitar desearte como lo hago-dije impaciente. No podía esperar más, la necesitaba y nunca me había sentido así por lo que no podía controlarlo, era superior a mis fuerzas
- No lo sé Shinichi... llevamos muy poco tiempo saliendo y aunque te amo con locura yo… tengo miedo-la callé con un beso, mientras intentaba relajarla, pues sabía que tenía miedo, y aunque no quería forzarla no podía evitar lo que sentí, a parte que sus ojos demostraban el mismo deseo que los míos
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La manera como me besaba y la seguridad que me dieron sus palabras, así como sus explicaciones estaban haciendo que mi cuerpo y mi mente empezaran a desearlo, sabía que era pronto, pero ¿cuánto más iba a esperar?, qué más me daba si esto iba a terminar así tarde o temprano, además las excusas que llegaban a mi mente no eran lo suficientemente fuertes como para detener el deseo que sentía, qué más da que tuviéramos dieciocho años, la edad no era un impedimento, además usaríamos protección.
Finalmente gané la discusión con la parte racional de mi cabeza y me dejé llevar
- Por favor...Ran...-rogaba mientras me desnudaba lentamente. Finalmente me dejé llevar por él mientras sentía como mi cuerpo ardía ante sus caricias, como mi cuerpo flotaba como si su tacto fuera lo único que me sostenía en la realidad
- Shinichi... no me gustaría arruinar este momento, pero quiero que uses preservativos.-dije algo apenada. Pero como mi conciencia era la única que se mantenía despierta lo dije, con toda la seguridad que pude, no quería quedarme embarazada, quería tener una relación duradera con él antes de llegar a ese paso tan importante
- No te preocupes...-dijo sonriéndome.-creo que tengo alguno que me dieron al entrar al hospital el otro día.-dijo a modo de explicación y fue por su chaqueta, para, a continuación, regresar con un par de preservativos entre sus dedos
Continuó con la tarea que había dejado a medias y me desnudó completamente. Yo me sentía en las nubes y no quería bajar, se lo aseguro. Él me besaba y sus manos exploraban mi cuerpo con ternura, pero sus ojos demostraban todo lo contrario. Lujuria y deseo, eso era lo que él sentía en ese momento.
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INICIO DEL LEMON
********************************POV S**************************************
La besaba de la manera más dulce que mi propio cuerpo me lo permitía, pues aunque era la primera vez que hacía esto, si me dejaba llevar la haría daño y eso es lo último que quería, sólo quería hacerla disfrutar.
Suavemente llevé mis besos al lóbulo de su oreja, el cual lamí y mordisqueé para seguir bajando hacia su cuello, con suavidad. Al llegar a este no pude evitarlo y la dejé una marca bastante oscura sobre él, ella me pertenecía y quería que todos lo supieran.
Después recorrí sus hombros y bajé hasta sus senos. Mientras lamía, mordía y besaba uno de ellos, acariciaba el otro con la yema de mis dedos. Podía sentir la dureza de sus pezones, la cual iba aumentando con mis intensos movimientos, y eso me excitaba cada vez más. Ella comenzó a gemir, cosa que me hizo sonreír sin poder evitarlo; ella gemía por mí y para mí, era algo delicioso y tremendamente placentero, pues con ello me daba a entender que lo estaba haciendo bien y eso me encantaba.
Mis manos se aventuraron a sus caderas, y las acariciaron deseosas, pero con suavidad para no asustarla. Bajé con mi boca por su vientre hasta su entrepierna. No entiendo la sensación que me llegó en ese momento, era sumamente placentera y tierna a la vez, levanté la cabeza pidiéndole permiso. Ella asintió más que sonrojada. Le sonreí tratando de tranquilizarla y comencé a lamer su húmeda entrepierna con suavidad. El pensar en lo que le había provocado me excitaba aún más... si se podía.
- Shinichi...-murmuró dejando escapar un gemido de su garganta. Yo simplemente seguí con mi trabajo mientras ella temblaba levemente
- ¿Sí?.-pregunté sin dejar de saborear la humedad de ella.
- No te detengas…-pidió ella, mientras sus manos fueron directamente sobre mi cabeza
***************************************POV R*******************************
Oh Dios... pensaba mientras él seguía explorando mi cuerpo. Únicamente era capaz de gemir, ninguna frase coherente podía salir de mis labios, él me estaba volviendo loca de deseo, nunca había sentido una necesidad por su cuerpo como aquella. Sentía su lengua recorrer con avidez mi interior, lo que me hacía gemir su nombre con fuerza y arquearme contra él.
- Shinichi...-murmuraba entre gemido y gemido.
De repente se detuvo, levantó la cabeza y me miró con una extraña sonrisa. Un temblor recorrió mi cuerpo. Esa sonrisa me estaba asustando. Él acercó sus labios a los míos sonriendo aún, los besó y luego también todo mi rostro.
