Genteeee! Como ahorita me da muchísima flojera escribir una entrada larga solo les quiero agradecer a todos por sus comentarios y opiniones :3
Capitulo 9: Por debajo de la nieve.
Canción: una bien romanticona
Después de esquivar la avalancha Audrey busco a todos y los guio hasta una meseta cubierta de nieve para contar lo sucedido con Hipo y Astrid.
-Bien, como saben esos dos tortolitos están atrapados en la cueva.-Comenzó a explicar mientras caminaba entre la pequeña rueda de vikingos que se hizo. Cuando paso por en medio resbalo, pues sus botas estaban lo suficientemente desgastadas como para resbalar en cualquier superficie, por suerte Brutacio la puso agarrar antes de que callera pesadamente a la nieve medio congelada.
-Audrey, creo que necesitas botas nuevas.-Sugirió Patapez.
-Luego las conseguiré.-Respondió poniéndose nuevamente en el lugar donde estaba.-Lo importante es los dos que están en la cueva.
-Si, tenemos que sacarlos de ahí cuanto antes, seguramente Astrid esta sufriendo mucho con ese mequetrefe de Hipo.-Opino Patán.
-Si, Yo no estaría tan segura de eso ¿Sabes?-Contesto Audrey haciendo que todos arquearan la cejas en señal de incomprensión. Audrey solo negó lentamente con la cabeza.
-Creo que es ya mucha platica, tenemos cosas que hacer.-Anuncio la pirata.-Yo por ejemplo, necesito conseguir botas nuevas si no quiero ir por todo Berk resbalándome.-Alargo la "e" pues había vuelto a resbalar y esta vez Dientuda había salvado su trasero.
Después de eso todos subieron a sus dragones y despegaron hacia la Aldea para ver cómo iban las cosas pues con Astrid e Hipo atrapados en una cueva y los vikingos mayores con una legendaria resaca de la fiesta de la noche pasada no serían nada fácil.
Mientras tanto en la cueva donde un castaño-rojizo de una sola pierna y una rubia de ojos azules que le gustaba golpear al Castaño-Rojizo estaban atrapados el frio era penetrante se sentía como si estuvieran taladrando los huesos uno por uno con mucha paciencia. Aparte de que estaba completamente oscuro.
-…Hipo…-Astrid llamo en un pequeño hilo de voz al vikingo que estaba atrapado con ella.
-…Astrid.-Contesto de igual manera Hipo.-Estoy por aquí.
-¿Dónde?-Pregunto la rubia moviendo las manos.
-Por… por aquí, junto a ti, creo.-Contesto con algo de inseguridad divertida.
-¿Cómo voy a saberlo? No veo con esta asquerosa oscuridad, además me estoy congelando viva.
-Ven, sigue mi voz. Sugirió Hipo extendiendo las manos para así encontrar más rápido a la rubia. Una vez que los dos por fin se encontraron se abrazaron para mantener el poco calor corporal que les quedaba.
-¿Dónde está Chimuelo y Tormentula?-Pregunto Hipo al darse cuenta que no sentía el calor que los dragones emanaban
-No lo sé.-Contesto triste Astrid apoyando su cabeza al pecho de Hipo.
-¡Chimuelo! ¡Tormentula!-Hipo comenzó a llamar a los dragones, poco después ambos comenzaron a llamarlos y no fue sino hasta que los llamaron unas siete veces que recibieron respuesta de Chimuelo el cual bufo luego lanzo tres bolas de fuego al techo de la cueva el cual era de piedra; al hacer eso por fin pudieron tener algo de luz y calor. Los dos, que aun seguían abrazados, volvieron sus cabezas para ambos y quedaron frente a frente, ambos se quedaron así por un buen rato hasta que.
Mientras tanto, en la Academia todos los jóvenes vikingos estaban reunidos. Audrey no tardo en llegar con nuevo atuendo para el clima, llevaba básicamente la misma ropa, solo que su vestido era de manga larga y había cambiado sus botas de cuero por las típicas botas que en Berk se utilizaban. Entro por la puerta de la Academia junto con Dientuda y se dirigió a los vikingos.
