Y hola, por fin traigo el noveno capítulo. Agradezco mucho sus reviews y espero que este capítulo les guste, de entrada les advierto que mi lado malvado está muy activo y que tal vez ocurran cosas medio desagradables aquí, ¿eh?.

Otra cosa, por si no lo saben, un servidor aparte de escribir también anda en algúnos rollos de Teatro. Notarán que yo publico los jueves pero la proxima semana tengo un evento teatral y muy probablemente no pueda publicar hasta en la noche o de perdida el viernes. Ya están advertidos así que no se me vayan a desesperar. Y bueno, ya saben que El Tigre no me pertenece, espero que disfruten este penultimo capítulo del emisario del inframundo 2. Saludos.

Emisario del Inframundo II: La Marca Púrpura

Capítulo 9: El Poder de un Rivera

Sus piernas no le respondían, ni siquiera podía gritar, el pánico lo había consumido. Los gigantescos y malignos ojos del Demon Skull hacían contacto con los suyos, claramente había elegido a su víctima, ese monstruo le estaba diciendo con la mirada que estaba a punto de asesinarlo.

El tiempo transcurría muy lento, Manny sentía su corazón golpeando su pecho desde dentro y su respiración se había intensificado. Ya no tenía escapatoria, aunque le aterraba la idea de enfrentarlo y el pensamiento de su inminente muerte golpeaba las paredes de su cerebro, estaba consciente de que ya no podía evitarlo más.

Con los ojos lagrimosos y sus rodillas temblando, Manny se dispuso a dar la batalla, su última batalla. El miedo a la muerte y al dolor no lo iban a dejar en paz hasta que eso acabara, y en verdad quería que terminara. No iba a ganar, lo sabía, lo presentía, pero debía por lo menos caer peleando.

-Acabemos con esto- se dijo a sí mismo al momento que se abalanzaba contra el monstruo. No obstante, el Demon Skull también reaccionó y de un solo golpe dejó Manny sumamente lastimado.

-¡Manny!- gritó Frida al ver lo que estaba ocurriendo.

-¡Tenemos que ayudarlo!- dijo Davi.

-¡No!, ¡Aléjense!- gritó Manny al escuchar esto.

-¡Pero Manny…!-

-¡No vale la pena que nos mate a todos!- dijo el muchacho -¡Solo sálvense mientras puedan hacerlo!-

-¡Estás loco, mijo!, ¡tu familia nunca te va a abandonar!- alegó Rodolfo.

-¡Esto ya no se trata de familia y honor, papá, esta cosa es demasiado poderosa!- logró decir Manny antes de que el Demon Skull volviera a atacarlo.

-¿Sabes Rodolfo?, él nunca nos obedece… ¿Por qué habríamos de obedecerlo ahora?- dijo Granpapi disponiéndose a entrar en la pelea.

-Tienes razón, Papi- contestó Rodolfo uniéndosele.

De ese modo, White Pantera y Puma Loco corrieron hasta donde estaba el monstruo y comenzaron a atacarlo. El Demon Skull miró a los nuevos rivales que se le enfrentaban y para su frustración no se intimidó en lo absoluto, de hecho sonrió con maldad.

Ambos Riveras peleaban contra la bestia mientras que Davi y Frida se acercaron a Manny para ayudarlo. El muchacho se levantó muy adolorido y al darse cuenta de que su padre y su abuelo se estaban enfrentando al Demon Skull se alarmó bastante.

-¡No!, ¿Qué están haciendo?- gritó Manny.

-Te están ayudando, no puedes con esto solo- dijo Davi.

-No puedo permitir que alguien más salga lastimado por mi culpa- alegó Manny.

-¡Entiende!, ahora no se trata solo de ti, Manny. ¿Crees que esa cosa nos va a dejar ir así como así solo por destruirte?- dijo Frida –Claro que no, cuando acabe contigo nos buscará a los demás, nos guste o no todos estamos metidos en esto ahora-

Manny se dio cuenta de que Frida tenía razón, era extraño darse cuenta de ellos tomando en cuenta que normalmente ella era la de las malas ideas que solían meterlos en problemas cuando eran niños. Sin embargo ese no era momento de ponerse a ver quien tenía la razón y quien no, el caso era que tenían ese problema y ahora debían salir de él a como diera lugar.

-Bien, que así sea entonces- dijo Manny justo antes de saltar sobre el monstruo y apoyar a sus parientes con la pelea.

Por extraño que pareciera, con los tres Rivera luchando el poder del Demon Skull ya no parecía tan grande. Claro que no por eso dejaba de intimidar, este era en definitiva un rival bastante duro de vencer.

El monstruo por su parte comenzaba a impacientarse por no poder acabar con sus víctimas. Dando fieros rugidos golpeaba por todos lados y soltaba mordidas a todo su alrededor con la esperanza de que alguna de esas acabara con los Rivera.

-¡Eso es!, ¡lo estamos cansando!- exclamó Granpapi.

-¿Lo ves mijo?, todo estará bien si peleamos todos- dijo Rodolfo.

-Eso espero, pero no hay que confiarnos ahora que estamos ganado terreno- contestó Manny.

En una parte cercana, Django ya se estaba enfureciendo al ver que su mascota se tardaba más de lo previsto con su labor.

-¿Por qué aún siguen con vida?- se preguntaba así mismo.

-No se preocupe, amo, seguramente solo juega con ellos- contestó Parcax.

-Es posible, pero no quiero correr riesgos… acércate y si ves que las cosas como lo planeamos te haces cargo de ellos, Parcax- ordenó Django.

