Tú no eres Ese que Alguna vez Amé
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LaYdI tOmOe (Tomoe-chan)
Disclaimer: Todos los personajes de Inuyasha que aparecen en este fanfic pertenecen a Rumiko Takahashi; asi como los personajes de Yuu Yuu Hakusho pertenecen a Yoshiro Togashi. Yo sólo los utilizo para darle vida a este fic que vino a mi inspiración. Y lo único que gano es un par de comentarios.
Notas de Autora:
Hola wapas y wapos!
¡Actualizé! +Que no es obvio? duh+ Bien... la verdad es que iba actualizar despues porque habian cosas que queria poner en este capitulo, pero no se porque me volví a bloquear, y ya cuando lo pense un poco mejor, me di cuenta que eso que queria poner practicamente hacia un capitulo solo. Entonces lo deje hasta donde esta ahorita... y deberia haberlo actualizado antes (Lunes 1 de Dic.), pero ¡NO! La señorita queria que fuera actualizado el dia de su cumpleaños (Jueves 4 de Dic.), asi que por eso esta actualizado hoy. Asi que en vez de que... el dia de MI cumpleaños, YO les voy a regalar a USTEDES mis queridas lectoras, un NUEVO CAPITULO! Y vaya que esta emocionante. Bueno, quizá no pasa mucho relevante en cuanto a... EJEM.... Creo que mejor me cayo porque sino les voy a arruinar la sorpresa. Y espero que el regalo que ustedes me den sea un monton de reviews!!
¡Ah! Si alguien quiere que le responda su review, que lo escriba dentro del mismo, porque la verdad es que me da mucha pereza responderlos todos en mi LJ si ni siquiera se si los leen o no.
Aclaraciones:
En este fic va a haber shonen-ai (es lo más que puedo escribir), y parejas hetero (Canons y fanons).
Significados:
-Blabla- diálogo.
"Blabla" pensamientos, recuerdos, personas del otro lado de un teléfono, etc.
CAPITULO 5
Después de aquel disparo todo se volvió negro para Kagome.
Sintió un calor agradable, y se arremolinó más en aquella suave cama y se cubrió más con aquellas sábanas calientitas. En la semi-inconsciencia, agradeció a quien fuera que la hubiera puesto en aquel confortable lugar. Poco a poco la neblina que reinaba en su mente se fue disipando hasta despertarse bruscamente, levantándose de la cama en la que estaba, y mareándose al instante.
-¿Qué demonios…?- susurró para sí misma, una vez el mareo pasó, cayendo en la cuenta de que aparentemente era la segunda vez que se desmayaba en ese día.
Observó la habitación en la que se encontraba. Era de techo alto, con amueblado de un solo color, pero en diferentes tonos, que era muy bella en sí. Era de bellos colores azules, y transmitía una paz inmensa. Tenía una chimenea que estaba apagado, y tenía sillones antiguos y finos, en colores azul oscuro. Había una gran ventana que estaba tapada por dos grandes y gruesas cortinas. Y también repisas y gaveteros hechos en madera de un color oscuro, con pequeños detalles y grabados minuciosamente hechos.
Kagome estaba inmersa en la inspección de aquel lugar cuándo abrieron la puerta. Ella volteó a ver en aquella dirección, y se dio cuenta de que quien entraba era una joven doncella. Era una muchacha simple, sin muchos detalles que demostraran algún tipo de belleza excepcional.
-Veo que ya se ha levantado- dijo la doncella en un tono apreciativo.- Ha dormido usted un buen rato. Llegaron ustedes ayer en la tarde, pero ya casi es hora de que se sirva la cena.
Kagome movió ligeramente la cabeza en tono afirmativo, agradeciendo la información, y dándose cuenta que había estado dormida por poco más de un día.
-Miladi me ha mandado a ayudarla a cambiarse, dado que su ropa está en tan pésimo estado.
Kaome se le quedó viendo por unos momentos y parpadeó un par de veces. Y entonces recordó la pelea con aquél horrible monstruo. Y cayó en la cuenta de que estaba hablando. Su blusa tenía unos grandes rasgones en la espalda, y estaba manchada de tierra hojas y sangre al igual que su pantalón. Y estaba segura de que su cabello estaba bastante desarreglado.
-Mi nombre es Tae, y miladi me ha pedido que sea su doncella mientras usted esté aquí,- contó la joven mientras ayudaba a Kagome a cambiarse y a peinarse. Cuando estuvo lista, Kagome se vio en un gran espejo que había en la habitación. Estaba vestida con el tradicional traje de miko, aunque este estaba confeccionado con tela más fina y que aparentemente protegía más. Se había negado a usar la simple coleta baja, clásica de las mikos de la era Sengoku, y en cambio había preferido una trenza floja que dejaba escapar unos mechones cortos cerca de su mentón, y su flequillo. Después de todo, ella no era Kikyo, y se rehusaba a hacer esfuerzo alguno para parecerse a dicha miko.
