Tú no eres Ese que Alguna vez AméCapitulo 8

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LaYdI tOmOe (Tomoe-chan)


Disclaimer: Todos los personajes de Inuyasha que aparecen en este fanfic pertenecen a Rumiko Takahashi; asi como los personajes de Yuu Yuu Hakusho pertenecen a Yoshiro Togashi. Yo sólo los utilizo para darle vida a este fic que vino a mi inspiración. Y lo único que gano es un par de comentarios.

Notas de Autora:

¡¡UNA SEMANA Y UN DIA!! Wooooowww!!! Es todo un RECORD! Bueno, ha de ser porque ya tenia una idea perfectamente clara de que era lo que queria escribir en este capitulo. Y aunque quedó un poco más corto que los anteriores, ya sabia yo que iba y tenia que parar en el momento exacto donde ha terminado este capítulo. Pero que momento, se estaran preguntando. Pues... ya lo van a descubrir. De momento es todo lo que tendgo que decir. Solo me queda agradecerle a mi lectora favorita y que siempre me deja review y me apoya con sus bellisimos comentarios NollasBlack, en serio no sabes como me ayudo el leer tu review el lunes, un dia en el que andaba yo con la autoestima por el suelo, y saber que aun habia gente leyendo este fic me animó muchisimo, de hecho ese dia comencé a escribir este capítulo. También a Sayuri-chan-aly, muchisimas gracias por tu RR, que tambien lo leí el lunes y me ayudo con mi mal dia. A Myrna Elva... Creo que no te habia visto antes por aqui, o a la mejor si... Veras, tengo una terrible memoria. Aún así, muchisimas gracias por pasarte. Y... ¿te estoy volviendo fan del Kumara-Hiei?. Y finalmente a Yela01, que me fascina verla nuevamente por aqui. Ya veras como va la relación de Sessho y Kagome... Y lo de Inu y Kikyo te lo dejo en suspenso, no quiero revelar más de lo que debo, pero ya veras que es de ellos. Les agradezco como no tiene idea a estas cuatro personitas hermosas que me ayudaron muchisimo con sus reviews para que este capitulo saliera super rápido. Y también a todos los que leyeron y que no dejaron su review, pero que de igual menera se estan pendientes de esta historia! Ya no las atosigo más con mis locuras y... vamos a leer el capitulo!

Aclaraciones:

En este fic va a haber shonen-ai (es lo más que puedo escribir), y parejas hetero (Canons y fanons).

Significados:

-Blabla- diálogo.

"Blabla" pensamientos, recuerdos, personas del otro lado de un teléfono, etc.

Ya no los molesto mas... y vamos con el capitulo!


Esa noche cuando Kagome fue a reunirse con Sesshomaru, se dio cuenta de que el susodicho no había llegado aún. Siempre era él quien ya estaba allí cuando ella llegaba. La chica simplemente no le tomó mucha importancia. Seguro seguía en reunión con Mukuro-san, o algo así había oído.

Se recostó ligeramente sobre el barandal del balcón y dejó que el viento de aquella noche de verano jugueteara con su cabello suelto. Aún estaba mojado, y la brisa la refrescaba tanto. Desde aquel lugar podía observar a los gatos mágicos jugar abajo en los jardines. Veía como Shippo se divertía un rato con ellos. Verlos tan alegres le recordó tanto aquella época cuando buscaban los fragmentos, época en la cual habían sido tan felices a pesar de las adversidades. Las batallas que vivía ahora, curar a heridos por las mismas, entrenar, y todo eso se le hacía tan parecido a aquella época. Y simplemente no pudo más.

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Sesshomaru atravesó las puertas que daban al balcón, pensado en lo fastidioso que eran aquellos aburridos reportes de investigación que le había relatado Mukuro. Simplemente si no pasaba nada interesante, no le veía el caso a estar encerrados quien sabe cuántas horas leyendo los estúpidos informes.

Una ligera brisa lo recibió al salir al balcón, que llevaba consigo en característico aroma de la joven pelinegra. Un aroma curioso, que era una mezcla entre naranja y amanecer de verano. Era un olor electrizante, ligeramente dulce, pero que a la vez era poderoso y vigorizante, justo como ella. Pero además la brisa llevó consigo un aroma más salado.

