Capítulo 4: Aliados

En la mañana del día siguiente, la ciudad de Kert quedo impactada tras la noticia de que el Casino más importante de la ciudad había caído en la bancarrota y más aún, se volvió un misterio el cómo ocurrió. Ni siquiera los mismos dueños podían explicar el suceso. Nadie sabía lo ocurrido, excepto por un par de personas que habían hecho de las suyas la noche anterior.

-¿Puedes creerlo Kurapika? que una empresa cayera de la noche a la mañana es terrible- decía la doctora mientas revisaba el periódico de la mañana en la cocina de su piso personal, al mismo tiempo que desayunaba un café con leche y unos hotcakes - solo espero que eso nunca me pase - le dio un sorbo a su café cargado con extra azúcar.

-Pues lo hará si sigue desperdiciando tanto dinero en lujos que no necesita- le dijo Kurapika mientras llenaba la taza de café de su jefa.

-Qué mala eres, claro que si necesito estas cosas- dijo la mujer fingiendo molestia.

- ¿para qué necesita un equipo de esquiar si ni siquiera sabe usarlo? Está en casa como nuevo- replico el pelirrubio

- Bueno quien sabe a lo mejor algún día conozca a un apuesto doctor que se case conmigo y de luna de miel nos vayamos a esquiar a las Montañas de Louvre- dijo mientras se sumergía en su imaginación pensando en aquel apuesto doctor.

Y fue cuando estallo la paciencia de Kurapika y empezó a mencionar todas aquellas cosas inútiles que habían costado millones y aun así, las tenía su jefa como nuevas mientras ella daba sus "razones" para tener todo aquello.

- Bueno tranquilas las dos- dijo la voz de un chico de cabellos rojos - es verdad que la mayoría de esas cosas son inútiles de alguna manera pero tampoco tiene nada de malo darse un lujo de vez en cuando-

-Lavi, no la defiendas. La estas consintiendo y solo harás que gaste más en esas cosas que NO necesita, mejor debería darle un mejor uso a ese dinero-

-¿Cómo qué? en caridad. Ya hace más que suficiente por muchas personas, que gaste un poco de dinero en ella no tiene nada de malo, además se ha estado matando trabajando; es bueno consentirse de vez en cuando-

- Tal vez pero aun así hay cosas que no usará en su vida y aun así las compra, mejor debería comprar cosas que si utilice- Respondió Kurapika un tanto molesta por lo que había dicho. Era verdad que había ayudado a muchas personas pero usar un poco más de dinero en eso no lastimaría a nadie.

- Bueno dejando de lado que no están los demás guardias escuchando y que estamos solos- Emma le dio una sonrisa tonta a Kurapika - ¿Porque nunca me dijiste que perteneces a la tribu Kuruta? eso es muy cruel de tu parte.-

Acto seguido, una muy molesta Kuruta dirigió una mirada asesina a cierto chico en la habitación y antes de que comenzara a gritar y reclamarle Lavi se defendió.

-¡Espera! te juro que yo no le dije nada- de verdad la chica daba mucho miedo cuando se enojaba

-Tiene razón Kurapika- intervino Emma- yo lo investigue en el sitio del cazador -

Kurapika quería golpear fuertemente su frente, había olvidado totalmente que su jefa poseía una licencia de hunter y que ella se había dado a conocer en la asociación como "el ultimo sobreviviente de la tribu Kuruta" así que era más que obvio que esa información estuviera en los sitios web; mientras tanto Lavi se estaba tratando de contener las ganas de reírse tapando su boca con ambas manos pero no servía de mucho, fue cuando sintió que una aura peligrosa emanaba en dirección a él. Pero antes de que la rubia fuera a asesinar a Lavi la doctora intervino.

-No te preocupes, guardare tu secreto; de hecho me gustaría poder ayudarte en lo que necesites, escuche que estas recolectando los ojos escarlatas- dijo la doctora mientras le dedicaba una sonrisa que indicaba que podía confiar en ella, por alguna razón la tensión de Kurapika desapareció ¿Por qué podía confiar en ella en tan poco tiempo? Kurapika estaba a punto de decirle que se metiera en sus asuntos pero, las palabras no llegaron a salir de su boca pues Lavi ya se había adelantado.

