Aquí estoy de vuelta luego de un tiempo sin actualizar esta historia, pasa que quería terminar otra que tenía pendiente y además los estudios me tenían corto de tiempo, disfruten el capi ;)
Capítulo 6
T.K. estaba en la oficina de la universidad firmando unos papeles, al parecer dentro de unas semanas sería la exposición anual que se realiza todos los años y necesitaba revisar que todo se lleve según lo planeado por suerte Ken y Sora le eran de gran ayuda ya que era una experiencia totalmente nueva para él.
-Bien, solo resta firmar estos documentos y misión cumplida por hoy- dijo para sí mismo.
-Mira nada más, el señor empresario, demasiado ocupado con el papeleo- comentó Ken cuando entró a su oficina.
-Sólo estás celoso porque el traje me queda mejor que a tí-
-Touché amigo mío ¿Qué planes para esta noche?-
-Por ahora nada, de hecho iba a cenar con mi familia, ya sabes ponerme al día con todos ¿Quieres acompañarnos?-
-No quisiera molestar, es un momento familiar-
-Siempre fuiste parte de la familia Ken ¿Desde cuando sientes verguenza? Si la memoria no me falla solías llamar a mi casa casi todos los días, incluso consideramos agrandar mi habitación y colocar muebles y una cama para tí- bromeó él.
-Qué gracioso, tengo que terminar unas cosas, te veré esta noche. Tengo un delicioso vino que estoy seguro que tu abuela disfrutará-
-Nos vemos- dijo sonriendo.
Luego de terminar con su trabajo revisó unas cosas en la computadora portátil, mientras terminaba de leer su correo se sintió impulsado a entrar a una carpeta que aparecía al costado de la pantalla, luego de apretar dos veces en ella se abrió una ventana en la que aparecían muchas fotos, en la mayoría estaba T.K. acompañado de una chica. La mujer de las fotografías era muy hermosa, tenía el cabello rubio, ojos verdes y una sonrisa que irradiaba felicidad, después de observar las imágenes por un rato, seleccionó la carpeta con el ratón y luego de apretar un botón aparecieron las opciones "eliminar archivos" y "cancelar operación", estuvo meditando por un momento hasta que al final seleccionó la segunda.
-Aún no estoy listo para esto- dijo suspirando, apagó la computadora y se retiró de la oficina.
-T.K. no olvides los cubiertos-
-Si mamá- dijo él mientras cargaba con varios plato, mientras los colocaba en la mesa se escuchó el timbre -Debe ser Ken-
-Vaya, es un chico puntual, podrías aprender de él- comentó Sora a Matt.
-Me gusta hacerme esperar. Hasta ahora nadie se ha quejado, ni mi familia o mis fanáticas- respondió él, lo cual hizo que recibiera un codazo por parte de su novia.
-Hola, Ken, adelante- dijo T.K.
-Gracias, ha pasado tiempo desde la última vez que estuve aquí, veo que las cosas no han cambiado mucho que digamos. Esto es para tu abuela- respondió su amigo enseñándole una botella de vino.
-Estoy seguro que le gustará, ven siéntante a la mesa-
-Hola Ken, vaya has crecido mucho, parece que hubiera sido ayer cuando T.K. y tú se la pasaban corriendo por esta casa- dijo la madre de T.K.
-Para algunos el tiempo pasa rápidamente y para otros el tiempo parece no afectarlos- respondió al tiempo que la tomaba de la mano.
-Voy a hacer de cuenta que no escuché nada- dijo el rubio haciendo una mueca.
-Vamos T.K. tu madre se merece un cumplido por habernos preparado, lo que estoy seguro que será, una deliciosa cena-
-De hecho casi todo el trabajo lo hizo mi abuela, siempre tuvo un don para la cocina-
-En ese caso hice bien en traerle un presente-
-¿Qué me han traido?- preguntó la mujer, quien salía de la cocina mientras llevaba una olla enorme.
-Tome, espero no haberme equivocado- dijo entregándole la botella. Cuando la mujer la observó detenidamente abrió los ojos de la sorpresa.
-Es imposible... ¿Cómo la conseguiste?-
-¿Qué tiene de especial esa abuela?- preguntó Matt.
-Es el vino que sirvieron en mi boda, hace tantos años. Con tu abuelo intentamos conseguir alguna que fuese de esa cosecha pero era imposible, dijeron que no había-
-Wow ¿Cómo lo hiciste Ken?-
-Tengo mis recursos amigo- dijo sonriendo y se sentó en la mesa.
Mientras comían la cena que preparó la mujer se pusieron a recordar viejos tiempos, hacía mucho que no tenían un momento como ése -¿Dime tienes novia Ken?- preguntó la madre de T.K.
