N/A: Que hay queridos? Yo aquí de nueva cuenta escribiéndoles perdonen el trabajo me esta matando (literalmente llego demasiado cansada) Pero hoy les traigo capitulo nuevo de este y del otro fic que pareciera ya tiene hasta telarañas... :O y ¿que creen?, hacia unos días estaba hablando con una amiga y mi hermana menor acerca de este extraño fic... y bueno decidí hacer una segunda temporada, llamado "One More Soul to Call" [Un alma mas llamada], ya luego lo verán. Bien dejo de hacer comentarios, nos leemos también en el otro fic!


Le habían dicho que hablarían con él, exactamente de la verdad, ¿acaso esos dos sabían lo que ocurría?, los miro detenidamente, la joven se acerco poniendo su mano en su hombro, sonriendo sutilmente parecía estar luchando internamente por decir algo que no deseaba, y era verdad, Itzel no quería decirle lo que realmente pasaba, pero eso no acabaría si no se lo decía, o al menos eso creía ella.

Eduardo rompió el poco silencio que había, mirándolos a ambos, carraspeando

-Por Ahora la orden de Samael ya no nos persigue—comento mirando hacia atrás, juraría haber visto a Arthur en el cementerio, pero creía era solo su imaginación—

-Samael?—pregunto Alfred confundido, mirando al joven de la capucha, quien miraba hacia otro lado-¿Quién es ese?

-El dios que adora la orden que casi te mata por segunda vez—comento Itzel parpadeando lentamente, botando un suspiro cansino—tienen demasiadas reglas, el culto lo adora, y creen que si sacrifican humanos con cierto rango de edad, el volverá a la tierra—dijo posando su mirada en el de orbes azules, que estaba más confundido que antes—no te preocupes no pueden hacerte nada—

Alfred se quedo mirándolos durante unos minutos, ambos Itzel y Eduardo se estaban mirando, decidiendo si decir la verdad o no, exactamente el prefería irse, miro el cuerpo de su lado, alzando su mano para alcanzarlo, le dolía y no sabía el por qué, tomo la mano del ya difunto Arthur cuando el silencio que se creó entre ellos tres se rompió definitivamente

-¿Hasta dónde recuerdas Alfred?—pregunto Eduardo mirándolo seriamente seguido por la morena quien le miraba preocupada, quizás no deberían intervenir del todo—

-Un hospital… no hay nada claro—comento el de orbes azules tocando su cabeza, era verdad no había nada claro entre todos los recuerdos, apenas si recordaba a Arthur, si es que en algún momento había convivido con el—

-Hace doscientos años—comenzó Itzel mirando al de ojos azules cerrando brevemente los ojos—fuiste condenado por un crimen que no cometiste, y por algo que no tenias que pagar—

-¿Un crimen… algo por que pagar?—pregunto Alfred confundido y asustado, ¿Pero qué mierda estaba pasando en ese lugar?, se levanto soltando la mano del chico tomando de los hombros a la morena— ¿A qué mierda te refieres?—

-Se refiere a que fuiste quemado, por la orden de Samael—intervino Eduardo alejando al ojiazul de su hermana empujándolo levemente— ¿Sabes el por qué estas siquiera aquí Alfred?—

Alfred negó con la cabeza, no tenía idea, había venido la primera vez por una apuesta, pero que recordara, siempre que pasaba por la casa había algo que le decía que entrara a ella. Hasta la segunda vez, que al ser perseguido por el monstro entró a la casa, pero siempre sentía ese aire familiar.

-Supongo, deberíamos decirte… aunque es más fácil pensarlo—comento Eduardo frotándose las sienes de una manera en la que parecía querer explotarse parte de ellas con los dedos—hace mas de doscientos años, tu alma… para ser mas concisos, nos hizo prometer algo, de lo que al menos yo me arrepiento—dio un suspiro largo, Alfred estaba totalmente impactado—

-¿De qué rayos hablas?, ¡mi alma no puede haber hecho eso!—grito, asustado, confundido, no tenía ni la menor idea de que era lo que sentía en ese momento, era raro, estaba enfadado, confundido, asustado y por sobretodo tranquilo—

-¡Pero lo hizo!—grito de vuelta Itzel, mostrando unas cejas fruncidas—hace tiempo atrás, la orden de Samael te condeno por dos cosas… ambas, totalmente injustas e inciertas… la primera por "amar a alguien de tu mismo género" y la segunda… al parecer por que—antes de que pudiera hablar Alfred le interrumpió—

-¿Alguien de mi mismo género?—pregunto sorprendido, extrañamente sabiendo quien era la persona—