Se acercó rápida pero silenciosamente a Kagome, que estaba sentada en la banca que había mandado traer días después de sus repetidos encuentros en aquel lugar, y comprobó que lloraba en silencio, mordiéndose el labio inferior para no dejar escapar cualquier sonido que su garganta pudiera emitir mientras lloraba. La muchacha se dio cuenta de su presencia y, de manera imprevista se volteó. Lo vio con un dolor tan profundo en los ojos que Sesshomaru no supo cómo reaccionar cuando se lanzo contra su pecho llorando incontrolablemente, dejando que los sollozos salieran con todo el dolor del mundo.

-Los extraño tanto… Nunca me pude despedir… Mis mejores amigos… ¿Por qué no pude compartir más con ellos?- eran parte de las frases que murmuraba Kagome entre llanto. Sesshomaru simplemente alcanzó a darle unas torpes y suaves palmadas a Kagome en la espalda, y a pasar su mano un par de veces por su cabello, mientras se preguntaba internamente como es que dejaba que esa humana se tomara tantas libertades con él. Pero al fin y al cabo, no podía encontrar una respuesta, pues era el mismo caso con Rin. Las únicas dos mujeres humanas que no se sentían intimidadas con su presencia y que lo trataban como un igual.

Quizá eso era, se dijo después de meditarlo por un segundo. Quizá era el hecho que conocía a tan pocas, o probablemente a ninguna, que lo tratara como su igual. En el caso de Rin no era tanto, pero si era muy diferente a todas las humanas que había visto en su vida. Toda su vida había sido tratado como un superior o un inferior, nadie le había tratado de esa manera. Posiblemente su hermano, pero él no contaba mucho. Ni siquiera sabía si seguía vivo.

Kagome, cuya cordura parecía haber superado a su repentina depresión, soltó a Sesshomaru, con una vergüenza terrible. Sus mejillas ardían por la pena de haber hecho lo que hizo. Fue una suerte que su cordura regresara a tiempo, pues a los pocos segundos apareció un sirviente que venía muy agitado, con noticias muy preocupantes, según percibía el Lord de las Tierras del Oeste, para ser interrumpidos. Desde siempre los sirvientes habían sabido que si él se encontraba en ese balcón, nunca debía de ser interrumpido.

-Milord- dijo el sirviente casi sin aliento.- ¡Alguien ha traspasado la barrera de Lady Rin!

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Shippo observó a todos lados del pasillo. A lo lejos, al final de éste, pudo ver a Kagome junto con Sesshomaru. Le agradeció mentalmente a su madre adoptiva el distraer a Sesshomaru por él. Cautelosamente abrió la puerta de uno de los dormitorios, y con el mismo cuidado entro y la cerró tras de sí. A pesar de que estaba todo oscuro, su aguda vista le permitía ver en la oscuridad. Encontró a la figura que buscaba recostada sobre la cama. Descansaba en un sueño ligero, sin llegar a dormir completamente.

Se acercó a Rin y se recostó a la par suya, pasando un brazo por su cintura. Estaba ligeramente fría, como siempre, lo que le hizo encoger el corazón ligeramente ante la avalancha de recuerdos que rápidamente reprimió y la abrazó más fuerte. Rin levantó instintivamente la cabeza, y Shippo aprovecho para pasar su brazo por debajo de su nuca. Su pequeña espalda se acomodó perfectamente al pecho fuerte de Shippo y entrelazó sus dedos con la mano que descansaba en su estómago.

-No deberías estar aquí, y lo sabes- le dijo en un tono de reproche, que Shippo sabía que no era de todo corazón. Habia descubierto que a Rin le encantaba es tipo de cosas. Dormir juntos a escondidas de Sesshomaru y todo eso. Nunca habían hecho nada muy controversial. Simplemente los satisfacía dormir uno al lado del otro. Tenían demasiado tiempo para probar otras cosas juntos. Además, pronto serian una pareja con todas las de la ley ante el mundo. Podían esperar.

Shippo se inclinó ligeramente hacia adelante, y comenzó a dejar una línea de castos besos en la joven, una línea que iba desde su mejilla, hasta su oreja, susurrándole en el proceso:

-Y aún así, te gusta que lo haga,- su tono era juguetón, pero con un significado totalmente cierto. Y siguió con su actividad previa, siguiendo la línea que ahora iba desde su oreja, a través de su cuello delgado, y llegando hasta su hombro.- Te amo,- le susurró, con una voz tan cargada de sentimiento y sinceridad, que ella supo que lo decía con toda el alma.

