¡Hola! Después de demasiado tiempo, volvemos a actualizar. De verdad, sentimos mucho haber tardado tanto, pero el bachillerato no nos deja mucho tiempo libre para escribir, y cuando lo tenemos, nuestras cabezas andan demasiado cansadas para pensar en algo. A partir de ahora, intentaremos que las actualizaciones sean más continuas, pero no prometeremos 18 páginas de Word como en el capítulo anterior. Serán más cortas, pero actualizaremos antes.
¡Gracias por la paciencia!
Disclaimer: Ojalá hubiéramos tenido nosotras ese sueño del prado para poder crear Twilight, pero no… fue un sueño de Meyer así que, ella creó los personajes.
Capítulo 4: "Tarde en el lago"
NESSIE POV
Toda la familia fuimos entrando en la mansión. Las chicas tenían una clara sonrisa de triunfo y caminaban con un paso más alegre que el de por la mañana, mientras que yo todavía estaba un poco "tocada" por mi aportación a la malvada táctica de tía Rosalie. La mirada de Jacob no se me olvidaría fácilmente, pero tuve que admitir que ver a la parte femenina de mi familia tan feliz me fue contagiando la euforia de la victoria poco a poco y no me sentí del todo mal cuando vi a Jacob y al sector masculino de la familia mirándonos con odio.
"Sois unas tramposas" dijo Emmett, mostrándose claramente el más afectado por la derrota.
"Aprendimos del mejor, cariño" se regodeó Rosalie.
"Bien, ¿quién quiere empezar a gritar órdenes a diestro y siniestro para nuestros adorados esclavos?" preguntó en voz alta Alice, notablemente divertida con el asunto. Me sorprendió ver como todas las demás le imitaban el gesto de fregarse las manos como preparándose para una gran caza. Todas menos yo. Sí, ya había medio superado el haberle fallado a Jacob de esa manera cuando le había visto enfadado por perder, pero eso no significaba que fuese a utilizarle. Era mi amigo.
"Habría que repasar las clausulas de la apuesta. Seguro que hay alguna letra pequeña que…" empezó Emmett, pero Rosalie rápidamente le cortó.
"No. El trato fue simple: quien pierde es esclavo del que gana. Sencillo, Emmett, incluso para ti" mi tío le miró entrecerrando los ojos. Aún y estar intentando resultar creíble, en el fondo se notaba que ya nadie estaba enfadado con nadie, especialmente Emmett y Rosalie, que de golpe y porrazo ya habían cambiado las miradas de odio por otras que hubiese preferido ignorar.
"Bien, creo que seré la primera en ordenar al padre de esta familia que me acompañe a su despacho. Necesito que me recuerde en qué momento pensaba explicarme lo de las enfermeras y ese dichoso ascensor" dijo Esme mirando a Carlisle, los dos sonreían como siempre cuando se encontraban solos. Eran los únicos a los que podía ver ponerse tiernos, me resultaban tan adorables… Pero descubrí que al irse los abuelos hacia el despacho, los demás fueron intercambiando "esas" miradas "made in Emmett&Rosalie". A mis padres se lo podía aguantar un poquito, pero ver tantas miradas en la misma habitación me colapsaba.
Emmett y Rosalie fueron los primeros en subir hasta su habitación sin ningún tipo de reparo en ocultar sus intenciones. Alice y Jasper, tras sonreírse, se cogieron de la mano y también subieron al piso de arriba. Papá tenía abrazada a mamá por la cintura y se encontraban perdidos en la mirada del otro. Mamá extendió una mano hasta la mejilla de papá y se la acarició, ambos cerraron los ojos al mismo tiempo y a papá se le asomó una sonrisa traviesa (la favorita de mamá, creo) y se la contagió a ella. Cuando vi que las manos de mi padre ascendían para coger el rostro de mi madre, me adelanté a los hechos, cogí a Jacob de la mano y lo arrastré hacía el exterior de la mansión sin mucho esfuerzo.
