CAPITULO V

Siempre el Mal Tercio

Ingresé a la oficina como si fuera un fantasma… ¿acaso el destino no quería que supieras mi secreto… mi verdad? Tracey se me quedó viendo, me analizaba, él también me conocía muy bien, y como buen hermano que era, abrió sus brazos para mí, me acerqué lentamente y lo abracé, solté el llanto y poco a poco me fui tranquilizando. A los pocos minutos entraste, no dijiste nada, continuaste serio y entonces, rompiste el silencio:

- -Emm… ¿Estás bien Misty? - me dices un tanto preocupado

- -Tranquilo Ash, todo está bien… sólo me siento un poco… - ¡Por Merlín! ¿Y ahora qué explicación doy? - sensible, este tema me tiene muy estresada, pero bueno… Tracey,

- - Chicos, entre nosotros no ha habido secretos, ustedes mismos ya se han dado cuenta de lo que ocurre entre Violeta y yo, así que sólo quiero saber qué piensan - quiso saber el pelirrojo, nuestras miradas se cruzaron, decidí ser sincera

- - Tracey, yo sé que no la quieres, lo único que puedo pensar por ahora es que ella te obliga a estar a su lado-

- -Opino igual que Misty… yo entiendo que no pretendas abrirte al aspecto sentimental porque bueno…-

- -Sabemos que sigues enamorado de ella - terminé la frase por ti - lo siento Tracey, sé que no te gusta hablar al respecto, pero…-

- - ¡No!... está bien, tienen razón, ella es la única a quien yo he amado y a quien desafortunadamente más he dañado-

- -Bueno ya que estamos sincerándonos, también te lo diré a ti Tracey, es que… bueno… yo… estoy enamorada - fui magistralmente interrumpida… de nuevo

- Hola, buen día a todos… - Drew había llegado al fin - ¿por qué tienen esas caras? ¡Qué! ¿Interrumpí algo importante? - solté una risa discreta que todos los presentes notaron

- -Chicos, hablaremos más tarde de lo que tengo que decirles y tú Drew, ven… tenemos que hablar ahora… ¿Por qué llegas a esta hora?

- -Es que tuve un altercado - respondió el chico peli verde

- -Hola chicos… ¡¿y tú qué haces aquí?! - de pronto entró May vestida de manera seductora y señaló a Drew… todos teníamos miradas de desconcierto, Drew me tomó del brazo para que platicáramos, pero entonces May nos siguió.

- - ¿Qué haces aquí? - preguntó mi amiga

- -Aquí trabajo … ¿acaso me estás siguiendo?-

- - ¡Jah! Eso quisieras, pero no… resulta que mis mejores amigos trabajan aquí-

- -Sí, claro… Misty… ¿cuántas veces ha venido ella por aquí?-

- - Ammm - yo no entendía nada de lo que pasaba, me sentía un mal tercio entre una extraña pareja ¿me había perdido de algo?

- - NO la metas a ella en esto… siempre creyéndote el centro del universo Drew-

- -¿Qué?... ¿Acaso hay otra verdad más cierta en este mundo?-

- - Ash!...-

La discusión continuó, ni siquiera se dieron cuenta de que ya me había ido de ahí, regresé a la oficina contigo y con Tracey.

- - No me parece Ash-

- -¿Tú qué dices Misty? - me preguntaste con una gran sonrisa - ¿sí o no?

- - ¿De qué hablan? - dije toda confundida

- -Tú di… sí o no - me dijiste

- - Amm… ¿sí?-

- - Lo ves Tracey … Misty piensa que soy más guapo que tú-

- -¡QUÉ! - quedé estática en mi sitio… ¿Qué yo había dicho qué?

- -No se vale Ash, ella no sabía de lo que estábamos hablando y eso amigo… aquí y en Johto se llama "Hacer trampa".

Ibas a replicar cuando por la misma puerta entraron Drew y May, enfrascados en la misma plática

- - ¡Drew!

- -Nada May, admítelo… me deseas… por eso me sigues a donde quiera que voy-

- -¡Ja! En tus sueños… Misty, mañana nos vemos en ya-sabes-donde a la hora acordada - se dio la vuelta y se fue

- -¿De qué hablan Misty? ¿Por qué tanto misterio? - quiso saber nuestro mejor amigo

- -Nada Tracey… cosas de chicas-

La tarde en el trabajo consistió de manera tranquila no sin antes, dar el recordatorio de la reunión que se haría en mi departamento. A la hora acordada todo estaba listo para la reunión. El primero en llegar fuiste tú, llegaste tan apuesto como siempre, ambos esperamos a Tracey, y cuando llegó, parecía otro, venía sonriendo:

- - Hola Tracey, ¿por qué la felicidad? - dije con una sonrisa que no pude reprimir

- -¿Qué? No se nota que es porque Violeta no está incluida en esta reunión… al fin me la puedo quitar de encima por un momento

- - ¿Tan mal te ha ido hermano?

