wahsawasha! Jajajaja holiiiiiss primero, ustedes son unos salvajes! 100 lecturas en menos de un dia! :')
Luego, estoy de buen humor asi que habrá dos capítulos esta semana sjahkljfasf la razón? Facil ksjadfhaskdfsdf LLEGO MI LIBRO COMO ENTRENAR A TU DRAGON KGAKSJ estoy explotando de felicidad akjsdghsfd jsdhjf bueno aquí el decimo capitulo estoy tan orgullosa
Jladfhasds disfrútenlo.
Capitulo 10: Se avecina tormenta.
Cancion: Flying (Rio Soundtrack)
Dos minutos. Dos minutos pasaron desde que los labios de Hipo y Los de Astrid se unieron hasta que se separaron. Dos minutos en los que a los dos se les acelero tanto el corazón que casi se les salía. Dos minutos en los que el sistema nervioso les dejo de funcionar. Al parecer al final estar atrapado en una cueva con "esa persona" no era tan malo después de todo. En el transcurso de los dos minutos Hipo fue poniendo las manos sobre la cintura de Astrid; Y Astrid fue poniendo sus brazos sobre los hombros de Hipo. Casi al final de dicho suceso escucharon ruidos como las llamaradas de un Furia Nocturna pero no le tomaron importancia. Hasta que sintieron a un Furia Nocturna observándolos atentamente. Los dos se separaron lentamente al mismo tiempo que abrían los ojos de igual forma, los dos se miraron por unos momentos hasta que el cerebro volvió a su estado normal nuevamente. Y Astrid no tardo en darle su demostración de amor a Hipo golpeándolo fuertemente en el brazo.
-¡AOUCH!-Se quejo fuertemente Hipo sobándose el brazo golpeado que seguramente ya tendría bastantes moretones.- ¿Por qué?
-Por caer encima de mí.-Contesto Astrid levantándose de la nieve.
-Yo también te quiero.-Dijo sarcásticamente Hipo levantándose igualmente.
-Deja tu sarcasmo un poco, debemos encontrar la salida de aquí.-Dijo Astrid siguiendo por el oscuro túnel que se abría frente a ellos.
-Chimuelo, sanos luz por favor.- Pidió Hipo a su reptil a migo y este enseguida lanzo una llama azul hacia dentro del túnel. Acto seguido los tres, Vikingos y Dragón, se adentraron a la ya un poco iluminada cueva.
En la aldea todos los vikingos se habían recuperado de su legendaria resaca y estaban en sus trabajos nuevamente. Y Audrey, como estaba enormemente aburrida, decidió tratar de hacer algo que hacía en Isla del Naufragio, y fue a buscar a Bocón a la fragua.
Al entrar se encontró con el grande rubio fundiendo una espada y ella curiosa se acerco a observarlo.
-¿Qué estás haciendo?-pregunto mirando como golpeaba la espada al rojo vivo con su gran martillo.
-Aquí, arreglando un par de espadas, puede que no luchemos mas contra los dragones pero las invasiones pueden llegar en cualquier momento, eso siempre tengo en cuenta pequeña.-Dijo sin quitar la vista de la espada. Audrey miro en una pequeña mesa unas hojas y al parecer Bocón tenía mucho trabajo para ese día.
-Veo que tienes mucho trabajo.-Dijo Audrey moviendo levemente las hojas con su dedo medio e índice.- ¿Te puedo ayudar?-Pregunto súbitamente al momento que dirigía su mirada hacia Bocón.
-¿No tienes dragones para jugar?-Pregunto sarcásticamente Bocón. Dejo la espada en la mesa y se volvió hacia Audrey.-El trabajo de herrería es muy pesado para alguien como tu.-Dijo.
-Cuando no estoy en la academia de Isla del Naufragio estoy en la fragua.-Explico poniéndose enfrente de Bocón.-Además no tengo otra cosa que hacer.
-Está bien.-Dijo de mala gana.-Solo trata de no quemarte, podrías perder una extremidad.-Dijo medio divertido.
-Seria un sueño hecho realidad.-Respondió Audrey quitándose sus cinturones y poniéndose un delantal.