Rin se volteó a verlo con ojos cristalinos. Lo besó con amor y se abrazó a él con fuerza, como si no quisiera separarse jamás de él. Y resguardó su cara en su pecho, cuando él la encerró en sus fuertes brazos. Sin necesidad de en realidad decirlo, le había dado a entender que él nunca la iba a dejar, que nunca iba a permitir que nada malo le sucediera.

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Los Reikai Tanteis se encontraban todos juntos en una de las habitaciones que se les había concedido, una de las más grandes, que era la habitación donde dormían Yukina, Genkai y Shizuru. También se encontraba con ellos y las antes mencionadas Keiko. Estaban sentados todos alrededor de una mesa circular jugando cartas. Lo curioso de ese juego era que nadie le prestaba una real atención a lo que hacían.

Si estaban reunidos todos en aquella habitación no era exactamente por la alegría de pasar un tiempo de calidad juntos como amigos que eran. No. El caso aquí era otro totalmente diferente. Todos los Reikai Tanteis se encontraban alerta. Shizuru le había comentado a su hermano que tenía un muy mal presentimiento, y entonces fue cuando se alertaron, pues los presentimientos de Shizuru no eran algo que debía ser tomado a la ligera.

No querían parecer paranoicos, pero la maestra Genkai les había dicho que era el mejor curso de acción a tomar. Era mucho más difícil que alguien los atacara estando todos juntos, que estando cada quien por su lado en sus cuartos.

Keiko comenzaba a quedarse dormida, puesto que había tenido un día pesado con los niños refugiados, cuando un movimiento brusco la despertó. Los hermanos Kuwabara se habían levantado de sus sillas precipitadamente. Siendo los que tenían más desarrollado la percepción de las auras, fueron los primeros en sentir que, en efecto, algo andaba mal.

Era un ki poderoso el que sintieron los demás después de unos momentos. Un youkai de clase A, posiblemente, el mismo nivel en el que Hiei y Kurama estaban. Y en ese momento, mientras el grupo del Reikai se ponía alerta, mientras Rin se abrazaba con fuerza a Shippo, mientras Kagome se arrepentía de actuar tan impulsivamente, fue en ese momento que en el castillo-fortaleza se activó la alerta de intrusos en el área.

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Kagome le había dado la espalda, pero sabía que era por la vergüenza y no por el orgullo, puesto que podía percibir las reacciones de su cuerpo, como por ejemplo la temperatura tan elevada que presentaba toda su cara, en comparación con el resto de su cuerpo, que estaba frío del susto.

Se volteó hacia el soldado que había irrumpido tan estrepitosamente, y le hizo una sola pregunta de rigor.

-¿Por dónde y cómo demonios ha entrado?- le preguntó con una voz tan fría que el soldado no supo que responder. Tartamudeó un poco antes de responderle.

-No estamos seguros de que es lo que ha utilizado para atravesar el campo, pero ha sido por la zona norte, la más alejada del castillo. Aproximamos que estará aquí en unos diez minutos, si los soldados apostados por el bosque logran retenerlo un poco. Es muy rápido señor, casi tanto como el Príncipe Kouga.

Justo cuando terminaba de decir estas palabras, comenzó a sonar la sirena de alerta. Una parte de sus sentidos tomo nota de la reacción de los refugiados, en cuyas chozas, del lado este del castillo, comenzaba a haber jaleo por entrar en los refugios construidos especialmente para ellos, una idea novedosa y que, por supuesto, había venido de Kagome. También escuchó a Shippo y Rin levantarse alertas y salir a la puerta de la habitación, esperando una orden del curso de acción a tomar.

Por una de las habitaciones más alejadas del balcón, se asomaron los Reikai Tanteis, aturdidos por la sirena.

-¿Milord?- preguntó el soldado. Sesshomaru se concentró en la presencia que se acercaba rápidamente. Sólo era un youkai, por lo que no le preocupaba mucho, pero si le daba desconfianza. Fácilmente podría vencerlo él, pero le parecía una acción tonta y sin sentido de parte de su enemigo común el mandar a un solo hombre, en especial desde que era prácticamente una misión suicida.

