Lady Escándalo

Capítulo 18

Te amo

Todos contemplaban impotentes como el papel se desvanecía en el fuego. El Conde Higurashi estaba feliz ante esta situación y reía cruelmente.

"¡¡Al fin!! ¡Eres un estúpido Seshomaru, todos tus jueguitos han servido sólo para quitar de mi camino a mis enemigos! ¡En lo que a esos respecta…" – continuó diciendo señalando a Kouga, Sango y Kagome – "puedes quedarte con ellos…! ¡¡Son unos traidores!! ¡¡Por mí que se vayan al infierno!!"

"Parece que has ganado" – contestó Seshomaru, quien observaba las cenizas del documento que suponía iba a ayudar a salir de los problemas – "tal vez ahora te encuentres en condiciones de aceptar que Lady Kagome nunca estuvo con Onigumo"

Náraku Higurashi estaba como enloquecido por la felicidad que le provocaba haber destruido el documento que amenazaba su vida y no tuvo ningún problema en aceptar lo que hizo.

"Por supuesto que no… pero francamente en estos momentos dudo mucho que ésta información te sea de utilidad. Yo puedo decir que lo hice para forzarla a casarse por así convenir a los intereses de su familia. El hecho es que Onigumo fue encontrado en su cama y yo siempre negaré haber tenido cualquier participación en eso"

Kagome tenía un hueco en el estómago, la sensación de fracaso estaba presente. Todo… todo lo que habían hecho no había valido la pena. Sin el documento que pudiera obligarlo a no hacer nada contra ellos, el trabajo de Miroku en el ejército estaría en peligro y por supuesto ella no había obtenido ningún beneficio.

"¡¡Tú lo planeaste!! ¡¡Tú fuiste el que planeo todo!!" – intervino muy molesto Onigumo – "¡¡Yo tuve muy poco que ver con el asunto, tu preparaste mi entrada a tu casa para forzarla a casarse conmigo para que mi hermano no utilizara la carta contra ti… lamento decirte que yo recuerdo palabra por palabra el contenido de la misma… no me costaría ningún trabajo ir a las autoridades y decirles...!!"

No pudo decir más porque en ese momento El Conde Náraku se volteó y le disparó directamente en el pecho. El disparo se escucho fuerte en la habitación… Miroku se puso delante de Sango para protegerla, al igual que Inuyasha lo hizo con Kagome.

Onigumo cayó muerto en la silla donde había estado sentado.

Kagome no soportó más y ante la sorpresa de Inuyasha quien no pudo reaccionar a tiempo para detenerla, corrió y agarró la espada que Saito había tirado. Arremetió contra su padre quien con la pistola desvió la hoja pero no lo suficiente para evitar que le provocara una herida en el brazo derecho. Ella no soportó el peso del arma y la dejó caer. Náraku estaba muy molesto y dirigió la pistola directamente a la cabeza de Kagome. Se oyó un disparo …

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Inuyasha había llegado apenas a tiempo para sacar a Kagome de la línea de tiro y caer con ella en el suelo sin ninguna herida.

"La participación del Conde Higurashi se remonta a los inicios del movimiento en contra de la corona… sus actos de traición al Rey comenzaron cuando en Londres junto a los hombres abajo enlistados fraguó la emboscada donde más de 20 soldados fieles a la monarquía murieron…"

Todos en la sala se quedaron inmóviles y en absoluto silencio dirigieron su atención a Seshomaru que leía un documento.

"¡¡¡No!!!" – reaccionó Náraku Higurashi, Saito sólo pudo reír de manera nerviosa.

"Creo que deberías haber leído la carta que quemaste sólo para cerciorarte que se trataba del documento que querías… ¿No lo crees Higurashi?" – dijo Seshomaru tranquilamente señalando el documento que tenía en sus manos.

Náraku le disparó a Seshomaru pero la pistola ya no tenía balas, se la arrojó para ocasionarle algún daño pero no consiguió darle.

"¡¡¡¡Demonios!!!!, ¡¡Mátenlo!!" – le ordenaba a los otros dos sirvientes que habían llegado acompañándolo.

Los sirvientes no sabían qué hacer, miraban la escena totalmente sorprendidos sin saber si debían obedecer lo que les era ordenado.

"¡¡¡Mátenlo o yo me encargaré de hacerlos colgar… sus familias sufrirán las consecuencias!!! – gritaba frenético el Conde al ver que no lo obedecían.