-De hecho necesitaremos un lugar donde ocultar los ojos y la caja fuerte de tu mansión es perfecta- dijo Lavi en un tono serio, tal como un negociador.

-Dalo por hecho- le dijo Emma

- Disculpen voy a salir un momento- Kurapika trato de decirlo de la manera más cortés posible pero fue todo lo contrario. ¿Quién se creía que era como para decidir y hablar por ella? desde que había empezado a trabajar con Emma y Lavi sentía que perdía la calma muy rápidamente.

Cuando la habitación fue abandonada por Kurapika Emma decidió que era hora de incordiar a su otro guardaespaldas.

-Tu tampoco te salvas Lavi- esta frase llamo la atención del chico que había estado observando la dirección por donde ella había salido - o debería decir Ku...ro...ro... -

En ese momento el rostro de Lavi mostraba una sonrisa pero, era esa sonrisa falsa que usaba para engañar a la gente ingenua pero Emma no lo era.

-¿De que estas hablando? ¿Quién es Kuroro?-

-Por favor, hace años que te conozco y conozco muy bien tu modus operandi a la hora de robar, tú y Kurapika fueron los responsables de la quiebra del casino de anoche, lo sé porque entre la lista de objetos robados estaban los ojos rojos y joyas. Además siempre desapareces sin dejar rastro, justo como anoche. Además solo 2 personas saben de mi caja fuerte la persona que la construyo y yo- Emma termino su monologo de manera esplendida, no cabía duda que se había vuelto más perceptiva a cada gesto, palabra y otros sentidos

-Me rindo, tú ganas. Te has vuelto más inteligente- decía mientras levantaba sus manos en señal de rendición

– ¡¿Qué quieres decir con que me he vuelto más inteligente?, siempre lo he sido!, además no quiero oírlo de ti, te has vuelto descuidado, Ku...ro…ro…- Emma se había ofendido tras el insulto escondido en sus palabras.

-Bueno digamos que en realidad quería que lo supieras- decía tranquilamente, después de todo, esto era parte de su plan a futuro.

-¿Por qué razón?- esta vez sí que estaba intrigada, hasta había olvidado su disgusto con él por llamarla tonta de manera indirecta ¿Qué era lo que se tramaba?

-Necesitaremos la ayuda de Isabela, George y por supuesto la tuya; además hay algo que me ha estado molestando los últimos meses-

-¿Qué cosa? Creo que es la primera vez que te veo tan serio, sinceramente estoy sorprendida; ¿Tiene algo que ver con Kurapika?- dijo Emma mientras dejaba su café y se aseguraba de que Kurapika no estuviera por los alrededores.

-En realidad no estoy seguro, mis recuerdos de cuando tenía entre 20 y 21 años son un poco confusos, hay cosas que recuerdo a la perfección y hay otras que no son tan claras; pero estoy seguro que no es la primera vez que trato con Kurapika- respondió con cierto aire meditativo; él era del tipo de personas que tenía una memoria perfecta, podía recordar las cosas con sumo detalle era por eso que le parecía extraño que había fragmentos de su memoria que no recordara. –Quiero que me ayudes a descubrir si Kurapika y yo nos conocíamos en el pasado; a mí todavía no me tiene confianza así que dudo que me cuente algo, pero confía en ti, se abrirá más fácilmente a ti o a Isabela-

-Ya veo-Emma se percató de que Kurapika regresaba a la habitación así que decidió cambiar de tema –Te daré la llave de la caja fuerte para que vayas inmediatamente a guardar…- en ese momento entro Kurapika – los ojos rojos antes de que alguien descubra que los tenemos, además así estarán seguros- y fue que miro a Kurapika con una sonrisa en la cara dándole la seguridad de que estarían a salvo

-Por supuesto- fue la respuesta de Kurapika, ya estaba más tranquila. Aunque solo Dios sabía que cosa había hecho para calmarse. – ¿le has dicho lo de anoche?- esta vez se dirigió a Lavi pero no acusándolo, sino con su voz normal.