Él se quedó quieto unos instantes, como intentando asimilar lo que acababa de pasar ahí dentro, hasta que desvió su mirada hacia mi sonrisa divertida. Me acerqué a él lentamente, sin dejar de mirarle a los ojos ni un minuto, y cuando estuve lo suficientemente cerca como para tocarlo, le di una palmada en el pecho y salí corriendo hacia el bosque. A los pocos segundos él me seguía, corriendo en su forma lobuna, entendiendo la señal de que había empezado el juego.
Corrimos unos cuantos kilómetros sin parar de reír. Jacob de vez en cuando se ponía a mi altura para hacerme creer que ya me había pillado y asustarme, pero enseguida me daba ventaja de nuevo o yo le empujaba intentando hacerle caer, aunque… ¿Quién puede con un lobo?
Creyendo que nos separaban unos metros todavía, me asusté al notar cómo me empujaba suavemente por la espalda con su cabeza. Eso me hizo soltar una carcajada y pegar un salto para volver a poner espacio entre nosotros y salir disparada corriendo de verdad al volver a pisar el suelo. Él aulló, intentando sonar enfadado por mi jugada, pero eso sólo me hizo reír nuevamente.
"Ahora te vas a enterar" me sorprendió oír su voz. Eso quería decir que había vuelto a su forma humana y por su bien que se hubiese atado la ropa a una de las patas. No por mí, al fin y al cabo sólo me sonrojaría, más bien por lo que le esperaría en casa si se enterasen que me había estado persiguiendo por todo el bosque desnudo (E inevitablemente se enterarían). De todos modos, seguí riéndome. Con Jacob, reír era tan fácil como hablar o respirar. Entonces noté el calor que irradiaba su cuerpo un instante antes de sentir sus brazos rodeándome y levantándome del suelo. "Se acabó tu carrera, señorita"
"¡Suéltame!" me quejé bromeando en vano.
"¡Ja! Me has hecho patearme medio bosque como lobo y medio bosque como humano. Kilómetros y kilómetros... Vas lista si crees que te voy a soltar fácilmente…"
"¡Vamos, Jake! ¡De eso se trata el juego!"
"Entonces acepta que te he pillado y que ahora te soltaré cuando yo quiera. Porque he ganado."
"Tú nunca ganas…"
"Cierto. Porque acabo soltándote para que te vuelvas a escapar, pero esta vez no será así."
"¿Ah, no? ¿Y cómo va a ser esta vez?"
"Esta vez te voy a hacer sufrir como tú me has hecho sufrir hoy en el partido" estaba bromeando, lo sabía, pero no pude evitar sentirme culpable.
"Jake, sobre eso… Lo siento. Me arrepentí de hacerlo en el mismo momento en el que te vi tan preocupado" se detuvo al instante. El agarre de sus brazos se debilitó un poco y juraría que la sonrisa que tenía en el rostro estuvo a punto de desaparecer también. Entonces me cogió más firmemente para darme la vuelta y así seguir en sus brazos, pero cara a cara. No tardé ni un segundo en enroscar mis piernas alrededor de su cintura y rodearle el cuello con mis brazos, pero tardé un poco más en mirarle a la cara. Se me vería realmente mal, pues cualquier atisbo de sonrisa en su rostro se acabó de desvanecer por completo. Me acarició la mejilla y mirándome a los ojos sonrió.
"Estaba bromeando. Toda la preocupación se fue en cuanto vi que te levantabas por tu propio pie. Créeme, pequeña, prefiero eso a que hubiese sido de verdad" le intenté devolver la sonrisa y él me abrazó. "¿Qué voy a hacer contigo? Así uno no puede hacerse el enfadado" Entonces sonreí de verdad apoyando la cabeza en su hombro, y él me dio un beso en el pelo. Me fue llevando por el bosque, siguiendo una especie de sendero, hasta que llegamos a un lugar dónde no crecían árboles y había un lago precioso. La verdad es que hacía bastante calor, y la visión del agua me dio un par de ideas. Entonces solté un grito ahogado cuando Jacob se dejó caer sobre la hierba sin avisarme.
