Esta historia está escrita sin ningún ánimo de lucro, así como los personajes pertenecen al gran autor Gosho Aoyama.

Aclaraciones: ************ Cambio de punto de vista

Capítulo IV

Temía que al despertar todo hubiera sido un sueño y me encontrara solo en mi habitación, siendo aún un niño, pero ahí estaba ella, respondiendo mi beso, encendiendo nuevamente las cenizas que quedaran de la noche anterior. Después me levanté, y al sentir algo de frío, recordé que estaba completamente desnudo. Ran me miraba divertida. Me cubrí con una toalla que estaba tirada en el suelo y bajé por mi ropa.

Me vestí en el baño de abajo y subí nuevamente a la habitación de mi Ran. Ella me esperaba con su pijama puesto, sentada en su cama.

- ¿Tienes hambre?.-pregunté sonriendo, acercándome lentamente.

- Un poco...-respondió sonriendo también.

- ¿Qué tal si bajamos a desayunar?...-pregunté acercándome más a ella, moviéndome en cuatro patas por su cama, como un tigre que va por su presa. Al llegar a ella la tumbé en su cama y la besé tiernamente. Nos levantamos y bajamos a la cocina, para preparar el desayuno. Al verla tan linda, preparando todo me venció la tentación y la abracé por detrás, besando su cuello suavemente. Ella soltó una risita, dejándose besar. El beso iba subiendo su intensidad, y yo comenzaba a acariciar su espalda por debajo de la ropa. Comencé a bajar por sus hombros, sacándole un poco el pijama. Hasta que de repente llamaron a la puerta.

***************************************POV R*******************************

Agh, la puerta; pensé mientras me acercaba para abrirla, pero de repente me di cuenta que como alguien viera a Shinichi en mi casa a esas horas podría pensar cualquier cosa, pero ya era tarde, Shinichi dejó de besarme el cuello cuando abrí y en la puerta se encontraba Jiro.

- Hey, tú, ¿qué haces aquí?.-dijo Jiro con una mueca de mosqueo en la cara que me hizo reír

- Es que no puedo estar aquí.-dijo mientras me abrazaba por la espalda

- Pues no.-contestó muy mosqueado

- Está aquí por que le he invitado yo, ¿algún problema?.-dije con un ligero deje irónico

- Pues sí, él no puede estar aquí, y menos cogerte como te está cogiendo.-eso me mosqueó un poco, entonces me giré y bese a Shinichi muy apasionadamente. Jiro me miró muy mosqueado, pero yo pasé de él y cuando iba a cerrar la puerta Jiro le dio un golpe bastante fuerte y esta se volvió a abrir.-pero tú estás tonta o que te pasa, te has acostado con él

- Perdona, pero a ti no te tengo que dar explicaciones.-dije yo ya bastante cansada de él

****************************************POV S******************************

Ran ya se estaba desesperando así que decidí intervenir

- Ella ya es mayor y si me quiere a mí déjala en paz, yo la amo, no pienso dejar que alguien como tú se interponga entre nosotros.-dije yo bastante cansado de ese tipo

- Ran, así que le prefieres a él antes que a mí, dime que este tío miente

- No miente, yo nunca te he querido, eso te lo has inventado tú.-dijo bastante molesta

- De acuerdo, hoy me voy, díselo a tu padre cuando venga.-dijo bastante cabreado, pero aún así se fue.

Nosotros volvimos a entrar en casa de mi Ran, y al entrar decidí preguntarla algo mientras desayunábamos.

- Me gustaría preguntarte algo, ¿puedo?.-dije algo nervioso

- Claro.-dijo mientras me sonreía

- ¿Quieres casarte conmigo?.-pregunté bajando la vista

- Sí, claro que quiero.-dijo mientras me abrazaba, al separarse la puse un anillo.