-Sí, nos ayudara a almacenar los ojos hasta que los hayamos reunido. Además es muy buena abriendo cajas fuertes, en caso de que la necesitemos para ello- se dirigió a Emma con una sonrisa pícara, había matado dos pájaros de un tiro. Les ayudaría a recuperar los ojos y le ayudaría a descubrir si su pasado y el de Kurapika estaban involucrados.

-¿Y tú como sabes eso?- Kurapika nuevamente lo miraba con cara de sospecha, algo tramaba Lavi y no le gustaba que se lo ocultase

-Yo se lo acabo de decir- la respuesta salió de los labios de Emma sin siquiera pensarlo dos veces – me contó que anoche tuvo problemas para abrir la caja fuerte, pero que al final lo logro a tiempo.- le dijo Emma tan segura de sí misma, era muy buena mentirosa como Kuroro, solo una persona como Senritsu se daría cuenta de que ambos estaban mintiendo.- De cualquier forma, cuando regresemos a casa, asegúrate de despedir a los demás guardaespaldas- cambiando nuevamente el tema para que la chica dejara de cuestionarlos.

-¿Por qué razón?-

-Bueno, no podemos darnos el lujo de ser traicionados por alguno de ellos, que robe los ojos escarlatas o peor dé a conocer tu identidad. Además estoy segura con ustedes dos, pero si hay amigos tuyos a los que podamos contratar, o personas de tu confianza entonces llámalos, nos darían una gran mano.-

A veces Emma podía ser una gran ayuda y otras un gran problema, si llegaba a venir el amigo de Kurapika que podía escuchar los latidos del corazón seguramente se daría cuenta de que él era Kuroro y eso echaría a perder sus planes. Podía cambiar su apariencia pero no los latidos de su corazón.

-Le agradezco, y de hecho si tengo amigos que podrían ayudarnos pero ellos ya están ocupados con sus propios problemas, no quiero causarles molestias con los míos, creo que con Lavi y conmigo seremos suficientes- dijo la chica muy determinada después de todo no estaba mintiendo, Gon y Killua buscaban al padre de Gon, Leorio estaba realizando sus estudios de medicina y en cuanto a Senritsu estaba buscando la Sonata de la oscuridad, así que no quería molestarlos innecesariamente.

En momentos como este Kuroro se preguntaba si tenía buena suerte o que el destino así lo quería, aunque él no era el tipo de persona que creyera en el destino así que descarto la segunda opción. Sí que era un hombre afortunado.

-Bueno ya es tarde- dijo la doctora mientras se levantaba de su asiento y se dirigía a su habitación –tomare un baño y me arreglare para que vayamos un rato a la ciudad –los dejare solos, tor…to…los…- y la mujer dejo a dos jóvenes sin palabras, el chico no estaba molesto ni nada pero no esperaba que soltara esa bomba y más en presencia de la "chica bomba", en cuanto a la "chica bomba" estaba completamente roja y miro furiosa a Lavi.

-¿Qué le dijiste?- dependiendo de su respuesta seguramente asesinaría al chico

-Nada. Solo lo que pasó anoche, no lo dije de nuestra cita-

- NO fue una cita- dijo la chica haciendo hincapié en la palabra "No"- de cualquier forma, no se supone que íbamos a guardar los ojos con alguien a quien yo conozco? -

-Sí, pero cambie de opinión, no sabemos qué tan seguros estarán, pienso que mientras más al alcance d nosotros este, menor preocupación tendremos, no quiero ir tras el mismo par dos veces- le respondió el chico pelirrojo, en realidad a él no le gustaba confiar en las personas cuando ni siquiera las conocía, además la caja fuerte fue hecha por él así que estaba totalmente seguro de que protegería los ojos rojos adecuadamente- además considera que podemos encontrarnos con personas que trataran de recuperar los ojos u otras que descubran que los tenemos y querrán robarlos de nosotros y estas personas están dispuestas a asesinar a cualquiera que se interponga, si las guardamos con alguien esa persona correrá un gran peligro y dudo que quieras ponerlas en peligro-

Era tan engreído, siempre tenía buenos argumentos con los cuales cerrarle la boca, eso la molestaba mucho y más aún cuando sabía que tenía razón.

