Tú no Eres Ese que Alguna vez Amé

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Tomoe-chan


Disclaimer: Todos los personajes de Inuyasha que aparecen en este fanfic pertenecen a Rumiko Takahashi; asi como los personajes de Yuu Yuu Hakusho pertenecen a Yoshiro Togashi. Yo sólo los utilizo para darle vida a este fic que vino a mi inspiración. Y lo único que gano es un par de comentarios.

Notas de Autora:

Hola wapas y wapos!

Y una vez más regreso del mundo de los muertos y de los desaparecidos. -O-

Pido que me disculpen por no haber actualizado antes. Pero creo que tengo un par de razones que podrian justificar un poco la tardanza y el abandonamiento. Primero, me deprimio muchisimo que esta ves solo me hubiesen llegado cinco RR's en comparación a los nueve que me llegaron en el prologo. Y luego comenzaron en mi escuela a dejarme millones de cosas, luego Semana Santa donde traté de escribir aunque fuera un solo párrafo, pero la verda escribi muy poquito. Y luego de eso los exámenes, y de allí tareas casi que toda la semana, y que solo me dejaban usar la computadora un rato, y luego me hechaban casi a patadas... bueno, y de alli, pues llegó el dia de hoy. Y hoy me dije: "Bueno, hoy sí o sí publicas ese capítulo". Y aquí esta. Solo un par de cosillas más antes de el capítulo.

Aclaraciones:

En este fic va a haber shonen-ai (es lo más que puedo escribir), y parejas hetero.

Significados:

-Blabla- diálogo.

-Blabla- pensamientos, recuerdos, personas del otro lado de un teléfono, etc.


CAPÍTULO 2

Botan fue la última en atravezar, para asegurarse de que, efectivamente, el portal se destruyera.

Se encontraron con que estaban en una especie de camino sobre un puente que aparentemente no estaba sujeto por nada, aunque Kagome no podia asegurar o negar aquel hecho pues no se podía ver más que una especie de niebla en donde no habia camino.

Para Keiko, Yikina y Kagome, todo eso era nuevo, para los demás, no.

-Vamos, aún tenemos que caminar un poco- les dijo Botan. Varios pensaron que tendrian qur ir rápido, pero a diferencia de cómo Botan se habia comportado en el templo de la Maestra Genkai, ahora se miraba menos tensa, e iban más despacio.

Luego de caminar uno quince o veite minutos, o al menos así les pareció, de la nada apareció frente a ellos un enorme palacio.

En la puerta estaba George, el ogro que servia como secretario de Koenma.

-Apuremonos a entrar- les dijo cuando ellos llegaron a la puerta. Kagome se bajó de la espalda de Kurama. Ya habia recuperado su color y el control de sus movimientos.

-Vamos, rápido, hace poco que llegaron- le dijo el ogro a Botan.- Al parecer han unido otro territorio más a su "causa".

No tardaron mucho en llegar a la oficina de Koenma. Botan tocó la puerta. Un ojo apareció en esta, vio para todos lados, y volvió a desaparecer.

Un instante después, la puerta se abrió y todos entraron. Un grupo de personas se encontraban reunidas en un lado del escritorio de Koenma, quien estaba en su forma de adolescente.

-Ya estamos todos- dijo Koenma.- Siganme por favor, vamos a la sala de juntas.

-Principe Koenma,- comenzó Botan.-¿Las chicas...?- pero su pregunta quedó en el aire.

-No, es mejor que esten presentes, porque de una u otra manera van a parar enterandose,- respondió con un suspiro. No dudaba que por mucho que les dijese a Yusuke y Kuwabara que no abriesen la boca, simpre se les terminaria escapando.- Además tiene derecho a saberlo.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

-Mi Señor,- se escuchó la voz ronca de un mounstro.- Mi señor le ruego que sea piadoso con este humilde sirviente a su causa.

-Deja de ser tan lamebotas y dime ya que pasó,- dijo una voz que salió de entre las sombras, una voz dura, fría y escalofriante.

El lugar era una especia de castillo oriental antiguo. Estaba protegido por una muralla de un poco más de cinco metros, y hecha de piedra. En esta muralla habian torres de vigilancia, y aunque parecia como si nadie nunca estuviera vigilando este lugar, nadie nunca habia logrado comprobar o desmentir el hecho. La Fortaleza Maldita, le llamaban muchos. Tenia siglos sin estar habitada, y de cuando en cuando se escuchaban unos aterradores gritos, entre quejidos de dolor y alaridos de una mujer fúrica, tan terribles y espantosos, que incluso le hubieran puesto la piel de gallina al más valiente.

