Toda mi vida soñé con una familia, un padre que me amara y una madre que me mimara. Dicen que el cariño de los padres hacen de un niño una persona débil e insoportable, un malcriado que solo desea que se le cumplan sus caprichos… no me importaría ser todo
eso, si tan solo hubiese tenido ese amor que siempre me hiso falta.
-Me das asco, no te atrevas a dirigirme la mirada- grito un gigante pelirrojo.
Yujiro Hanma, mi padre, mi demonio, ese ser cuya pestilencia rodea a toda mi existencia, pelirrojo de color sangre, musculoso y grande y su más importante atributo, esos ojos endemoniados que penetran tu alma con solo un guiño. En sus puños están las manchas de mi sangre y en sus nudillos el ardor de su golpes al impactar mi piel.
-¡Te dejare vivir, tu madre murió por ti!-
Veo a mi lado, ahí está mi madre, piel blanca, cabello castaño, y un lunar cerca de sus labios. Su ideal de amor y belleza, corrompidos por esta bestia, sus costillas rotas y la sangre que brota de su boca, me cuesta creer que alguna vez mi padre la beso con la misma pasión con la que la mato.
-¡Padre, te juro que te matare!-
-Cállate, eres débil y los de tu tipo no tienen derechos en mi mundo-
Cierro mis puños llenos de ira e impotencia… ¡Como deseo ir y obligarte a tragarte esas palabra, maldito hijo de puta!... pero no puedo… tengo tanto miedo de solo verte los pies, que al igual que un perro con el rabo entre las piernas, me veo obligado a mirar el suelo. Sonríes, nuevamente tienes razón, soy débil, soy otra decepción más… un intento fallido de heredero a tu título de "Criatura más fuerte del mundo".
- Mmm… ¡Quédate ahí Baki y no vuelvas a levantarte, a menos que quieras morir como tu madre, ya que al igual que ella, tu no vales nada para mi!-
Lloro en silencio, me recuesto en el suelo y abrazo a mi madre muerta… el ha ganado, soy débil, demasiado.
Inundado en alcohol. ¿Qué vio ella en tú...?
Cuéntame qué te pasó, quién te hizo así...
Arrancaste mi niñez con el miedo y el dolor;
convertiste nuestro hogar en el mismo infierno.
Abro mis ojos, no quiero recordar mas… me pidió pelear con solo 13 años y a esa edad vi a mi madre morir, no es justo, simplemente no es justo, mi padre, el hombre que mas debería venerar, aquel que debería guiarme y decirme que es correcto y que es malo, el que debería de regañarme cuando bebo alcohol, fumo o llego tarde a casa… ¿es el mismo que ahora me pide que pelee con todo lo que tengo y que ponga mi vida en riesgo?... simplemente no es justo.
-¿Estás bien, Baki?-
Podre pensar en los malos tiempos después, la mujer que duerme a mi lado está tratando de decirme algo.
-Si, tranquila Kozue-
-No quería decirlo… pero cada vez que duermes, sudas frio y puedo escucharte murmurar cosas-
¿Qué clase de sueños esperas de una persona que ha visto como su propio padre mata a su madre?... ¿de unicornios?
-Me preocupas, mi amor- dijo Kozue.
-Kozue… no tienes nada de qué preocuparte- respondió Baki.
-No lo sé-
-Esto terminara pronto- sentencio Baki.
Si, eso es lo que tengo planeado… hare de tu sueño una maldita pesadilla, padre.
Mientes tanto que no creo tu llanto...
Hoy he vuelto sólo a por tí...
Ya no soy ese mocoso impertinente e irrespetuoso que solías intimidar, ya no soy ese niño chillón que solo deseaba llamar la atención de su padre… soy alguien que ha encontrado su fuerza en el seno de una mujer y gracias a ella, soy más fuerte todos los días.
-Pero… Yujiro… el no tendrá compasión y yo no quiero que mueras-
-No moriré, te lo juro-
Un juramento en vano, sin lugar a dudas, no puedo tomar las riendas de mi destino, si muero en esa batalla, será otra de mis muchas promesas rotas.
Mírame bien... contemplarás a alguien
que no has visto jamás.
Cachorro ayer, hoy soy león;
ahora, la ley la marco yo.
El rostro de Kozue… hare hasta lo imposible por protegerla, ella me dio el amor que mis padres jamás me entregaron, no dejare que termine igual que mi madre.
-Baki-
-Kozue-
La beso con toda la ternura que tengo, lo cual es un poco difícil, estoy acostumbrado a recibir dolor y eso hace que me acostumbre a regresarlo también, dar cariño es una de las cosas más difíciles para mí. Tomo sus manos, son tan pequeñas y frágiles, diminutas comparadas con mis casi deformes manos, las cuales han visto la caída de un sin número de hombres… pero solo ha visto la gracia de una mujer.
-Te amo- dijo Kozue a mi oído.
Su voz es dulce… tal y como fue la de mi madre antes de conocer a mi padre, o al menos eso me han dicho quienes la conocían en esa época.
Me obligaste a huir... ella se quedó.
Sé todo lo que ocurrió; ella me escribió...
Me mandaba sus ahorros, esos que pedías tú.
Soñaba con regresar, mandarte al infierno...
Yujiro… la bestia, el rey, la criatura más poderosa sobre la faz de la tierra… mi padre. Mi madre me crio sola, tu solo trataste de entrenarme en el arte de matar… vaya arte resulto ser, que ni pude acabar con tu vida. Gastabas la fortuna de ella en mí, el cual no era más que un simple instrumento de tu voluntad… ¿tan harto estabas de la vida entre débiles, que creaste a un peleador lo suficientemente fuerte para retarte?
-Duérmete, mañana tenemos que ir a clases-
No tengo futuro mas allá del que mi padre haya pensado para mi… voy a cambiar eso, lo cambiare y destruiré todo su legado, no permitiré que mi apellido sea causa de deshonra.
Mírame bien... contemplarás a alguien
que no has visto jamás.
Cachorro ayer, hoy soy león;
ahora, la ley la marco yo.
Prepárate Yujiro… voy por ti.