-Es verdad, pero no decidas por mí ¿Esta claro? ¿Además está bien que involucremos a Emma ella también quiere los ojos rojos?-

-Tu nunca duermes pacíficamente ¿Verdad?, está bien antes de volver a hacer algo lo consultare jefa en cuanto a lo de Emma, podemos confiar en ella, no es del tipo de persona que se aprovecha de la situación de otros-

-Como alguien que conozco- esta vez Kurapika era la que quería incordiar a Lavi pero, él no se dejaría arrastrar por sus juegos tan fácilmente

-Tal vez- admitió, lo que tomó a Kurapika por sorpresa.- Dame la bolsa, iré a guardar los ojos a casa de Emma-

-Está bien, espera aquí-

Kuroro se quedó observando a Kurapika mientras se marchaba, empezaba a preguntarse si se estaba volviendo descuidado a causa de ella o si solo estaba cansado, primero fue revelarle su identidad a Emma que en realidad trajo ventajas, pero cuando revelo lo de las habilidades de Emma ¿En que estaba pensando? Pero ya no importaba, iba a ser más cuidadoso de ahora en adelante, no quería que su plan fallara por tonterías, tenía que concentrarse.

Lo siguiente que supo fue que estaba en el suelo, como si una gran fuerza le obligase a estar pegada al suelo, luchaba por tratar de levantarse y poder salvar a su molesta jefa de una muerte inminente, pero simplemente no podía, ese nen no le permitía moverse ni un centímetro apenas podía respirar con dificultad de hecho empezaba a sentirse sofocada y comenzaba a perder la conciencia. Kurapika se dirigía hacia la habitación de Emma para avisarle que Lavi acababa de salir del hotel para llevar los ojos a un lugar seguro se acercó a la puerta y observo que estaba entreabierta, era algo un poco extraño así que se acercó y logro escuchar dos voces, la voz de su jefa y la voz de ¿un hombre?

-Tu eres tan culpable como ellos, y es hora de que tome mi venganza contra ustedes- decía la voz desconocida a los oídos de Kurapika, así que invocó sus cadenas

-Tienes razón en ello, pero eso no los traerá a la vida. Así que por que no bajas el arma, por favor por los viejos tiempos- la voz de ella era seria pero no estaba asustada.

-¡No ustedes nos traicionaron! ¡Merecen morir!- en ese momento entro Kurapika y utilizo su cadena para quitarle a ese sujeto su arma, Kurapika tomo el arma y apunto hacia el hombre.

Era alto de cabello dorado y unos ojos hermosos color azul celeste, llevaba ropas negras. El hombre observo a Kurapika de arriba abajo y empezó a acercarse a Kurapika –Deténgase y no se mueva, si intenta algo lo mataré-

-Niño no te entrometas, o podría terminar matándote a ti también- Al siguiente segundo lo único que supo es que estaba en el suelo sin poder moverse, era la habilidad nen de ese hombre, y al sentir esa presión los ojos de Kurapika se tornaron rojos y ese hombre lo notó

-Así que tú también, eres de la tribu Kuruta- el hombre se acercó a Kurapika tomo su arma y la guardo, entonces se acercó y tomo el rostro de Kurapika para mirarlo más de cerca y entonces le susurro unas palabras a su oído, entonces sintió como la presión que se ejercía en su cuerpo desapareció y el hombre callo sobre el suelo una bala le había atravesado la cabeza. Kurapika volteo a la dirección de donde provenía la bala, fue Lavi el que lo había matado.

