CAPITULO III

GENERAL POV

Victoria no había podido dormir, ni siquiera lo intento, aun llevaba la ropa y el maquillaje que le habían regalado, así que tomo su suéter y salió a caminar, era de madrugada, estaba casi por amanecer, el sol aun no salía, pasaba por el bar de King, cuando vio salir de ahí al joven Yagami, tal parece había pasado toda la noche tomando, se escondió rápido en un callejón, y lo siguió tratando de no ser descubierta.

Era rápido y a ella le costaba seguirle el paso, comenzó a meterse entre las calles, y al poco tiempo entro a una fabrica que estaba abandonada, entro rápidamente a la fabrica pero ya no pudo verlo. ''No pudo desaparecer, tiene que estar por aquí''. Pensó.

Camino un poco mas adentro intentando encontrarlo, podía escuchar el crujir de sus zapatillas contra la madera vieja de la fabrica, cuando sintió alguien detrás de si, se giro y soltó un grito ahogado… era el.

- ¿Que es lo que quieres?, ¿Por que me has estado siguiendo?

La mirada fría y dura del pelirrojo, y su voz le petrificaron, se acerco a su rostro, amenazándola, ya no podía articular palabra alguna, el la había descubierto, lo supo desde el principio, ahora estaba bastante molesto.

-Yo-yo solo quería.

No sabia que decir y comenzó a balbucear sin querer. Esto impaciento cada vez más a Iori.

-¿Querías que? ¡RESPONDE!..

Le grito a la cara, estaba hecha una furia. No le importaba nada de lo que podía decirle, si era necesario la asesinaría ahí mismo, algo lo distrajo de sus pensamientos...
De pronto el chico comenzó a cambiar, su cuerpo se tenso y sus ojos comenzaron a tornarse de un color carmesí. El chico sabia que sufriría el Riot of blood.

-¡Vete!

Ella se quedo paralizada. Había llegado en mal momento, ella Sabia sobre la transformación, sabia sobre el y su historia.

- ¡HE DICHO QUE TE LARGUES!

Intentaba alejarla, no quería ser culpable de otra muerte, ambos comenzaron a retroceder, lentamente, el comenzaba a agitarse, estaba descontrolado, era como si ya no fuera el.

Victoria tomo la jeringa que portaba en el bolsillo, ese era el antídoto que había robado de la base.

Corrió hacia el, estaba distraído, y antes de que se transformara por completo, clavo la aguja en su pecho, el grito de dolor, ahora sus ojos volvían lentamente a la normalidad, la miro, con una expresión dura y fría, estaba confundido.

- ¡¿Que hiciste?!

Apenas pudo decirlo muy agitado, pues cayo agotado de tanta energía liberada, ella lo detuvo antes de que cayera al piso, pero era mucho mas alto y pesado que ella, al final su peso pudo contra la muchacha, y cayeron de rodillas.

- Tranquilo, no te hare daño.

Le dijo dulcemente, aun deteniéndolo en brazos, el no tenia muchas fuerzas, pero al ver esos ojos esmeraldas, sabia que decía la verdad, y lentamente perdió la conciencia.

El joven Yagami abrió los ojos lentamente, se encontraba en una cama, en una pequeña habitación fresca y acogedora. Observaba la habitación detenidamente recordó lo que acaba de pasar, cuando sus ojos se encontraron con la misma chica que le había clavado una aguja, y había evitado que entrara en estado Riot of blood, ella estaba sentada en una silla junto a la cama mientras leía un libro, fingía no darse cuenta de que el ya estaba consiente. Yagami se levanto rápidamente atrayendo su atención, la chica lo miro exaltada, y en un movimiento rápido la sujeto del cuello contra la pared.

-¡¿Que me has hecho?!

-Yo s-olo... Intento a-ayudarte.

Dijo la chica con mucha dificultad, pues este tenía aun las manos en su cuello. Pero ella no quiso atacarlo, opto solo por tratar de razonar con el.

-¡Mentira!

Grito el pelirrojo presionando mas fuerte sus manos y elevándola unos centímetros del suelo, haciendo que gimiera de dolor.

-¿Por que te menti-ria?

La chica intentaba respirar, pero a el no parecía importarle.

-No lo se dímelo tú.

El joven miro a Victoria, y por alguna extraña razón sintió un terrible dolor al verla así, y la soltó rápidamente, esta cayo al suelo deteniendo su peso en las rodillas, tocio ligeramente tratando de tomar aire, y rápidamente se incorporo.

-Como lo dije antes, no pienso hacerte daño, se que tienes preguntas, te responderé.

Se dirijo al joven, fue amable con el, ella tenia una rara sensación cada vez que lo veía a los ojos, pero intentaba no distraerse. El joven se calmo y se acerco a ella, mas calmado, pero sin bajar la guardia aun.

-¿Que fue esa cosa que introdujiste en mi pecho?

-Eso fue el antídoto, evita que entres en estado Riot of blood, y en caso de que te encuentres en el, lo detiene por completo.

Tomo una jeringa que tenía un líquido color carmesí y se lo entrego.

-¿Donde lo conseguiste?

- Aun no te lo puedo decir.

Se acerco mas a el, quedando frente a frente, ella tuvo que elevar su cabeza ya que era mas alto.

-Se como liberarte de tu maldición.

Su voz fue suave y dulce, Iori se sorprendió al escuchar tales palabras, no podía creerlas y su expresión se endureció.

- ¿Por que crees que quiero tu ayuda?, yo no te necesito a nadie.

- Si la necesitas, te ofrezco la oportunidad de ser libre.

Su expresión se suavizo, y recordó a esa chica cuando se encontraba en el callejón, como lucia asustada e indefensa y por un momento cada uno se perdió en la mirada del otro, no se dieron cuenta de cuanto tiempo estuvieron así, entonces la puerta se abrió golpe, haciendo que Victoria saltara del susto y tropezando, tomo al joven de la camisa blanca que llevaba para evitar caer, pero en vez de eso, cayo sobre la cama, quedando el cuerpo de el sobre ella, al darse cuenta de la posición en la que se encontraban ambos se sonrojaron.

Mai entraba en ese momento y se quedo anonadada ante tal escena.

- Si querían privacidad sola hubieran puesto el seguro a la puerta.

Puso los ojos como plato, esto hizo que sonrojaran aun más. Rápidamente Iori se levanto bruscamente salió de la habitación sin decir nada mas.

-Mai no es lo que estas pensando.

Dijo preocupada la chica, negando también con una sonrisa nerviosa.

-Tranquila, a mi también me parece súper sexi, te entiendo... Bien hecho amiga.

Dijo Mai levantando el pulgar en modo de aprobación.

-¡¿Que?! ¡No!, de verdad no es lo crees.

Pero Mai ya había salido ya del cuarto.

Victoria se quedo sola, y de su blusa saco un collar con la insignia de la familia Yagami.

FLASH BACK

Una pequeña niña yacía en el suelo, estaba herida, ya casi no tenia fuerza, Un hombre pelirrojo, alto, de unos 40 años de una cabellera rojiza, se detuvo frente a ella.

Los destellos del amanecer no le dejaban ver el rostro de aquel tipo, solo veía un collar en su cuello, era una luna menguante.

FIN DEL FLASH BACK

-Entrare al torneo.-

Dijo para si misma apretando el collar que llevaba en su pecho.