Capítulo 4
T.K. estaba preparándose para su primer día de trabajo y estaba algo nervioso. Ya había tenido otros trabajos antes, pero éste era de una categoría mucho más elevada, por no mencionar el hecho de que suceder a su abuelo no sería nada sencillo, el hombre había dejado un vacío bastante grande, ya sea en el ambiente laboral como en el familiar. Estaba terminando de vestirse cuando su madre entró a su habitación y se quedó sorprendida al verlo-
-Vaya, estás muy elegante-
-Es raro ¿Verdad? De niño odiaba usar trajes, incluso después de tantos años aún siento la corbata alrededor de mi cuello como si fuera una cuerda- bromeó él.
-No tienes que hacer esto T.K.-
-Lo sé, es algo que quiero hacer, además sería bueno para mi currículum el hecho de haber estado ayudando a dirigir una Universidad-
-No dejes que te intimiden y recuerda: siempre mantén la frente en alto-
-Es una universidad no una prisión mamá-
-Creéme, pronto verás que no estoy tan equivocada-
-Deja de asustar al chico o nunca querrá salir de la casa, ten un buen día T.K.- dijo su abuela antes de salir de su habitación junto con su madre-
Una vez que terminó de desayunar vio que su abuela le había dejado unas llaves arriba de la mesa con una nota que decía "Ni un rasguño", al verlas no pudo evitar sonreír y una oleada de recuerdos vino a su mente
FLASHBACK
-Vaya que bonita moto abuelo- dijo T.K. mientras ayudaba a su abuelo a sacar unas cosas viejas del garage.
-¿Te gusta? Es uno de mis bienes mas preciados, la compré cuando tenía mas o menos tu edad, mi padre casi me da una tremenda paliza por haber gastado todos mis ahorros en ella. Pero bueno, Susan valió la pena-
-¿Susan?- dijo riéndose.
-Todo miembro de la familia debe tener un nombre, en especial una dama tan hermosa como ella- dijo acariciándola- No le digas a tu abuela lo que acabo de decir, es muy celosa-
-¿Me dejarás manejarla algún día?- preguntó su nieto con entusiasmo.
-¿Dejar que un adolescente sin licencia y con las hormonas al máximo de su capacidad maneje a mi preciada Susan? Claro, no veo por qué no, ya estoy algo viejo para montarla y ella necesita a un hombre joven y enérgico que la haga feliz- y entre los dos la sacaron afuera.
-Recuerda, es como andar en bicicleta, sólo que ésta es más pesada, más veloz y mucho más difícil de manejar, pero estoy seguro que podrás con ella- y luego de pisar el pedal, el motor hizo un enorme ruido indicando que estaba encendida.
-Nunca me canso de oír ese sonido- dijo su abuelo- A esta hora no hay mucho tráfico, asi que aprovecha para dar una vuelta por la ciudad, pero no estés fuera mucho tiempo o tu abuela y tu madre me matarán- y el joven T.K. salió manejando la moto de su abuelo con una alegría y euforia que nunca había sentido antes.
FIN FLASHBACK
Tomó las llaves y se dirigió hacia el garage y cuando la puerta se elevó, dejó ver a una motocicleta de color rojo sangre, con asiento de cuero y unas ruedas enormes -¿Qué me dices Susan? ¿Lista para dar una vuelta?- preguntó al objeto como si éste pudiera constestarle y luego de colocar la llave y escuchar el ronroneo esbozó una sonrisa -Supuse que dirías eso preciosa-
Kari estaba tomando apuntes mientras el profesor hablaba del arte en la antigua Europa. Luego tuvo clases de diseño, si bien estaba nerviosa por ser una de las primeras clases, siempre tuvo facilidad en esa materia, al entrar al aula esperaba encontrarse con algún hombre de edad avanzada o alguna mujer con una boina, pero en lugar de eso se encontró con un profesor el cual no debía tener más de treinta, era alto, pelo castaño y ojos de color avellana, usaba lentes los cuales lo hacían más atractivo. El hombre les había encargado que diseñaran lo primero que se les ocurra ya que que según él, al ver el trabajo de sus alumnos servía para conocerlos mejor.
-Un diseño bastante original señorita Kamiya- dijo el profesor, ella no pudo evitar sonrojarse por el cumplido.
-Es difícil no ponerse nerviosa delante suyo ¿Verdad?- le susurró Yolei -No te preocupes, ya te acostumbrarás "señorita Kamiya"-
Al salir de clase decidieron comer algo en el bar de la universidad, cuando entraron Yolei se sorprendió al ver quien atendía el lugar -¿Mimí? ¿Qué haces aquí? Pense que trabajabas de noche-
-Decidí cambiar de horario, Alex se encargará del turno nocturno, serás más cómodo para ambos, además podré cursar más materias-
-Ya veo, olvidé presentarlas, Mimí ella es Kari, la chica que está viviendo con nosotros, Kari ella es mimí, la ex-bella durmiente- bromeó la chica.
-Hola, es un gusto conocerte- le dijo la chica estrechándole la mano con fuerza mientras le guiñaba el ojo.
-Igualmente, espero que podamos ser buenas amigas- le respondió ella. Yolei había pedido un sándwich de pollo con papas, como no tenía mucha hambre simplemente pidió una ensalada de frutas, cuando buscó dinero para pagarle a la chica de la caja, se le cayó un papel del bolsillo.
