Lady Escándalo
Capítulo 14
Puedes conseguir a alguien mejor que yo
Se fueron de Shikon, en el carruaje iban Kagome, Sakura y su doncella, escoltándolas iban el Duque Taisho y Bankotsu, el hermano que faltaba y un aproximadamente doce soldados.
"Hay pobre Bankotsu… ¿sabes? Era un hombre muy agradable, pero desde hace unos meses se ha transformado… tuvo una decepción amorosa y ahora siempre esta triste"
Kagome dirigió su atención al último de los hermanos Taisho que conoció, iba cabalgando al lado de Seshomaru pero se notaba a simple vista que sus pensamientos se encontraban en un lugar muy distante.
"No le hagas mucho caso, esta perdido en su mundo… ya habrá oportunidad de que te platique que paso" – terminó de decir Sakura.
"De acuerdo, oye Sakura… ¿no crees que los soldados que nos acompañan son demasiados?"
"MMM… ¿Qué?... ah! No… Seshomaru siempre es muy precavido. Seguramente sólo quiere estar seguro que tu papá no va a ocasionar ningún problema" – y cambiando totalmente el tema continuó – "Como te decía antes, me gustaría tener un hombre a mis pies así como tú tienes a mi hermano… me encantaría enamorarme de alguien con carácter pero imagínate… con cuatro hermanos a mi alrededor que se dedican a ahuyentar a mis posibles pretendientes yo creo que me voy a quedar como una solterona"
"Pero tienes una hermana que se ha casado"
"Si, pero su historia fue bastante tranquila, se enamoró, se casó y ahora parece que se va a dedicar a tener bebés a diestra y siniestra. En cambio yo… soy la única mujer que queda en la familia y soy la menor… creo que la vena sobre protectora y celosa de mis hermanos se va a acentuar" – suspiró temiendo por su futuro – "creo que me van a querer conseguir un marido similar al de mi hermana"
"En cambio tu quieres casarte con un tipo igual a Seshomaru…"
"¡Hay si…! Esta mal que yo lo diga pero mis hermanos son excelentes partidos… Seshomaru, Bankotsu, Hoyo y por supuesto Inuyasha… cualquiera de ellos representan a caballeros apasionados capaces de hacer cualquier cosa por la persona que aman… ¡Hay! ¡¡Si definitivamente me voy a quedar solterona!!"
Durante todo el trayecto Kagome se vio inmersa en el ambiente amable y sin preocupaciones que Sakura puso a su alrededor, fue un rato bastante agradable antes de regresar completamente a la realidad.
Llegaron al pueblo donde la majestuosa caravana llamó la atención de los habitantes. Al estar frente de la pequeña iglesia, Seshomaru abrió la puerta del carruaje y ayudó a bajar a las pasajeras. Un joven se dirigió a ellos, a pesar de la edad, Sota el hermano menor de Miroku, era el párroco del lugar quien inmediatamente reconoció a Kagome.
"Lady Kagome, que bueno que está usted aquí, su hermana y mi hermano se encuentran adentro, pase por favor…" - ya no pudo continuar debido a que su atención se dirigió a las personas que acompañaban a Kagome. La presencia de los Taisho imponía, la estatura de los hermanos no era fácil de pasar por alto – "sólo falta la licencia matrimonial" – pudo concluir.
"¡Kagome!" – se escuchó desde el interior de la propiedad.
"¡Sango!" – contestó al ver a su hermana correr hacia ella, abrazándola fuertemente.
"Estás hermosa" – dijo Sango al observar a su hermana vestida majestuosamente, ya que ella continuaba vestida de manera humilde – "tenía mucho miedo de que te pasara algo, Miroku llegó a buscarnos y nos trajo hasta aquí"
"No te preocupes no ha pasado nada malo" – Kagome decidió que no iba a decirle nada de lo que había vivido, por lo menos no por el momento – "Ven, te voy a presentar al Duque Taisho, sus hermanos Lord Bankotsu y a Lady Sakura… quien trajo ropa para que la vistas en tu boda"
"Muchas gracias a todos por el apoyo brindado… de verdad, no saben cuánto se los agradezco" – contestó Sango tomando las manos de Sakura entre las suyas.
"No tiene nada que agradecer" – dijo Sakura con una enorme sonrisa.
En ese momento hizo su aparición Miroku, llevando en sus brazos a Shipo. Kagome fue a saludarlo al igual que su sobrino.
