Hola nuevamente, gente. Les traigo este capítulo que es la explicación de cómo fue que el Troll comenzó a perseguir a Audrey y lo que Hipo y Astrid hacían en el bosque; También es lo que paso cuando Audrey fue a buscar a los dragones al bosque.
Capítulo 17: Una historia divertida.
Canción: The downed dragon.
Esa Mañana Audrey fue al bosque a sacarse de la cabeza el horrendo sueño que había tenido.
Escamas totalmente negras, brillantes como la noche; ojos color purpura y zarpas tan grandes afiladas y que la podían cortar por la mitad con un solo roce. Y el calor ardiente del fuego, niebla y luz. Niebla y luz de estrellas.
Por otro lado Hipo y Astrid habían ido a dar una vuelta por el bosque; Había llegado el reporte de un dragón salvaje que estaba rondando por la isla, lo que despertó en Hipo el instinto de estudiarlo. Le pidió a Astrid que lo acompañara a buscarlo y ella acepto.
Audrey iba armada hasta por los dientes, tenía el extraño presentimiento de que algo malo sucedería, así que decidió llevar sus dos pistolas escondidas en la chaqueta de cuero, su espada, su báculo y una brújula.
-Espada, Báculo, Pistolas y… ¿Una brújula?-Fue pasando lista a sus armas tocando con las manos el lugar donde se encontraban para cerciorarse de que ahí seguían.- ¿Para qué quiero un brújula?-Saco la brújula y la miro.- ¿Para orientarme tal vez?-Abrió la brújula y estaba dando vueltas como loca. La volvió a cerrar.-Dicen que las cosas se parecen a su dueño y comienzo a creer que es verdad.-Ató otra vez la brújula a su cinturón y siguió caminando hasta que una imagen le llamo la atención. Eran Hipo y Astrid parados en un acantilado mirando hacia las montañas bajas.
Hipo y Astrid llevaban media hora caminando cuando llegaron a un barranco donde se detuvieron a mirar hacia las montañas bajas para buscar al dragón. Hipo saco su libreta de apuntes la abrió en una hoja con unos apuntes y comenzó a leer en voz alta para que Astrid también escuchara.
-Grandes cuernos, ojos en forma de antena, escupe acido; Estamos buscando a un Metamórfala.-Leyó Hipo. Cerró su cuaderno y lo volvió a guardar.
-¿Cómo encontraremos algo que se camufla?-Pregunto Astrid poniendo la cabeza frente a Hipo que estaba absorto por el paisaje.-Hipo… Hipooo-Llamo, la última vez canturreando.-Tierra llamando a Hipo.-Sacudió su mano frente a los ojos de Hipo sin obtener respuesta alguna.- ¡Hipo Horrendo Abadejo III!-Grito Astrid e Hipo por fin salió de su trance.
Y no era que Hipo estuviera admirando el paisaje, sino que estaba bajo un hechizo experimental de Audrey, que trataba de hacer que ambos se confesaran sus sentimiento, pero ambos eran difíciles de hechizar y más si era un encantamiento experimental que Audrey había visto en un libro.
Audrey volvió a conjurar el hechizo sin hablarlo para que no la escucharan y su cetro comenzó a brillar tenuemente hasta que por fin logro hacerlo, no solo a Hipo, sino que también a Astrid. Conjuro lo que tenían que hacer y se retiró para dejarlos solos.
-Podía hacerlo yo misma con mis poderes de control mental.-Iba hablando sola ya lejos de la parejita.-Pero es más divertido hacerlo de esa manera.-Paso por debajo de una rama y comenzó a caminar como borracha.-Mis profesores deben de estar orgullosos.
Hipo y Astrid se había sentido un poco mareados, tanto que los dos se cayeron al suelo sentados.
-¿Ya viste el cielo?-Pregunto Hipo mirando un poco hacia arriba. Astrid lo regreso a ver.-Es igual de hermoso que tus ojos.-Astrid se sonrojo un poco, pero Hipo seguía igual.-Y tu sonrisa es tan bella y delicada como las flores que no nacen aquí.-Hipo paso su mano por el césped frio sin rastro de flores.
-¿A dónde quieres llegar con todo esto, Hipo?-Pregunto Astrid levantando una ceja.
-No lo sé, pero mira; Una flor cometió el error de crecer aquí.-Hipo se inclinó hacia la derecha y corto una flor con varios pétalos color azul.- ¿Ya viste? Igual de bonita que tu sonrisa.-Adulo a Astrid poniendo la flor a un lado de su cara haciendo que Astrid sonriera "con su sonrisa de flor"
-¿Qué tanto dices, Hipo?-pregunto ladeando su cara hacia la derecha apartándose el cabello.
