Alira

03. Decision y Carta Blanca

El fuego de la chimenea crepitaba y su calor poco a poco invadía las estancias del salón de recepción, este era amplio, adornado con cuadros en sus paredes y estatuas. Tenia una mesa grande con sillas, varios sillones cómodos y un sofá, estos estaban situados enfrente de la chimenea, Alira estaba sentada en uno de esos mullidos sillones y tenia de frente al Shichibukai, este no paraba de observarla, como si estuviera embrujado por un hechizo. El capitán Overon sentado en una silla de la mesa no perdía detalle mientras comía una sopa candente. Una mesita separaba Mihawk de Alira, en ella se encontraba una botella de un exquisito vino y dos copas llenas a mitad.
Mihawk fue el primero en hablar:

--veo que no habéis perdido el gusto osado y antagónico que tenéis—
--si lo dices por las vestimentas, nunca me ha gustado ir toda de blanco—replico Alira con una sonrisa.

Mihawk tenia razón, pensó Overon, el muchacho de toda la vida había estado con su querida tía y jamás la había visto que fuera con el uniforme entero, solo llevaba el gabán de Almirante característico y por lo demás vestía con pantalón de cuero negro, ceñido, unas botas altas y con tacón, un corsel negro-rojo oscuro, y una camisa color hueso, ajustada, los cabellos rubios sedosos normalmente los llevaba recogidos y constantemente llevaba sus dos magnificas espadas ancestrales, Solgea y Lisran.

--y que os trae por el cuartel mi señora—expreso con curiosidad Mihawk.
--solo estamos de paso, nos dirigimos a la segunda ruta, como su pongo que intuirás—insinuó picara la Almirante.
--parece ser que el Nuevo Mundo, esta despertando en todos una atracción desconocida o será debido al Caledonia—inquirió Shichibukai.

Alira arqueo una ceja, ella sabia que Mihawk solo estaba tanteándola, pero aquello le pillo por sorpresa, que intenciones, tenia su viejo aliado, ahora.

--si crees que me interesa el caledonia, sus ocupantes y Long_jhon_Silver, esta muy equivocado y me conoces bien poco—contesto irritada Alira, mientras se llevaba la copa de vino a sus carnosos labios.
-- mon ami , no pretendía zaheriros, esa no era mi intención—se excuso cordialmente Mihawk.

Estaba claro una cosa, pensó Overon, el Shichibukai estaba prendado de su estimada tía, a este le daba igual que misión tenia entre manos, lo único que pasaba por la mente de Mihawk era cortejar Alira. Estaba exhorto en todo esto, cuando las palabras de Alira le sorprendió.

--mis objetivos se centran en otros cosas, mis planes no esta The Outlans—termino por decir Alira.
-- y entonces, cuales son esos planes—hablo una voz desde la puerta de la sala.

Los tres ocupantes de la sala posaron sus mirada hacia la puerta, allí se encontraba, un hombre prominente y hagarán, se llamaba Kazan, pero todos lo conocían por Aokiji.

--éramos poco y parió la abuela—se eventuo a decir Alira con sarcasmo.
--que planes son esos que tienes—inquirió Aokiji.
--nada que te interese fisgón—bramo la Almirante, mientras se levantaba.
--vigila esa lengua, insensata, y muestra mas respecto hacia tu superior—bufo Aokiji. —y siéntate.

Era la primera vez que Aokiji, se mostraba tan feroz, esto pillo por sorpresa a Alira, por unos segundos titubeo, estaba muy tentada de marcharse de allí, y desobedecer Aokiji, pero la prudencia fue más fuerte y desplomándose en el sillón se sentó. Overon estaba asustado, pensaba que su tía se dejaría embácela por sus instintos y haría caso omiso, pero se había equivocado.

--bien, tu padre te conoce demasiado bien, y intuye lo que pretendes Alira, por ello te informo que tienes nuestro apoyo, tienes carta blanca para tomar las medidas pertinentes, para formar los cuatro emperadores—explico Aokiji.

La Almirante sonrió.

--pero para conseguir la carta blanca, tendrás que prometer una pequeña cosa—dijo con triunfo Aokiji.
--cual—inquirió Alira desafiante.
--no entablaras ningún acercamiento, comunicación o relación con el Caledonia y sus ocupantes—dijo tajantemente el Almirante Supremo.
--si eso solo es eso, tienes mi palabra y mi promesa—dijo rotundamente Alira—no tengo intención de ir tras el caledonia.

Dicho esto la capitana, salio por la puerta de la sala acompañada de su sobrino.

--bien, Mihawk, tu y el resto de Shichibukais, os quiero mas activos que nunca, por cada determinada cantidad de piratas, oro…etc., se os concederá un plus de servicios—aclaro Aokiji.

La almirante y su sobrino marchaban por el pasillo, cada cual cavilando, en todo lo acontecido en el salón. Cada paso que avanzaba, hacia la salida, Alira le daba vueltas, como podía saber su padre, lo que pensaba y a la misma vez enterarse. Una cosa estaba clara ahora podía tomar las medidas oportunas para cumplir con su objetivo, tenia q ponerse en movimiento y atar todos los cabos, y el primero de ellos era mandar a su sobrino en busca de Portgas D. Ace y su banda.

--Overon, quiero que te lleves a la mitad de la flota y vallas a hablar con Portgas, quiero que le lleves esta carta—explico Alira
--Hablar con Portgas D. Ace, me tomas el pelo verdad—especto el capitán.
--no es una broma, seguro que antes de que puedas hablar con el, te reta a un duelo, pero como tienes los poderes de la akuma no mi del Fénix, creo que la cosa no llegara a mayores, lo encontraras en las islas de Odnum—continuo diciendo la Almirante.

Un marine se presento ante tía y sobrino. Con el saludo militar característico hablo:

--almirante tiene una llamada en el Den Den Mushi—

Tía y sobrino se separaron, cada uno debía tomar caminos distintos. Alira cogio el den den Mushi, miro q nadie se encontraba en la sala y hablo:

--Eres tu Zoro—
--el que viste y calza, que quieres ahora vieja amiga—pregunto Zoro Roronoa, el de las tres espadas.
--quiero que reúnas a la banda de sobrero de paja de nuevo—explico Alira.
--eso es imposible, luffy fue ejecutado—contesto con fastidio Zoro.
--esos es lo que todo el mundo cree o vio, pero Monkey D. Luffy, esta con vida—contesto con una son risa triunfal la almirante.