Lady Escándalo

Capítulo 13

Para un Taisho nada es imposible

El padre de Inuyasha había sido el anterior Duque, dejando una importante fortuna a Seshomaru que como su heredero, se encargó de acrecentar. A pesar de su juventud, tenía fama de ser implacable con sus enemigos, de poner ante todo los intereses de la corona como un fiel súbdito ganándose el favor del Rey y, sobre todo el cariño que tenía hacia su familia.

El anterior Duque se había casado en dos ocasiones pero sólo Seshomaru e Inuyasha se parecían a él. En su primer matrimonio sólo había nacido Seshomaru, los otros cinco hermanos eran hijos de su segunda esposa.

Kagome e Inuyasha llegaron a un costado de la fastuosa propiedad, Shikon era un majestuoso castillo que dejaba ver la importancia que tenía la familia Taisho. Los jardines que rodeaban la construcción principal eran majestuosos, impecablemente cuidados.

Inuyasha dirigió los caballos directamente a los establos, cuando un lacayo acudió a ayudarlos llevándoselos. Ella estaba muy nerviosa, y se notaba.

"Tranquila Kagome, confía en mí" – le dijo tomando su mano y conduciéndola por un enorme pasillo, ya dentro de la propiedad.

El mayordomo salió a su encuentro dándoles la bienvenida y diciéndoles que todos los hermanos, a excepción de Kanna, se encontraban en la propiedad. Kagome no lo soportaba, tenía mucha vergüenza principalmente frente a Sakura, la hermana de Inuyasha y sobre todo Seshomaru, la idea de que pudiera reconocerla como la "supuesta" ramera con la que se había encontrado apenas hace unos días la atemorizaba.

"¡Por favor… Inuyasha… vámonos, no me importa que no nos casemos seré tu querida!"

"No, Kagome… serás mi esposa" – dijo acariciándole tiernamente la mejilla – "no volveré a tocarte, no volveré a hacerte el amor hasta que nos hayamos casado, ven… vamos" – concluyó tomándola nuevamente de la mano.

Le preguntó a un par de sirvientes que se encontraban haciendo sus tareas donde se encontraba Seshomaru por lo que se dirigieron a uno de los grandes salones elegantemente decorado.

Al entrar Inuyasha observó a su hermano sentado en un gran sillón cerca de la chimenea con una copa de vino en la mano, su hermana se encontraba más cerca en una silla ocupándose de un bordado, al percatarse de su presencia salió a recibirlos.

"¡¡Inuyasha!!" – gritó Sakura cuando corrió a abrazar fuertemente a su hermano – "¡Oye… ¿quién te crees que eres? ¿por qué nos has tenido tan preocupados? ¿Dónde rayos has estado estos días?"

Haciendo caso omiso de sus preguntas, Inuyasha tomó nuevamente de la mano a Kagome y la jaló para ponerla en primer plano.

"Sakura, te presento a Kagome Higurashi, se quedará un tiempo aquí. Kagome, te presento a mi hermana Sakura"

Sakura no respondió, sólo se limitó a voltear a ver a su otro hermano; Seshomaru no se acercaba aunque sí se había puesto de pie ante su llegada. Esa no era una buena señal, pensó Kagome quien se sentía analizada por su mirada.

Inuyasha nuevamente la jaló para acercarse a su hermano mayor.

"Seshomaru he traído aquí a Kagome porque me voy a casar con ella"

Kagome sólo pudo escuchar un ligero cambio en la respiración de Sakura, demostrando la sorpresa que le causaba la noticia. Pero Seshomaru permanecía con el mismo rostro, no mostraba ninguna reacción.

El Duque se inclinó para hacer una elegante reverencia.

"Será un placer recibirla en esta casa, ¿desea tomar té ó prefiere retirarse a descansar?" Sakura puede acompañarla a una de las habitaciones"

"¿Quieres un refresco?" – intervino Sakura, quien aparentemente había dejado atrás la sorpresa de su llegada.

"No, muchas gracias"

"Qué bueno que estas en casa" – continuó diciendo Seshomaru dirigiendo su atención a Inuyasha– "¿Te encuentras bien?"

