TRC ES PROPIEDAD DE CLAMP, ESTA HISTORIA ES CON FINES DE ENTRETENIMIENTO

c-c-ccombo breaker XD, post doble cap para recompensar mi ausencia

Capitulo 6

"Incertidumbre"

La noticia corrió como pólvora encendida por todo Japón el ataque del ejército Sumeragi había sido un rotundo éxito pues lograron terminar con la tropa enemiga poniendo así fin a ese conflicto que perseguía a los Sumeragi desde hace tiempo, el señor Ieyasu estaba mas que contento con la victoria de su armada. Tanto que había propuesto a los dos jóvenes capitanes adoptar por tiempo indefinido el mando de su ejército pues con su hijo aun delicado de salud y su boda tan cerca tardaría un tiempo en volver a ser capaz de tomar el control nuevamente.

La propuesta fue hecha a uno de los capitanes solamente pues el otro se encontraba gravemente herido y en peligro de muerte. La identidad del capitán herido era un completo secreto. Ni siquiera el propio Ieyasu la conocía los capitanes habían hecho jurar a cada uno de sus soldados no revelarían la identidad del herido puesto que al ser el segundo ejercito mas poderoso de Japón (obviamente solo superados en fuerza y numero por la armada del clan Asakura bajo el mando del general Kurogane) de enterarse que uno de sus capitanes estaba gravemente herido otras tropas enemigas podrían aliarse para aprovechar esa momentánea debilidad. La noticia del capitán herido solo la conocían los soldados, Ieyasu Sumeragi, el general Kurogane y por supuesto el gran Yoshikage; aunque solo los soldados conocían la identidad del herido.

Yoshikage entro en la habitación de Subaru con una cara de preocupación
- ¿Cómo te sientes?- pregunto pausadamente el soberano. – Mucho mejor señor debo aceptar que los cuidados que me han brindado tanto como su servidumbre, como su hermosa hija han sido muy beneficiosos para mi salud.- expreso el joven Sumeragi, aunque en su interior lo único que deseaba era ya salir de ahí a pesar de que la princesa era inmensamente bella y lo llenaba de atenciones, también era muy aburrida, no coqueteaba ni un segundo con el; se la pasaba hablando sobre la guerra y lo difícil que imaginaba seria para el estar lejos del campo de batalla, y de cómo los dos prosaicos soldados que su padre había elegido como sustitutos temporales estaban haciendo un magnifico trabajo y cuan agradecido debería estar el con ellos (como si el debiera agradecerle a dos sirvientes hacer su trabajo).

Me alegra mucho así podrás volver a tu casa donde haces falta, consolidaras mas a tu ejército y estarás preparado para unirte a mi hija en matrimonio rápidamente – señalo el rey Yoshikage a un bastante recuperado Subaru al tiempo que daba media vuelta y se aprontaba a retirarse; aunque justo antes de llegar a la puerta dio media vuelta nuevamente y dijo.

Uno de los capitanes que he enviado a liderar tu ejercito esta gravemente herido y en peligro de muerte, ¿entenderás ahora el porque es ahora mas importante que nunca el que te reestablezcas de manera rápida y sin contratiempo alguno?- apunto y sin mas salio de la habitación.

La princesa no parecía asimilar aun lo que había escuchado, justo cuando iba a llamar a la puerta de la habitación de Subaru para darle sus medicinas había escuchado las palabras de su padre.

Uno de los capitanes que he enviado a liderar tu ejercito esta gravemente herido y en peligro de muerte, ¿entenderás ahora el porque es ahora mas importante que nunca el que te reestablezcas de manera rápida y sin contratiempo alguno?-

La joven princesa escucho los pasos de su padre dirigirse a la puerta y corrió rápidamente a ocultarse tras una larga cortina que había cerca de ahí, apenas su padre salio de su campo de visión la princesa salio de su escondite y se dirigió a su habitación, envío a Arashi a darle sus medicinas al joven Sumeragi y una vez que estuvo sola dejo que el dolor y la incertidumbre llenaran su cabeza.

