Lady Escándalo

Capítulo 15

¿De qué lado estás tú?

El banquete para celebrar la boda fue bastante raro. Cada uno de los participantes se dedicaba a sus propios asuntos. Miroku y Sango no dejaban de verse y platicar muy de cerca, Sakura soñando con la llegada de su príncipe azul, Sashomaru y Hoyo hablando de política y Kagome muy preocupada por Inuyasha.

La atención de Kagome se desvió por instantes a la plática que sostenían Seshomaru y Hoyo, estaban hablando de la guerra, situación que afectaba directamente a Inuyasha como soldado que era. Decían que probablemente la contienda bélica llegaría a su final. Al darse cuenta de su espectadora el Duque mencionó.

"Probablemente en un futuro no muy lejano no tengas que preocuparte porque Inuyasha tenga que ir al campo de batalla"

"Tal vez lo manden una temporada a su casa… ¿te imaginas? Volveré a convivir con él como hace muchos años y además tendré la oportunidad de estar contigo como mi nueva hermana, ¿no te parece estupendo Kagome? Y tendría la oportunidad de ver crecer a mis sobrinos…" - intervino Sakura en la plática animadamente.

Kagome se quedó callada, la idea de casarse con Inuyasha continuaba siendo descabellada, pero muy dentro de ella la esperanza de tener un futuro al lado del hombre que amaba estaba presente.

Dejaron que los recién casados se fueran a descansar, mientras Sakura jaló a Kagome para continuar platicando en un pequeño salón.

"Pronto serás tú la novia" – le dijo sin mayor preámbulo.

"Te confieso que a veces me gusta imaginar esa situación"

"No te preocupes… a Seshomaru se le ocurrirá algo; además de que Inuyasha no se detendrá ante nada con tal de estar contigo"

La doncella ayudó a que se quitaran los vestidos y se pusieran cómodas en batas de seda preciosas.

"Cuéntame de tu familia, sé que son seis hermanos en total; dos mujeres y cuatro hombres"

"Así es, sólo Seshomaru es hijo del primer matrimonio de nuestro padre, cuando él tenía cinco años su madre murió y papá se casó por segunda ocasión y nacimos los demás; cuando yo tenía siete años papá y mamá murieron en un accidente y bueno mi hermano mayor heredó el título, las propiedades y cinco hermanos latosos para cuidar"

"No sabía que eran hijos de diferentes madres"

"Sí, eshomaru e Inuyasha se parecen mucho a papá, mientras que los demás nos parecemos a mamá, ó a familiares de ella; espero que ahora entiendas porque mi hermano mayor es tan sobre protector con sus hermanos"

"Se ve que los adora"

"No tienes una idea, es capaz de dar su vida por cualquiera de nosotros y ahora tú vas a formar parte de nuestra familia. ¿Sabes? Ya es hora de que Seshomaru se case, de hecho pensé que lo estaba considerando seriamente, pero ahora no creo que este tan seguro. Verás, los planes de matrimonio de Bankotsu se vinieron abajo, pero ahora que Inuyasha te ha encontrado no estoy segura de que lo haga. La única razón por la que mi hermano mayor se casaría sería para tener un heredero y que el título no saliera de la familia. Pero ahora con los planes de Inuyasha seguramente va a esperar a que ustedes tengan hijos para tener el ansiado heredero del Ducado. Pero bueno, para variar he hablado demasiado y no te he dejado decir casi nada… cuéntame de tu familia"

"Bueno, sólo somos tres hermanos. El mayor Kouga, Sango y yo"

"¿Cómo es tu hermano?"

"Es muy alto, tanto como los tuyos, muy bueno en los deportes, fuerte, a veces es un poco pesado con sus bromas, diestro con la espada y las pistolas, aunque algo insensible también" – contestó pero no pudo evitar bostezar.

Sakura se disculpó por no dejarla descansar y pidió que se retiró a su recámara. Kagome estaba exhausta. En los últimos días no había conseguido descansar casi nada. Un ligero rubor apareció en sus mejillas, casi todas las noches las había pasado al lado de Inuyasha, con esos hermosos recuerdos no tuvo ningún problema para dormir.

