Primero. Perdón por la tardanza, todavía no podía procesar bien la idea, pero aquí esta, espero que les guste. Y les aseguro que esto no será lo último que verán de mi… *inserte risa malvada aquí*

Capitulo 27: El regreso.

Canción: Coming Back Around

-Por los dioses.-fue lo primero que apenas pudo decir Audrey cuando sus ojos se acostumbraron a la luz.

Pequeños caballos alados se perseguían pasando frente a Audrey; Grifos e Hipogrifos volaban entre las nubes mientras algunas esfinges* los perseguían juguetonamente; Entre las rocas, algunos animales híbridos entre dragones y tigres descansaban pacíficamente. Y a lo lejos, una enorme isla con un castillo hecho de roca; colosalmente con cinco torres, forma cuadrangular y muchas ventanas; conectaba al muelle con un puente alto y largo del cual no se veía rastro de pilares.

(Magia)

-Como se enteran de rápido estas gentes.-dijo Hakon poniéndose a un lado de la sorprendida pirata.

-Si lo creo.-dijo sin perder la vista de la isla.

Hakon tomo un mechón de cabello de Audrey entre sus dedos.

-¿Enserio?-pregunto mirándola sarcásticamente.

-Era para no peinarme.-respondió.

-¿Por qué este color?

-No lo sé.

William se acerco a Audrey.

-¿Qué paso, pequitas? Te nos desmayaste-dijo con tono sarcástico.

-Es que separarte de tu otra alma es tan cansado.-respondió con el mismo tono.

-Que graciosa.-dijo.- ¿Ya tienes tus cicatrices otra vez?-pregunto.

-Si.-levanto la manga de la camisa revelando varias cicatrices pequeñas de rasguños y quemaduras.-Creo que ya las extrañaba.

-Si claro.-dijo.

-¿Cuánto tiempo llevan navegando?

-Una semana.

Audrey se atraganto con nada.

-¿Una semana?-pregunto exaltada.

-Es broma.-dijo entre risas.-unas horas apenas.

-Eres un rubio malvado.

Hipo, que había estado a un lado de Audrey desde que habían salido, ahogo una risita.

Segundos después, ambos sintieron un fuerte dolor en los hombros. Se voltearon y se encontraron con Astrid.

-¡oye!-exclamo Audrey sobando su hombro.

-¿Por qué?-pregunto Hipo sobando igualmente su hombro golpeado.

-Por asustarme.-respondió Astrid.-Los dos.

-A mi no me mires, eso ya es típico de mi.-respondió Audrey levantando las manos en señal de inocencia, alejándose hacia atrás.

Hipo miraba como Audrey se retiraba mientras sobaba su brazo adolorido; sintió que alguien lo jalaba y precipito un pequeño alarido que fue acallado por el contacto de los labios de Astrid con los de él.

-¿Por todo lo demás?-pregunto Hipo, una vez que Astrid se aparto de él.

-Por todo lo demás.-aseguro Astrid, sosteniéndolo todavía de su playera.

Planeaba darle otro beso; estaban a punto de besarse nuevamente.

Pero entonces sintieron como dos figuras los separaban. Eran Audrey y William. Ahora la nueva castaña llevaba puesta una casaca negra encima de la camisa azul.

-El topacio negro no es para pasarse baba.-dijo Audrey en medio de los dos.

-Es para piratas rudos.-dijo William

-No para niñitos enamorados que se…-comenzó a decir Audrey.

-Está bien, ya entendimos.-interrumpió Astrid.

Audrey y William rieron.

-¡Oigan!-llamo James desde otra nave.- ¿Una carrera hasta la isla? ¿Piratas versus Vikingos?-pregunto sobre su Pesadilla monstruosa morado.

-Por su puesto.-Respondieron los cuatro.

-¡El último en llegar es un hechicero sin magia!-dijo Brutacio desde otro de los barcos, sobre su cabeza correspondiente del Cremallerus.

-Pues te aseguro que esa no seré yo.-dijo Audrey por lo bajo mientras Dientuda aparecía desde la bodega dando elegantes saltos.

Todos estaban sobre sus dragones, tanto vikingos como piratas.

Eso, es Isla del Misterio.

Los dragones despegaron opacando el sol con sus alas. Pronto algunos tigres con alas de aves se unieron a su vuelo; dando vueltas en el aire, y pasando cerca de los demás vikingos y piratas.

Para los que no lo sabían, yo nací aquí.

Pronto se olvidaron de la carrera y comenzaron a presumir sus habilidades en el vuelo. Con maestría, Astrid y Tormentula giraron elegantemente. William creó un espectáculo de rayos con Rayo, su Skrill. Hipo comenzó a hacer varias acrobacias con Chimuelo, fue desde dar vueltas y luego dejarse caer en caída libre y retomar el vuelo cerca del agua. Y Audrey y Dientuda eran unas adictas a las vueltas; dejándose caer cerca del agua y luego comenzar a ascender en varias vueltas hasta donde la gravedad de los permitía, luego Dientuda abría sus enormes alas para evitar volver a caer.