Por favor que no sea el – exclamo al tiempo que se arrodillaba frente a un pequeño altar que tenia es su cuarto rogándole a sus dioses que no fuera el dueño de su amor quien se encontraba en peligro mortal.

No soportaría que fuera el – la princesa no había notado en que momento las lagrimas empezaron a cubrir su rostro, aunque la verdad era algo que no le importaba; pasaba demasiado tiempo desde que el se fue pretendiendo que estaba bien, que no le extrañaba, que no le hacia falta el sonido de su voz, la calidez de su sonrisa y el brillo de su mirada; si pasaba demasiado tiempo fingiendo que su partida no le había dejado un sentimiento de perdida en el corazón y una gran culpa por no haber estado ahí para despedirse de el. Y ahora tal vez había perdido toda oportunidad de hablar con el, tal vez el no regresara nunca mas a su lado y ella jamás se perdonaría el no haber sido lo suficientemente fuerte para el, para despertar cuando el estaba a su lado y decirle que estaría ahí para el, esperando impaciente su regreso y elevando oraciones al cielo cada dia hasta su regreso.

Lloro amargamente en la soledad de su habitación, no siendo conciente de nada ni de nadie, ni siquiera noto la entrada de su doncella a la habitación pero cuando la vio se permitió correr a abrazarla y llorar en su hombro largamente, desesperadamente. Ella ahora era lo único que le ayudaría a soportar aquel tormento, su única aliada en aquella guerra de sentimientos encontrados, su amiga, su confidente. Y así se quedo dormida bajo el consuelo de aquella joven que no se explicaba que era lo que pasaba y que tampoco seria capaz de romper aquel contacto por nada en el mundo su amiga la necesitaba y no le importaba arriesgarse a un castigo con tal de corresponder aquel gesto de confianza que había tenido con ella llorar en sus brazos de aquel modo tan desolador y de manera tan desesperada, de aquel modo en que estaba prohibido a personas de su nivel mostrarse ante sus sirvientes de aquel modo en que jamás la había visto antes.

Cuando abrió los ojos Sakura aun se encontraba al lado de Arashi, la pequeña doncella había acomodado a la princesa sobre su regazo y acariciaba dulcemente su cabello de forma maternal.

¿Se encuentra usted mejor? Perdón ¿te encuentras mejor ahora?- se obligo a corregirse la joven puesto que no había nadie en la habitación.

Eso creo – aunque después recordó el porque de su llanto y la tristeza invadió de nuevo su rostro.

Sakura, si no me dices que te pasa ¿Cómo podría ayudarte? – inquirió con tono angustioso y acariciando nuevamente su cabello para acomodarlo tras su oreja.

Arashi creo que le he perdido – fue lo único que le permitieron decir a la hermosa joven las lagrimas que de nuevo cubrieron su rostro y nublaron sus bellos ojos verdes una vez alegres y ahora obscurecidos por la tristeza.

La princesa pronto volvió a caer rendida en un profundo sueño y Arashi aprovecho el sueño de su princesa para llamar a un sirviente que la ayudara a depositarla en la cama e ir a averiguar que es lo que había provocado que su amiga entrara a aquel estado de shock.

Mientras tanto lejos de ahí en el campamento de el ejército Sumeragi en la tienda de capitanes un joven de ojos castaños como la como la miel se preguntaba cual seria su destino.

Ansiaba volver a casa y verse reflejado en aquellos ojos verdes, sentirse embriagado por la calidez de su voz y olvidar todos sus problemas y malestares abrazado por la luz de su sonrisa. Pero aquella idea parecía tan distante ahora. Las lágrimas empezaron a correr por su rostro, la sola idea de no cumplir la promesa que hizo ante su princesa de volver con bien al castillo hacia que quisiera practicarse el sepukku, no había nada mas deshonroso para un samurai que faltar a un juramento mas aun si este era hecho ante quien juraron servir con lealtad y hasta la muerte. Sencillamente la idea de morir sirviendo a un ejercito que no era el de su señor y protegiendo a alguien que francamente le daba asco por sus ideales de que las personas a su servicio no eran mejor que basura era algo que le repugnaba.