-Muy bien, ¿Ves esos círculos de madera de ahí?-Bocón señalo con el martillo hacia una esquina donde habían seis ruedas de madera.-Necesito que las conviertas en escudos para la academia y que ahí dibujes los dragones de cada uno de esos diablillos jajá.-Explico simpáticamente.
Dibujar y poner un par de tornillos era lo más fácil que había.
-y ¿Eso es todo? ¿No me pondrás a hacer una espada? o ¿Un hacha? ¿Una daga al menos?-Pregunto Audrey.
-No Audrey, si te pasa algo Estoico no me lo perdonaría.-Dijo y se puso otra vez con su espada.- Y es mejor que te apures porque se avecina una fuerte tormenta y dudo que quieras estar aquí cuando eso suceda.-Dijo Bocón.
-Muy bien empezare.-Audrey tomo una de las ruedas y con un pedazo de grafito comenzó a marcar los lugares donde irían los tornillos.
En la cueva los dos vikingos habían encontrado un pequeño túnel que seguía muy largo. Todo iba bien, hasta que, sin darse cuenta, es el camino se fue hacia abajo dejándolos en un lugar más alejado se la superficie, que, según se veía, más arriba estaba la salida de la cueva.
Los dos vikingos se quedaron mirando hacia arriba por unos momentos.
-Espero que la cola de Chimuelo este en buen estado para salir de aquí.-Dijo Hipo dirigiéndose hasta la cola de Chimuelo para revisarla. Y en efecto, estaba en perfectas condiciones, un poco mojada pero perfecta para salir de ahí. Hipo se subió a la montura y detrás del Astrid y Chimuelo despego hacia arriba, voló unos cien metros hasta llegar al plano del acantilado donde efectivamente unos veinte metros más adelante estaba la salida. Los dos se bajaron de Chimuelo.
-Bueno… Ya salimos.-Dijo Astrid fingiendo ánimo. Lo cual hacia muy mal.
-Si… Por fin, luz solar.-Dijo Hipo de igual forma.
-Hipo, ¿Te puedo pedir un favor?-Pregunto Astrid.
-¿Qué no le cuente a nadie lo que paso ahí adentro? Claro.-Dijo Hipo.
-¿Cómo lo supiste?-
-Si yo fuera el vikingo más fuerte y rudo de la isla y me quedara atrapado con la vikinga más débil de toda la isla pediría lo mismo.-Dijo Hipo sonriendo.
-Gracias.-Dijo Astrid y le dio un beso en la mejilla a Hipo.-El último en llegar a la aldea limpia la academia una semana.-Anuncio Astrid y se echo a correr fuera de cueva.
Cuando pensó que había dejado ya muy atrás a Hipo, Chimuelo paso encima de ella tomándola de los brazos y dejándola en la copa de un pino para luego el posarse sobre el pino.
-¡Hipo! ¡Esto es trampa!-Exclamo Astrid acercándose a Hipo y Chimuelo.
-Tú saliste primero, yo también merecía ventaja.-Dijo y luego salió volando con Chimuelo, dieron una vuelta en U y luego regresaron con Astrid. Se posicionaron cerca de ella para que subiera a la montura. Una vez arriba los tres, Hipo, Astrid y Chimuelo, se dirigieron a la Aldea.
En la fragua Bocón tuvo que salir a arreglar un par de asuntos y dejo a Audrey sola para que terminara los escudos. Cuando regreso encontró a Audrey dándole los últimos detalles a los escudos los cuales habían quedado perfectos destacando sobre todo los dragones.
El escudo de Astrid era de un Nadder, así que Audrey dibujo la cabeza de un Nadder azul lanzando fuego y este rodeando el tornillo del medio.
El de Patán era una pesadilla monstruosa, así que dibujo la cabeza del dragón en el tornillo del medio y la mitad derecha del dragón estaba cubierto en llamas y la otra mitad no; mientras que sus alas salían por detrás de la cabeza elegantemente.
El escudo de Patapez tenía dibujado un Groncle lanzando sus bolas de fuego por todo el escudo.
El de los Gemelos tenia al Cremallerus rodeando la mitad del escudo con sus cabezas y encendiendo la parte de debajo de este.