Al día siguiente la doncella la despertó con una taza de chocolate caliente y con la noticia de que su hermano Kouga había llegado y quería hablar con ella. Los nervios se apoderaron de ella, tuvo la idea de llamar a Sakura para que la acompañara pero rápidamente desecho la idea, ella estaba sola y así tenía que enfrentarlo. No sabía de qué parte estaría su hermano.

Con la ayuda de la doncella se puso un lindo vestido azul, de los muchos que Sakura le había dado y bajó para encontrarse con su hermano quien estaba en uno de los salones caminando impacientemente de un lado a otro.

"Buenos días Kouga" – dijo Kagome, tratando de mantener la compostura.

Cuando Kouga se volteó a verla, Kagome se dio cuenta de que tenía un moretón en el rostro.

"Por Dios Kouga, ¿papá te hizo eso?" – dijo acercándose a él.

"No precisamente, fue Saito; pero deberías ver como quedo él" – quería abrazarla pero el orgullo no le permitió acercarse a hacerlo, su rostro se suavizó y hasta una leve sonrisa apareció.

"Muchas gracias Kouga, de no ser por ti no habría podido escapar"

"Te vez bien, cuando logre noquear a Saito y zafarme de papá salí como loco a buscarte, llegue a pensar lo peor… hasta me metí a un par de burdeles con el temor de encontrarte ahí"

"Gracias otra vez, pero Inuyasha estaba haciendo lo mismo y él me encontró antes de que me ocurriera algo malo"

"¿Inuyasha?" – la seriedad regresó a su rostro.

Kagome se asustó por la indiscreción, pero no tenía más remedio de contarle sobre Inuyasha, de lo contrario no podría justificar el hecho de encontrarse en ésa propiedad.

"Lord Inuyasha Taisho, él nos escoltó durante una buena parte de viaje a Sango y a mí"

"Así que un Taisho" – dijo Kouga, más para sí mismo que para ella – "Ahora me explico porque estás aquí"

"El me ayudó a encontrar a Miroku"

"¿Viajaron solos? ¿Tú y… ese viajaron solos? dime ¿dónde se encuentra?" – dijo agarrando la empuñadura de su espada.

Kagome sabía que habían entrado a un terreno muy peligroso.

"El no está aquí y Kouga, tú no vas a hacerle ningún daño"

"¡¿Cómo?!"

Ella sabía que no tenía caso andarse por las ramas y sobre todo tratar de ocultar lo que era innegable.

"Quiere casarse conmigo"

"¡¡Por favor Kagome!! ¡¡No seas ingenua…!! ¡Un Taisho ¿casarse con Kagome Higurashi? ¡¿Con Lady Escándalo como te pusieron en el periódico?!"

"Pensé que confiabas en mí" – contestó terriblemente dolida – "Pensé que me creíste cuando te conté todo lo que pasó"

Kouga estaba irreconocible, el enojo había hecho que cerrara los puños.

"También me dijiste que no eras virgen" – dijo tratando de controlarse.

"Lo era, yo no tuve relaciones con Onigumo como todos lo dieron por hecho"

"¡Eso quiere decir que ése Taisho es un canalla! ¡¡Él se aprovecho de ti!!

"¡Yo lo amo!, por favor Kouga, promete que no pelearás con él"

Él trató de controlarse.

"No te prometo nada" – dijo dándole la espalda y pasando sus manos por el de por sí desordenado cabello – "Voy a sacarte de aquí a ti y a Sango… no podemos fiarnos de los Taisho, estoy seguro que no están haciendo esto sin tener en mente cobrar el favor… a menos que ya lo hayan hecho"

"¡Basta Kouga! ¡No voy a permitir que insultes a la familia que nos ha apoyado!

Kouga se quedó callado, pero eso le permitió recordar donde había escuchado el nombre de Inuyasha.

"Ahora recuerdo, Inuyasha Taisho estaba…" – no se atrevió a decir que él mismo había estado, la orgía organizada por Suikotsu – "en… un lugar…"

"¿Ya desayunaste?" – dijo Kagome tratando de cambiar el tema, sabía perfectamente que si no tenía cuidado su hermano se daría cuenta de que ella también había estado ahí; sin embargo como precaución caminó hasta poner entre ellos una distancia prudente.