Sakura nuevamente despertó pero esta vez con una sensación de pánico que inundaba todo su ser, Arashi la veía e intentaba tranquilizarle.

tranquila princesa, esta en casa, todo esta bien.- intentaba calmarle la doncella al tiempo que la abrazaba – solo fue un mal sueño Sakura despierta si, todo esta bien Syaoran estará bien intenta calmarte por favor ya averigüe todo lo que pude y según el general Kurogane aun no se sabe cual de los dos capitanes esta herido, el apuesta mas por Hideyuki que por el joven Syaoran según el general el es mas diestro en el uso de las armas en el campo de batalla que el joven Nobunaga por lo cual duda mucho que haya resultado herido.- declaro la joven intentando parecer convincente.

El es muy bueno Arashi pero aun así el campo de batalla es muy peligroso y nadie puede tener segura su vida sin importar cuan ágil sea en el uso de las armas.- replico la princesa mas calmada pero con un dejo tristeza muy profundo aun reflejado en su voz, al tiempo que abrazaba a su doncella y amiga fuertemente.

Intenta volver a dormir – y antes de que Sakura pudiera replicar nada agrego – yo cuidare tus sueños y te informare de cualquier noticia que llegue al castillo el general Kurogane me ha prometido informarme y dudo mucho que falte a su palabra por favor Sakura intenta descansar.- inquirió en tono dulce pero sonando mas a orden que a petición lo cual hizo a la bella joven sonreír un poco antes de recostarse de nuevo.

Buena niña – sonrío la doncella y la arropo con aire maternal. Cuando se hubo cerciorado de que dormía de nuevo abandono la habitación y se dirigió a la habitación de el rey Yoshikage, que su princesa la perdonara por lo que iba a dar a entender pero si con eso conseguía la información que la haría sentir mejor y borrar esa tristeza de su rostro, no le importaría tener que pagar después con un castigo a cambio de una sonrisa en labios de su amiga. Pero justo cuando llegaba a la habitación del rey alguien la tiro tras uno de los grandes muros que había cerca…

El medico había entrado en la tienda y examinaba al herido con cara de preocupación, la herida era grave y contrario a lo que esperaba, parecía empeorar con el tiempo, era una pena aquel era un muy joven samurai y por lo que había escuchado tenía asombrosas cualidades que de seguro lo llevarían a conseguir grandes logros: pensó en su hijo muy próximo a cumplir esa edad y se dijo a si mismo que no podía dejar morir a aquel guerrero, aun no llegaba su tiempo de partir.

El joven de ojos del color de la miel no pensaba en otra cosa que no fuera en esa pequeña niña de sonrisa calida y deslumbrantes ojos verdes no dejaba de recordar como lucia el dia que la vio por ultima vez; tan frágil, tan delicada, jamás sintió tanta necesidad de protegerla como aquel dia. Y ahora que estaba tan lejos y en aquella situación la posibilidad mas lejana era el poder volver a casa a protegerle, un sentimiento de rabia lo invadió rápidamente, deseo poder salir corriendo de aquel lugar en busca de aquello que había dejado en aquel lugar que llamaba casa, para poder verse de nuevo en su único hogar, los ojos de la mujer que amaba, con su recuerdo clavado en la mente y un suspiro se permitió relajarse un poco, demasiado quizá.

¡Quiero ir a casa! - exclamo el herido en apenas un susurro.

Será mejor si volviéramos capitán el joven se encuentra muy mal herido y aquí me resulta muy complicado darle los cuidados necesarios la herida se ha infectado debido a que el medio en que nos encontramos no es higiénicamente adecuado para tratar este tipo de situaciones.- dijo el doctor con severidad y preocupación.