Ellos no se aventuraron a obedecerlo y prefirieron observar a Seshomaru quien les respondió con una enigmática sonrisa.

"Muy bien, Conde Higurashi… parece que ahora tendrás que obedecerme a mí en lugar de a los hermanos Youkai… espero que te parezcan bien estas nuevas circunstancias"

"Eso, ¡nunca!" – contestó Náraku.

El Conde obtuvo del saco del sirviente que tenía más cercano una pistola, sin embargo cuando apuntó el arma observó que Seshomaru y Hoyo le apuntaban también.

"Prefiero morir a someterme a tus caprichos, te has metido en mi camino desde hace mucho tiempo, por tu culpa, por la cercanía que tienes con el nuevo rey y la puta de su madre has detenido mis planes" – dijo Náraku.

"Qué bueno que me gozo de tu aprecio" – respondió Seshomaru.

"¡Dame ese papel Seshomaru y nadie morirá! – gritó el Conde.

"Olvídalo, sin embargo estoy dispuesto a prometerte que no utilizaré la carta siempre y cuando te mantengas en tu propiedad sin volver a participar en ningún asunto relacionado con la corte y por supuesto sin interferir en la vida de tus hijos"

"¡¡¡¿Qué?!!!, ¡¡Estás loco!! , ¡¡ Nunca me someteré a ti!! – el Conde estaba como loco, empezó a apuntar a todos los que estaban presentes en la habitación.

Kagome estaba muy asustada, ¿a quién le dispararía su padre? ¿Seshomaru?, ¿Inuyasha? ¿a ella misma?

Sin embargo, Náraku tomó otra decisión… se dirigió a la puerta.

"¡Que nadie intente detenerme!" – gritó furioso.

"Puedes irte, sin embargo recuerda las condiciones, de lo contrario yo haré público el contenido de la carta y tú iras directo a la horca"

Náraku se abrió la puerta y se corrió por el pasillo. Todos salieron corriendo tras de él. Inuyasha pensaba que por el estado mental en que se encontraba podía herir a alguien.

Kagome corría detrás de los hombres, obstaculizada por la falda que alentaba sus pasos. Escuchó como su padre gritaba algo sobre una supuesta traición a la corona de Seshomaru.

Al llegar al salón de juegos vio como su padre estaba rodeado de los invitados al baile por un lado y sus perseguidores por el otro. Estaba loco, gritaba sin parar que se había cometido un acto de traición mezclando su discurso con el hecho de que los hijos deben obedecer ciegamente a sus padres y sobre la depravación de la sociedad.

Kagome observó que Kouga se dirigió al lado opuesto de donde ellos se encontraban con la pistola en mano con la finalidad de obstaculizar una posible huida de su padre.

Náraku estaba fuera de sí, hasta que posó su vista en alguien que se encontraba en la sala, sentada en una de las mesas de juego.

"¡¡¡Tú!!! ¡¡Tú también formas parte de todo esto!!"

¡¡Padre!! ¡¡¡¡NO!!! – gritó Kouga.

Náraku levantó su arma para dispararle a su objetivo.

Kouga disparó.

Náraku alcanzó a disparar pero el tiro se dirigió a una de las paredes lo suficientemente alto para no herir a nadie y cayó muerto.

Kagome se acercó para tratar de auxiliarlo hasta que se percató que había muerto. Levantó la vista hacia donde su padre había tratado de dirigir el disparo y vio a la Reina Augusta desmayada en la silla. Su padre había tratado de matarla, Kagome sabía de la enemistad mutua entre su padre y ella debido a que ella no permitió que el Conde influenciara a su hijo, el actual rey.

Vio a Kouga, estaba muy pálido contemplando lo que había tenido que hacer. Sango y Miroku llegaron a su lado y lo apartaron de la escena. Inuyasha se acercó a Kagome retirándola del cuerpo de su padre. En ese momento, Kagome observó que tanto Seshomaru como Hoyo habían escondido las pistolas.

Los invitados habían formado un círculo observando atentamente lo que ocurría. Sakura llegó a atender a la Reina para tratar de reanimarla pero tuvo que quitarle la máscara, por lo que los invitados empezaron a comentar la identidad de la importante persona que se encontraba ahí. Kagome recordó que la reina estaba ahí con su amante y obviamente no le convenía que se supiera en compañía de quien se encontraba.