"Ahora lo recuerdo bien, tu querido Inuyasha estuvo hace unas cuantas noches peleando por una ramera… ¿qué te parece hermanita?" – pero interrumpió su burla, empezó a hacer cuentas del tiempo, la noche de la fiesta se suponía que ella estaba con él – "por Dios" – dijo volteándola a ver.

Kagome se colocó detrás de un sofá, cerca de la puerta por si tenía que correr.

"¡¡¡Así que eras tú!!! ¡¡¡Ya sabía que Tsubaky se me hacía conocida!!! ¡¡¡Eres una…!!!"

"¡Tú también estabas en esa fiesta!"

Kouga no pudo seguir conteniéndose y se abalanzó saltando el sofá, Kagome sólo pudo hacerse a un lado y agarrar uno de los finos jarrones que adornaban el salón para defenderse pero no hubo necesidad. Su hermano se había detenido por el filo de la espada de Seshomaru que estaba en su cuello.

"Vaya, un Taisho más… ¿qué, mi hermana es la puta de tu familia?"

"Por favor Lord Kouga, ella es una integrante más de mi familia, por lo tanto si la ofendes, me veré obligado a pedirte cuentas" – contestó Seshomaru tranquilamente.

Kouga no pudo evitar sentirse intimidado por la voz y la espada del Duque y se tranquilizó casi de inmediato.

"Es tu hermano quien ha deshonrado a mi hermana. Tendrá que responder ante mí"

"Eso es algo entre ustedes dos. Pero es tu padre quien en realidad ha desgraciado la vida de tu hermana dime… ¿de qué lado estás tú?" – mantenía la espada en su cuello.

Kagome estaba inmóvil, veía a su hermano con súplica en la mirada.

"Del de ella"

En ese momento Seshomaru bajó la espada y se apartó dejando ver que Hoyo y Sakura estaban también en el salón.

"Bien, eso quiere decir que estamos todos del mismo lado, déjame contarte algunas cosas de tu padre" – refirió Seshomaru mientras elegantemente tomaba asiento en la sala.

Pasaron algunas horas, nadie sabía que iba a ocurrir ya que el Duque dio órdenes de preparar un gran baile de máscaras para dentro de cinco días. Ante los cuestionamientos de Sakura por quienes serían los invitados él simplemente respondió que irían los que estaban invitados. A Kagome le intrigaba como iban a preparar un baile de las proporciones que Seshomaru indicaba en tan poco tiempo, pero se sorprendió ante la gran cantidad de criados que se prestaban de manera eficiente a cumplir con las órdenes de su señor.

Kouga se quedó en la propiedad como un invitado más, tratando de digerir la idea de que su padre fuera un traidor, pero no se mostraba cordial ante los Taisho. Además estaba atento a la llegada de Inuyasha.

Al día siguiente regresó Bankotsu de la misión de rescatar la carta que Kagome había conseguido de Lady Kikio. Entró en el salón donde el Duque, su hermana y Kagome se encontraban.

"Ya no había nadie en la propiedad y no me costó trabajo encontrar la carta, ¿por qué no me dijiste quien había la había escrito?" – dijo seriamente Bankotsu.

"Tampoco te dije que podías leerla" – respondió Seshomaru en su habitual tono tranquilo.

Bankotsu apretó los puños y la línea de su cara se tensó.

"¿Cómo pudiste pensar que no iba a leerla? Prácticamente me ordenaste que la consiguiera como si mi vida dependiera de eso… ¿acaso pensaste que no la leería? Reconocí la letra y el perfume que tiene impregnado, me enviaste a propósito"

"Nunca creíste que esa mujer es una arpía"

"Pues ahora no sé qué pensar. ¿Si se hubiera casado conmigo había sido capaz de caer tan bajo?"

En ese momento Kagome se dio cuenta que Lady Kikio era la desilusión amorosa de Bankotsu.

"Sabes que ella decidió casarse con quien consideró podía darle la fortuna y el prestigio que merecía"

No hubo respuesta, Bankotsu había dejado la habitación sin contestar a su hermano.

"Como te habrás dado cuenta… tengo una cuenta pendiente con Lady Kikio. Pero no te preocupes, pienso utilizar la carta sólo si es necesario"

Kagome estaba sorprendida, la astucia de Inuyasha sólo era una muestra de la educación que había recibido de su hermano mayor, volteó a ver a Sakura pero ella sólo se encogió de hombros.