- -No tienes ni idea… me cela todo el tiempo, no puedo ni preguntarle la hora a alguna mujer porque ya está asegurando que estoy coqueteando, créanme, esta reunión me hace mucho bien

- - Disfrútala Tracey - le dije - ¿Tienes alguna queja de Melody, Ash?

- -No creo, es también muy celosa, pero se controla conmigo, sabe que no me gustan las chicas así, aunque sí siento que es muy hostigadora, quiere saber cada paso que doy-

- - Uy no amigo, cuidado -

- - Jajajajaja… ustedes y sus aventuras amorosas ¿qué fue de los chicos fiesteros que iban y se perdían cada fin de semana? - quise calmar el ambiente para que no se tensara

- -¿Qué?... ¿ya nos vas a decir quién es el "Individuo" del que estás enamorada?

- -No, aún no es tiempo, además… la verdad que si no me quiere, para que seguir a su lado esperando ver señales de él-

- - ¡Oh vamos Misty! Es un idiota si no se ha fijado en ti, eres toda una cajita de monerías - dijo Tracey

- Gracias Tracey , por eso te adoro, siempre sabes cómo subir el ánimo-

La plática comenzó, entre risas, bromas, sarcasmos y asuntos serios, aparecieron como por arte de magia alcohol de no sé dónde, entre copas Tracey y tú empezaron a ponerse un tanto ebrios, ni siquiera pudieron irse a sus casas por sí solos, así que acomodé la sala para que pudieran quedarse ahí. Tracey fácilmente se acomodó en el sillón más grande, y tú… estabas sentado de una forma muy cómica en el sillón más pequeño que poseo.

Fui a mi recámara por unas sábanas y cobijas y las tendí en el suelo para que durmieras más cómodo, ahora, el asunto era que tenía que acomodarte en el suelo, tuve que darte unos leves golpes en la cara para que despertaras y te apoyaras… pero eso no me duró mucho, te dejaste caer sobre las cobijas y me jalaste contigo, caí sobre ti, a unos centímetros de mi boca… tenía la tuya ¡Maldita tentación!... tuve que resistirla.

- - Hip…Misty… … eres extraor-dinariamente… hip… hermosa-

Tus palabras me desconcertaron, me quedé en shock y no pude ponerme de pie, continué sobre ti, mirando embobada tus hermosos e hipnotizadores ojos y entonces, cuando estaba por ponerme de pie, me jalaste hacia ti y uniste nuestros labios, debo admitir que ni en mis mejores sueños tuve esas sensaciones en mi estómago, de modo que me asusté y me separé de ti, me perdí en mis pensamientos y cuando te miré de nuevo, estabas profundamente dormido.

Aún con tu sabor en mis labios, me fui a mi habitación, parecía un extraño sueño y sin embargo, me costó dormir… finalmente me dejé envolver por los brazos de Morfeo.

Al día siguiente, me levanté obviamente tarde, y para mi desgracia, recordé que tenía que estar con May y Sakura en el aeropuerto a las once de la mañana… ¡ ERAN LAS 10:35!... como pude me levanté, me bañé y me arreglé para salir, cuando me dirigí a la cocina, ustedes ya estaban de pie e incluso estaban desayunando, muy aprisa sólo tomé un trozo de pan y cuando estaba por despedirme, me salen con la frase "A donde vayas… nosotros vamos"… eso no me convenía, pero no me pude deslindar.

Nos presentamos en el aeropuerto, apenas May me vio… puso cara de "¿Qué hacen ellos aquí?"

- - ¿A quién esperamos? - dijo Tracey detrás de unas gafas negras que cubrían las ojeras que tenía, se distrajo un poco

May, Sakura y yo, nos pusimos de todos los colores, porque en el pasillo venía la chica a la que tanto habíamos extrañado, venía a paso lento, vestida con una minifalda, una playera sencilla, unos tenis negros, cuando nuestro amigo observador pudo verla… se puso tan blanco como la harina, con la mano se quitó los lentes negros para saber si estaba viendo bien.

- -Ya regreso… - dijo Sakura quise buscar apoyo en ti, pero misteriosamente habías desaparecido

- - Hola Misty… Hola Tracey - Daisy nos saludó como si nada hubiera pasado - ¿me permiten?... voy por mi maleta y regreso… ¿me acompañas hermanita? - yo sólo asentí, Tracey se puso delante de nosotros

- - Daisy… me da mucho gusto verte… ¿a qué has vuelto?

- -No quiero ser descortés, pero… no quiero hablar Tracey-

Una nueva plática… si así puede llamarse… comenzó, y de nuevo, no pude evitar sentirme un mal tercio, salvo que de esta no me podía ir, mi hermana sostenía mi mano como apoyo ante ese chico que le había hecho mucho daño.