- Ran, te sientes lista para...-lo callé con un beso y asentí.
- Soy toda tuya Shinichi Kudo...-dije sonriendo sensualmente. Él sonrió también y me recostó sobre el sofá con suavidad.-umm espera un poco...-murmuré incómoda en el sofá, intentando buscar mejor posición, pero al no encontrarla decidí ir a otro lugar.-¿por qué no mejor vamos a mi habitación?.-murmuré sin dejar mi sonrisa, aunque estaba muy nerviosa. Él asintió y me ayudó a levantarme. Me cubrí ligeramente con su camisa, pues aún me daba vergüenza que me viera desnuda y subí hacia mi habitación.
*****************************************POV S*****************************
El movimiento de su cintura y sus pechos al caminar me estaba volviendo loco, y eso que no lo hacía de manera sensual, simplemente iba andando hacia su habitación. La amaba más que a nada en el mundo y nos estábamos entregando el uno al otro, ella se estaba entregando a mí, no había mayor felicidad que esta, de eso estoy seguro.
- Ran...-pedí suplicante. Ella sólo sonreía, la seguí hasta su cama, ella se recostó boca arriba y no dudé un minuto en recostarme sobre ella, tratando de no cargarla. La volví a besar, esta vez con ternura y cariño, casi paternal. Ran me pedía con sus labios besarla de una manera más... fogosa. ¿Cómo negárselo? pensé sonriendo para mis adentros.
Exploré su boca con mi lengua, así como mis manos viajaron por todo su cuerpo, hasta encontrarse con su intimidad, la cual empecé a acariciar con suavidad con un par de mis dedos, lo que la hizo gemir y mover sus manos por mi espalda y el resto de mi cuerpo.
Gemí con placer al sentir como su mano se cerraba sobre mi miembro, cerré los ojos para sentir mejor la caricia, pero al notar que ella no se movía abrí los ojos y la vi mirarme sonrojada y apenada.
Yo ante eso simplemente la sonreí y moví uno de mis dedos en su interior, haciendo que ella gimiera y moviera su mano sobre mí, lo que me hizo gemir con fuerza y apoyar la frente en su hombro, la escuché sonreír y moverme esta vez con seguridad.
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Sonreí complacida. No me parecía justo que sólo él me diera placer, así que seguí con tan agradable tarea, algo inexperta al principio, pero luego con más confianza, sobre todo al escuchar sus gemidos contra mi cuello. Él retiró sus manos de mi entrepierna para acariciarme completamente, con suavidad y deseo, y luego disfrutar las caricias que yo le brindaba, mientras nos besábamos.
- Ran... por favor...-murmuró al separar nuestros labios, intentando reprimir un gemido
- ¿Sí?.-pregunté divertida por la situación
- No me hagas esperar más...-murmuró suplicante. Él seguía sobre mí, besando mi cuello y mis hombros. Cogí su rostro entre mis manos y lo besé en la boca, tan apasionadamente como me permitía mi escasa experiencia; sin hacer ningún caso a la petición, ruego de él, y causando que se desesperara más, si es que eso era posible. Él comenzó a acariciar mi cuerpo de nuevo, en especial mis pechos y mi entrepierna, excitándome cada vez más.- ¿estás lista?...-murmuró después de un tiempo.
- Cuando quieras...-murmuré con sensualidad, intentando ocultar el miedo que sentía. Sabía que mi cuerpo estaba listo, pero no si mi mente también lo estaba, aunque por mis reacciones podría decir que sí.
************************************POV S**********************************
¿Tienes miedo?... prometo que no te haré daño, mi Ran. Me puse un preservativo, el cual había dejado en la mesa.
Me coloqué entre sus piernas, intentando moverme con calma para no asustarla más de lo que ya lo estaba. Aunque no era la única, yo nunca había tenido este tipo de experiencias y me daba pavor hacerla daño, aunque sabía que toda mujer pasaba por ese pequeño dolor.
Suavemente la fui penetrando, intentando no hacerla daño. En un inicio me fue difícil controlar mi deseo de satisfacción y no introducirme de un golpe, pero mi amor por ella fue más fuerte que todo eso.
Era estrecha, nunca había sentido algo así en mi vida, cuando llegué al final de su húmeda cavidad me quedé quieto mirándola a los ojos y lo que vi me asustó bastante, tenía unas cuantas lágrimas rodándola por las mejillas, pensé en salir de ella, pero sabía que eso sería peor, así que la limpié las lágrimas y la abracé con fuerza mientras la besaba la cabeza.
************************************POV R**********************************
El sentirlo dentro me produjo un dolor inmenso, aunque pronto fue reemplazado por la felicidad más intensa que había conocido, por fin era suya y él mío, lo que tanto había deseado por años, por fin se estaba cumpliendo. Lo amaba con locura y cada vez me daba más cuenta de ello.