-Que un grupo de la tropa proteja a los refugiados. Y otro que se aposte en la enfermería,- le indicó. El soldado, escuchando sus órdenes, salió como un bólido a acatarlas. Después se dirigió a los interrogantes rostros de sus aliados.- Debemos bajar a hacerle frente. Con nosotros será más que suficiente. No sé por qué, pero la presencia se me hace conocida. Aún así, no debemos confiarnos.- Sabia que el tono de voz empleado había sido claramente escuchado por ellos, a pesar de estar a una distancia considerable, y lo constató cuando comenzaron a movilizarse, no con prisa, pero si rápidamente.

Rin y las otras mujeres se quedaron sin saber qué hacer. Sesshomaru se dirigió finalmente a Kagome, quien se había volteado y había dejado de lado sus tontas preocupaciones para plantarle la cara a lo que tenían frente a ellos.

-Tú te quedas aquí con Rin- le dijo.

-¿¡Qué!?- fue la respuesta de Kagome.- No me he estado entrenando todos estos meses para que cuando llegué la hora del combate me dejen sin hacer nada. No, eso no lo voy a permitir otra vez,- le replicó testarudamente. Sesshomaru, que tenía una idea de a qué se refería, simplemente hizo una mueca de fastidio, y se encaminó con paso rápido hacia Rin. Se paró un segundo frente a ella, la miró a los ojos y ella asintió.

Kagome, que sabia que Sesshomaru prácticamente le había dejado hacer lo que le pareciera en esa situación lo siguió con un paso rápido, casi corriendo, y tomando nota mental de que la única arma que llevaba consigo era su tanto. Al pasar frente a Rin, vio que esta se había movido rápidamente y que en ese momento le entregaba un arco y un carcaj con flechas. Lo tomó agradecida, y se apresuró a la salida.

Rin salió de su cuarto, y les sonrió alentadoramente a las mujeres frente a ella.

-Síganme. No creo que corramos riesgo esta noche,- y se encaminó al mismo balcón donde habían estado Sesshomaru y Kagome. Las otras, sin saber qué hacer, pero lo suficientemente curiosas como para arriesgarse, la siguieron con paso inseguro. Debido a que Genkai se había ido con los Rieikai Tantei, no estaban seguras de sí podrían defenderse en caso de que algo pasara. Pero habían observado a la joven miko, y sabían que era poderosa cuando de defensa se trataba. El balcón al que salían daba al frente del castillo, hacia el norte, por lo que les sería fácil observar al intruso.

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Cuando Kagome llegó al pie de las escaleras de la entrada principal, vio que todos ya estaban en posición. Formaban una especie de medio círculo, y ella quedaba rodeada por él. Sabía que aunque la hubieran dejado participar, no la dejarían de proteger. Eso la irritaba un poco, pero en el fondo se los agradecía. Era una carga muy pesada la que llevaba en sus hombros, y tener nuevos amigo y aliados para poder soportarla la aliviaba enormemente. Decidió no bajar, sino quedarse en la segunda grada, así tendría más opción de apuntar sin tener a alguien que le interrumpiera el paso. O bien, por muy cobarde que sonara, huir si pasaba lo peor. No era por ser pesimista, pero eran las órdenes que había recibido de Sesshomaru antes de que salieran.

Recordó por un momento la cercanía de sus cuerpos cuando él la acorraló y le hizo jurar que huiría si algo pasaba. Y con aquella cercanía que no le dejaba pensar, aceptó sin rechistar. Ambos sabían porque era que le había hecho prometerlo. Primero, por la estupidez de su forma de ser que la hacía arriesgarse innecesariamente por los demás, y segundo, porque ella no podía dejar de cumplir una promesa, por mucho que le doliera cumplir dicha promesa.

Los minutos pasaron en un silencio tenso. El intruso avanzaba y hacia que todos se pusieran ansiosos y tensos, pues parecía como si estuviera jugando con ellos. Se acercaba, y luego se alejaba un poco sin razón alguna. Kagome no lo entendía, no era una estrategia muy brillante, según su opinión. Lo que si notó fue el hecho de que se comenzaba a alzar una neblina en los bosques, una reacción típica de la naturaleza debido al exceso de calor y humedad en las noches de verano, le recordó su mente racional.