**************************************POV R********************************

No podía creérmelo, me había preguntado que si me quería casar con él, pues claro que quería, como no iba a querer. Al día siguiente se lo dijimos a mis padres y a los suyos, todos se alegraron excepto mi padre, al que le parecía muy mal.

Al mes nos casamos y celebramos la boda entre amigos y familiares, nada demasiado exuberante, aunque nos costó convencer a Yukiko de que nada de prensa. Ahora tenemos un niño al que llamamos Shinji, es igual de inteligente que su padre, y además, le encanta el fútbol. Shinichi y él juegan casi todos los sábados, Shinichi sigue siendo el mejor detective de Japón como dice él, por eso se sigue peleando con Hattori, pero son algo más maduros. Yo soy profesora de karate, como era de esperar. Shinji ya tiene cinco años, y está guapísimo. Yo esta tarde no tenía clases y estaba con Shinji en el parque, y al volver a casa.

- Mama, Shiori me ha invitado a dormir hoy en su casa, ¿puedo ir?, seré bueno.-dijo mi niño con cara de perrito desvalido

- Aissh, no se, cuando venga tú padre se lo dices, a ver que opina él, aunque por mi vale, pero tienes que ser bueno

- De acuerdo.-al llegar Shinichi Shinji fue corriendo a contárselo, y él aceptó.

***********************************POV S***********************************

Nada más llegar a casa, mi hijo se acercó y me dijo que si se podía quedar a dormir en casa de una amiga, a lo que le dije que sí, además así podría estar con Ran tranquilamente, que lo deseaba con todas mis ansias.

Después de cenar llevé a Shinji a casa de su amiga y después al llegar a casa Ran estaba terminando de limpiar lo de la cena, yo la abracé por la espalda sorprendiéndola

- Hola, koishii.-la dije suavemente al oído

- Hola, ya has dejado a Shinji.-me dijo mientras se giraba para mirarme

- Sí, y espero que no estés muy cansada.-pregunté con un tono bastante pícaro

- Sinceramente.-dijo mientras me abrazaba el cuello.-no tengo ni gota de sueño.

Al escuchar eso la cogí en brazos y la subí a nuestra habitación mientras nos besábamos. Al llegar la tumbé en la cama y me puse sobre ella, mientras mis manos bajan lo suficiente su bata para revelarme sus preciosos hombros y parte de sus pechos, abandono la acción de besar sus suaves labios, para bajar un poco y detenerme en su cuello, noto como sus preciosas manos se posan en mi cuello pidiendo que acelere mi paso, noto como su precioso cuerpo va llenándose de una fina capa de sudor producido por su excitación.
Sus manos están en la parte superior de mi camisa, terminando de desabrochar sus botones, miro a mi Ran, noto que la tiene en sus manos y la tira bastante lejos de la cama. Sigo besando su cuello.

El resto de la noche pasó entre besos y gemidos placenteros por parte de los dos.

...

- Shinichi…-susurró suavemente después de besar la punta de mi nariz, yo sonreí y apreté mis labios contra los suyos.

- Te amo.- le dije mientras la acurrucaba en mi pecho, sintiendo su calor corporal, mientras el sueño llegaba a mi. Sabía que las palabras eran innecesarias pero me gustaba decirlas.

- Yo también te amo…mucho.-me dijo con un bostezo, cayendo presa del sueño. La lluvia para ese entonces había acabado de caer y las estrellas nuevamente se dejaban ver en el cielo. Pensando en Ran y deseando que nunca llegara el día, el sueño se apodero de mí.

Y así después de tanto sufrimiento empezaron una nueva vida.

FIN

Notas finales

Aquí tenéis el final, en un inicio pensé en ponerle un epílogo pero no me gustó la idea, pues con este final creo que hay bastante. Espero os haya gustado mi fic y que me sigáis dejando review por favor, de esa manera podré ir mejorando a la hora de escribir, aunque este fic tiene unos cuantos añitos, pero siempre se puede aprender algo nuevo de una cosa de hace años.