-Ya que está usted lista debo llevarla al salón donde la están esperando para algunas explicaciones- dijo Tae, tomando a Kagome de un brazo, indicándole que la siguiera.
-¿Explicaciones?- preguntó Kagome perdida. -¿Qué tipo de explicaciones?
-No sabría responderle- le dijo Tae.- Yo solo sigo ordenes; pero creo que tiene que ver con las personas que están reunidas con lord Sesshomaru, lady Rin, y el Gral. Shippo,- y con éste ultimo nombre, un ligero sonrojo se poso en las mejillas de la chica.
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Hacía apenas una hora que Sesshomaru había llegado. La batalla había sido dura, larga y cansada, puesto que los onis no paraban de aparecer. Y además debía de distraerlos a todos para que no viesen cuando el carruaje desapareciera al entrar en el campo de protección. Y tampoco podía arriesgarse a que quedara alguno vivo y que lo siguiera, revelando así la ubicación de su castillo.
Cuando por fin pudo dirigirse a su hogar, llegó herido, pero se negó a ser atendido aun, ni siquiera cuando su hija se lo pidió. En cambio se dirigió a hablar con Shippo y a que le informara de la llegada del carruaje y sus pasajeros. Éste le conto que habían llegado sin problemas, que él había hecho una trampa y había hecho ilusiones falsas del carruaje que habían salido en diferentes direcciones por si alguien los seguía. Pero cuando le dijo que Kagome se había desmayado y que no despertaba desde la tarde anterior, Sesshomaru salió disparado hacia la habitación donde la habían colocado.
Entro como un desesperado a la habitación, ordenándole a la doncella que se retirara. Shippo llegó pocos minutos después que él, y se paró a la par suya. Le relató cómo fue que Kagome al ver que estaba siendo emboscado por una horadada de onis, impulsivamente había lanzado una flecha con una cantidad increíble de poder, y que después se había desmayado. Entonces comprendió el lord de las Tierras del Oeste que había sido aquella cálida luz que había eliminado a una parte de los onis que lo habían rodeado. Shippo también le dijo que era razonable su desmayo, teniendo en cuenta que en el Ningenkai también había sido atacada por un youkai poco después de haber terminado un exhaustivo entrenamiento, según le había contado la maestra Genkai.
El inuyoukai(1) que se había mantenido observando a la joven desde el marco de la puerta le dijo a Shippo que no faltaba mucho para que la joven se despertara, y que reuniera a todas las personas que habían venido para ayudarlos con los rebeldes. Se dio la vuelta y sin más palabras se dirigió a una sala que servía las veces de sala de reuniones y otras de sala de espera en lo que el comedor estaba listo para que los habitantes fueran a comer.
Sesshomaru se encontraba ahora sentado en un gran sillón, sus invitados, como Rin los había llamado, sentados en sillones cercanos, y arrodillada frente a él, la antes mencionada se dedicaba a curar sus heridas. No tenía muchas que fueran físicamente mortales, pero si una muy grande en su orgullo. Le dolía fuertemente el no haber estado lo suficientemente atento como para notar que lo habían rodeado. Y le dolería mucho más aceptar que aquella chiquilla lo había salvado… por segunda vez.
"No" lo corrigió su mente. "Ya no es más una chiquilla, es una mujer en todo sentido de la palabra."
Mientras cerraba los ojos, soltó una especie de gemido mezclado con un gruñido. Rin se asustó un poco, pues en ese momento estaba cosiendo un corte ligeramente profundo en su hombro.
-¿Le duele mucho padre?- preguntó Rin preocupada.
-No, estoy bien,- respondió él secamente. Hacía mucho que Rin había pasado de ser su ningen protegida a ser su hija; y aunque muchos no lo aceptaran, la chica, de un aspecto de diecisiete años ahora, había demostrado tener un carácter y espíritu tan fuerte como el de su padre postizo.
Sesshomaru se maldijo a sí mismo al darse cuenta que ni siquiera pensando en el parentesco que tenía con aquella niña que había dejado de serlo hace mucho y que ahora llamaba su hija, podía deshacerse de las reacciones que provocaba en su cuerpo el simple hecho de recordar a la pelinegra; una mujer hecha y derecha que respondía al nombre de Kagome.