"Kagome muchas gracias… Sango y yo estaremos casados muy pronto. Estoy seguro que Sango no hubiera tenido el valor de asaltar un carruaje"
"No tienes nada que agradecer, probablemente todo esto haya empezado como un desesperado plan pero ha dado buenos resultados" – tomó del brazo a su futuro cuñado separándolo del resto de las personas – "escucha Miroku, el Duque Taisho pretende que después de la boda todos vayamos a Shikon, la propiedad más grande de los Taisho; pero el problema es que no se qué loca idea se le ha metido a la cabeza que ha invitado a Kouga con la certeza de que papá también va a llegar…"
"¡Pero qué estás diciendo!" – Miroku contestó dirigiendo su vista al Duque – "¿Qué es lo que está pensando?"
"No lo sé, sus intenciones son buenas, sólo quería avisarte; no le vayas a comentar nada a Sango por favor"
Kagome fue con Sango y Sakura para que eligiera un vestido para ponerse en la ceremonia. La ayudaron a prepararse para la boda. Después de unos minutos Sango estaba lista se veía hermosa, como toda una dama. Llamaron a la puerta avisándoles que todo estaba listo. Kagome se agitó, si todo estaba listo quería decir que Inuyasha había llegado.
"Tranquila Kagome, estás hermosa" – le dijo Sango al notar su nerviosismo.
El pequeño salón que estaba al lado de la iglesia estaba lleno de los hermanos Taisho y el novio. Se abrió la puerta entrando las tres mujeres. Inuyasha buscó inmediatamente a Kagome quedándose sin habla al observarla arreglada de esa forma… era perfecta.
Sólo como murmullos escucho que Miroku le decía algo a Sango llevándosela del brazo, Bankotsu hizo lo propio con Sakura y Seshomaru terminaba de hablar con Sota de la ceremonia.
Con nerviosismo, se acercó a Kagome.
"De haberte conocido en todo tu esplendor… dudo mucho haber tenido el valor de aspirar tan alto" – la inseguridad se apoderó de él – "cuando todo esto termine… no te pediré nada; seguramente tu puedes conseguir a alguien mucho mejor que yo" – en ese momento el broche con el escudo de armas que Kagome continuaba llevando en el vestido – "tal vez ya cambiaste de opinión y hayas elegido a alguien más…"
"Inuyasha yo… "
En el momento en que Kagome iba a explicar el origen de ese broche y porque ella lo tenía en su poder, Sota avisó que todo estaba listo. Inuyasha caminó junto a Kagome pero parecía que un muro se encontraba entre ellos. Ella quería acercarse a él pero era la boda de su hermana, además estaba el extraño plan de Seshomaru de invitar a Onigumo y a su padre a Shikon y decidió que eso sí debería comentarlo.
"Bien, algo debe tener en mente" – fue la única respuesta que recibió.
La ceremonia transcurrió sin ningún incidente, Sango y Miroku estaban felices, dijeron los votos con la mayor convicción posible. Sakura se encargó de Shipo quien prestaba atención a la ceremonia como si supiera lo que acontecía.
Kagome quería llorar, pero consiguió que las lágrimas no salieran y se abstuvo de mirar a Inuyasha mientras duró la ceremonia, algo se había roto entre ellos.
Todos los hermanos Taisho firmaron como testigos de la unión, dándole todo el respaldo de su poderoso apellido al enlace.
"Vamos todos hacia Shikon, he preparado la celebración de esta boda y estamos a tiempo de llegar todavía con luz de día" – dijo Seshomaru cuando acabo la ceremonia.
Existía la posibilidad de que el Conde Higurashi supiera la iglesia en el que se llevó a cabo la boda por lo que también invitaron a Sota y evitar que se desquitara con él.
En el carruaje iban Sakura, su doncella, Kagome, Sango y Shipo. Miroku se había unido a los demás jinetes tratando de permanecer cerca de la ventana en la que iba su esposa.
Inuyasha cabalgaba al lado de Seshomaru, seguramente lo ponía al tanto de sus planes. Kagome tuvo la tentación de contarle todo a Sango y especialmente pedirle la carta que Totosai le había dado a guardar, pero decidió esperar hasta que llegaran a Shikon y aunque no quisiera pensar en su propio problema no podía dejar de pensar si el destino le tenía preparado un día similar a ella… el día de su boda. Pero en cuanto éstos pensamientos la traicionaban y se presentaban inmediatamente trataba de desterrarlos, ésa situación sería imposible.
Llegaron a Shikon al atardecer y Seshomaru ordenó preparar habitaciones para Kagome, Sango y Miroku y que viniera una niñera a ayudar a cuidar a Shipo. Por fin Kagome decidió hablar con su hermana pero ella y su esposo ya no estaban presentes, se habían retirado a su habitación. Seshomaru tampoco le había dicho nada en relación a ése asunto.