-¿Alguna novedad?-Pregunto parándose frente a los cuatro vikingos poniendo sus manos sobre la cintura.
-Si, encontramos a Tormentula camino hacia acá.-Anuncio Patapez señalando a la Nadder azul que estaba en una jaula abierta comiendo pescado
- ¿Y Chimuelo?-Pregunto mirando de izquierda a derecha
-No está, a Tormentula la encontramos buscando algo en la nieve.-Explico Patán.
-Estaba buscando a Astrid.-Dijo Audrey.-Muy bien, ustedes… hagan lo que hacen siempre… lo de todos los días.-Dijo Audrey dudosa.-Yo iré a la montaña para revisar si no está Chimuelo por ahí buscando a Hipo.-Dicho esto Audrey subió a la montura de Dientuda y ambas salieron volando hacia al montañas perdiéndose en la inmensa nube que se formaba arriba. Habría Tormenta sin lugar a dudas.
En la cueva los dos vikingos que se encontraban ahí atrapados y abrazados estuvieron a un pelo de Yak de besarse, pero no faltaba el ser vivo en el planeta celoso de su relación y en ese preciso momento no falto Chimuelo, el cual tomo a Hipo del cuello de su playera con su grande y escamoso hocico y lo aparto de Astrid dejando a los dos muy sonrojados por lo que estuvieron a punto de hacer.
-¡Chimuelo!-Exclamo enojado, emocionado y salvado Hipo. El dragón rodo los ojos y con una pata sostuvo a Hipo y con su pata libre atrajo a Astrid hacia su grande y negro cuerpo; los dos vikingos estaban hombro con hombro y el frio todavía se sentía pero, gracias al calor que Chimuelo emanaba, se sentía menos taladrante. Astrid movió
Un poco su pierna derecha y sintió un frio taladrante en su pantorrilla haciéndola estremecerse un poco, Hipo, quien sintió el escalofrió de la rubia, rodo sus grandes y hermosos ojos verdes.
-Ya se, ya se.-Dijo Hipo desconcertando a Astrid, después de erguió un poco hacia abajo y se quito su pierna de metal arrojándola inconscientemente, por el tacto frio que esta provocaba, hacia un oscuro de la cueva. El silencio se había roto más de lo que se esperaba.
-¿Qué fue eso?-Pregunto un poco asustada Astrid.
-Fue el eco.-Contesto Hipo, después de unos segundo de examinar esas palabras por fin reacciono.- ¡Fue el eco!-Repitió pero con más entusiasmo.- ¡Astrid! Esta cueva es más grande y seguramente tiene una salida.-Dijo Hipo emocionado soltándose de la pata de Chimuelo y cayendo sobre la nieve, pues Chimuelo estaba sentado. Hipo trato de levantarse pero perdía el equilibrio, al ver esto Astrid se libero de la pata de Chimuelo y ayudo a Hipo a caminar hasta su pierda de metal que se encontraba a unos cuantos metros de donde ellos estaban. Hipo tuvo que soportar la frialdad del metal para poder poner su pierna en su lugar otra vez; una vez puesta se puso de pie y comenzó a buscar en las paredes de la cueva.
-Astrid, busca algún hueco o algo esta cueva esta hueca y seguramente tiene salida.-Dijo Hipo sin dejar de caminar cerca de la pared de la cueva Astrid comenzó a hacer lo mismo para buscar algún hueco o salida y Chimuelo se encargaba de dar calor y luz.
Mientras tanto Audrey sobrevolaba la montaña en busca de Chimuelo pero como no encontraba decidió regresar a la Aldea. En cuanto aterrizo vio algo que le llamo la atención. Era una niñita como de unos siete u ocho años con grandes ojos marrones y cabello del mismo color que estaba buscando algo entre unos barriles de madera. Audrey se acerco con cara curiosa para averiguar qué pasaba.
-Hola pequeña.-Saludo Audrey agachándose para quedar a la altura de la niña, esta se volteo y la miro con grandes ojos dibujando una gran sonrisa en su rostro.
-¿Tu eres la pirata cierto?-Pregunto la niña con un brillo especial en los ojos.