Aún así, esto la puso nerviosa y atenta. Y entonces creyó comprender la idea del intruso. Estaba esperando a que la niebla llegara hasta los límites del bosque para poder tener un elemento sorpresa… El hecho de que ellos no le verían la cara sino hasta que se hubiera acercado demasiado. Pasaron otro par de minutos y por fin la presencia se decidió a avanzar directamente hacia donde ellos se encontraban.

Kagome tensó la flecha en su arco, lista para dispararla en cualquier momento. Los demás también prepararon sus ataques, mientras observaban como una figura se podía ver a través de la neblina. Finalmente, apareció frente a ellos. Kagome tenía los ojos como platos cuando lo vio. Era alto, cabello plateado y largo, ojos de color almendra, casi amarillo-dorado, una sonrisa altanera y… Orejas de perro.

-Hmm… No sabía que esa era la nueva forma de recibir a tu hermano, Sesshomaru- dijo Inuyasha con su tono petulante y altanero como siempre.


Terminado el 11 de Julio de 2009 a las 12:49 A.M.

Notas de Autora: Bien... Dejamos un poco de lado las explicaciones en este capitulo, para centrarnos un poco más en la acción. ¡Y tenemos nuestrs primera sorpesa! ¡Apacerce Inuyasha! Para aquellas que lo estaban pidiendo, por fin aparece nuestro perruno amigo. Lo que ahora nos queda en duda, es como esto afectará la relación que medio comenzaba a formarse. ¡Ya lo veremos! ¿Y cual será la reaccion de Kagome al ver a Inuyasha? ¿Lo habrá perdonado por escoger a Kikyo o seguirá dolida? Todo esto y más en el proximo capitulo.

Siguiendo con lo que sigue, les cuento. He estado releyendo una de los mejores fanfics de Yuyu Hakusho, y uno que me ha ayudado actualmente a escribir todo lo relacionado a esta serie, de la cual habia muchos datos que se escapaban a mi memoria. Esta vez les dejaré dó links, el cual es de la historia que me ha ayudado a seguir con esa parte de la historia, y otro que es un shonen-ai muy lindo y gracioso que leí hace un poco. Lo links son los siguientes:

+Yuu Yuu Hakusho: La definitiva: http : / / www . fanfiction . net / s / 2003174 / 1 / Yuu (guionbajo) Yuu (guionbajo) Hakusho (guionbajo) La (guionbajo) definitiva

+¡NO PENSARE EN TI!: http : / / www . fanfiction . net / s / 4621452 / 1 / No (guionbajo) Pensare (guionbajo) en (guionbajo) Ti

Pronto les dejaré más links. Para verlo copien y pegen en la barra navegadora de su navegador, quiten los espacios y sustituyan el (guionbajo) por el simbolo.

NollasBlack: Necesito que me digas que especificamente no entendiste de Hiei y Kurama. Yo con gusto te lo explico, pero necesito sabe QUE es lo que quieres que te explique. En fin, espero que sigas leyendo!

Una pregunta... ¿Alguna de mis queridisimas lectoras se quiere apuntar a ser mi Beta? Respondanme en el review para tenerlas en cuenta. Si pueden, escribanme su correo de una vez... solo no lo pongan todo junto ni con los caracteres como arroba y todo eso, porque no aparecen, no sé porqué.

Y nuevamente les pido que me escriban en sus reviews que parte fue la que más les gusto del capitulo, de lo que va de la historia, y si ya tienen idea de cuales van a ser todas las parejas. No tengan pena de extenderse con esos reviews, que les aseguro que yo no me enojo si los hacen largos. Ah! Y pido opiniones en cuanto al desarrollo de la trama, por favor!

Diccionario del capítulo:

No hay en este capitulo. Si tienen alguna duda, preguntenmelo en un review y les respondo.


Dudas, quejas, comentarios, reclamos, tomatazos, alabaciones, animos, ideas, etc., en un review se les agradecera muchísimo!


Y a ti, si tú, del otro lado de la pantalla. Si, a ti te hablo, lector que por pura casualidad encontraste este fic, y que te pusiste a leerlo. Dejame un review! No te quita mucho tiempo, son solo unas cuantas palabras, pero no sabes lo feliz que me harán! Y asi actualizaré más rapido.

Atte,
LaYdI tOmOe (Tomoe-chan)

P.S: Siguiendo con los datos triviales... Mañana voy al Zoo a hacer una tarea de Biología! xD