-¡Oh! Por favor Astrid, no escondas tu belleza.-Suplico dramáticamente hipo tomando la mano de Astrid y llevándose la otra al pecho.- ¿Te han dicho alguna vez que eres más bella que las valquirias?-Pregunto tomando la mano de Astrid y llevándola cerca de su boca.- ¿O que se quedan lejos a un lado de ti?-Beso la mano de Astrid haciendo que la rubia se sonrojara aún más.
Mientras tanto, en algún lugar no muy lejos de ahí en el bosque, Audrey seguía hablando sola.
-Claro, los reyes me invitaran a tomar té y comer galletitas.-Seguía caminando como borracha cuando piso una ramita y el eco del pequeño estruendo se dispersó; Audrey se detuvo en seco en posición de borracha cuando escucho un gruñido detrás de ella; volteo hacia atrás y en cuanto vio a la criatura de donde provenía el gruñido comenzó a correr y la criatura hizo lo mismo, persiguiéndola. Para comérsela.
Mientras tanto, en algún acantilado de Berk, Hipo y Astrid estaban abrazados admirando el mar. Cuando de pronto se volvieron a sentir mareados nuevamente.
-¿Qué paso?-Pregunto Astrid llevando las manos a la cabeza.- ¿Qué hace una flor en mi cabello?-Saco la flor azul de su banda.
-¿Una flor cometió el error de crecer aquí? Que valiente.-Opino Hipo frotándose la frente con ambas manos cuando de repente sintió un fuerte golpe en el brazo.- ¿Qué fue eso?-Pregunto sobándoselo.
-Por distraernos en la búsqueda del dragón.-Dijo poniéndose de pie.
-¿Y no hay un "Y esto, por todo lo demás?-Pregunto encogiendo los hombros y poniendo cara inocente cuando volvió a sentir otro golpe.
-Y eso, por todo lo demás.-
-No me refería a eso.-Dijo por lo bajo para que Astrid no lo escuchara.
Los dos se volvieron a adentrar al bosque y cuando llegaron a uno de los senderos vieron cruzar a Audrey, quien les saludo como la vez que llego a Berk como "La misterio figura", y tras ella iba un troll.
Hipo y Astrid se sorprendieron tanto que cayeron otra vez, se miraron, miraron por donde Audrey había desaparecido, se volvieron a mirar y fueron tras ella.
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Audrey Subió a su dragón y partió en busca de los dragones de Patán, Patapez los gemelos y el Nadder de Astrid.
Se adentró en el bosque volando y comenzó a nevar, a Dientuda le fascinaba la nieve así que no pudo evitar hacer un par de piruetas y volar tranquilamente con su jinete, al fin y al cabo, a ella le agradaba volar con ella, en cualquier circunstancia, fuera buena o mala.
-¿Quieres jugar un juego?-Pregunto acariciando la parte de atrás de las orejas del dragón.
Dientuda soltó un gruñido de afirmación.
-Perfecto; El juego consiste en encontrar a Dientepúa, Gordontúa, Eructo y Vomito y Tormentúla; Si lo logras te prometo tres días de caza al mes ¿Aceptas?-Explico el juego a su dragón. Dientuda gruño en afirmación, arrugo la nariz y aumento la velocidad del vuelo ascendiendo para poder mirar de otro punto la isla; después comenzó a caer fuertemente de picada encogiendo las alas para mayor velocidad, voló sobre los arboles haciendo que la nieve que los cubriera comenzara a volar; comenzó a dar vueltas hacia arriba y cuando llego al punto más lejos de donde su vista podía, volvió a descender hacia la parte más alejada del pueblo, donde estaban los dragones de los vikingos junto con otro dragón. Un Metamórfala.
Dientuda Aterrizo junto con los dragones de los vikingos, los cuales estaban en posición de ataque ante el Metamórfala; Dientuda comenzó a gruñir al dragón salvaje pero Audrey se paró entre los dragones extendiendo las manos hacia cada bando.
-Tranquilícense, podemos arreglar bien las cosas.-Comenzó a decir, pero eran dragones entrenados contra un dragón salvaje.
El Metamórfala estaba a punto de atacar a Audrey, pero Dientuda llego primero quitándola del camino empujándola hacia otro lado, recibiendo ella el ataque del dragón. Pero Dientuda no estaba sola. En cuando cayó al suelo por la embestida del Metamórfala Dientepúa encendió todo su cuerpo y lanzo varias bolas de fuego al dragón salvaje; Tormentúla se puso frente a Dientuda para protegerla en lo que se recuperaba del ataque; Eructo y Vomito hicieron un corral de fuego alrededor del Metamórfala; Gordontúa estaba arriba del dragón salvaje para atacar con su fuerte cola si trataba de huir por arriba.