-Si, esa soy yo.-Respondió Audrey orgullosamente con una gran sonrisa amable en su cara. Se escucharon unos ruidos entre los barriles y la niña regreso su atención a estos.
-¿Qué hay ahí adentro?-Pregunto Audrey moviendo la cabeza a la izquierda para poder tener más visibilidad en los barriles.
-Es mi dragón.-Respondió sin quitar la vista de los barriles.
-¿Y porque se oculta?-Pregunto dudosa la pelirroja. A esto la niña se volteo lentamente hacia ella.
-Porque aun no lo eh entrenado.-Respondió.
-Pues entonces hay que entrenarlo.-Dijo Audrey parándose y rodeando los barriles para quedar frente al dragón el cual era un Terrible Terror. El dragón, al verla retrocedió un poco mas hasta que Audrey le tendió la mano para darle un poco de confianza, pero algo lo exalto haciendo que el dragón se lanzara sobre la pirata tirándola de espaldas y ocultándose en su chaleco. Audrey se reincorporo y sintió las garras en su espalda a lo que hizo una pequeña mueca de dolor.
-¿Estás bien?-Pregunto la niña saliendo por detrás de los barriles.
-Si, si. Las garras de este dragoncito no son nada.-Dijo con dolor en su cara. Mentira. Esas garras casi le quitaban la piel de la carne y le dolía mucho.
-Te duele mucho ¿Cierto?-Acertó la pequeña a lo que Audrey solo movió su cabeza en confirmación.
-Pero no te preocupes, ahora mismo lo saco de aquí adentro para que lo entrenes.-Dijo llevándose las manos a la espalda por dentro le chaleco, donde trato de rascar al dragón por debajo de la barbilla para que cediera, después de varios intentos y mordidas el Terrible Terror por fin cedió y Audrey lo saco con cuidado de su espalda.
En la cueva que se encontraba entre las montañas cubiertas de nieve, a los dos vikingos que estaban dentro de ella se las había entumecido las manos y pies de buscar en la frialdad de aquel ambiente que decidieron regresar con Chimuelo para poder entrar en calor. Chimuelo estaba echado así que los dos vikingos se sentaron a un lado del.
-¿Dónde estará Tormentula?-Pregunto preocupada Astrid encogiendo las piernas y rodeando sus rodillas con sus brazos.
-Seguramente está bien, si no está aquí adentro seguramente esquivo la avalancha y los demás la encontraron.-Reconforto Hipo a Astrid poniendo su mano en el hombro de la rubia y sonriendo como solo el sabia hacerlo.
-¿Y si no es así? ¿Y si se perdió en la nieve?-Pregunto Astrid con un nudo en la garganta.
-Ella está bien, te lo prometo.-Respondió Hipo.
-¿Siempre estas tan seguro de las cosas?-Cuestiono Astrid.
-A veces solo es intuición.-Se defendió Hipo encogiendo levemente los hombros.
En la Aldea la cosa estaba así:
Una pirata trataba de entrenar para una pequeña niña un Terrible Terror que no quería bajar de un árbol, que tenia los nervios de punta y estaba a la defensiva.
Audrey, quien estaba despeinada, arañada y mordida, junto con la niña que se había encontrado unos minutos atrás, estaban al pie del Árbol esperando que el dragón bajara así que Audrey decidió hacer gala de sus conocimientos en el enteramiento de dragones.
-Muy bien.-Dijo.-Ahora que el dragón está ahí arriba mataremos dos pájaros de un tiro, haremos que baje y que confié en ti.- Comenzó a explicar dándole vuelta a un pescado que tenía en la mano.
-¿Cómo haremos eso?-Pregunto ingenua la niña.
-Tú lo harás.-Dijo Audrey dejando confundida a la pequeña.-Toma este pescado y acércalo lo mas que puedas al dragón.-Explico dándole el pescado a la niña.- Acércaselo lo más posible y trata de mantener contacto visual, demuéstrale que no le harás daño.-Fue explicando a la niña quien iba haciendo todo lo que Audrey le decía pero cuando le dijo lo del contacto visual la niña la regreso a ver desconcertada, ciertamente la niña era muy observadora.