Llegó un nuevo día sin que Inuyasha diera señales de vida, Kagome estaba muy preocupada, trató de distraerse ayudando a Sakura con la decoración para el baile. Habían decidido que tendría motivos chinos utilizando un rollo de fina seda bordada. Kagome estaba espantada ante el despliegue de recursos y la eficiencia del personal, sin duda Shikon era un pequeño reino.

Ambas estaban en el salón principal supervisando la decoración cuando llegó Inuyasha.

"Vaya… un poco exótica la decoración" – dijo al entrar.

"¡¡Inuyasha!!" – gritó Kagome al escucharlo y corrió hacia él, fue recibida por los fuertes brazos del hombre del que estaba enamorada. Los sirvientes observaban discretamente pero muy alegres.

Al recordar que no estaban solos Kagome se separó pero no contaba con que Inuyasha la tomara de la mano y la jalara hacia el pasillo. Durante unos instantes él no pudo hacer otra cosa que observarla acariciando suavemente sus mejillas, pero poco tardaron en besarse apasionadamente, por todo el tiempo que habían permanecido separados.

"Te extrañe mucho" – dijo Inuyasha separándose apenas para conseguir que le entendiera.

"Y yo a ti, estaba muy preocupada pensando que Onigumo ó mi padre te descubrieran" – contestó Kagome, pero no pudo decir nada más porque Inuyasha empezaba a besarla nuevamente.

"Cielos, no debemos hacer esto, tu reputación" – dijo él tratando de separarse de su abrazo.

"No me importa"

"Pero a mí sí y mucho" – suspiró y se separó completamente, pero manteniendo el agarre de sus manos – "deje de tentarme Lady Higurashi" – dijo tratando de ponerse serio.

"Bueno, no discutamos… ¿conseguiste el documento?" – preguntó visiblemente angustiada.

"Sí… no pienso contarte todo lo que tuve que pasar para hacerlo y digamos que no huele muy bien, además de estar un poco mordido; pero ya la tiene Sango, se la acabo de dar. A fin de cuentas es de ella" – terminó de decir con su hermosa sonrisa en los labios y besándole la mano.

"Vamos, por favor… ojalá que sea lo que esperamos"

Caminaron hacia la parte de la propiedad donde se encontraba la familia. Inuyasha detuvo su andar jalando a Kagome hacia la pared obstaculizando cualquier vía de escape con sus brazos.

"Pareces feliz"

Kagome lo pensó unos segundos.

"Lo soy, hace mucho tiempo no tenía la apariencia de una mujer, por primera vez me siento respaldada por una familia e incluso, aunque no he olvidado todo lo que he pasado estos últimos meses, los recuerdos de los momentos vividos contigo hacen a un lado con facilidad ésos pensamientos"

"Eso es lo que deseo con todo mi ser, que seas feliz. Y no te preocupes, si la carta no es lo que pensamos. Encontraremos otra forma de solucionar todo esto"

"Gracias Inuyasha, por traerme aquí, por tener una maravillosa familia y por reclutar para la causa a Seshomaru, sé cuanto trabajo te ha costado acercarte nuevamente"

"¿Yo lo recluté?... Tienes razón… Soy un genio. Vamos"

Entraron al salón, estaban el Duque, Sango y Miroku, éstos últimos con el rostro muy serio. Seshomaru les entregó carta y leyeron.

Se trataba de un documento donde se especificaba claramente la participación del Conde Higurashi en actividades de traición a la corona. Eran datos, nombres, fechas precisas de eventos que incluían la muerte de muchos soldados fieles al rey, que harían que lo enviaran a la horca sin juicio de por medio. También daban a entender que llevaba mucho tiempo haciendo esas actividades, incluso antes del nacimiento de Kouga.

"Dios mío" – dijo Kagome al terminar de leer.

"Debemos enseñar el documento a Kouga" – dijo Sango.

"Claro" – respondió Seshomaru y lo mandó llamar.