"Estoy bien, por cierto, antes de que preguntes… no te preocupes por tu carruaje, está a salvo… voy a decirle a alguno de los criados que vayan a avisar a Mioga para que lo trasladen para aca"

"Bien, no puedo negar que tenía mis serias dudas sobre su destino"

"Escucha Seshomaru, estoy en medio de una situación que aún falta resolver y debo pedirte que des a Kagome el trato que merece mi futura esposa y sobre todo que no la vayas a entregar a su padre"

"¿El Conde Higurashi?, no nos llevamos bien…" – respondió mirando muy intrigado a Kagome – "no hay problema y; en lo que refiere a la forma en la que será tratada, te aseguro que ningún invitado de Shikon se ha quejado de la forma en que es atendido" – terminó sin responder nada en relación al matrimonio de Inuyasha.

Inuyasha no estaba conforme con esta respuesta pero no había tiempo para discutir, se inclinó para hablar con Kagome.

"Escucha, aquí estarás segura… por favor Kagome… prométeme que no te irás, que no saldrás de esta propiedad… por favor…"

"Inuyasha, no puedo prometértelo… ¿y si quiero salir a pasear por los jardines? además si se presenta un incendio quiero estar en posibilidades de escapar…"

"Graciosa… prométemelo"

"De acuerdo… pero por favor no perdamos más tiempo. Debes conseguir la licencia para el matrimonio de Sango"

Inuyasha sólo hizo un gesto ante la indiscreción de Kagome.

"Así que ustedes están involucrados en la desaparición de Lady Sango y su bebé, espero que se encuentren bien" – dijo Seshomaru

"Están bien" – respondió Inuyasha poniéndose nuevamente de pie – "en estos momentos debe estar esperando la licencia para casarse"

La tensión casi podía palparse, Kagome estaba segura que la cortesía entre estos hermanos estaba a punto de resquebrajarse en cualquier momento.

"Por favor Inuyasha, debes irte… después habrá tiempo para otras cosas" – dijo Kagome para evitar que a Inuyasha se le ocurriera pedir el apoyo del Duque para arreglar su propio problema.

"De acuerdo" – dijo tomándola de los brazos y dándole un corto aunque cálido beso en los labios.

En esos momentos se abrió una de las puertas, entró un hombre de la misma estatura que el Duque e Inuyasha.

"Vaya hermanito… por fin en casa… qué bueno que estas aquí… ¿sabes? El humor de Seshomaru empeoró con tu ausencia" – dijo Hoyo con una sonrisa en la boca, otro de los hermanos Taisho.

"Inuyasha, Hoyo debería acompañarte y antes de que te opongas te aseguro que no causará ninguna demora, lo conoces bien, es un excelente jinete"

Inuyasha estuvo a punto de negarse a aceptar el apoyo, pero no tenía tiempo de discutir.

"Bien… no tengo la más remota idea de que viaje hablan pero mira… casualmente estoy listo con mi ropa para montar" – intervino Hoyo, tratando aligerar el ambiente – "voy por mi capa"

Inuyasha debía aprovechar el tiempo disponible así que tragándose su orgullo se dirigió a su hermano.

"Iré a ver al obispo para pedirle que me dé una licencia especial para el casamiento, tal vez si llevo una nota de tu parte las cosas serán más rápidas"

La cara de Sakura y la del propio Seshomaru dejaron ver la sorpresa que les había causado la petición de alguien que había jurado nunca pedirle ayuda a su hermano.

"¿No hay ningún impedimento para que se realice ese matrimonio?" – preguntó Seshomaru.

"Ninguno, se lo aseguro. Bueno, mi padre no está conforme con la situación pero Sango es mayor de edad y no necesita su permiso" – contestó Kagome.

Al escuchar esto, Seshomaru se dirigió a un escritorio y tomó una hoja de papel y pluma, escribió algunas cosas, puso su sello y se lo entregó a Inuyasha.

"¿De Londres irás directamente al lugar donde se realizará la boda?"

"Si, no hay tiempo que perder"

"Bien, entonces nos trasladaremos también para allá, seguramente Lady Kagome querrá estar presente en la boda de su hermana"

"Si, por favor, deseo estar con ella" – intervino Kagome

"De acuerdo, ahí nos encontraremos" – respondió Inuyasha – "Seshomaru, como mi intención es casarme con ella, te agradecería mucho que también pensaras en la forma de restablecer su reputación y sobre todo de hacer que su padre acepte dar su permiso"

"¡Wow!" – se escuchó cuando Hoyo entraba en el salón, dando a entender que había escuchado la última parte de la conversación.