"Es la impresión que me causó verla tan cambiada después de tanto tiempo," se repitió mentalmente como un mantra, mientras Rin terminaba de curarlo y vendarlo.
Rin acababa de poner el último vendaje cuando se abrió la puerta de la sala donde Sesshomaru, Rin y Shippo estaban reunidos con los otros huéspedes del castillo. Tae entró por ella e hizo una profunda reverencia, antes de anunciar, con la cabeza gacha, a la persona que ella guiaba.
-La miko Kagome-sama ha despertado y la he traído como Lady Rin ha ordenado.
Kagome entró en la estancia y se quedó parada sin saber que hacer. Detrás de ella, Tae salió y cerró la gran puerta.
Rin se levantó de su posición para acercarse a Kagome y abrazarla, para luego guiarla a un sillón cercano donde la chica tomó asiento.
-Kagome-sama, gracias por ayudar a mi padre- le dijo mientras se sentaba en el mismo sillón donde estaba Shippo sentado.- No sé cómo habría terminado sin su ayuda.
Kagome estaba shockeada. Definitivamente esa era la pequeña Rin que conoció en la era Sengoku. Sólo que ya no era pequeña. Era una joven hermosa, de su estatura, y aparentemente, una miko también, dedujo Kagome al ver su vestimenta.
Pero lo que la shockeaba más era su parecido con ella misma, y el hecho de que se veía de apenas diecisiete años. Y si no le fallaban los cálculos, eso no podría ser posible, pues ella tendría que tener unos quinientos años de edad. Y ningún humano había llegado a vivir tato tiempo. Obviamente, se estaba perdiendo de algún detalle, concluyó Kagome.
-Yo estaba bien sin tu ayuda,- replicó Sesshomaru, obviamente enojado.
-Sí, eso puedo notarlo perfectamente- le respondió Kagome, señalando sus heridas vendadas, mientras se paraba y caminaba con paso decidido hacia él. Esa actitud de no aceptar ayuda de nadie era muy parecida a la que tenía Inuyasha. Y esa actitud la exasperaba. "Hermanos tenían que ser," se dijo mentalmente con un suspiro de frustración.
Mientras Sesshomaru se levantaba también, los otros presentes se quedaron perplejos. Sesshomaru no parecía una persona a la que le gustara que le respondiesen. Eso demostraba dos cosas, o que Kagome era muy valiente, o muy tonta. O al menos así lo pensó Shizuru, mientras observaba la escena y encendía un cigarrillo.
-Lo tenía todo controlado,- dijo Sesshomaru entre dientes, tratando de controlar su temperamento.- No hacía falta que lanzaras esa flecha, estaba consciente de lo que pasaba.
-Sí, claro- dijo sarcásticamente Kagome.- ¿¡Tan consciente de lo que pasaba como la primera vez que nos enfrentamos, y que terminaste perdiendo un brazo gracias a una de mis flechas!?
Las palabras salieron de la boca de Kagome antes de poder pensar en que era lo que decía. La pelinegra paró en seco, al darse cuenta de lo que había dicho. Sesshomaru la miró primero perplejo, incapaz de creer lo que había dicho, para luego mirarla con furia, a través de sus ojos que se habían vuelto rojos. Y en un movimiento que nadie hubiera previsto, la tomó del cuello, y con una velocidad increíble la empujó contra la pared más cercana.
Tal era la impresión de Kagome que Sesshomaru la tenía levantada unos cuantos centímetros del suelo sin mucho esfuerzo. Sus garras presionaban fuertemente la piel bajo estas, pero el shock no permitía a Kagome sentir el dolor. La furia de Sesshomaru disminuyó súbitamente al darse cuenta de algo. No era él el único que sufría reacciones físicas por la presencia del otro.
Lo sentía. Lo olía. Lo veía.
La cercanía de sus cuerpos hacía que sus torsos se rozaran y que el cuerpo de Kagome reaccionara inconscientemente. Del cuerpo de la chica emanaba un ligero aroma que lo podía llegar a hacer perder la cabeza. Respiraba entrecortadamente, y Sesshomaru sabía que no era de la impresión o por el golpe. Sonrió con una mueca de burla y se inclinó ligeramente hacia adelante.
-Te sugiero no volver a decir eso, o las consecuencias serán peores- le susurró muy bajito en el oído, pero con un claro tono de advertencia.
Pero Kagome estaba muy ocupada procesando otras cosas como para darse cuenta de ello. Mientras él hablaba, el cálido aliento rozaba el sensible oído de la chica, haciendo que temblara de los pies a la cabeza, gracias a los escalofríos que la recorrieron. Sesshomaru sintió esta reacción a través de su mano y su torso. Satisfecho con la reacción, la soltó y se dispuso a salir de la habitación.