- Shinichi...-llamé entre gemidos. Necesitaba que siquiera, no quería que me dejara jamás. Un miedo enorme se apoderó de mí en ese instante, aún sabiendo que no tenía ningún sentido. ¿Y si me deja?, ¿y si sólo quería sexo conmigo? esas y otras preguntas parecidas asaltaban mi cabeza. La inseguridad se hizo cada vez más grande. Comencé a llorar sin poder controlarlo.
- Ran, ¿qué sucede?.-preguntó preocupado. Salió con suavidad de su cuerpo y, a continuación, nos sentó a los dos en la cama.
- Shinichi prométeme que después de esto no me dejarás... necesito que me digas que no es sólo sexo... dime que de verdad me amas.-murmuré entre amargos sollozos
- Ran no pienses eso... prometo que nunca te dejaré sola, koishii...yo te amo, no podría dejarte ni aunque quisiera, no ahora que todo se ha terminado, no ahora que por fin te tengo...-dijo acariciándome el cabello y besándome el rostro. Lo abracé y me permití llorar, él me consoló acariciándome el cabello con suavidad.
***********************************POV S***********************************
No podía creer que ella pensara eso, aunque no la culpaba. Era comprensible que tuviera miedo, después de saber mi desaparición y de decirla que era Conan, la amaba por encima de todo, no volvería a engañarla nunca. Yo me encargaría de hacerla sentir amada y demostrarle que nunca la dejaría. Porque la amaba más que a mi vida, sin ella no podría seguir. Eso lo supe cuando la conocí, aunque tan solo fuésemos unos niños.
- Tranquila... no llores más.-pedí suplicante. Ella asintió con la cabeza y me besó.
De un momento a otro estaba bajo ella. Y ella se movía haciéndome el amor de una forma maravillosa, era mi diosa y nunca la volvería a dejar, era una promesa.
- Ran...-murmuraba entre gemidos.-aishiteru... Ran
- Aishiteru mo...Shinichi...-murmuraba ella, gimiendo de cuando en cuando.
Mis manos comenzaron a recorrer su torso desnudo y húmedo. Los dos estábamos completamente empapados y la temperatura no podía estar más alta. La sentí temblar y un gemido más fuerte que los anteriores se escapó de su garganta. Comprendí que había llegado al clímax, y sonreí complacido.
- Ran... ¿te gustaría probar de otra forma?...es decir...experimentar con alguna otra posición.-murmuré en su oído cuando cayó rendida sobre mi. Ella sonrió.
- Me encantaría, siempre y cuando sea contigo...-dijo antes de darme un beso en los labios. Se levantó, y le indiqué cómo quería que fueran las cosas esta vez, y pensaréis que de donde saqué las posiciones, uno aprende mucho siendo detective, sobre todo con Hattori jejeje. Ella asintió algo nerviosa.
***********************************POV R***********************************
Estaba temblando, nunca pensé que pudiera estar en una posición como esa, era totalmente vergonzoso. Shinichi, suavemente me acarició el pecho para relajarme, mientras con suavidad se introducía en mi cuerpo, cosa que me hizo gemir, con dolor en inicio y después con un placer inmenso.
Shinichi se tumbó sobre mi espalda y me abrazó con fuerza, mientras seguía entrando y saliendo. Fuertes gemidos salían de mi garganta sin poder evitarlos, cada vez más frecuentes, y los de él no eran menos. Temblores recorrían mi cuerpo una y otra vez. Estaba exhausta. Había alcanzado el clímax ya muchas veces y no podía más.
Volvimos a cambiar de posición, esta vez la típica, pero él sobre mí. Shinichi penetró en mi cuerpo rápidamente, y no se detuvo hasta caer rendido sobre mí. Besó mis labios, mis mejillas, mis párpados, en fin, todo mi rostro, mientras repetía una y otra vez cuanto me amaba. Y yo sonreía, diciendo que lo amaba también.
Desperté cansada y abrazada a mi amado detective. Él dormía placidamente a mi lado, completamente desnudo, y yo sólo llevaba puesta su camisa. Lo abracé y besé sus labios.
- ¿Koishi?...-susurré para despertarlo.
- ¿Ran?...-murmuró asustado, abriendo lentamente los ojos.
- Sí, koishi, aquí estoy...-él me abrazó fuertemente y besó mi boca.
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FIN DEL LEMON
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Continuará
Notas finales
¿Os ha gustado el lemon?, sí, pobre Hattori, le he puesto de pervertido pero… que se la va a hacer, espero os haya gustado, por favor dejarme un review que me gusta saber vuestras opiniones.
Y MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE ME HAN ESCRITO REVIEW OS LO AGRADEZCO