Incluso Seshomaru se quedó sin palabras durante unos segundos.

"Será un placer" – fue lo único que contestó.

En ese momento Inuyasha le hizo una seña a Hoyo y se fueron. Kagome se había quedado sola con el Duque y su hermana, quienes la miraban detenidamente, quería que en ese mismo momento la tierra se abriera y ella desapareciera de la faz de la tierra.

"Bien, vaya con Sakura por favor. Ella no tendrá ningún inconveniente en buscar algo en su extenso guarda ropa y prestárselo mientras compramos las cosas adecuadas para usted. Mientras tanto yo empezaré a ver cómo puedo ayudarla"

"No por favor, no se tome tantas molestias. No voy a casarme con Inuyasha, ese matrimonio es imposible, estoy segura que Inuyasha lo entenderá… con el tiempo"

"Querida, él es un Taisho… y para un Taisho nada es imposible" – dijo saliendo de la habitación, como si hubiera recibido un insulto.

"Vaya, si que se puso denso el asunto" – dijo Sakura dejándose caer a un lado de Kagome en el sillón.

"Lo siento, no quiero ocasionar molestias en la familia…" – dijo Kagome

"Oh… no, no… perdón por hacer que malinterpretara mis palabras, me da mucho gusto que este usted aquí, es más estoy feliz de que sea usted el lazo que ha unido a mis hermanos… verá, desde hace seis años ese par de orgullosos apenas se han dirigido la palabra y qué decir del esfuerzo que hizo Inuyasha para solicitar ayuda"

"Pero… ¿por qué?"

"Hace seis años Seshomaru se opuso a que Inuyasha se metiera en el ejercito, de hecho dijo que dudaba que pudiera sobrevivir sin el apoyo de su familia"

"Pero eso es una tontería, nunca había conocido a alguien como Inuyasha"

"¡¡Verdad que si!!" – dijo emocionada Sakura – "yo quiero mucho a Inuyasha, era mi compañero de juegos y sobre todo de travesuras… hacíamos enojar constantemente Seshomaru. Pero bueno, parece que usted ha roto la barrera que se había erigido entre ellos. ¡Estoy muy feliz!"

Lady Sakura era hermosa, no había punto de comparación entre las dos y en sus ojos se notaba a simple vista las ganas de vivir que tenía y que era una persona muy inquieta.

"Gracias por sus palabras Lady Sakura… pero hace un momento hablaba en serio, no me casaré con Inuyasha. Ya se lo dije y no lo acepta, pero estoy segura que con el tiempo entenderá"

Sakura no pudo reprimir echarse a reir.

"Perdón, no me estoy burlando de usted… sólo creo que no conoce a los Taisho. Nos caracterizamos por borrar del diccionario la palabra imposible. Estoy segura que Inuyasha no se dejará vencer tan fácilmente. Pero bueno, vamos a ocuparnos de cosas importantes… llámame por mi nombre y así yo podré llamarte Kagome, ¿estás de acuerdo? Además no veo necesaria tanto protocolo, pronto serás mi hermana" – hizo una pequeña pausa pero sólo para tomar aire y continuar con su discurso – "Me alegra mucho que estés aquí, ¿sabes? Vivir sólo con hermanos varones es aburrido, no le dan importancia a las cosas realmente relevantes" – dijo tomando entre las manos de Kagome – "vamos voy a mandar que te preparen un baño y buscaremos un lindo vestido, hay… como me gustaría tener a un hombre a mis pies como tú tienes a Inuyasha, estoy segura que pelearía contra dragones con tal de defenderte"

Sin esperar que Kagome contestara la llevó a su propia habitación, con la ayuda de una doncella prepararon un baño caliente y aunque les pareció raro permitieron que ella se bañara sola. Kagome no quería que vieran las marcas que le habían dejado los golpes. Se baño sintiéndose muy bien.

Sakura escogió un lindo vestido que ella aún no estrenaba y mandó sacar ropa interior nueva que recién acababan de mandarle de Londres y se la pasó a su invitada.