Cuando estaba saliendo por la puerta, dio media vuelta, le dio un ligero vistazo a Kagome que ahora estaba en el suelo recostada contra la pared, para luego dirigirse a Shippo.
-Las explicaciones,- le dijo simplemente, y se marchó.
Después de unos minutos de tenso silencio, Kagome se levantó de su humillante posición y caminó lentamente a su asiento.
Shippo y Rin voltearon a verse por un segundo, antes de que el primero se levantara y se acercara a la miko, conduciéndola con suavidad al sillón donde él y Rin estaban sentados.
Shippo tomó una taza y la tetera que estaban en una mesita cercana, y preparó un té especial que después ofreció a una temblorosa Kagome.
-Es fácil suponer que muchos de ustedes querrán saber qué es lo que está pasando aquí, porqué no les hemos explicado casi nada y porqué tanto secretismo,- empezó Shippo.
Como respuesta, obtuvo un par de resoplidos impacientes por parte de Yusuke y Kazuma, y un "Hn" cortesía de Hiei.
-Les pido perdón por esto, y resolveré todas sus dudas cuando el momento llegue. Pero para comprender mucho de esto, debemos empezar por el principio de todo este asunto…
Terminado el 1 de Diciembre de 2008 a las 07:15 P.M.
Notas de Autora: Veamos... ¿por donde comienzo? Creo que sera por... Sip, Kagome desmayada. Vamos, que nadie queda consciente después de lanzar tanto poder Y haber sido atacado antes, MÁS el hecho de que no iba muy bien descansada Y había entrenado antes de todo este lío. Por cierto, por si no había quedado claro antes, Hiei es el sensei que está entrenando a Kagome en lo de la espada. Porque bizarra razón lo hace, ya lo veremos más adelante (O sea, que todavía me tengo que fumar esa razon y que quede coherente y de acuerdo a su personalidad).
Otro asunto aqui es que no estoy muy segura de si Tae (la doncella de Kagome) va a jugar un papel importante o no. Se me acaba de ocurrir algo, pero no estoy muy segura de si lo voy a usar o no. ¿Ustedes que piensan?
¡Ah! Por fin estamos comenzando a ver lo que a muchas aqui les interesa: el Sessh-Kag! Es cierto que no es amor lo que sienten, sino mas bien una especie de atracción fisica y sexual. Y además sienten un cierto respeto por la otra persona, a pesar de que Kagome haya metido las patas por andar de impulsiva por todos esos años que se "reprimio" por asi decirlo. Y aqui va otra pregunta que QUIERO que me respondan en sus reviews: ¿La descripcion de ese momento Sessh-Kag las hizo erizarse y sentir escalofrios igual que Kagome?. Si asi fue, entonces logré lo que quería. (Por que por lo menos a mi si me dio, y eso que yo lo escribo).
Y quisiera que me pusieran en sus reviews que parte fue la que más les gusto del capitulo, de lo que va de la historia, y si ya tienen idea de cuales van a ser todas las parejas (hay una o dos alli que no muy se han dado a ver, asi que quiero saber si ya lo descubrieron).
-Y la ultima pregunta, y que va a tener PREMIO... (que premio aun no se, pero ya vere que poner de premio):
¿Cómo o por qué creen que Rin ha vivido tanto tiempo y se ve de tan solo diecisiete años?
Calificaré de la siguiente forma: Yo ya tengo la razón pensada, asi que premiaré a la que acierte o que más se acerce a la respuesta. No se preocupen, que en el proximo capitulo estará la explicación a esta duda (espero yo), y a muchisimas más!
¡Ah! Y no me esperen hasta dentro de un mes y medio o algo asi, porque me voy de viaje y no voy a tener PC. Y comienzo el ultimo año de la escuela, asi que...
Diccionario del capítulo:
(1) Inuyoukai: Demonio perro (O algo asi va la traducción).
Dudas, quejas, comentarios, reclamos, tomatazos, alabaciones, animos, ideas, etc., en un review se les agradecera muchísimo!
Y a ti, si tú, del otro lado de la pantalla. Si, a ti te hablo, lector que por pura casualidad encontraste este fic, y que te pusiste a leerlo. Dejame un review! No te quita mucho tiempo, son solo unas cuantas palabras, pero no sabes lo feliz que me harán! Y asi actualizaré más rapido.
(Especialemente porque hoy es mi cumpleaños).
Atte,
LaYdI tOmOe (Tomoe-chan)
PD: En caso de que a alguien le interese... Mañana voy a ir a ver a Patito Feo, que vine aqui a mi pais. xD