Existían historias de que aquellos gritos provenian del fantasma de la princesa que había habitado ese castillo, a quién le habian arrebatado su mayor tesoro, su hijo. Y que ahora no podía encontrar el descanso eterno, y vagaba por este castillo destruyendolo todo, enfurecida y sin una pizca de cordura ya.

-Verá mi Señor,- dijo el mounstro, temblando de miedo.- Cuando llegué mi compañero ya había sido destruido completamente. Tarde un buen rato en dar con el olor, puesto que de la nada había desaparecido. Cuando dí con el camino, vi a la chica esa que es ayudante de Koenma. Y luego, plaf- y al decir esto, chocó sus grandes y asperas palmas,- desapareció. Al parecer habí un campo de protección al rededor del templo. Cuando por fin pude entrar, ya no habia nadie.

-Al pareces han sido "evacuados", mi señor- terminó de relatar el mounstro, aun con el miedo impregnado palpablemente en su voz.

-Ya veo,- habló la voz de entre las combras.- Con que el cobarde del Rey ha isdo a refugiarse y pedir ayuda al Reikai. No importa ya, no podrian vencernos por muchas alianzas que hagan. Nosotros ganamos más y más territorios a cada rato- rió cruelmente aquella voz.

-Puedes retirarte- le indicó al mounstro.

Pero antes de que hubiese dado más de diez pasos, una flecha venenosa lo atravezó por atrás, pero justo donde quedaba su corazón, y el sirvinte murió al instante.

-Buen tiro- dijo la voz de entre las sombras.

-Pan comido- le respondió la tétrica voz de una mujer.- Con que Reikai, ¿no?. ¿Ahora que?, ¿va a pedir ayuda al Ningenkai?

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

La sala de juntas de Koenma bien podría haberse parecido a cualquier sala en alguna compañía prestigiosa.

Ésta era amplia, de paredes color marfil, un piso negro de granito, y muy lustroso, que parecía casi un espejo negro. Y el techo era tan alto, que bien podrían haberse construido dos pisos.

Al fondo había una especie de ventanal, pero que no tenia vista a ningun lado, pues se miraba todo negro. Esto era en realidad una gran pantalla.

También en la sala había una especie de enorme mesa ovalada y larga, de madera oscura, y muchisimas sillas acolchonadas, alrededor de la mesa.

Koenma se sentó en la cabecera de la mesa, dándole la espalda a la pantalla. Mientras Ayame sentaba al grupo que estaba antes con Koenma, del lado derecho de él, Botan sentaba al Urameshi-gumi y agregadas, en el lado opuesto al otro grupo.

Luego de acomodados los grupos, Ayame y Botan se situaron a la par de Koenma, pero sin sentarse.

-Bien, antes de comenzar, creo que debemos presentarnos,- habló Koenma. Se notó un movimiento de impaciencia del lado derecho, pero Koenma, o no lo notó, o simplemente decidió ignorarlo.

-Éste es el Rey Enki- dijo Koenma, señalando al primero a su derecha. También estaban Mukuro, Yomi, algunos consejeros del rey, entre ellos.- Y este es el Gral. Shippo Taisho,- finalizó Koenma, señalando a un joven de cabello pelirojo, liso y atado en una coleta alta. Vestia una armadura simple, con el simbolo de las Tierrras del Oeste, y debajo denajo de esta, un traje de samurai, con una espada a su izquierda, y otros implementos que no reconocieron, amarrados a su cinto. El joven youkai no aparentaba tener más de diecisiete años, y poseía unos preciosos ojos verdes.

A la mención del nombre, Kagome levantó la vista, y la dirigió al joven, analizando sus razgos.

-No puede ser él,- pensó Kagome, frunciendo el ceño.- Debe de ser una coincidencia. Además, ellos vivieron hace mucho. Debe de ser eso.

-...Yukimura Keiko; Youko Kurama; y...-Kagome escuchó esto último y pensó que el joven aquel no sabia su nombre, por los que se dispuso a hacerlo ella.- Higurashi Kagome.

Ella se quedó pasmada por un momento, ¿cómo es que él sabía su nombre?, ¿qué era aquél lugar?, ¿y qué demonios tenía que ver ella en aquella bizarra reunión?.

Pero lo cierto era que ella tenía mucho que ver allí.

-El motivo por el cuál están aquí, es porque necesitan su ayuda en Makai,- dijo Koenma, viendo al Urameshi-gumi.

-Hay una especie de revolución formandose en Makai- habló esta vez Enki.- Hay un grupo de youkais que quieren unir los dos mundos. Que todo vuelva a ser como en la Era Tem-Huria.