Por primera vez en mucho tiempo Kagome se sintió como una mujer atractiva, como se sentía antes de que el desastre en el que había convertido su vida empezara. Permitió que la doncella colocara un poco de maquillaje para ocultar los moretones que aun se alcanzaban a ver en su rostro y que emparejara el corte de su cabello acomodándoselo en un coqueto peinado.

A pesar de que Sakura revoloteaba a su alrededor contándole cosas como la última moda en vestidos, en peinados, sobre cuanto extrañaba a su hermana Kanna y una infinidad de cosas, Kagome sólo tenía sus pensamientos en la petición de Inuyasha a su hermano para reparar su reputación y convencer a su padre de dar su consentimiento. La reacción de quien había escuchado lo había dejado todo claro: era imposible.

Fue sacada de sus pensamientos cuando escucho a la doncella gritar por haberse pinchado el dedo, había estado acomodando la ropa que Kagome se había quitado por lo que supo que se trataba del broche que Seshomaru le había regalado. Al ver la reacción de la doncella y de Sakura al verlo obviamente ellas también lo habían reconocido.

"¿Es tuyo?" – preguntó Sakura.

Dudó por unos instantes, pensaba negarlo pero no serviría de nada.

"Sí, es mío, pero no pienses mal Sakura. No tengo nada que ver con Seshomaru" – dijo convencida de dejar los engaños a un lado y poniéndose el broche en el vestido.

Sakura no sabía que responder, pero decidió confiar en la mujer que amaba su hermano.

"De acuerdo, no me gustaría que mis hermanos pelearan por la misma mujer" – fue lo único que se le ocurrió responder – "vamos, Seshomaru debe estar esperándonos"

Kagome quería huir en ese instante, sabía que el broche la obligaría a explicar dónde lo había obtenido. Entraron al despacho de Seshomaru, quien no ocultó su admiración; ella estaba hermosa con el vestido de color rosa que llevaba. Sakura y su doncella habían hecho un excelente trabajo resaltando la belleza natural de Kagome.

Hizo una reverencia digna de una reina a lo que Kagome sólo pudo responder de la misma forma.

"Entiendo perfectamente porque mi hermano está enamorado" – dijo sin perder la seriedad del rostro.

"Lamento decirle Mi Lord que Inuyasha nunca me ha visto así"

"Eso me alegra aún más"

Seshomaru vio el broche pero no dio muestra de que esto lo sorprendiera, Kagome pensó que él ya sabía que se trataba de la mujer de la famosa fiesta de Suikotsu. Sakura no perdía detalle de la reacción de las dos personas que la acompañaban.

"Bien, seguramente Inuyasha llevará hoy mismo la licencia para el matrimonio, por lo tanto dentro de una hora saldremos y tardaremos no más de hora y media en llegar"

"¿Yo también iré?" – preguntó esperanzada Sakura.

"Por supuesto, no estará demás tener testigos de renombre en la ceremonia. Además yo escoltaré a Lady Kagome por lo tanto necesitaré que vengas de acompañante"

La atención de Sakura se desvió al broche.

"No pienses mal querida" – dijo dirigiéndose a Sakura con una leve sonrisa en los labios – "Lady Kagome no hizo absolutamente nada fuera de lugar para conseguir esa bagatela, pero " – continuó viendo a Kagome – "es tu decisión explicárselo a Inuyasha"

"Por supuesto que lo haré"

"Muy bien, Sakura por favor… necesito que busques otras prendas en tu guarda ropa, estoy seguro que Lady Sango no tiene algo apropiado para asistir a su propia boda y necesito que veas otras prendas por si tenemos que pasar la noche allá"

"¡Claro que sí!" – se levantó y corrió hacia la puerta, pero se detuvo – "¿estás seguro que puedo dejarte a solas con ella?"

"Te aseguro que se respetar a una dama"

Sakura se quedó pensativa durante unos segundos, pero decidió retirarse.

Kagome se quitó el broche y trató de devolverlo pero ante la negativa de recibirlo lo dejó sobre la mesa.

"La primera vez que te bese en lo hice porque me intrigabas sobremanera" – empezó a decir, recordando la vez que había besado levemente a Kagome durante una fiesta en Londres – "y veo que no me he equivocado, y por favor… llámame Seshomaru"

Kagome estaba muy nerviosa.