Seshomaru le indicó a Inuyasha que retirara del centro de atención a Kagome y así lo hizo, llevándola a un rincón desde donde se veía todo el salón. Ella pensaba y pensaba cuantos de los acontecimientos ocurridos habían sido planeados por el Duque Seshomaru y cuáles no. No era posible que hubiera previsto que un hijo matara a su padre. Trató de ir a buscar a Kouga porque ya no estaba en la habitación pero Inuyasha se lo impidió tranquilizándola porque Sango ya lo estaba acompañando.

Seshomaru se encargó de que los invitados se retiraran deteniendo su atención en la reina que estaba recobrándose. Seshomaru la tranquilizó diciendo que no había ningún peligro.

"Ese hombre, Higurashi, nunca me ha gustado… trataba de influenciar a mi hijo" – dijo ella tratando de recuperarse de la impresión.

"Creo que enloqueció, mil disculpas por todo esto su majestad" – respondió Seshomaru.

"Decía algo de una traición, de tu traición Seshomaru. Pero es imposible, los Taisho siempre se han caracterizado por su lealtad a la corona" – la reina buscaba con la mirada a su amante, quien prudentemente se había separado de ella para no dar de que hablar a la gente que había alcanzado a verla.

"Así es, puede estar segura que la familia Taisho siempre ha sido y será fiel a la corona, mil disculpas nuevamente su majestad… pero ¿dónde está su dama de compañía? ¿dónde se encuentra Lady Kikio?"

Kagome se sorprendió por esta pregunta, sabía perfectamente que Lady Kikio era dama de compañía de la reina pero en ésta ocasión tanto una como la otra habían venido en circunstancias poco favorables, Lady Kikio sin su marido y la reina con su amante.

La reina trató de desviar el tema, ella sabía perfectamente que no había traído a nadie de compañía.

"¿Qué le habrá ocurrido a Higurashi?" - preguntó la reina.

"Supongo que los remordimientos lo hicieron enloquecer" – respondió Seshomaru.

"¿Qué remordimientos?"

"Verá, acababa de encontrarse con el desgraciado que provocó la ruina de su hija, y como Onigumo estaba borracho le confesó que ella no había tenido nada que ver, que era inocente y que no había tenido relaciones con ella" – respondió Seshomaru.

"¿Su hija? ¿Te refieres a Kagome Higurashi?"

"Así es, Onigumo obtuvo la llave de la habitación de Kagome y sin su consentimiento se metió en su cama, él trató de comprometer la reputación de Lady Kagome para forzarla a casarse con él, acompañada por supuesto por su dote"

"¡Pero qué canalla! Habrá que hacer que lo azoten"

"Lamento decirle que el Conde al saber la verdad enloqueció y disparó en contra de Onigumo"

"¡Cielos! Eso quiere decir que Lady Kagome ha sido víctima de una trampa" – respondió la reina.

"Y a mí me gustaría corroborar esa información" – se escuchó que alguien decía desde la puerta.

Se trataba de Lady Kikio.

Kagome vio como Kikio se acercaba y hacía una profunda reverencia a la reina, pero también observó cómo Bankotsu desaparecía discretamente y con una sonrisa en los labios, parecía que se estaba divirtiendo de lo lindo.

"Me disculpo por no haber estado a su lado cuando pasó todo esto su alteza"

La reina sabía perfectamente que ella no había venido acompañándola pero no le interesaba esclarecer la situación y a que también se descubriera la presencia de su amante por lo que le siguió el juego.

"Yo te di permiso para que te ausentaras, no te preocupes. Pero ahora dime ¿Qué tienes que decir? Tú fuiste una de las personas que encontraron a Lady Kagome con Onigumo.

"Así es, precisamente por eso me es preciso indicar que mi esposo y yo no apoyamos esta situación inmediatamente que ocurrió por que conocíamos la reputación de Lady Kagome, fue hasta que ella no aceptaba lo ocurrido que decidimos decir lo que habíamos visto" – respondió Kikio.

"Y ¿ahora?" – preguntó la reina.

"Cuando usted me dio permiso de retirarme de su compañía estuve bailando un rato y al sentirme mal, porque tengo el honor de decirle que estoy embarazada; salí al jardín a tomar un poco de aire y escuche la discusión entre el Conde Higurashi y Onigumo. Escuché como éste último le explicaba al Conde que no había tocado a su hija. El Conde enloqueció al saber que la había juzgado mal y lo mató"

La reina no era tonta, sabía que había algo que no encajaba pero no se iba a atrever a averiguarlo, por la delicada situación en la que ella misma se encontraba.