"¡Tonto! ¡Me he asustado!" le golpeé el pecho, aunque sabía que si quería hacerle daño eso no lo conseguiría con mucho éxito, pero de todos modos lo intenté. El eco de sus carcajadas inundó el bosque y me hizo que le golpease con una inevitable sonrisa en mi rostro. Me agarró las muñecas para evitar que en vez de él, yo fuese la que saliese lastimada con tanto golpe. Y me hizo sonrojar cuando me dio un beso en cada mano, justo en la parte que se había resentido por mi violencia. Nos miramos fijamente unos instantes hasta que no aguante más y le abracé, quedando completamente estirada encima de él.
En nuestra amistad siempre había habido pocas palabras para demostrar cuánto nos importábamos. Alguna que otra vez pronunciábamos esos dichosos "te quiero" que se repetían una y otra vez en casa con mis abuelos, padres y tíos, pero lo nuestro definitivamente eran las muestras de afecto y no las palabras. Era más fácil abrazar a Jacob que decirle "te quiero" mirándole a la cara. Por eso los abrazos abundaban a raudales entre nosotros. ¿Qué se le va a hacer? Era mi mejor amigo, el de toda la vida (literalmente), como para no quererle… Y por alguna extraña razón el sentimiento era mutuo. Tuve que ser muy adorable de pequeña, desde luego, porque desde que me vio no se separó de mí ni un momento.
Deshice el abrazo y me incorporé para mirar a mis espaldas. El lago no era exageradamente grande pero era precioso. Había un pequeño grupo de patos en la orilla, refrescándose, y me entraron ganas de imitarlos. Miré a Jacob, el cual estaba todavía debajo de mí pero intentando seguir mi mirada.
"¿No estarás pensando…? Porque tengo que informarte que a tus padres y tía, ya sabes a quién me refiero, no les hará mucha gracia que te mojes si no llevas…" Yo me había ido levantando, mirándole divertida y corriendo hacia el lago. Salté y me sumergí en el agua. "… ropa de recambio. En fin, lo he intentado." Cuando salí a la superficie le miré. Pese a haber intentado ser responsable advirtiéndome de las consecuencias, él parecía divertido.
"El agua está genial, Jake"
"No pienso meterme. Ya te has metido tú solita en un buen lío, yo no quiero ser tu cómplice" dijo mientras me miraba divertido, apoyado en la hierba con los codos.
"Vamos, Jake, no me harás pedírtelo como esclavo, ¿verdad?" le dije desde el agua "Porque puedo hacerlo" continué amenazadoramente.
"Eres increíble…" murmuró Jacob mientras se levantaba. Menos mal que era semi-vampira porque, si no, apenas le hubiera oído. Cogió un poco de carrerilla y saltó al agua como lo había hecho yo, pero en el aire pude oír el sonido de ropa desgarrándose y pedacitos de tela, que antes habían formado su pantalón, cayeron al agua seguidos de una mata de pelo enorme que me salpicó estrepitosamente a su caída.
"¡Jacob!" grité, intentando parecer disgustada, pero en cuanto vi la cabeza mojada de un lobo de pelaje rojizo, empecé a reír a carcajadas.
"Estás muy gracioso con todo el pelo mojado" logré decir cuando paré de reír "¡Un peluche adorable!" grité mientras le rascaba por detrás de las orejas. Él intentó parecer disgustado pero pude notar cómo ladeaba ligeramente la cabeza por el efecto de mi mano en su pelo.
Después de estar un rato nadando por el lago e intentar ahogarle, cosa que me fue imposible totalmente, salimos fuera y nos tumbamos en la hierba para secarnos antes de volver a casa.
"Estoy nerviosa por mañana" le dije al lobo mientras me apoyaba en su lomo "¿Sabes? Alice se me ha adelantado como siempre. Me dijo que sí antes de que le pidiera que fuera al mismo curso que yo, para tener a alguien conmigo" escuché a Jake reírse. "¿Y si no hago amigos? Y lo peor… ¿Y si me los meriendo?" Noté como el lobo intentaba no reírse. "No tiene gracia, estoy hablando enserio" le miré mal. "Odio no poder entenderte cuando eres lobo…" suspiré frustrada "Supongo que piensas que sientes reírte de mí y que seguramente no me merendaré a nadie porque tengo mucho autocontrol, ¿verdad?" El lobo asintió y sin esperármelo pasó su lengua por toda mi mejilla. "¡Lobo tonto! Eres un cerdo…" dije mientras me secaba con la manga de mi camiseta, aunque aún estaba un poco mojada.