Audrey se levantó y se protegió con los antebrazos de los ataques de los dragones hacia el Metamórfala; le llegaron varios roses de fuego que solo tiznaron su ropa y la cara, Pero no encontraba por ningún lado a su dragón. Comenzó a buscar esquivando los ataques, solo consiguió tiznarse más. Desesperada comenzó a llamar a su dragón, el cual respondió al instante con un fuerte rugido.
Audrey siguió el rugido y la encontró detrás de Tormentúla, con las alas lastimadas. El Metamórfala había incrustado sus cuernos en una de las alas del dragón, dejando dos grandes hoyo, inhabilitándola de volar. Audrey saco su báculo, puso un campo protector color azul alrededor de Dientuda y luego se subió a Tormentúla.
Tormentúla voló sobre el Metamórfala que no dejaba de atacar a los demás dragones.
-¡Denme espacio!-Ordeno Audrey a los dragones que comenzaron a dejar un espacio para ver de frente al dragón.-Yo acabare con el.-Susurro. Saco su báculo y ordeno a Tormentúla que se acercara en picada.
-¡Obrigescunt!-Vocifero apuntando su báculo brillante hacia el dragón, y este quedo petrificado.
Tormentúla aterrizo y Audrey corrió con Dientuda que estaba gruñendo de dolor.
-¿Te duele mucho?-Pregunto poniéndose el cabello tras las orejas para poder mirar bien.-No te preocupes, estarás bien.-Puso su mano sobre la cabeza del dragón.
Audrey improviso un vendaje con los listones de cuero de la montura que estaban en la parte de abajo del dragón para ajustarlo como un corsé.
-Vengan, ayúdenme a llevarla a la aldea.-Los dragones la miraron extrañados. Audrey rodo los ojos y con su báculo dibujo una red en la cual llevarían a Dientuda; Cada dragón tomo un extremo de la red y Audrey se subió a Tormentúla para guiarlos.
Hipo, Astrid, Patán, Patapez y los gemelos estaban en las escaleras de la casa de Hipo esperando a Audrey cuando vieron a los dragones ir hacia ellos cargando algo en una red. Audrey, que iba en Tormentúla, aterrizó y bajo rápidamente del dragón y se dirigió a la puerta corriendo a buscar vendas y para cuando regreso los dragones ya habían dejado a Dientuda en el suelo.
-Audrey, ¿Qué pasa?-Pregunto Hipo siguiendo a Audrey hasta su dragón herido.
-Un dragón salvaje la ataco.-Explico quitando la venda improvisada que estaba ya manchada con sangre y comenzó a limpiar la herida con vendas limpias.-Fue un Metamórfala.-continuo.-Ella solo quería protegerme.-Sintió un nudo en la garganta. No le gustaba ver a su dragón herido.
-Tranquila estará bien.-Hipo puso una mano sobre el hombro de su prima. Pronto llegaron los demás vikingos corriendo.
-¿Qué paso?-Pregunto Astrid agitada.
-El Metamórfala que buscábamos ataco a Audrey.-Explico Hipo a Astrid. Audrey termino de limpiar la herida y le puso un vendaje para que sanara. Luego se reincorporo y ayudaron entre todos a llevar a Dientuda a la casa de Hipo. Una vez que todos estaban adentro Audrey les contó lo del dragón salvaje.
-¿Dónde está el dragón?-Pregunto Hipo cuando Audrey había terminado de contar la historia.
-Atrás de las montañas Altas, en el punto más lejos de esta isla; ahí está el dragón petrificado.-Dijo Audrey.
-Mañana iremos por el.-Dijo Hipo levantándose del sillón.
-Yo que tu iba hoy mismo.-Dijo Audrey levantándose también.-Se des petrifican en solo un par de horas.
-Entonces iremos enseguida.-Dijo Hipo.
-Yo me quedare a cuidar a Dientuda.-después de decir eso Audrey estornudo dejando una tenue nube de humo negro.
-¿Qué le paso a tu ropa?-Pregunto Brutilda
-Se tizno por la pelea de los dragones.-Audrey sacudió una manga de su vestido con una mano pero no se quitaba lo negro.-Genial.-Musito.
-Puedes usar una de mis playeras.-Dijo Hipo señalando hacia su habitación.
-Gracias.-Dijo Audrey y se dirigió hacia la habitación de Hipo a cambiarse.
-Bueno vikingos, alisten sus dragones; iremos a capturar a ese Metamórfala.-Dijo Hipo. Todos afirmaron con un estruendoso « ¡Sí!»
¿Les gusto? Espero que sí.
Es el primer capítulo súper largo que hago y bueno pues, creo que salió bien.
¿Qué pasara con los vikingos y el dragón salvaje? ¿Qué pasara con Dientuda? ¿Están leyendo esto con voz de comercial de televisión?
Nos leemos el próximo capítulo, ¡Bye!
