BUENO, EN SI ESTE NO ESTABA PLANEADO, COMO YA COMENTE, PERO POR UNOS COMENTARIOS DE LOS QUE DEJARON Y TAMBIEN POR QUE NO SE ME HACE JUSTO NO INCLUIRLA, DECIDI HACERLE SU CAPITULO TAMBIEN A TEMARI
ESPERO LES GUSTE, DE VERDAD
BELLA - TEMARI
Nadie podía decir que ella era débil, nunca lo fue, desde el momento en que fue entrenada como kunoichi dio lo mejor de si para nunca estar por debajo de nadie ni depender de nadie, ella era independiente y segura de si misma, pero también era solo una niña a la que obligaron a dejar de jugar con muñecas para manejar un arma, a la que cruelmente le hicieron saber que el mundo no es de color rosa.
Siempre supo que era lo que le deparaba el destino, siendo hija del Kasekage fue educada para poner su aldea por sobre todo, incluso sobre ella misma o su familia, lección que su padre le enseño perfectamente cuando sello en uno de sus hijos un demonio y dejo que su madre muriera, todo por una falsa idea de grandeza, así eran las cosas y no había vuelta atrás, no tuvo opción de elegir, era la princesa del reino, de su aldea, y tenía obligaciones que cumplir, quisiera o no.
Estaba atrapada en ese mar de arena por que no podía escapar por más que quisiera, no podía dejar de lado sus responsabilidades, era extraño, se sentía encerrada en ese vasto panorama, por que así era el desierto, combinaba un paisaje inmenso, sin fin, con la idea de confinamiento porque no había forma de salir de él.
En Suna todas las kunoichis estás expuestas a utilizar su cuerpo si la misión así lo requiere, sin previos preparativos o siquiera saber que lo iban a tener que hacer, todas saben esto cuando salen pero no por eso están preparadas para hacerlo, no por eso es más fácil.
El tiempo ayuda a dejar de pensar en ciertas cosas, pero no en todas como quisiéramos, ella lo sabe bien por que ya no recuerda el rostro de ese shinobi que tuvo la osadía de robarle su primer beso en plena batalla, pero si el aliento de este invadiendo su boca, ya no recuerda la primera vez que tuvo que utilizar su cuerpo para distraer al enemigo pero sabe que con solo un movimiento adecuado de cadera o un roce sobre sus pechos el oponente queda momentáneamente con las defensas bajas y ese es el momento de atacar.
Otra cosa que no recuerda, ni siquiera hace cuanto tiempo fue o quienes eran sus acompañantes es la misión en la cual decidido que la mejor manera de acercarse a su objetivo era como una prostituta pero aún tiene presente la mirada que le lanzo el hombre cuando la vio enfundada en un corto vestido negro, el cuarto mal iluminado al cual la llevó, sus ásperas manos subiendo por sus piernas y llegando a su intimidad, la boca del hombre devorando sin cuidado sus pechos, el dolor que tuvo que disfrazar con una mueca de placer cuando fue penetrada sin miramientos, esas son cosas que no puede olvidar, son recuerdos que le llegan cuando no puede dormir, imágenes que le muestran que fue el monstruo encantado y no el príncipe que esperaba quien se llevo su virginidad.
Sabe, gracias al reporte de misión que no recuerda haber escrito, que lo hizo para darle tiempo a su equipo de buscar los pergaminos que necesitaban y que esa era la única forma de mantenerlo entretenido, sabe que el hombre era un shinobi renegado de la aldea de la hierba, sabe que si no lo hubiera hecho la misión no hubiera salido con éxito pero no por eso es menos dolorosa la situación.
Otra cosa que tiene presente es que regresando de esa misión y una vez que hubo entregado el reporte se encerró en el cuarto que ocupaba su madre y simplemente durmió como si no lo hubiera hecho en días, semanas, ese cuarto era su refugio porque estaba igual que cuando su madre lo habitaba, con sus peinetas y prendedores en el tocador, con un ropero enorme lleno de bellos vestidos y su ropa ninja, con varios cuadros de bellos atardeceres, con esa ventana que pareciera daba a otro mundo y no al desierto interminable, y con una caja de música, que le contaba, al compás de las notas, que no todo era siempre así, que en algún momento el hechizo se rompería y su príncipe dejaría esa falsa apariencia de monstruo para vivir por siempre felices.
Ella no acostumbra ponerse a llorar por lo pasado, ni siquiera en esa ocasión lo hizo, porque simplemente no va con ella, hay veces que llega a pensar que ya no tiene sentimientos, que ya nada de lo que pueda pasar es un problema, muchas veces se ha visto en el reflejo del espejo como los demás la ven, como una mujer fría, calculadora, a la cual no le importa nada, a la que lo único que le interesa es cumplir con la misión impuesta y poner otro punto a su lista de aciertos y eso le gusta, porque así nadie se fija en las pequeñas ojeras que surcan sus ojos la fecha en que falleció su madre, nadie ve la angustia cuando ve a un grupo de shinobis salir a cumplir su misión, nadie ve la tristeza en su rostro cuando entrega bandas a nuevas kunoichis, por que no es propio de ella demostrar los sentimientos.
Su máscara es perfecta, no tiene ninguna grieta que delate su verdadera identidad, no hay indicio alguno de la niña que en algún momento creyó que era la princesa de un castillo encantado, no hay nada de la niña que creía que su príncipe esperaba por ella para que rompiera el hechizo del hada por que esas cosas no existen, solo son falsas ilusiones que se rompen muy pronto.
Si bien es una princesa, lo es de un reino en el cual solo es vista como objeto, lo es de un reino el cual no deja lugar para lo sentimientos por que estos son innecesarios pero esta bien con eso, por que para eso fue criada y entrenada desde temprana edad y no hay nada de lo que se arrepienta por que sabe que ha servido bien a su aldea, por que sabe que esta segura, por que sabe que ella es la mejor kunoichi de la arena y como tal, lo cuentos de hadas y los finales felices no existen para ella.
NO CREO QUE HAGA ALGUN EPILOGO O ALGUN FINAL FELIZ PARA LAS CHICAS, NO SE, DE NUEVA CUENTA, COMO ESTA IDEA SALIO ASI DE REPENTE Y ESCRIBI LOS CAPITULOS LA MISMA SEMANA SE ME HACE UN POCO COMPLICADO SEGUIR LA HISTORIA.
ESPERO ESTE CAPITULO LES HAYA GUSTADO
NO OLVIDEN DEJAR SU COMENTARIO, BYE