Nos quedamos tumbados en silencio un buen rato, hasta que ya empezaba a hacerse de noche.
"Vámonos ya, Jake, creo que les hemos dejado tiempo de sobras…" mi amigo lobo asintió. Me levanté y él aún no se había levantado "¿A qué esperas?" con su cabeza me indicó su espalda para que me subiera "¿Me vas a llevar a caballito a casa?" le pregunté riéndome mientras me subía encima de él y me agarraba fuerte, solía ser un poco bruto cuando corría demasiado.
No nos llevó demasiado tiempo llegar a casa. Cuando estábamos a escasos metros, la abuela Esme salió con ropa al porche. Supuse que papá se había dado cuenta de que Jake no tenía nada qué ponerse. Me bajé de encima de Jake y Esme se acercó a él para darle una camiseta y unos pantalones nuevos que Jacob aceptó cogiéndolos con los dientes. Saludé a la abuela con un beso en la mejilla y entramos las dos en casa mientras Jake se dirigía al bosque a cambiarse.
"Tus tías y yo tenemos una sorpresa para ti" me dijo Esme con su voz dulce y maternal, acariciándome el pelo.
"¿Enserio? ¿Qué es?" Normalmente me daba miedo que mis tías me regalasen algo, pero si la abuela estaba de por medio, no tendría que ser algo tan malo.
Acto seguido, Alice y Rosalie se plantaron en frente de nosotras con las manos en la espalda. Intentaba mirar qué había detrás de ellas, pero entonces lo escondían mejor y no podía lograr ver qué era.
"¡No, señorita, aún no puedes ver qué es!" dijo Alice divertida, levantando la barbilla.
"¿Qué está pasando aquí?" preguntó una voz detrás de mí. Era Jake que ya había entrado.
"Tenemos un regalo para Nessie" contestó Esme con una sonrisa.
"Yo de ti iría con cuidado Ness, a saber qué te van a regalar" dijo Jake.
"Limita esa boca a comer y roncar, no para hablar, chucho" contestó Rosalie indignada.
"Limita esa cabeza a intentar pensar, no solo para que aguante tus peinados, rubia" le contestó Jacob, y yo intenté no reírme, pero no lo conseguí.
"Ignóralos, pasa al salón y siéntate, Nessie" dijo Alice mientras me iba dando empujoncitos hasta llegar al salón.
En el sofá se encontraban mis tíos viendo un partido y mi padre con mi madre leyendo juntos un libro. Al llegar levantaron la vista, mamá dejó el libro en la mesita y tío Jasper bajó el volumen de la televisión.
Tío Emmett palmeó su rodilla para que me sentase encima de él "Enserio tío Emmett, no tengo tres años".
"No, tienes seis" contestó con una sonrisa en su rostro y yo le miré mal. "¡Era broma sobrinita!" dijo y palmeó el sitio vacío que había entre él y tío Jasper.
Me senté y enseguida Rose, Alice y Esme se pararon enfrente mío. Alice extendió sus brazos hacia mí con un paquete en la mano. Lo cogí y empecé a tocarlo. Tenía un tacto blando, pero no tanto para ser ropa. Fruncí el ceño ante la duda.
"¿Qué es?"
"La gracia está en que lo abras y lo descubras por ti misma, pequeña" rodé los ojos ante aquel típico comentario de tío Emmett y lo abrí.
"¡Una mochila! ¡Gracias!" sonreí al observar la mochila que me habían regalado, era realmente genial.
Después de abrazar a mis tías y a la abuela, Jacob y yo nos fuimos a nuestros respectivos baños para ducharnos. Me puse el pijama y me dirigí a la cocina para cenar. Allí ya se encontraba Jake y mamá que había decidido acompañarnos. Le contamos lo que habíamos hecho por la tarde y sobre el lago que habíamos encontrado. Al acabar de cenar me fui a la cama.