-Se te cayó algo Kari- dijo su amiga y cuando lo recogió supo que era: el número de teléfono del chico que había conocido en el avión.
-Por la cara que pusiste ese papel tiene algo importante ¿Qué es?-
-Nada, es el número de alguien que conocí en el vuelo-
-¿Y por qué no lo has llamado aún? ¿Es feo?-
-No nada de eso, a decir verdad era bastante atractivo-
-¿Entonces era un pesado o un tonto?-
-Tampoco, es que no soy de hacer este tipo de cosas, llamar a un desconocido, siento que no va conmigo- dijo ella.
-Vamos Kari, estás en otro país, además de estudiar deberías aprovechar y probar cosas nuevas y no me refiero sólo a la comida local- respondió ella mientras le hacía una sonrisa pícara.
-Eres terrible Yolei-
-Tal vez, pero si un chico medianamente guapo me diera su número, tendría el coraje de llamarlo. No pensé que fueras una chica temerosa-
-Ya verás que no soy ninguna cobarde, mira ¡Lo llamaré ahora mismo!- dijo ella y empezó a marcar el número en su celular.
T.K. estaba terminando de estacionar su moto. Mientras entraba al edificio se percató de que un par de miradas se posaron sobre él, al parecer ya habían sido avisados acerca de su presencia en ese lugar -Ah, señor Takaishi buenos días, mi nombre es Franchesco Smith y seré su secretario personal- dijo un hombre de traje, T.K. le estrechó su mano.
-Un gusto conocerlo señor Smith, para ser sincero no sé bien que es lo que hago aquí o cual será mi rol en todo esto, pero trataré de dar lo mejor de mí-
-Ésa es la actitud, para empezar tiene una reunión con las autoridades de la universidad, lo están esperando en el último piso, luego lo esperaré en su despacho con el resto de la agenda-
-De acuerdo gracias- Se estaba dirigiendo a la oficina cuando alguien lo llamó por detrás -Miren quien decidió entrar al mundo del arte- dijo una voz familiar y al voltear vio a un joven de su misma edad, cabello negro azulado y ojos del mismo color.
-¿Ken? ¿Eres tú? Dios mío, cuanto tiempo ha pasado- y le dio un efusivo abrazo- La útima vez que nos vimos éramos unos niños, tú eras un fan de la tecnología y los videojuegos-
-Y tú le tenías miedo a la oscuridad- respondió su amigo -Lamento lo de tu abuelo, era uno de los pilares de este lugar-
-¿Desde cuándo trabajas aquí?-
-Desde hace un par de años, obtuve mi licenciatura en administración y luego de entregar varios currículums tuve suerte y bueno, aquí me tienes ¿Qué hay de tí?-
-Pues no mucho, me gradué en economía y finanzas, trabajé un tiempo en algunas escuelas enseñando los principios básicos y al enterarme de lo de mi abuelo decidí darle una oportunidad a esto, aunque no sé si estoy a la altura-
-Vamos no seas tan pesimista, estoy seguro que podrás con esto. Tienes una reunió con la junta ¿No? Pues casualmente yo también me dirijo allí, te cubriré las espaldas- dijo apoyándole el brazo en el hombro.
-Como en los viejos tiempos, 2do grado si mal no recuerdo, Marcus quería quitarnos nuestro dinero pero entre los dos le dimos su merecido- dijo él poniéndose nostálgico
-Prepara tus nudillos- dijo su amigo antes de cerrar la puerta de la oficina.
-¿Y bien? ¿No dijiste que ibas a llamarlo?- dijo Yolei a su amiga
-No me apures, estoy meditando- respondió Kari.
-Olvídalo, tendrá que ser por las malas- y le arrebató el teléfono y presionó el botón de marcar, una vez comenzada la llamada esperó unos segundos antes de devolvérselo -Me lo puedes agradecer después-
-¿Hola? ¿Hola?- se escuchó al apoyar la oreja en el aparato -Hola T.K. ¿Cómo te encuentras? Soy Kari Kamiya, la chica que conociste en el avión-
-Ahh claro que te recuerdo, me preguntaba si me llamarías alguna vez, por un momento creí que habías tirado el papel que tenía mi teléfono luego de que nos separamos en el aeropuerto-
-He estado algo ocupada con la universidad, pero este fin de semana estoy libre ¿Te gustaría que saliéramos alguna vez?-
-Claro no hay problema, una cosa, acabo de reencontrarme con un viejo amigo que hacía años que no veía ¿Te molestaría llevar una amiga para él? Sería más entretenido si fuéramos más y te sentirías más cómoda si fueras con alguien que conozcas-
-Pregunta si puedo llevar una amiga para su acompañante- le susurró a Yolei, la chica asintió como respuesta -Claro no hay problema ¿Este viernes a las 8?-
-Seguro ¿Dónde quieres que las busquemos?-
-En la puerta de la universidad estaría bien-
-De acuerdo, nos vemos allí, cuídate-
-Tú también- y se terminó la comunicación.
-Más vale que su amigo sea apuesto, no sería justo que tú estuvieras con tu chico mientras me dejas a solas con Shrek-
-Qué mala eres Yolei, y para que sepas T.K. no es mi chico, simplemente es una persona con la que accedí a salir porque tú insististe con ello-
-Es justo, bien sólo resta esperar al viernes. Por una salida inolvidable- dijo alzando su vaso de gaseosa como si fuera champaña.
-Amén- respondió su amiga y chocaron los vasos.