Descubrió que Inuyasha la observaba pero no hizo ningún gesto de acercársele, ella debía estar contenta con esa situación, él tenía que alejarse de ella y de sus problemas pero sentía que el corazón se le iba a partir en mil pedazos.
Se retiró a su habitación, no debía llorar; después de todo si Inuyasha pensaba que había algo entre ella y Seshomaru se alejaría y estaría en libertad de encontrar a una dama que lo mereciera, aunque no quería ser la causa de aumentar el distanciamiento entre los hermanos.
La puerta se abrió de repente, era Sango que estaba feliz.
"¡Kagome!, lo conseguimos… estoy casada con Miroku y Seshomaru le dijo que no se preocupara, que no permitiría que papá la tome contra él"
"Me alegro mucho Sango, ¿te ha contado el Duque como planea tener a raya a papá?
"No, no lo mencionó"
"Escucha Sango, estuve hablando con el Duque y llegamos a la conclusión de que todo esto se reduce a que Totosai tenía en su poder algo con lo que obligaba a papá a hacer su voluntad, algo relacionado con traición a la corona"
"¿Traición?, no lo puedo creer"
"Así es Sango, pensamos que el documento que el documento que Totosai te dio para que lo llevaras a Londres es la clave de todo esto"
"¡No puede ser!... Kagome… la carta…"
"¿Qué pasa con ella? ¿Dónde está?"
"En la falda que me quité cuando nos dieron posada a Shipo y a mí… en la casa donde nos llevó Inuyasha. ¡¡Kagome… como la ropa estaba en tan mal estado la señora dijo que la iba a dar a los pobres!!"
Kagome apenas acabó de escuchar lo que había ocurrido con el documento cuando se dirigió al salón donde estaba el duque lo más rápido que pudo.
Seshomaru le preguntó qué pasaba y al ponerlo al tanto decidió actuar.
"Hiciste bien al preguntarle… mandaré a Inuyasha por el documento. La señora que es dueña de la casa es su conocida, eso debe facilitarle las cosas"
"Pero no ha descansado"
"Es un soldado y ha dicho además que está bien"
"Seshomaru… hay otra cosa…" – Kagome le platicó de la fiesta de Suikotsu y de la carta explícita que había encontrado y que había sido escrita por Lady Kikio, una de las personas que la había descubierto con Onigumo y que la había dejado escondida en la casa en la que su padre la había tenido atrapada. Obviamente no tenía nada que ver con la aparente traición de su padre pero decidió contarle hasta el último detalle de toda esa locura.
"¿Con que una carta explicita?... y nada menos que de la intachable Lady Kikio. Dime como llegar a la casa"
Seshomaru no perdió tiempo llamó a Bankotsu y lo envió a recuperar el documento sin decirle de que se trataba, simplemente era un papel muy importante.
"¿Crees que pueda servir de algo? Escucha, no deseo hacerle daño a Lady Kikio, después de todo ella sólo dijo la verdad…"
"Oh no te preocupes tanto, te aseguro que ella no tiene ningún remordimiento de conciencia si debe perjudicar a otras personas con tal de beneficiarse" – respondió Seshomaru dando a entender que sabía algo relacionado con ella.
Seshomaru se acercó a Kagome porque se veía la preocupación en sus ojos, ella no sabía si la carta de Sango iba a poder ser rescatada y si la de Kikio iba a poder ayudarla a salir de todo ese embrollo. El Duque no pudo evitarlo y delicadamente levantó la cara de Kagome para darle un ligero beso en los labios tomándola por sorpresa.
"Casi envidio a mi hermano"
Kagome lo observó unos instantes pero desvió la mirada hacia la puerta. No sabía porque pero se percató de que en ese momento Inuyasha había entrado a la habitación.
"Vaya… así es como tu reputación será reparada. Nadie se atrevería a decir nada de la prometida del poderoso Duque Taisho" – dijo Inuyasha fríamente sin quitarle la vista a su hermano.
"No hablarían delante de mí, sin embargo lo que nos debe ocupar es que no hablen incluso a nuestras espaldas" – contestó Seshomaru con el mismo tono.
Kagome estaba en medio de una batalla entre ambos, Seshomaru caminó en dirección de Inuyasha sin dejar de verlo, cuando llegó a estar frente a él le dijo:
"Si dudas de Lady Kagome por la libertad que yo me tome, no eres digno de casarte con ella. Tengo que hacerte un encargo de suma importancia para solucionar todo esto, sin embargo puede esperar unos minutos" – terminó de decir y salió de la habitación dejando a Kagome y a Inuyasha solos.