Kouga entró poniendo una discreta distancia de los Taisho, pero en cuanto vio a Inuyasha la furia se reflejó en su mirada siendo interrumpido por el Duque quien le pasó la carta. La leyó cayendo en una silla sin poder creer lo que estaba escrito.

"No lo puedo creer" – dijo totalmente apesadumbrado.

"La ambición lo cegó, no debes culparte por no haberte dedo cuenta, todo esto empezó cuando apenas eras un niño y la fama del Intachable Conde Higurashi lo precedía aún ante sus propios hijos. Pero bueno, supongo que debemos darle la oportunidad de explicar todo esto en cuanto llegue" – dijo Seshomaru.

"¿Cuándo llegue?" – Preguntó Kouga.

"Le he enviado una invitación para el baile"

"Piensas que nos tienes en tus manos ¿no es así Seshomaru? ¿Qué piensas hacer? Sabes bien que podría aprovechar este momento para destruir el documento"

"Sí, podrías hacerlo. Pero en lo que a mí respecta, sólo me voy a asegurar de que mi hermano pueda casarse con tu hermana. Es tu decisión utilizar el documento como mejor te convenga, sin embargo te sugiero que tomes tus debidas precauciones"

Kouga se quedó callado, le hubiera encantado decir que su padre no le haría daño si supiera que él tendría la carta en su poder, pero después de todo lo vivido no podía asegurarlo. Durante unos instantes nadie se atrevió a decir algo, Kouga entregó nuevamente la carta al Duque.

"Guárdala, cuando haya pensado bien las cosas te lo informaré" – dijo saliendo de la habitación.

Kagome y Sango miraron a sus respectivas parejas y en silencio salieron de la habitación en busca de su hermano. Lo encontraron a punto de empezar a beber.

"No Kouga, no es el momento" – le dijo Sango quitándole la botella.

"Todo es culpa de ustedes"

"Gracias… no sabes lo que eso significa para nosotras… ¿Estás loco? Nosotras somos las que más hemos sufrido con todo esto, a papá no le importó poner a sus hijas en bandeja de plata con tal de salvarse él" – respondió valientemente Kagome.

"Si tú no te hubieras revolcado con un Taisho, esta maldita familia no nos tendrían en sus manos"

"Pues si esa es tu idea, si papá no se hubiera metido en actos de traición nada de esto hubiera ocurrido. Además yo confío en el Duque"

"Estás loca, el grandioso Duque odia a nuestra familia. No sé muy bien como estuvo el asunto pero el caso es que por el testimonio de papá, que ahora dudo que sea genuino, un amigo de Seshomaru fue condenado"

La noticia sorprendió a las hermanas.

"Te equivocas si piensas que Seshomaru desee vengarse, en el poco tiempo que he convivido con esta familia me queda claro que el Duque antepone ante todo el bienestar de sus hermanos y descubrir a papá sólo complicaría más mi situación y en consecuencia la de Inuyasha"

La tensión de Kouga parecía disminuir.

"Pero continuaría teniendo en su poder la carta"

"Haré que jure que la devolverá, estoy segura que cumplirá su palabra"

"¿A cambio de qué?" – dijo mirando fijamente a Kagome.

"¡Kouga!" – dijo Sango.

"¡Idiota! Yo veo a Seshomaru como un hermano, como el hermano que tú no has sabido ser" – contestó e inmediatamente se retiró.

"A veces me dan ganas de golpearla"

"No te atrevas" – lo amenazó Sango.

"¿Te das cuenta de que cree totalmente en los Taisho? Y ¿tú?… casada con Miroku Houshi, sólo espero que Onigumo no decida enviarte a juicio"

"Veo que te consideras como el ser más puro del planeta"

"No, pero comparado con ustedes creo que estoy en la gloria"

"Miroku y yo también confiamos en Seshomaru"

"Pues están locos" – contestó Kouga.

Continuará

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Avance del siguiente capítulo:

yo no quiero que ninguno de los dos salga herido mucho menos que alguien muera…

no te gusta saber que van a pelearse por ti…

necesito que tengan la cabeza despejada…

ni siquiera Seshomaru lo ha derrotado…

inténtalo…

los hombres son unos idiotas…

a veces tenemos otras habilidades…

no puedo vivir sin ti…

era Onigumo…

me ofrecí a casarme con esa…