.¡¿Por qué lo mataste?!- Kurapika se dirigió hacia el chico de cabellos rojizos, pero este tenía un rostro frio, como si asesinar a una persona no tuviese ningún valor para él

-¡¿Por qué no lo mataste cuando tuviste la oportunidad?! ¡¿Qué hubiera pasado si no estoy yo aquí?! ¡Estás aquí para proteger a Emma haz tu trabajo!- La cara del pelirrojo no era de enojo pero aun así sus palabras había llegado a Kurapika como una cubeta de agua helada

Le molestaba que estuviese tan tranquilo tras asesinar a una persona sin compasión -¡Él pertenecía a mi tribu!-

-¿Estas segura?- el rostro de Lavi seguía siendo el mismo sin emociones, un rostro frio ante una persona débil – Él pudo decirte eso para que bajaras la guardia, de cualquier forma solo cumple con tu trabajo-

-¿Cómo puedes ser tan frio? ¿Cómo puedes matar a una persona y no sentir absolutamente nada?-

Sin embargo Lavi no confronto sus palabras simplemente se dirigió a la puerta y antes de salir miro a Kurapika – No debes sentir compasión por tus enemigos, si lo haces ¿Cómo esperas derrotar al Genei Ryodan?, si no puedes asesinar a alguien sin sentir lastima o culpa entonces será mejor que dejes tu venganza- y sin más el chico salió de la habitación.

Él siempre había sido irritante para Kurapika, pero aun así era la primera vez que veía ese rostro tan frio, obscuro y desalmado; siempre había mostrado esa cara de bufón o simplemente serio pero nunca de esa manera, y sus palabras realmente le habían molestado a Kurapika. Entonces Kurapika llego a una conclusión, todo este tiempo el solo estaba actuando su verdadera naturaleza era la que le había mostrado hace unos momentos. Ella había empezado a confiar en él pero ahora ya no lo haría, ella nunca podría confiar en alguien como él.

-Kurapika- la voz de Emma le llamo, se acercó a ella y toco su hombro –por ahora creo que lo mejor es olvidar el asunto y deshacernos de él, no creo que tenga familia pero creo que lo mínimo que podemos hacer por él es enterrarlo-

Ese mismo día Emma rento un automóvil y pusieron el cadáver en la parte trasera del auto, dejaron el hotel y se dirigieron a un pequeño poblado a 900 km al este de la ciudad de Kert, el pequeño poblado se llamaba Kamio.

Unas horas más tarde en un dirigible a doce mil pies de altura, cierto chico pelirrojo estaba ¿deprimido?, más bien la palabra correcta era frustrado, molesto y desanimado.

-Por fin había logrado un avance con ella, ya empezaba a confiar en mí, ahora no se si lo hará – pensaba mientras veía el paisaje por debajo de él, entonces sintió como su celular vibraba lo tomo y checo el mensaje escrito

"No te preocupes por tu pequeña disputa con Kurapika, hare lo que pueda para que su relación no se venga en pedazos Atte.: Emma P.D. Realmente te gusta ella ¿Estás enamorado verdad?"

Emma sí que daba miedo, era realmente muy perceptiva en cuanto a las emociones de las personas que estaban a su alrededor. Pero realmente daba miedo hasta el punto de conocer los sentimientos de otras personas cuando ellos no se habían percatado de éstos. Si estaba preocupado por su relación con ella porque quería averiguar sobre su pasado pero, no él nunca podría cometer el error de enamorarse de Kurapika pero sabía el significado tras las palabras de Emma.

¿Se estaba volviendo descuidado por Kurapika? Había estado molesto con Kurapika no solo por poner en peligro la vida de Emma sino la de ella misma también. ¿Realmente se estaba enamorado de ella? Sin embargo solo desecho esos pensamientos sin fundamentos, había escuchado del usuario nen, al que le había robado la habilidad de adquirir la apariencia de otra persona, que esa habilidad podía adquirir ciertos efectos secundarios como adquirir la personalidad de la persona a la que se le había robado su identidad. Si ese era el caso, entonces esa era la razón tras sus pequeños descuidos; además si era duro con Kurapika hace unos momentos fue por su propio bien si ella moría antes de averiguar algo sobre su pasado entonces todo este circo hubiese sido para nada, era normal estar preocupado por su seguridad; después de todo cuando todo esto acabara él mismo la asesinaría.