Fui criada en una isla de piratas, tengo lo actitud de un pirata.

Una vez dentro del castillo que se veía desde lejos, comenzó una ceremonia.

Hipo y Audrey se convirtieron en importantes personajes en la historia de la magia al destruir al Wyvern. Y Audrey era la primera persona menor de treinta años que había hecho con éxito el sacrificio de alma.

Los tambores sonaban al ritmo de la marcha; Hipo y Audrey caminaban por el gran comedor, mientras que todos los alumnos del curso de ese año aplaudían y chiflaban jubilosamente.

Frente a ellos, al final de la alfombra roja, estaban los profesores encabezados por el director Celastro Bittercup. Un viejo sabio que en su cabello todavía se podían ver muy pocos cabellos negros entre su canosa cabellera; ataviado con un saco largo color negro.

Hipo y Audrey llegaron frente al anciano. El director les coloco un par de amuletos alrededor del cuello y luego comenzó con un breve discurso.

-Hoy celebramos la caída de uno de los mayores demonios que nuestros antepasados nos heredaron. Hoy celebramos a estos dos jóvenes que gracias a su valentía ese monstruo ya no existe.-Su voz de anciano daba sueño.- ¡Hoy todo el mundo mágico está de fiesta, celebrando la valentía de estos dos muchachos!-exclamo jubiloso.

La música comenzó a tocar nuevamente y la celebración comenzó.

-Sparrow.-llamo una voz insípida a las espaldas de Audrey.

-Profesor Blaid.-dijo esta volteándose.

-Quiero que sepas que siempre fuiste de mis alumnas preferidas.-dijo.

-Ya lo sé.-dijo con sonrisa picara.

-Quiero que conserves esto.-dijo el Blaid tendiéndole un grueso libro verde a Audrey.

-Gracias.-Audrey tomo el pesado libro en sus manos. Era realmente pesado, pero el profesor lo hacía ver exageradamente ligero.

El profesor Blaid se dio la vuelta y se fue.

La celebración duro todo lo que restaba del día y toda la noche también; a la mañana siguiente, piratas y vikingos regresaron a sus respectivas islas, pero no sería la última vez que ambos bandos se verían, pues Audrey les había prometido a los vikingos invitarlos a la isla del Naufragio.

Antes de despedirse por completo, Vikingos y piratas volaron juntos todo el camino que les quedaba para navegar juntos. Uniendo fraternalmente a dos bandos distintos. Piratas y Vikingos.

Pero el corazón de un vikingo.


El invierno había llegado, apenas mes y medio de la última visita de su Prima Audrey. Faltaba semana y media para la celebración anual de Snoggletog. Hipo y Chimuelo, junto con el resto de los vikingos, estaban ayudando a decorar la aldea; el árbol gigante con escudos simulando esferas, Bocón medio vestido de reno, todo lleno de nieve.

El día estaba muy nublado y frio. Sería la Snoggletog mas fría de todo Berk, pero eran vikingos, para ellos el frio no era nada.

Si no muero de frio este invierno, ya está que viviré un año más. Pensó Hipo mientras contemplaba el gigantesco árbol. Un sonido lo saco de sus pensamientos.

Era el vigía, recién había gritado "Barco a la vista" Todos se dirigieron a algún lugar donde se podía ver el muelle. Chimuelo corrió hasta el muelle, siendo seguido por Hipo.

Una gruesa capa de niebla bloqueaba la visión desde debajo de la torre. Comenzó a verse una silueta y después un fuerte rugido, varios rayos y un Furia Nocturna y un Skrill salieron volando de la nube pasando sobre los vikingos y sus dragones.

Sorprendidos, todos se dirigieron hasta donde estaba el árbol.

La furia nocturna y el Skrill aterrizaron a los pies del árbol recién decorado.

-¡Feliz Snoggletog!-grito con jovialidad Audrey.

Todos se acercaron en torno a Audrey y William. Hipo y los vikingos llegaron y abrazaron a Audrey como bienvenida.

Al parecer todo sería como antes.

*Una esfinge es un ser con cuerpo de león y cabeza humana ataviada con tocado de los dioses.
En la mitología egipcia la esfinge es una estatua masculina, con cuerpo de león, el torso de un hombre, y a veces con alas. Las cabezas humanas eran representaciones de reyes.

¡Al fin! ¡Mi primer fic terminado!

¿Qué les pareció? ¿Les gusto? Si los hice feliz con el capitulo y la historia, dejen un hermoso review, de esos de los que me hacen feliz a mí y me inspiran para mejorar.

Con este capítulo se termina esta historia, pronto subiré como fue que Audrey llego a Berk y porque, junto con los agradecimientos.

Es muy triste despedirse de lectores fieles que siguen la trama, pero esto no es una despedida, es un hasta luego.

Audrey los extrañara, pero no por mucho tiempo.

Si esto es todo, creo que es tiempo de despedirnos de nuestros vikingos y piratas favoritos.

¡ADIOS A TODOS! Pronto habrá más de mi e Hipo y Audrey y los vikingos y piratas.