-Atrás de ti imbécil—comento Eduardo—la otra razón era porque les quitaste el sacrificio hacia Samael—el moreno parecía irritado y tenía sus razones para estarlo, habían decidido no meterse en estos doscientos años, y ahora, tenían a un idiota de quien cuidar— nos hiciste prometer, después de todo lo ocurrido antes de tu muerte, que mantendríamos al joven Kirkland lejos del culto...—

Si lo entendía algo así, lo habían condenado, por dos razones estúpidas, pero viniendo de personas como lo eran las personas del culto y en donde estaba no parecía tan sorprendido, lo habían asesinado al parecer, y él había hecho prometer a los dos jóvenes que estaban frente de el que mantendrían a Arthur lejos del culto, bien ¿Cómo carajos había pasado todo esto?, quería darse un tiro, pero el suicidio no era la mejor solución a sus problemas.

-La magia no es algo de que burlarse idiota—comento un Arthur mientras releía uno de los libros que la orden les había, dicho acomodasen en la gran biblioteca de la iglesia—mejor no te burles.

-oh vamos Arthie, no seas así, es divertido si lo vez desde cierto punto, crear un mundo el cual puedes controlar es sumamente excitante—comento un Alfred que no parecía sobrepasar los quince años, sonriendo mientras leía otro libro uno muy diferente al de Arthur, con símbolos extraños que la orden solía usar—

Alfred no era completamente creyente acerca de la orden de Samael, simplemente había estado ayudando a Arthur con algunas cosas, y bueno se había terminando enamorando de aquel muchacho que era un gruñón siempre y le ponía malas caras cuando le decía algo lindo, aun así Alfred no se rendía por nada del mundo, aunque Kirkland le había advertido que eso no era algo que debiese mostrar nunca.

Después de eso, neblina en su mente y en el exterior, miro hacia delante, ya no había nadie aquellos dos muchachos se habían marchado y había quedado solo, suspiro pesadamente, "Así que les hice prometer que cuidarían de Arthur, la pregunta es ¿Por qué?" se rasco la cabeza en busca de respuestas, era demasiado difícil, inflo las mejillas, ¡¿por qué jodidos su alma había hecho eso?!, la respuesta cayo de golpe junto con la sangre que se acumuló en sus mejillas, recordando las palabras que el joven le había murmurado antes de morir… "te amo" ¿amor?, se palmeo la frente a sí mismo, se valía ser estúpido cuando estaba enamorado, comenzaba a dolerle la cabeza fuertemente, al tiempo que comenzaba a recordar todos los momentos con Arthur, era cierto, era atractivo y había algo que decía que si llegaba al final de todo esto podría preguntarle por fin que pasaba y tendría en claro sus sentimientos, algo lo jalo de su camisa mirando hacia abajo, era un niño, pero no era Arthur, tenía el cabello corto rubio marrón, y sus ojos grandes no podía distinguir el color, supuso era otra visión.

-Me he perdido—hablo el niño que sostenía un conejo como el que sostenía el niño Arthur cuando lo encontró, solo que este en vez de ser rosado era azul, y tenía la cara manchada con sangre, eso era escalofriante, el pequeño parecía querer llorar—

-Oh, puedes venir conmigo—lo abrazo, sintiendo el abrazo a su cuello, y los temblores del cuerpo más pequeño que el—exactamente a donde o quien buscabas…—

-n-no lo recuerdo—comento el chiquillo llorando, tapando con su llanto los pasos sigilosos que se acercaban, hasta que fueron capaces o al menos el niño de ver lo que se acercaba— … ahg!

Alfred volteo, había algo ahí, demonios, había una criatura todavía peor que la anterior que estaba detrás escondiéndose entre las sombras, y no lo había escuchado por el llanto del menor, abrazo fuerte al chico y salió disparado, y al parecer la cosa los seguía dejando salir un chillido sumamente enojado y adolorido, con claridad podía ver que no solo tenía dos brazos si no que eran tres, y con ellos se impulsaba a seguir, corrió lo más rápido que pudo, girando en varias ocasiones al encontrar un callejón sin salida, hasta que encontró un letrero.

-Parque de diversiones Toluca—diviso antes de pasar por lo largo, y esconderse donde estaba una de las atracciones del lugar, para ser mas exactos el carrusel… mientras veía como esa cosa pasaba junto a este e intentaba calmar al pequeño—


La historia se pone interesante, y rara. \(._.)/ pueden matarme si quieren, pero dentro de seis capitulos hay lemon y dentro de tres capitulos mas nuestra historia llega al drama principal :O

Alfred: ¿No hay spoilers hoy?

Arthur: Si ¿no hay Spoilers hoy?

n/A: No hoy no, piquense (? okey no, pero si los pongo arruino el proximo capitulo, y los demas ademas ya adelante que hay accion XXX entre ustedes no se quejen!

A/A: PERVERTIDA!