Me sorprendió cuando pude coger bien el sueño pese a los nervios que tenía, ya que al día siguiente empezaría el instituto, pero por suerte pude dormir tranquilamente, con el lago y Jacob en mis sueños.
EDWARD POV
Después de pasar casi toda la noche observando las estrellas con Bella junto al lago que Nessie y Jacob habían encontrado esa tarde, nos dirigimos a casa con el amanecer haciendo acto de presencia a nuestras espaldas. La mayoría de la familia ya estaba arreglándose y preparando todo para el primer día de instituto, así que nosotros fuimos a nuestra habitación para ducharnos y vestirnos antes de ir a despertar a Nessie.
El camino de casa al instituto había sido divertido teniendo en cuenta que mi querido Volvo y el BMW de Rosalie compitieron durante prácticamente todo el viaje poniendo histérica a mi pobre Bella y haciendo feliz al idiota de Emmett.
Nueva ciudad, nuevo instituto. Siempre era la misma historia, así que ya estábamos más que acostumbrados a ese modo de vida. No teníamos mucho de lo que quejarnos.
Entramos en el aparcamiento del instituto, prácticamente vacío, ya que todavía era pronto. Nosotros, al contrario del resto de nuestros futuros compañeros, teníamos que presentarnos antes, porque al ser nuevos teníamos que ir a por nuestros horarios a la oficina principal.
Emmett se bajó del BMW con su característica sonrisa de superioridad cada vez que ganaba alguna apuesta. Su mente estaba gritando mi atención como si estuviese preocupado porque hubiera bloqueado sus pensamientos: ¡¡Brum, brum!!
"¡Oh, Emmett! ¡Qué onomatopeya más original! Puedes enseñársela hoy a tus nuevos compañeros de clase. ¡Seguro que así haces amigos muy rápido!" le dije con el máximo tono de ironía posible.
Alice, Jasper, Rosalie, Bella, Nessie y Jacob se nos unieron justo antes de que llegásemos al camino de entrada. Allí ya había un par de chicas sentadas en un banco y al pasar junto a ellas nos miraron fijamente. Sus pensamientos eran prácticamente los mismos: ¿Esos son los nuevos estudiantes? ¡Dios mío! Están para... ¡Stop! ¡Bloqueo, ya!
Me reí al entrar en la mente de Alice, adelantándome siempre a lo que iba a decir.
"Emmett, ¿puedes explicarme porqué te veo enseñándole sonidos de coches y animales a un chico del colegio?" Jasper miró a Alice con preocupación y una mezcla de resignación, como si pensara que eso pasaría en algún momento y el don de su mujer se desgastaría con el tiempo.
Me estaba divirtiendo bastante con la situación. El primer día, ni siquiera habíamos pisado todavía el instituto y mi hermano ya estaba creando polémica. Sí, señor, este curso iba a estar bien…
EMMETT POV
Estúpido-diecisiete-añero-reprimido-sexual-centenario. Por su culpa todos me miraban mal. En realidad la idea fue suya, yo sólo había elaborado la situación en mi cabeza. Tampoco es que ya hubiese elegido a mi víctima, ni nada por el estilo.
"Es una visión errónea enana. ¡No pienso hacer nada!" le dije a la píxel hiperactiva. Edward se rió por mi nuevo apodo.
"Créeme Alice, sí lo piensa…" Gracias por tu contribución Edward le dirigí una mirada de odio profundo a mi supuesto hermano.
"¡Esperad!" dije llamando la atención de mi familia "Llevo tiempo planeando algo y ha llegado el momento de que lo sepáis. Después de tantos años estoy aburrido de ser siempre Emmett Cullen".
"¿No me digas que te cambias de familia?" preguntó Jasper con una sonrisa que no veía desde hacía mucho tiempo.
"No, todavía tengo paciencia para aguantarte a ti y a tus vestiditos una temporada, Jasper" ni siquiera me molesté en mirarle, tenía prisa y todos debían conocer mi plan.