Y el de Hipo, que era un Furia Nocturna, tenía los ojos del dragón dibujados a los lados del tornillo del medio, abajo tenia toques azules simulando el fuego y arriba puntos blancos simulando las estrellas.
Bocón quedo sorprendido por la habilidad que Audrey tenía para la herrería a pesar de tener trece años y medio y pesar menos de 45kg.
-¿Cómo quedo?-Pregunto Audrey dejando el escudo de Hipo junto a los demás.
-Me sorprendes realmente.-Dijo Bocón.-Ahora ve a prepararte, se avecina una fuerte tormenta de nieve y no quieres que te agarre desprevenida.-Dijo. Audrey salió de la fragua y al recordar algo se le puso la piel de gallina, Hipo y Astrid. Audrey corrió a la casa de Hipo para limpiarse un poco y cuando salió lo que vio el dejo sin aliento.
Hay enfrente de ella estaba Hipo, Astrid y Chimuelo parados, Audrey se detuvo en seco cuando los vio.
-P-p-pensé que seguían e-en la cueva.-Apenas pudo decir.- ¿Cómo escaparon?
-bueno.-Comenzó a decir Astrid que tenía las manos en la cintura.-Tenemos nuestros trucos.-Puso su mano derecha alrededor de Hipo hasta el brazo derecho del castaño-rojizo. Audrey tenía cara de estupefacción. Pero un fuerte estruendo los hizo desviarse del tema, la tormenta había llegado y no sería nada conveniente que estuviera afuera. Todos se dirigieron al gran salón junto con sus dragones.
Una vez adentro todos estaban más calmados, los dragones estaban por todo el salón dando calor mientras que los vikingos se reunían en sus grupos sociales para platicar y entre esos grupos se encontraban los jóvenes vikingos. Audrey camino hacia ellos pero antes de llegar un gran dolor de cabeza la ataco haciéndole sujetarse la cabeza con ambas manos y dar un par de pasos, el dolor duro solo unos segundos, cuando estaba a punto de caer el dolor desapareció y sus reflejos actuaron rápido y se aferro a una de las paredes de madera con sus largas uñas*; en su mente apareció una imagen lo suficientemente clara como para no ser real. Era Sophi, y estaba a mitad del bosque con su pequeño Terrible Terror, a mitad de una salvaje tormenta de nieve.
-Sophi.-dijo tan bajo que más bien parecía un gemido.
Todos fueron a la ayuda de Audrey, pero esta se reincorporo rápidamente y cruzo el salón corriendo, a mitad del camino llamo a Dientuda quien le tomo el paso segundos después; Audrey subió a Dientuda mientras ambas corrían y abrió la puerta con un movimiento de su mano. El viento era azotador y las pequeñas bolitas de nieve parecían más bien agujas cayendo desde el cielo.
Antes de que Audrey saliera Hipo la alcanzo y la tomo del brazo.
-¡Audrey, ¿Estás loca o qué?!-Pregunto Hipo protegiéndose de la nieve con su brazo izquierdo.
-¡Estoy lo suficientemente loca como para salir en una tormenta así de brava, pero no para dejar que una niñita este ahí afuera en medio de una tormenta así!-Exclamo Audrey soltándose de la mano de Hipo y saliendo del Gran Salón.
Hipo llamo a Chimuelo para darle alcance, pero Estoico lo detuvo.
Todos miraban la gran hazaña de la chiflada pirata y su dragón el cual apenas podía mantenerse en curso por los fuertes vientos, pero nada era más fuerte que el deber moral que, en ese instante, tuvo Audrey con la pequeña Sophi.
*Largas uñas: los hechiceros (en mi cabeza) tienen uñas muy fuertes que son algo asi como retractiles, son tan fuertes como las garras de los dragones y las usan para diversas cosas.
Bueno! Ya se acabo el decimo capitulo sjdfhlaskdjf se que no hay mucho HipoxAstrid, pero es porque tengo mis planes para las secuelas jeje
Buenooo sajdfhalksdjfhlasjkdf como ya no tengo mas palabras para decir, me despido de ustedes! Hasta el próximo capitulo! Bye!