-Con cualquiera de sus dos ojos.-Dijo Audrey sonriendo estúpidamente, la niña regreso la vista al dragón nuevamente y este se fue acercando y cuando estuvo cerca del pescado lo trago entero y luego salto al suelo a los pies de la pequeña.
-Ahora muéstrale que puede confiar en tu tacto, acércale la mano para que sepa que no le harás daño.-Explico Audrey, la pequeña de ojos marrones se puso a la altura del dragón y le tendió la mano, este la miro por unos segundos y luego se lanzo sobre la niña y comenzó a lamerle la cara.
-Y así es como se entrena a tu dragón.-Dijo orgullosa y triunfante Audrey quien puso una sonrisa picara en su cara.
-¡Gracias!-Dijo la pequeña entre risas.-Oye, ¿Cómo te llamas?-Pregunto controlando un poco a su nuevo amigo.
-Audrey, soy la prima de Hipo.-Se presento Audrey.- ¿Y tú?-Pregunto.
-Sophi.-Contesto.
-Que bonito.-Elogio Audrey el nombre de la pequeña Sophi.-Bueno Sophi, tengo cosas que hacer, nos vemos luego y cuida bien de tu amigo o podría quemar tu casa.-Dijo con tono bromista la niña la miro de forma extrañamente curiosa.-No, no es verdad solo bromeaba.-Dijo Audrey la niña trato de sonreír y luego se despidió y se fue.
-Bueno, ahora me toca a mi irme con mi dragón.-Dijo para si misma y en ese momento llego Dientuda, Audrey le acaricio el hocico y las dos se fueron a la casa de Hipo.
En la cueva los dos vikingos habían reanudado la búsqueda de algún hueco o salida de la cueva, la luz comenzó a extinguirse poco a poco.
-¿Has encontrado algo?-Pregunto Hipo casi a oscuras.
-No, nada ¿Y tu?-Respondió Astrid buscándolo con la poca luz que había.
-Nada.-Suspiro Hipo.
-¡Oye! ¡Creo que encontré algo!-Anuncio Astrid emocionada, Hipo corrió hasta ella pero la luz no era suficiente como para advertir de una roca que se atravesó en el camino del vikingo haciendo que callera sobre Astrid. Hipo se levanto quedando sentado y luego Astrid se ayudo sujetándose de los hombros de Hipo y flexionándose hacia adelante quedando frente a frente con el vikingo. La luz estaba ya totalmente extinta, pero los dos sabía en qué posición estaban, frente a frente y sus labios a menos de cinco centímetros. Sus corazones comenzaron a latir tan fuerte que casi se les salía del pecho, la respiración de Hipo se había acelerado tanto que creyó que en cualquier momento se desmayaría también estaba seguro que estaba sonrojado; Astrid comenzó a respirar tan fuerte que no lograba escuchar nada más. Ambos se miraron a los ojos fijamente cuando inconscientemente se fueron acercando mutuamente. El movimiento era muy lento pero notorio. Ambos llegaron a un momento en el que creyeron que se desmayarían, pero ese momento no ocurrió, sin embargo ese momento lo sustituyo otro momento que les alborotaría todo el sistema nervioso y que incluso de los dejaría disfunsional sobre todo a Hipo, el momento del beso.
Taran! Se emocionaron? Espero que si :3
Me encanto escribir esto sjdfasghkdjfgsdf
Perdonenme por no publicarlo el sábado es que tuve cita con el dentista y me dolían mucho los dientes (Yo uso brackets) Pero aquí el capitulo! Ksdfjhskgsdf para mi fue hermoso :3
Bueno, si publico capitulo mañana o el miércoles, o el sábado publico doble capitulo, fue porque llego un encargo muy especial les dare una pista: Es un libro escrito por una rubia :3
Bueno bueno hasta aquí llego el capitulo, espero sus comentarios realmente y enserio que ustedes son unos salvajes aficionados! 735 lecturas! Eso es lo que mas me gusta de ustedes realmente :')
Bueno hasta el próximo Capitulo! Bye!