Edward sabelotodo Cullen carraspeó "Emmett ni se te ocurra hacer pensar a la gente que eres un narcotraficante para que te tengan miedo" dijo seriamente.
"¿Qué ibas a hacer qué?" chilló Rose.
"Rose no te enfades, también tenía una historia personal para ti" intenté que no se enfadara "Repetir todos los años lo mismo es exageradamente aburrido. Si hay un rumor de que soy narcotraficante será más interesante" dije mientras Rose me lanzaba una mirada asesina pero, al fin y al cabo, una mirada sexy "¡Mira ha rimado y todo!".
"¿Rose una ex stripper?" continuó Edward chafando mi plan. Le lancé una mirada asesina, y también sexy, todo hay que decirlo.
Alice se rio a carcajada limpia y Jasper me iba mandando olas de miedo "Si Alice, tú ríete, ¿Quieres saber qué historia tenía para ti?" Alice no asintió, directamente me envió una mirada asesina.
"El historial de Alice cuenta con una operación de rodillas, la cual salió mal y se quedó más bajita de lo que era" le dije sacándole la lengua.
Jasper me volvió a mirar mal y pude notar su furia, y eso que yo no tenía su don. "Jasper, tú serás el de los brotes esquizofrénicos".
"¡Ya basta, Emmett Cullen! Te ordeno que te calles" me dijo Rose mientras me pegaba una colleja.
"¡Oh, vamos, bebé! ¿No quieres saber la historia que tenía preparada para Eddie?".
Rose intentó disimular la risa, pero bajando la voz y guiñándome un ojo me hizo prometer que se la contaría luego.
Entré el primero al instituto, con todos los demás pisándome los talones. Delante de mí se extendía un pasillo bastante ancho y largo con las paredes repletas de taquillas. Intenté no pensar demasiado en las taquillas, para que Edward no se diera cuenta de que para ese año le tenía algunas bromas preparadas con él y su taquilla como protagonistas.
Mientras cruzábamos el pasillo, notaba algunas miradas femeninas que se posaban en nosotros. Muy a mi pesar, también encontramos miradas masculinas que se posaban en mi mujer, hermanas y mi querida sobrina. Cabreado de tantas miraditas, cogí a Rose de la cintura acercándola lo máximo posible a mí para que todos vieran que no estaba sola. Miré atrás y vi como mis hermanos hacían lo mismo. Al fijarme en la cara de Edward no pude más que reír. Tenía su cara de psicópata protector y suicida, una mezcla que sólo él podía fusionar a la perfección.
Después me fijé en Jacob, el pobre no podía ir marcando territorio como nosotros. Él se dedicaba a lanzar miradas de muerte que intimidaban a casi todos los tíos que intentaban mirar a Nessie. Si no quedaban intimidados, Edward se encargaba de lanzarles pequeños gruñidos. Era increíble, y realmente divertido, ver cómo los dos trabajaban en equipo casi sin darse cuenta.
Presentía que ese año escolar iba a ser mejor que todos los demás. Ahora sí éramos una familia completa.
Llegamos a la oficina principal y, como no, Edward se puso de cabeza de familia. Pero, ¿quién le quitaba la ilusión? Todos sabíamos que él era al que mejor se le daban todas esas formalidades.
¡Fin del capítulo! En el siguiente veremos todo el primer día de nuestros Cullen en el instituto.
¿Nessie hará amigas? ¿Enemigas? ¿Amigos? ¿Pretendientes? ¿Se comerá a alguien? ¿El secreto de los Cullen será descubierto? ¿Tendrán miedo del narcotraficante Emmett? ¿Edward será demasiado protector? ¿Intentarán ligar con las chicas? ¿Se pondrán muy celosos (o más aún) de los chicos? Ufff… tantas preguntas que os podéis cuestionar…
¡En el siguiente capítulo lo veremos! O no…
Esperamos reviews, aceptamos críticas buenas y malas, para corregir errores o continuar con más alegría con este fanfic. Y si tenéis alguna idea o sugerencia, no dudéis en escribírnosla ;)
¡Dadle al verde!
Atte.; VJS