"Por favor, no querrás decir que estabas enamorado de mi" – contestó.

"Claro que no, de haberlo estado te aseguro que el rumbo de las cosas habría sido totalmente diferente"

Ella no sabía cómo reaccionar.

"Yo estaba con Inuyasha en la fiesta de Suikotsu"

"Claro"

"Voy a casarme con él"

"Claro, si no lo hicieras entonces le estarías dando la razón a quienes te tachan de ramera y yo no permitiría que mi hermano se casara con una mujer así"

"No podrías detenerlo"

"No, no me atrevería a oponerme a su voluntad. Veras…" - dijo levantándose observando los jardines por la ventana – "tengo una tendencia un tanto exagerada a sobreproteger a mi familia. No quería que se metiera en el ejercito, ahí los castigos son muy duros, incluso a sus propios oficiales. Pero me equivoque con Inuyasha, y presumo de no hacerlo muy seguido. Él solo pudo abrirse camino hasta tener a cargo a su propio regimiento. Por eso, no volvería a negarme a apoyarlo en sus decisiones, ocasioné que se haya alejado de su familia, incluso cuando cayó enfermo decidió no acudir a solicitar mi apoyo tratando de mostrar que era capaz de salir adelante por sí solo"

Kagome entendía la preocupación de Seshomaru, por lo que decidió hablarle con la verdad.

"No voy a casarme con él"

"Debes hacerlo, estuviste con él en la famosa fiesta, de no hacerlo, te repito, estarás dándole la razón a los que piensan mal de ti, que estuviste con él por un simple deseo carnal. Y eso me daría a entender que te juzgue mal" – ante la falta de respuesta de Kagome decidió acercarse a ella, tomarla por los hombros– "no puedes cometer el mismo error que cometí yo, si no te casas con él lo estarás empujando a cometer una locura"

"¿Es que acaso tu tampoco lo entiendes? La locura sería casarse conmigo"

"Estoy seguro que podemos arreglar las cosas"

Kagome no soportó más y se recargó en el hombro de Seshomaru empezando a llorar, él sólo pudo abrazarla y permitir que se desahogara. Después de unos minutos, hizo que se sentara y la miró fijamente.

"Ahora cuéntame ¿qué hacía Onigumo Youkai en tu cama?"

Ella no quería hablar de eso, no otra vez, pero sabía que no le daría opciones. Repitió todo lo que había pasado.

"¿Tu padre quiso obligarte a casarte con Onigumo? ¿Por qué?

"Eso es algo que también me he preguntado, antes no entendía pero ahora, creo que está loco"

"¿Por qué dices eso? ¿Dónde lo has vuelto a ver?"

"Seshomaru, no tiene caso…yo…"

"Necesito saberlo todo, necesito conocer todos los detalles para poder ayudarte. Dime ¿no te gustaría que tu reputación quedara reparada y te pudieras casar sin ningún impedimento?

"Es que eso es imposible"

"Esa palabra no existe para la familia Taisho"

Suspirando Kagome aceptó lo inevitable y comenzó la segunda parte de su relato.

"Yo tampoco entiendo cual era el motivo por el que mi padre le urgía tanto que aceptara que me casara y, después la insistencia en encontrar a Sango me desconcertaba. Él me atrapó, se enojó conmigo por estar vestida de hombre y…" – le mostró la mano, aun lastimada por los golpes recibidos.

"¿Qué más te hizo?"

Kagome dudaba en comentarle lo demás pero ante la insistencia de su mirada lo hizo. Le contó todo. Incluyendo los motivos por los que se escapó Sango.

"Lo único que me importa es que Sango se case y sea por fin feliz"

"Mucho me temo que eso no ayudará a tu situación y tampoco estará segura la felicidad de tu hermana. Tu padre es un hombre poderoso y no quitará el dedo del renglón para fastidiarlos. Piensa Kagome, debe haber algún otro motivo ayúdame a descubrirlo"

"Lo único que tengo claro es que insistía mucho en encontrar a Sango y me preguntaba constantemente porque no había acudido a él"

"Lo único que me estas describiendo es a un hombre muy asustado. Seguramente pensaba que Sango lo evadía por alguna otra razón, algo que de verdad lo perjudicaba"

Kagome podía calificar a su padre de muchas cosas, pero ¿asustado?, eso nunca lo habría supuesto. Seshomaru empezó a preguntarle sobre Totosai, como había muerto y cuando… le preguntaba cualquier detalle, incluso cosas que a Kagome no le parecían de importancia. Totosai y Onigumo Youkai, no tenían mucho dinero, su único ingreso se debía a las actividades que llevaban a cabo investigando posibles sublevaciones en contra del rey, situación que llamó la atención del Duque.

