Abril: Otro capítulo rápido, no esperen que el próximo sea igual. Realmente les agradezco los comentarios, me sorprendieron un choro.
-Nathan estará una semana más en la ciudad, mientras se empacan todas sus pertenencias. Ese será el tiempo que tendrán para despedirse- Informo Elegance.
Todos tenían la boca abierta, no podían creerlo. Kazemaru Ichirouta; el joven más rápido de todo Japón, integrante de Inazuma Japón, apoyo del equipo, ex-integrante de el club de atletismo y los Emperadores Oscuros… se iría para siempre –Si nos disculpan, ahora debemos arreglar la mudanza- Se despidió cortésmente con una sonrisa. Nadie decía nada, nadie sabía como reaccionar… Elegance y Nathan comenzaron a caminar fuera del comedor.
-Kazemaru…- Dijo Midorikawa tomándole suavemente la mano. El joven solo se soltó sin mirarle o darle una señal.
Ya en el auto, el alto joven de pelo negro se sentó en el puesto de conductor, y el chico de cabello turquesa en el del copiloto. Miro a la ventana y la escuela que lo había acogido nueve largos años. Muchas miradas se posaban sobre el, las cuales decidió ignorar y prefirió hacerlo al cielo.
-¿Siempre tienes que hacerlo todo tan difícil?- Pregunto con frustración en la voz.
-Dime que tus modales no han desaparecido- Dijo encendiendo el auto.
-Claro que no… pero yo hubiera preferido simplemente irme.
-Son tus amigos Nathan…- El auto empezó a avanzar –Tienen derecho a saberlo- Echo un ultimo vistazo a la secundaria y a sus amigos "Hasta nunca"
El resto del día siguió extraño. Nadie hablaba, protestaba, se expresaba. Solo estaban en un estado neutral, de shock. Finalmente Midorikawa se arto.
-¡¿POR QUÉ NADIE DISE NADA?- Rujio exasperado. Todos le prestaron atención- ¡Deberíamos estar quejándonos, pero en ves de eso nos comportamos como si nada! ¡KAZEMARU SE VA Y NO LO VOLVEREMOS A VER!
-Midorikawa, creo que quisiste decir Nathan- Corrigió Anteojos. A lo cual el otro joven lo fulmino con la mirada, pero después de unos segundos, cayó en la cuenta de lo que había dicho. Se dejo caer en el suelo y cerrando los ojos fuertemente se quedo sentado conteniendo sus sentimientos.
-Midorikawa… tiene razón- Reacciono Kido –No podemos quedarnos así. Debemos… buscarlo y hacerlo entrar en razón- Anuncio decidido, comenzando a sacar leves sonrisas de esperanza.
-Kido esta en lo cierto, busquémoslo y hablemos con el. Tal vez podamos hacer que se quede- Dijo Goenji.
-Chicos…- Sonrío Endo–¡En marcha!
-¡SI!- Gritaron todos al unísono.
-Señor, también nos llevamos las fotografías- Pregunto uno de los trabajadores de la mudanza.
-Sí, empáquenlo todo- Respondió Elegance con sus manos entrelazadas tras la espalda. Lejos de la secundaria, hombres vaciaban la casa de Swift. Este mismo cargaba una pesada y grande caja cerca de la entrada.
-Permítame- Dijo rápidamente un sujeto de traje sosteniéndole la caja. Se veía algo mayor, pero poseía una mirada amable. "Kazemaru" lo miro con el ceño fruncido. Y el que parecía un mayordomo también lo miro- Usted… me recuerda ¿Cierto?
-Como olvidarte Paul- Dijo dejando su expresión seria –Prácticamente vivías en mi vieja casa.
-Me disculpo joven Swift. Llegue a pensar que no me recordaba. Como usted sabe… a pasado… un largo tiempo- Sonrió. Finalmente Nathan accedió a dejar que llevara la caja por el.
-Sigue siendo formal conmigo- Se dijo confundido a si mismo, parándose junto al marco de la puerta. Mirando como llevaba el pesado objeto fuera de la casa.
-Claro- Llego Elegance a su lado –Cambio tu hogar, tu nombre y creciste. Eso no significa que lo que eres y representas también lo haya echo- Lo miro desdé arriba. Puso su mano en el hombro del joven. Sabia lo triste que estaba. Pero el plan debía seguir tal y como se acordó –Vamos… aun tenemos mucho que hacer- Y ambos desaparecieron en el interior de la casa. "Solo una semana más" Pensó Nathan.
En otro lugar, específicamente el aeropuerto. Un hombre como cualquier otro bajo del avión, tenía cabello desalineado de un verde oscuro, como sus ojos. Este común sujeto miro una pequeña cortada sobre su dedo índice. Sonrió malévolamente al recordar como la había obtenido.
-Por favor no me mate- Suplico entre lágrimas otro hombre al de ojos oscuros.
-No es nada personal, solo que había esperado una oportunidad justo como esta ¿Qué acaso no lo notas…? Nos parecemos- Remarco acorralándolo aun más contra la esquina del callejón. Sostenía con gracia la daga en su mano –Y pues… ya sabes lo que dicen, no dejes pasar la oportunidades- Dijo calmado. El condenado hombre cerró los ojos esperando su injusto final, lloro a más no poder.
En un parpadeo, todo cambio. El cuerpo ya no era vida, si no un objeto vació. El piso ya no era gris, si no rojo. El silencio, se volvió mas opaco. El estaba muerto –Se nota que esto será pan comido- Decía como si fuera lo mas común del mundo. Limpiar la escena, poner otra, hacer a todos creer en algo que no era, salir ganando…
Después de unas cuantas horas de trabajo, el hombre de ojos oscuros solo se sentó a esperar. Ya había puesto el cuerpo tendido en un extremo de la calle, lo había limpiado, le había quitado la identificación y repasado con la de el ya nadie nunca sabría quien lo mato. Pasaba la daga de mano a mano…
-¡AAAAAA!- Se escucho el grito de una mujer. Se sobresalto un poco y la daga de le fue entre los dedos dejándole una leve cortada. Desde su escondite en la azotea, miro hacia la calle de abajo, la persona que había gritado vio el cuerpo y ya estaba llamando a la policía.
-Sinceramente creí que esto llevaría más tiempo- Dijo con placer. Se recargo sobre sus brazos –Hay mi querido amigo. Falta tan poco para que tu final también llegue. En unas horas, esos estúpidos protectores tuyos creerán que todo salio de acuerdo a su plan. Y bailaran como si no hubiera mañana. Pero ellos no saben que yo también… estaré bailando.
El acecino rió para sus adentros, oh estaba tan emocionadlo. Ya quería desgarrar al chico con su daga y manos. Burlarse en la cara de sus protectores. Suspiro placenteramente y camino fuera del aeropuerto. Una semana, tenía una semana más para llevar acabo sus planes.
Abril: Voy a "Intentar" empezar el próximo capítulo, pero asta entonces, CIAO.