¡No te preocupes amigo, pronto estaremos de nuevo en casa! – le contesto el capitán a su compañero al tiempo que salía de la tienda y ordenaba – ¡Preparen todo para el regreso! ¡Partiremos al amanecer!- al tiempo que terminaba de expresar sus ordenes a los soldados se volvió hacia la tienda continua a la suya y entro en ella.

Prepárate para partir en dos horas, avisa en el castillo Sumeragi que el ejercito vuelve al castillo y que los capitanes interinos se dirigen al castillo Asakura, uno de ellos gravemente herido por lo cual se ruega estén preparados para el arribo no reveles la identidad del herido, el plan debe seguir su curso no queremos sorpresas en el trayecto, y amigo cuídate mucho, el camino es peligroso – el joven Kinya Miyazawa se alisto lo mas rápido que pudo para cumplir las ordenes de su capitán y partió una hora antes de lo ordenado.

En el castillo Sumeragi las noticias del retorno de la tropa sin sus capitanes fueron recibidas con poco entusiasmo, Ieyasu esperaba que ambos jóvenes se quedaran a pelear por el, Subaru era bastante bueno en el campo de batalla pero no lo suficiente para liderar su ejercito.

Arashi estaba muy asustada intentaba soltarse de su opresor por todos los medios sin conseguirlo, apunto estaba de tirar un golpe cuando escucho una voz que la hizo relajarse.

hermana, soy yo Kinya, por favor deja de pelear contra mi – la doncella detuvo su intento por liberarse y entonces el joven la soltó.

Hermano que a pasado por todo el castillo corren los rumores de que uno de los capitanes esta gravemente herido, al borde de la muerte. Te ruego me informes cual de los dos jóvenes es, parte de mi vida depende de ello.- imploro la joven a su hermano.

Lo lamento hermana he jurado no decir palabra pero ellos estarán aquí mañana al anochecer, ruego no divulgues esto pues solo el rey y el general deberían recibir el mensaje.- suplico ahora el joven.

No te preocupes por mi nada se sabrá – dicho esto la joven se apresuro hacia la habitación de su princesa donde le comunico las noticias que acababa de recibir de su hermano, aunque también le informo que al parecer uno de ellos no sabia cual exactamente estaba tan herido que solo volvía a casa para morir.

Sabes Arashi en el templo hay un poema grabado en una piedra, el poema se llama perdida tenia solo tres palabras pero el autor las ha borrado, no se puede leer la perdida, solo sentirla. Cuando las noticias del herido llegaron a mis oídos mi mas grande pesar seria no volver a verle para despedirme y decirle que lo amo con todo mi corazón, pero ahora que vuelve el sentimiento de perdida se ha alejado de mi ser y la esperanza lo ha inundado si realmente esta herido yo le cuidare hasta que se recupere o perezca – dijo firmemente aunque con el rostro aun obscurecido por la incertidumbre – y si lo pierdo entonces no será por no quererlo lo suficiente o por no haber cuidado de el, si no porque el destino me tenia deparado el morir de amor al perderlo.

Arashi no dijo nada su amiga acababa de revelarle sin haberse dado cuenta de ello su mas grande secreto y aunque sabia que debía hacerle notar que aquello que sentía le estaba prohibido decidió por esa ocasión no ahuyentar la esperanza del corazón de su amiga ya tendría tiempo para hablar con ella después.

El dia siguiente transcurrió de una manera dolorosamente lenta para Sakura y Arashi pero la noche trajo consigo el fin de la incertidumbre.

Bienvenidos sean de nuevo al castillo ningún rey estuvo mas orgulloso de dos soldados que han peleado en su nombre que yo ante los guerreros lucharon en nombre de los Sumeragi pero ante Ieyasu ustedes han peleado en mi nombre y esta victoria a sido en mi gloria.- exclamo el rey permitiéndose halagar a sus soldados algo muy poco común en alguien de su nivel.

Sakura por fin volvió a respirar tranquila aunque en agradecimiento por haber escuchado a sus plegarias sabría que tendría una larga jornada de servicio por delante.