"¿Podría ser un caso de traición?" – le preguntó sin mayor consideración.

"¿Qué?, No es posible, recuerda, mi padre es el Intachable Conde Higurashi , su lealtad no ha sido cuestionada por nadie"

"Dime Kagome… ¿tu padre sería capaz de sacrificar a sus dos hijas con tal de salvar su cabeza?" – la voz de Seshomaru revelaba una furia escondida.

"No puedo creerlo… papá obligó a Sango a casarse y pensaba hacer lo mismo conmigo, para…"

"Lo único que se me ocurre es que los Youkai tenían pruebas suficientes para obligar a tu padre a hacer su voluntad, aunque eso no explica porque Onigumo también está buscando a Sango… tal vez… tal vez no la esté buscando para matar al bebé; tal vez quiera obtener algo que Sango tiene, las pruebas que incriminan a tu padre y poder continuar chantajeándolo"

"¡¡Dios mío!! Seshomaru, la carta… Sango me lo contó cuando nos reunimos en la cabaña, Totosai le dio una carta para que en caso de pasarle algo la llevara a las autoridades de Londres, Sango pensó que era algo relacionado con su herencia"

"¿Dónde está esa carta?"

"Sango la tiene, la guardó hasta que estuviera casada iría a Londres a entregarla. Pero si es verdad, no podemos sacarla a la luz… la herencia y el título de mi hermano de Kouga estaría de por medio"

"Tal vez no sea necesario llegar hasta ese punto, necesitamos tener esa carta de nuestro lado para asegurar que no molestará a Sango y a su esposo y que dará el permiso para que tú te cases con mi hermano"

"Eso quiere decir que en ése momento tú serías el enemigo de mi padre"

"No te preocupes por eso, sé cuidarme solo"

"Aún así… no veo esperanza para mi matrimonio con Inuyasha, de ser verdad, esto no ayudaría a reparar mi reputación, no hay esperanza"

"Te equivocas, yo empiezo a encontrar todas las piezas del rompecabezas, ahora sólo falta acomodarlas" – se levantó y escribió nuevamente otras notas y llamó a un sirviente.

"Entrega esto a Onigumo Youkai, ha estado por la zona norte los últimos días y esta a Kouga Higurashi, rápido" – el sirviente inmediatamente se retiró.

"¿Qué piensas hacer?"

"Estoy invitando a Onigumo y Kouga a una fiesta para celebrar la boda de tu hermana"

"¡Estás loco! Probablemente le dirá a mi padre"

"Cuento con eso" – Seshomaru se adelantó para tomar de la mano a Kagome y tranquilizarla, acarició tiernamente las marcas de los golpes – "No te preocupes, el ya no te hará daño"

"Pero… pero…" – a Kagome se le fueron las palabras para protestar, sólo veía la cara de Seshomaru que le mostraba una sonrisa, la misma sonrisa que tenía Inuyasha cuando le decía que confiara en él – "¡Ustedes y su absurdo orgullo!, no sé quien es peor, si tú o Inuyasha"

"Oh… por supuesto que soy yo… él no es más que un aficionado" – contestó sin ocultar el orgullo que sentía por su hermano, terminando de decir esto colocó nuevamente el broche en el vestido de Kagome – "Esto va a acabar pronto, eres una mujer fuerte Kagome, no te eches para atrás, no en este momento"

Continuará

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Este es el adelanto que queda pendiente, perdón estaba considerando ponerlo en este capítulo pero no tuve tiempo.

… Tal vez cambiaste de opinión y hayas elegido a alguien más…

… Si él creía que había algo entre ella y Seshomaru podría alejarse…

… si dudas de Lady Kagome no eres digno de casarte con ella…

Espero actualizar el sábado.

Muchas gracias a las personas que leen esta historia y sobre todo a las que se molestan en dejarme un review… me emociona mucho recibirlos!! ; )