-Sí, señor- contestó obediente Parcax.

En la zona de la batalla, Manny y compañía se encontraban cada vez más cerca de la victoria pero a la vez más cerca de una catástrofe, puesto que el Demon Skull cada vez se impacientaba más. Es bien sabido que un animal, o en este caso un monstruo, enfadado puede ser aún más peligroso que de costumbre. Manny sabía que no podían seguir limitándose a evadir sus ataques, si no hacían algo pronto terminarían convertidos en pinole.

Este pensamiento era compartido con su padre y su abuelo, por desgracia si seguían huyendo no era por placer, sino porque no encontraban una oportunidad de entrar al modo ofensivo. Así mismo necesitaban algo más que sus poderes, sus habilidades no serían suficientes para destruir al monstruo.

Rodolfo fue el que vio algo que posiblemente les serviría. Resulta que en medio del pánico del ataque, muchos habitantes de la ciudad habían salido huyendo dejando sus automóviles a media calle. Entre estos vehículos abandonados se encontraba una pipa de gas que para el adulto Rivera parecía ahora una buena señal.

-Manny, Papi, distráiganlo, creo que tengo un plan- dijo Rodolfo alejándose momentáneamente de la batalla.

Manny y Granpapi no comprendían bien lo que Rodolfo estaba intentando hacer, no obstante hicieron lo que les pedía confiando en su criterio. El adulto corrió lo más que pudo, ayudado de sus botas de bronce, y poco después llegó hasta la pipa de gas. Estaba a punto de sujetarla y arrojarla a su enemigo cuando tuvo que reaccionar como un rayo al casi recibir una inmensa mordida del Demon Skull.

Por lo visto, la bestia se había percatado de que una de sus presas estaba huyendo y no estaba dispuesto a dejarlo ir. Manny se alarmó al principio al considerar la posibilidad de ver a su padre ser devorado por ese monstruo, pero la agilidad de Rodolfo le permitió escapar.

-Diablos, ¿ahora qué?- se preguntó Rodolfo mientras escapaba de la boca del monstruo.

Esa cosa no lo iba a dejar maniobrar, tenía que buscar la forma de usar la fuerza del Demon Skull en su contra. Mientras pensaba se refugió detrás de un automóvil, que desafortunadamente el Demon Skull quitó de inmediato con su boca, lo que le dio una nueva idea.

-¿Me quieres, bestia?, ven por mi- le gritó Rodolfo.

Rodolfo corrió nuevamente hacia la pipa de gas retando al monstruo con si mirada y en momentos burlándose de él para provocarlo. Esto no les gustaba para nada a sus familiares.

-¡Deja de jugar, Rodolfo!- le gritó Granpapi.

-Si papá, deja eso- siguió Manny.

-Descuiden, sé lo que hago- contestó Rodolfo quedándose de pie frente a la pipa.

Al ver a su víctima inmóvil, el Demon Skull se abalanzó sobre él listo para hacerlo pedazos con sus dientes. Manny simplemente cerró los ojos no queriendo ver lo que le iba a ocurrir a su padre, pero no contaba con que Rodolfo lo tenía todo bajo control.

Segundos antes de que la boca del monstruo llegar a él, saltó a un lado haciendo que los enormes dientes de su adversario se clavaran en un costado de la pipa de gas. El Demons Skull se dio cuenta de lo que ocurría y su furia se incrementó mas, ahora daba alaridos de furia y desesperación por no poder quitarse la pipa de la boca y por el sofocante olor a gas que salía de esta.

-¡Ahora, Papi!- gritó Rodolfo.

Ahora su familia si entendía a lo que se refería, todo había sido parte del plan. Granpapi no esperó más y lanzó un par de proyectiles que se impactaron en la pipa de gas causando una gran explosión que calentó el aire como si estuvieran en el centro de un volcán activo. La explosión fue tan intensa que todos tuvieron que cubrirse para protegerse del fuego y escombros que salieron disparados.

Una vez que todo acabó y que el humo se disipó lo suficiente, solo quedaba en aquel lugar el cadáver sin cabeza del Demon Skull. Aunque no lo creyeran, habían ganado, la explosión había sido suficiente para acabar con el monstruo.

-¡Lo hicimos!- gritó Rodolfo.

Manny se sentía en verdad aliviado, el demonio que tanto temía era ahora cosa del pasado. Desafortunadamente la amenaza no había terminado, de hecho aún estaba comenzando.

Un par de gritos de dolor bastaron para destruir todo rastro de alegría de los tres Rivera. AL voltear las miradas descubrieron a Davi y a Frida con expresión de intenso dolor mientras que sus cuerpos eran atravesados por lo que parecían ser cuchillas, y detrás de ellos, Parcax sonreía con maldad.

Tan concentrados en el Demon Skull estaban que habían olvidado por completo que Django y sus tropas seguían ahí. Manny miró a su chica y a su amigo mientras que sus ojos se llenaba de lágrimas. Una mezcla de sentimientos se formó en su pecho. Miedo, tristeza, frustración y un inmenso odio a sí mismo.

-¡Perdiste, Rivera!- rió Parcax –Tal vez venciste al Demon Skull, pero ahora has perdido a tus seres queridos, jajajajajajaja-

Continuará………

Lo siento pekerarita, se cuanto me has de estar maldiciendo por dañar a Frida... pero ni modo, así es la vida, jeje. Recuerden que esto aún no acaba, así que esperen pronto el siguiente capítulo, que será el ultimo de esta segunda parte del que ha sido mi fanfic mas leído. Nos vemos/leemos, se cuidan.