"¿Qué es lo que hay entre ustedes?" – preguntó.
Era la oportunidad que esperaba, si desilusionaba a Inuyasha él se alejaría y estaría libre, pero eso significaría que la relación entre los hermanos quedaría destruida.
"No hay nada… Inuyasha"
"¿Por qué llevas el broche?"
"Él me lo dio en la fiesta de Suikotsu"
"¿Por qué te lo dio?" – el tono de voz de Inuyasha no cambiaba, era frío.
Kagome necesitaba tocarlo, se adelantó para abrazarlo pero él la rechazo.
"¿Por qué te lo dio?"
Ella trató de acariciar su rostro pero nuevamente fue rechazada.
"¡¡Por los servicios prestados!!" – respondió.
"Vaya, me pregunto ¿cómo lograste tener tiempo para estar con él?"
"¡¡Eres un estúpido!!" – respondió Kagome con lágrimas en los ojos – "¡Sólo fue un beso!"
"¿Y por un beso te dio esa joya?" – preguntó tomándola fuertemente del brazo acercándola a él.
"¡Suéltame! No voy a seguir hablando contigo hasta que te calmes"
En lugar de soltarla Inuyasha la acercó todavía más utilizando ambos brazos.
"Nunca volveré a estar calmado… ¡Dios! Kagome eres una mujer preciosa, elegante… serías una magnífica Duquesa" – dijo acariciándole el rostro suavemente – "Por favor Kagome, no permitas que te vuelva a besar"
"¿Cómo puedes pensar que me interesa?"
"Kagome una vez que tu reputación sea reparada ya no me necesitaras, tendrás a los hombres a tus pies, pretendientes para escoger y supongo que mi hermano va a estar entre ellos"
Kagome estaba molesta por lo que le decía y se zafo de sus brazos.
"Bien, entonces tal vez me case con Seshomaru"
Una tristeza infinita se veía en el rostro de Inuyasha.
"De acuerdo, pero si tu reputación no es reparada, debemos casarnos"
"¡Oh, por favor… no voy a permitir que hagas semejante sacrificio!"
"Hemos estado juntos…"
"Porque yo así lo he permitido"
Inuyasha no lo toleró más y nuevamente la acercó besándola apasionadamente, durante unos instantes ella trató de resistirse pero no lo consiguió, después de empujarlo sus manos trataban de acercarlo más a ella como si eso fuera posible. Él continuó besándola por el cuello hasta la parte de los senos que el vestido dejaba ver.
"Tienes sabor a fresa" – dijo Inuyasha con la respiración agitada.
"Inuyasha, ¿comida otra vez?" – contestó Kagome con la respiración en las mismas condiciones y las mejillas sonrojadas, trató de recordar el motivo de la discusión pero no estuvo en condiciones de hacerlo, él nuevamente había tomado por asalto su boca.
Escucharon que tocaban la puerta y apenas tuvieron tiempo de separarse pero manteniendo la unión de sus manos, cuando Seshomaru entró; los observó detenidamente.
"Muy bien, Inuyasha hay algo urgente que debes hacer. Debes ir a la casa donde dejaste hospedada a Sango y al bebé. ¿Éstas en condiciones?"
Inuyasha volteo a ver a Kagome y apretó su mano. No deseaba dejarla pero estaba seguro que debía ser importante lo que tenía que hacer.
"Estoy bien"
Seshomaru le explicó el motivo del viaje y la importancia que tenía el documento en pocas palabras.
"Es decir que si ya han regalado la ropa tendré que ir metiendo mano en cualquier pobre que me encuentre…"
El Duque sonrió levemente.
"Harás lo que tengas que hacer para conseguirlo, mandaré a un par de soldados para que te escolten"
Kagome se dio cuenta por ese comentario que Inuyasha estaría en inminente peligro si se sabía que él tenía el documento. Su padre y Onigumo estarían tras él.
Agarró las manos de Inuyasha y las besó.
"Cuídate por favor"
Continuará
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Avance del siguiente capítulo:
… ¡¿Viajaron solos?! ...
… ¡¡se aprovecho de ti!!...
… ella es una más de la familia …
… dime… ¿ de qué lado estás tú?...
… tengo una cuenta pendiente con Lady Kikio…
… estaba muy preocupada …
… un Taisho no nos tendría en sus manos…
… yo confío en él…