En un hermoso prado donde cualquier clase de flor se daba, habían flores de todos los colores y de diferentes tamaños, y el aroma que se respiraba en el aire era exquisito, en ese lugar había un cementerio pero a diferencia de los cementerios ordinarios que traían con ellos un sentimiento de tristeza, añoranza y miedo; este lugar traía todo lo contrario.

Una mujer de cabello Cataño junto a otra persona de cabello rubio observaban un cúmulo de tierra donde descansaba aquel hombre de ojos celestes.

-Se dice que esta tierra es santa y que si se entierra aquí a una persona que adquirió un gran rencor, podrá olvidarlo y finalmente podrá descansar en paz. Espero que éste hombre lo haga, que pueda perdonar y olvidar su odio- Emma miro a Kurapika, su rostro no mostraba ninguna emoción pero ella tenía una idea de lo que sentía – No te enfades con Lavi, él solo quiere ayudarte a cumplir con tus propósitos, si no tienes una voluntad lo suficientemente fuerte para matar a tus enemigos no lograras acabar con la araña; la manera en que dijo las cosas no fue la correcta pero creo que intentaba decirte "Se fuerte o morirás"- pero los ojos de Kurapika seguían fijos a la tierra.

-Sera mejor que vayamos a la posada, tienen aguas termales te ayudara a despejar tu cabeza- dijo Emma mientras tomaba la mano de Kurapika y la llevaba con ella a la posada que esteba en ese pueblo.

Más tarde en las aguas termales.

-¿En qué estás pensando Kurapika? Haz estado callada todo el día, si no me lo dices no podré ayudarte- le dijo Emma a Kurapika quien ya se veía más tranquila y relajada.

-¿Ese hombre te conocía verdad? ¿Porque estaba molesto contigo? ¿Realmente es de la tribu Kuruta?-

Emma sabía que ella haría estas preguntas y más porque tenían que ver con su tribu –Cuando comencé a estudiar medicina un maestro nos llevaba con él a una pequeña tribu, a curar a las personas y niños y a llevarles medicinas. Esa era tu tribu, tú no me recuerdas ya que nos vimos pocas veces, tú casi nunca te enfermabas, pero yo si te recuerdo; es por ellos que tenía mis sospechas acerca de que eras una chica aunque incluso de niña era muy difícil saber si eras una chica o un chico –

-¿Es por eso que me está ayudando, porque me conoció en el pasado?-

-En parte, sí. Ese hombre que intentó asesinarme pertenecía a tu tribu pero él la dejó ya que se interesó en la medicina pero, después de la masacre de tu pueblo, él desapareció y creyó que nosotros fuimos los que le vendimos al Genei Ryodan la localización de la tribu, pero no fue así al menos no intencionalmente. El Genei Ryodan pudo habernos seguido en uno de nuestros viajes o incluso implantar un chip de localización, así que en parte también en nuestra culpa lo que le paso a tu tribu-

-Ya veo- Kurapika parecía más tranquila ahora, lo estaba. Ese lugar y Emma le traían cierto sentimiento de seguridad y tranquilidad y de alguna manera sabía que podía confiar en ella.

-En cuanto a Lavi- dijo Emma cambiando de tema

-Sigo molesta con él por asesinarle sin piedad y no creo perdonarle-dijo cierta chica rubia con su ceño fruncido y toda la seguridad del mundo.

-Ya me lo imaginaba- dijo Emma con un encogimiento de hombros

-Pero intentare llevarme bien con él, solo porque tenemos que trabajar juntos-

-¡Buena chica! ¡Sabía que podía contar contigo!- le dijo mientras le daba una palmaditas en la cabeza como niña pequeña. Bueno solo por esta vez se lo permitiría, no tenía las ganas de comenzar otra discusión. Después de lo que ella le había dicho de Lavi decidió que le daría otra oportunidad, de cualquier forma parece que Emma confía en él, claro que ella no confiaría en él tan fácilmente pero averiguaría que tan confiable era.

Próximamente: Emma Lavi y Kurapika realizaran un viaje para recuperar otro par de ojos, sin embargo las cosas entre Lavi y Kurapika se pusieron más tensas entre ellos, ¿Lograran superar sus diferencias?