"Bien, me pregunto ¿qué habrá sido de ella? Sería justo encontrarla y tratar de hacer algo para ayudarla"

Seshomaru observó directamente a Kagome que se encontraba fuertemente agarrada de la mano de Inuyasha, estaba inmóvil al pensar que ahora ella tendría que salir a escena. Inuyasha deshizo la unión de su mano y la empujó porque sabía que si lo hacía ella no tendría valor.

"Me permito presentarle a Lady Kagome Higurashi" – dijo Seshomaru.

La reina la observó detenidamente y le dio la mano, Kagome la tomó e hizo una reverencia.

"Parece que hemos sido muy injustos contigo. ¿Puedes jurar que eres virgen?"

Kagome se sonrojó. No podía contestar que sí, ella había estado con Inuyasha. Trató de escoger las palabras adecuadas.

"Le juro que cuando Onigumo se metió en mi cama sin mi consentimiento era virgen. Afortunadamente llegaron a tiempo para rescatarme" – terminó diciendo observando a Kikio.

Kikio reaccionó con lágrimas en los ojos y abrazó efusivamente a Kagome. Era una excelente actriz.

"Su alteza, por favor… debemos hacer todo lo que esté en nuestras manos para compensar el daño que le causamos" - dijo Kikio exageradamente a la reina.

"Por supuesto" – contestó la reina y se dirigió a Seshomaru – "me siento mal espero que no tengas inconveniente en que me quede aquí unos días"

"Será un honor" – respondió Seshomaru.

"Muy bien, haré llegar la información a los periódicos, sin embargo querida" – le dijo la reina a Kagome – "creo que sería conveniente un matrimonio para ti. Uno que te mantenga apartada del centro del escándalo. Por lo menos durante un tiempo"

Kagome no sabía que responder, ojalá Seshomaru pudiera asesorarla en esos momentos.

"Estoy dispuesta a dejarme guiar por usted" – contestó, vio que la mirada de la reina estaba fija en el anillo que llevaba Kagome en la mano izquierda. Había sido un error el no haberlo quitado.

Seshomaru también se dio cuenta por lo que dio un paso al frente.

"Mi hermano, Inuyasha Taisho estaría dispuesto a casarse con ella, según creo le han ofrecido que continúe ofreciendo sus servicios a la corona en Canadá"

Inuyasha se acercó a Kagome y la tomó de la mano.

"Con que Canadá… eso encajaría muy bien en mis planes" – respondió la reina – "como acaba de quedarse sin padre lo mejor sería una boda discreta y lo más rápida posible, no creo que haya algún problema"

"Por supuesto que no, sin embargo la presencia del rey respaldaría la unión aún más y por supuesto el honor de que usted también sea testigo del enlace "

"Eres un bribón Seshomaru" – dijo la reina con una sonrisa en los labios – "de acuerdo, mandaré llamar a mi hijo y en cuanto llegue se celebrará la ceremonia. Y ahora me quiero retirar a descansar, y como Lady Kikio se siente mal espero que Lady Kagome y Lady Sakura no tengan ningún inconveniente en acompañarme"

La reina atravesó la sala seguida de Sakura y Kagome. Los sirvientes retiraron el cadáver y limpiaron la zona.

Al día siguiente y aprovechando que la reina y los pocos invitados que se quedaron se levantarían tarde aprovecharon para comentar lo ocurrido.

"¿Hasta dónde estaba planeado Seshomaru?" – preguntó Kagome.

"Bueno, me gustaría decirte que sabía en que acabaría todo esto; pero nunca me imagine que tu padre enloquecería. Lo lamento mucho"

"Papá hizo muchas locuras… quien sabe lo que en el futuro hubiera podido hacer. A pesar atado de pies y manos por el documento que estaría en tu poder, conociéndolo él se las hubiera arreglado para continuar con sus negocios"

"Confié en que la importancia de la carta y su desesperación por obtenerla le hicieran cometer errores y, Sango me ayudó a presentar una documento con una receta de cocina que a final de cuentas resultó quemada"

"Y ¿Onigumo?"

"De ninguna manera pronostique la muerte de nadie, sin embargo la avaricia lo llevó al extremo de tratar de continuar teniendo en su poder la carta que le permitiría seguir manejando a tu padre y eso lo llevó a éste extremo" – respondió Seshomaru

"Kouga esta deshecho" – dijo tristemente Kagome.

Inuyasha se acercó y tomó su mano.