-Pues la verdad no, aunque algo me dice que este será mi año, gracias a tu hijo que me convenció de hacer una cita doble-
-¿Una cita doble? Eso quiere decir que tu también estabas con alguien, te felicito hermano- le dijo Matt al rubio.
-¿Quién era tu chica?- preguntó su madre ilusionada.
-No era "mi chica", es solamente alguien a quien conocí durante el vuelo- respondió él haciendo una mueca.
-Extraña forma de conocer a alguien, pero ha habido casos más raros, como un tropezón en la calle- dijo Matt mirando a su novia mientras la abrazaba.
-O la sala de castigos de la escuela- dijo la abuela y todos la miraron sorprendidos -¿Qué? Aunque no lo crean, yo también fui joven-
-Apuesto que rompió muchos corazones- bromeó Ken.
-No más que la mayoría, mis nietos herederon mi suerte con el sexo opuesto, recuerdo que en más de una ocasión los pesqué infraganti con alguna chica que conocieron en algún bar- respondió ella.
-Abuela por favor-dijo Matt que estaba algo asustado por la mirada asesina que le hacía su novia.
-Vamos, algún día extrañarás los celos de ella- dijo su madre y todos rieron.
Kari estaba paseando por el parque de la ciudad con su cámara, había tantos lugares por ver y tan poco tiempo para verlos el mismo día, T.K. tenía razón acerca de que esa ciudad tenía algo especial. Se preguntaba dónde estaría él en ese momento, le hubiera gustado que le sirviera como guía ya que él conocía mejor la ciudad. Llegó a un lugar donde había una estatua dedicada a los artistas, se dispuso a tomarle una fotografía cuando alguien le gritó desde atrás.
-¡Cuidado!- y cuando se volteó vio cómo una pelota se dirigía hacia su cara, pero afortunadamente una mano bloqueó el balón y evitó que se lastimara.
-¿Te encuentras bien? Lo siento mucho, mis amigos a veces se olvidan del resto del mundo cuando entrenan- dijo un muchacho que llevaba un equipo deportivo.
-No hay problema, afortunadamente llegaste justo a tiempo tienes buenos reflejos- respondió ella sonriendo.
-Gracias, la velocidad es algo fundamental para nosotros, si queremos ganar el campeonato tenemos que saber movernos-
-Ya veo ¿Estás en un equipo de Soccer?-
-Así es ¿No eres de por aquí verdad?-
-¿Por qué lo dices?-
-El nombre del deporte varía en algunos países, nosotros decimos fútbol, otros soccer, ellos dicen fútbol y nosotros rugby- respondió él.
-Entiendo, soy de Tokio, aunque soy un cuarto inglesa por parte de uno de mis abuelos-
-Yo también nací en Tokio, pero mi familia se mudó a Europa cuando era muy pequeño por eso mi acento es local-
-Qué coincidencia, que ambos hayamos nacido en el mismo lugar- dijo ella sonriendole, y luego vio como los otros miembros del equipo le hacían señas al muchacho -Parece que tus amigos te están esperando-
-Yo... Si lo siento, debo irme, el equipo no está completo sin su delantero estrella. Me dio gusto conocerte Kari, tal vez volvamos a encontrarnos- dijo él
-Puede ser, por cierto mi nombre es Hikari Kamiya, pero todos me dicen Kari ¿Cómo te llamas?-
-Davis Motomiya, pero prefiero Davis a secas- dijo estrechándole la mano mientras le dedicaba una enorme sonrisa.
-Debo seguir mi camino y creo que tú debes continuar con el entrenamiento, cuídate Davis-
-Lo mismo digo Kari- y cuando la chica se estaba yendo Davis no pudo dejar pasar el impulso y fue corriendo hacia ella -Espera Kari-
-¿Si? ¿Qué sucede?-
-¿Me darías tu número? No suelo hacer esto con alguien que recién conozco pero me pareces una persona agradable, además me vendría bien algo de companía femenina, si sigo pasando tanto tiempo con mis compañeros voy a terminar comportándome como un bruto también- bromeó él.
-Claro, no hay problema, toma nota- y luego de repetirselo un par de veces para que no lo olvide se retiró en dirección hacia la zona céntrica de la ciudad.
Davis volvió donde estaban sus compañeros, algunos le guiñaban el ojo y otros le aplaudieron, uno de ellos se le acercó -Muy bonito, nosotros entrenando sin descanso y tú seduciendo a las mujeres que pasan-
-Sólo estás celoso-
-Vamos galán, terminemos el entrenamiento que quiero ir a darme una buena ducha-
-Ni todo el jabón del mundo podría eliminar tu peste amigo mío- y ambos rieron.