-Pero... la Era Tem-Huria, ¿no era una leyenda?- preguntó Yukina con su suave y dulce voz.

-Oh, no- respondió el joven general.- No es para nada una leyenda. Yo viví en esa epoca.

- Pero, ¡eso es imposible!- saltó Yusuke.

-Lo imposible dejó de serlo hace mucho, Urameshi-san,- le respondió el general impasible.- Pero esas explicaciones no vienen al caso ahora.

Entre más y más oía Kagome, más dudas le surgían.

-Ahora bien- prosiguió Enki.- Lo que queremos es que ustedes lideren los ejercitos opositores a la revolución. Y nos ayuden a proteger al objetivo.

Los chicos asintieron, muy seriamente, dandose cuenta perfectamente de la gravedad del asunto.

-Pero que hacemos nosotroas aquí- preguntó Keiko timidamente.

-Es por seguridad suya, y precauciones- respondió Koenma.- Los chicos no podrán concentrarse en su deber sabiendo que ustedes están en Ningenkai sin ningún tipo de protección, y corriendo el riesgo de ser capturadas como rehenes. Y genkai les va a ayudar a los chicos.

-¿Y la hermana de Kazuma?- preguntó esta vez Yukina.

-Ella está aquí hace más de media hora- respondió Botan, adelantandose a Koenma.

-Ya se reuniran después- le dijo Koenma al menor de los hermanos Kuwabara.

-Perdone, yo... me parece muy bien lo que piensan hacer, pero creo que yo no tengo nada que ver aquí,- dijo Kagome, lo más respetuosamente que su creciente confusión le permitía.

Koenma se puso serio. Él ya había anticipado alguna reacción de este tipo por parte de la muchacha. Pero antes de que le pudiese responder nada, alguien se le adelantó.

-Tienes todo que ver, Kagome,- ella escuchó que él habló, con su voz fuerte y masculina.- Porque tu posees lo que ellos quieren usar para unir al Makai con Ningenkai nuevamente.

Kagome se levantó de su asiento tan rápidamente, que casi lo bota.

Hiei vió como aquella máscara de frialdad, que ella misma se obligaba a usar, se venía abajo. Sus ojos, que casi nunca dejaban ver sus verdaderos sentimientos, (o por lo menos así había sido desde que la había conocido), y que estaban fijos en los dorados de aquel youkai, mostraron un brillo diferete, con tantos sentimientos mezclados y reprimidos, que era dificil definir cada uno de ellos. Y en cuestión de nada estaban cristalizados. Había llevado una de sus manos a posarla sobre su boca, para ahogar un sollozo.

-Esto no puede ser- pensó Kagome, pero fue casi como un grito que solo ella pudo escuchar, dentro de su mente. Estaba en shock completo. Bajo la mano desde su boca hasta su cuello donde sujeto su colgante.

Tenía un nudo en la garganta y otro en la boca del estómago, el cuál se revolvia con la nausea repentina que le había atacado, de el puro shock. Pero aún así debía decirlo. Tenía que hacerlo. Decir su nombre.

-Sesshoumaru...-dijo ella en un susurro, con la voz quebrada.


Terminado el 10 de Abril de 2008, a las 07:07 P.M.

Notas de Autora: Bien... Hasta aquí el capítulo 2. Dudas, dudas, dudas... calma!! Todas se resolveran a su tiempo. Y para todas sus fans... al fin apareció Sesshy!! Bueno, no hizo su "gran aparición", pero desde que escribi el capitulo en mi cuaderno (seee, escribo el fic en un cuaderno y luego lo transcribo a la PC), estaba escrito que así seria como terminaria. Me gusta dejarlos en la expectativa! Muajajaja... Bueno, tampoco soy tan mala, pero si los dejaré con la duda, aunque espero no tardarme otros dos meses en publicar el siguiente capítulo xD. (Supongo que con este comentario, ya casi me quieren matar n.nU). Creo que hasta allí mis "pequeños" comentarios de autora. Busquen las respuestas a sus reviews en: http / groups . msn . com / Angels From Moonlight
(sin espacios y busquenlo en mi perfil)

Dudas, quejas, comentarios, reclamos, tomatazos, alabaciones, animos, ideas, etc., en un review se les agradecera muchísimo!
Y a ti, si tú, del otro lado de la pantalla. Si, a ti te hablo, lector que por pura casialidad encontraste este fic, y que te pusiste a leerlo. Dejame un review! No te quita mucho tiempo, son solo unas cuantas palabras, pero no sabes lo feliz que me harán! Y asi actualizaré más rapido.

Atte,
Tomoe-chan