"Fue necesario amor, él era quien lo tenía a tiro"

Kagome no estaba convencida de esa situación, pero decidió no continuar con ese tema.

"¿Y la reina?"

"Era imprescindible su presencia en todo esto. Debo aceptar que nunca me imagine que la enemistad entre ella y tu padre fuera tan grande e incluyera un intento de asesinato hacia la madre del rey" – hizo una pausa – "Kagome, espero que entiendas que nunca fue mi intención que tu padre muriera"

Ella sólo asintió con la cabeza pero en ese momento tuvo otra duda.

"Y Lady Kikio, ¿Cómo lograste que entrara en el juego?"

"Eso lo puede contar Bankotsu" – respondió Seshomaru mientras se servía una copa.

Bankotsu sonrió ampliamente y contestó.

"Bueno, Lady Kikio se estaba divirtiendo mucho seduciéndome en el jardín de atrás de la casa, yo sólo me dejé llevar y debo admitir que disfruté un poco. Fue entonces cuando algunos sirvientes inesperadamente nos descubrieron y por supuesto ella estaba muy angustiada porque soy yo justamente de quien su marido tiene celos. Fue entonces cuando decidí pedirle que nos ayudara a lavar la reputación de Kagome y al no mostrar ningún interés de hacerlo me vi obligado a mostrar la carta que rescataste de la casa de Suikotsu y que la implica en su relación extramarital. Tengo la leve sospecha de que ella no se encuentra nada contenta con ninguno de nosotros. Así fue como la convencí"

"Tengo la leve impresión de que la reina no confía al cien por ciento en la historia que se le contó" – dijo Sango.

"No importa, la reina podrá ser muy difícil de tratar pero es una mujer inteligente y sólo participará en legitimar la reputación de Kagome con su participación en el matrimonio. Sin embargo, alguien estuvo a punto de echar abajo todo" – dijo observando detenidamente a Inuyasha. Se refería al anillo de compromiso que Inuyasha le había dado – "en el futuro ten la bondad de no embellecer mis planes con ese tipo de detalles"

"Pues yo espero que no nos veamos inmiscuidos en ninguno de tus planes en el futuro" – respondió Inuyasha con una sonrisa en el rostro.

"Vaya manera de agradecérmelo" – respondió Seshomaru sonriendo también.

Inuyasha y Kagome por fin estaban a solas, el movimiento de personas en la casa no había disminuido, teniendo hospedada a la reina la actividad continuaba.

Escapando de todos acabaron en la habitación de Inuyasha, estaban abrazados recostados en la cama.

Inuyasha suspiró y le dijo:

"No haremos nada impropio hasta que estemos casados" – le dijo dándole un beso en la frente – "Te amo"

"Sólo son dos días" – respondió Kagome sonriendo.

"Mientras tu hermano mantenga su palabra y no se oponga. Cree que Seshomaru lo obligó a matar a tu padre" – contestó Inuyasha un poco preocupado.

"Nadie pudo saber que papá intentaría matar a la reina"

"No pero mi hermano le indicó que se dirigiera al otro lado de la habitación y llegado el momento Seshomaru y Hoyo no dispararon por lo que tuvo que hacerlo él"

"¿Por qué? Vi cuando Seshomaru hizo bajar la pistola a Hoyo y esconderla"

"La enemistad entre tu padre y mi hermano era bien conocida"

"Me preocupa Kouga. Por otra parte, me cae bien Seshomaru pero a veces creo que tiene hielo en las venas"

"Sólo espero que tu hermano y el mío no continúen con las disputas entre los Taisho y los Higurashi. Afortunadamente tu y yo estaremos lejos… verás que te gustará Canadá, amor"

"Será nuestro paraíso, tú estarás ahí" – Kagome se volteó buscando un beso.

Inuyasha le respondió y el beso inocente se fue transformando en uno muy apasionado, después de unos segundos Inuyasha tuvo el valor para separarse de su prometida. Hizo que Kagome se pusiera de pie.

"Vamos… vete a tu habitación. Después de todo lo ocurrido no podemos comprometer tu reputación nuevamente estando en la habitación de un hombre soltero"

"MMM… pero esta vez no me negaría a casarme con usted"

Continuará…

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Hola, perdón por la tardanza pero la verdad es que se me bajaron las pilas. Muchas gracias alucarzitha. Tu review me emocionó mucho.

Como saben sólo falta un capítulo y habrá lemmon, se los prometo.