Disclaimers:

Los personajes le pertenecen a la mejor escritora S. Meyer. La historia es una adaptación y le pertenece a la escritora Tracey Garvis G.


Capítulo 20

Bella

Abrí mis ojos y me estire, Edward se apoyaba contra la cabecera de la cama, con la televisión encendida a un volumen bajo, comiendo Slim Jim.

-Esa fue una buena siesta. –Lo bese y saque mi pierna de la cama-. Tengo que haces pis ¿sabes lo que más me gusta sobre este baño? –dije mirando sobre mis hombros mientras caminaba hacia la puerta.

-¿El papel higiénico?

-Si

Cuando regrese del baño, Edward me hizo probar un Baco de su Slim Jim.

-Admítelo, no está mal –dijo.

-Está bien, pero soy mucho menos exigente de lo que solía ser. ¿Dónde están mis tartas?

Las encontré en el armario. No me había acostumbrado al aire acondicionado, así que me puse un apretado suéter y me acurruque bajo las sabanas otra vez, junto al cuerpo de Edward tenía el cuerpo rígido y adolorido, más de lo que había estado cuando me sacaron del agua, y agradecía mucho tener esta cama tan suave.

Eran las diez de la noche cuando intente llamar a Nessie. Eran las nueve de la mañana en chicago, pero su móvil parecía estar ocupado.

-Todavía no tiene línea libre –dije, la llame al número de casa, pero solo sonó-. Su máquina aun no está funcionando, tampoco.

-Voy a tratar de llamar a mi papa, tal vez hablo con ella. –Edward marco el número de su casa y espero, sacudió la cabeza-. Su línea está ocupada, también. Supongo que ambos están recibiendo un montón de llamadas. Podemos intentarlo nuevamente en la mañana.

Edward puso el teléfono en su lugar de regreso y acaricio mi cabello.

-No sé cómo voy a acostumbrarme a no compartir mi cama contigo todas las noches.

-Entonces, no te acostumbres –dije, me apoye sobre mi codo y lo mire, no estaba lista para dejarlo ir, sin importar cual egoísta me hacía sentir esto.

Se sentó. -¿Qué quieres decir con esto?

-Sí. –mi corazón latía acelerado y mi cerebro gritaba que era una mala idea, pero no me importo-. Vamos a estar separados por un tiempo. Tú necesitas estar con tu familia y yo lo hare con la mía. Después de eso si quieres regresar, te esperare.

Exhalo, con una expresión de alivio en su rostro. Me jalo hacia sus brazos y me beso en la frente. –Por supuesto que quiero eso.

-No va ser fácil, Edward las personas no lo entenderán. Habrá muchas preguntas. –un nudo se formó en mi estómago solo con pensarlo-. Es posible que debas mencionar que tenías casi diecinueve antes de que algo ocurriera entre nosotros.

-¿Crees que alguien lo pregunte?

-Creo que todo el mundo va a preguntarlo.

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.

.

Me desperté a media noche para ir al baño. Nos habíamos quedado dormidos con la televisión encendida y cuando me metí en la cama, cogí el mando a distancia y cambia de canales deteniéndome para ver las noticias por un rato. Me senté de golpe cuando en CNN anunciaron las noticias de última hora y en la pantalla, bajo el título: "DOS DE CHICAGO PERDIDOS EN EL MAR, RESCATADOS DESPUES DE TRES AÑOS Y MEDIOS", se encontraban las fotografías de Edward y yo, congelados a los dieciséis y treinta.

Estire la mano y suavemente sacudí el hombre de Edward. -¿Qué, que pasa? –pregunto aun medio dormido.

-Mira la televisión.

Edward se sentó, parpadeo, y miro la pantalla.

Subí el volumen justo a tiempo para escuchar a Larry King decir-. Creo que hablo por todos cuando dijo que hay una historia que contar ahí.

-Mierda –dijo Edward, aquí vamos.

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Edward

Desperté antes que Bella y ordene huevos y panqueques, salchichas, tocino, tostadas, papas fritas, jugo y café. Cuando llego, la bese hasta que se despertó.

Abrió sus ojos. –Huelo café.

Le serví una taza, tomo un trago y suspiro. –Oh, está bueno.

Comimos el desayuno en la cama y luego Bella se dio una ducha. Me quede cerca del teléfono en caso de que mi papa llamara. Tan pronto como ella termino su ducha, cambiamos lugares. Cuando Salí, secándome con una toalla, me miro fijamente.

-Te afeitaste.

Froto el dorso de su mano contra mi piel.

Me reí –Me dijiste que si alguna vez éramos rescatados tendrá que hacerlo yo mismo.

-No lo dije en serio.

El teléfono sonó a las 11, mi papa había alquilado un avión y dijo que teníamos que estar en el aeropuerto en una hora.

-Aparte de reabastecer combustible, vas a volar completamente directo. Vamos a estar esperándote en O 'Hare.

-Papa, Bella ha estado tratando de contactarse con su hermana, ¿has hablando con ella?

-Lo intente dos veces. Su línea ha estado ocupada, pero la nuestra también lo ha estado, Edward la noticia se extendió rápido. El aeropuerto hizo arreglos especiales, y nos están permitiendo estar en la puerta cuando aterrices, pero los medios de comunicación también estarán allí. Hare lo que pueda para mantenerlos a una distancia razonable.

-De acuerdo, mejor me voy para que podamos llegar al aeropuerto.

-Te amo, Edward.

-También te amo, papa.

Me vestí con la camiseta y los pantalones cortos que compramos en la tienda de regalos. Bella llevaba el vestido azul. Saque la tarjeta de visita de la carta de hidroavión del bolsillo de mis pantalones, y tire nuestra vieja ropa sucia a la basura. Metimos todo lo demás en dos bolsas de plástico que encontramos en la habitación.

Después de pagar la cuenta e irnos, tomamos el transporte del hotel al aeropuerto. Bella casi no podía estar quieta. Me reí envolví mis brazos en su alrededor.

-Estas nerviosa.

-Lo sé, estoy emocionada y tome un montón de café.

El servicio de transporte desacelero a una parada en la entrada del aeropuerto, y Bella y yo nos pusimos de pie.

-¿Estas lista para salir de aquí? –le pregunte, tomando su mano. Sonrió y dijo-. Absolutamente.

La tripulación del vuelo, piloto, copiloto y un auxiliar de vuelo vitorearon y aplaudieron cuando Bella y yo agachamos nuestras cabezas y caminamos hacia la puerta del avión. Estrechamos nuestras manos y nosotros sonreímos y nos presentamos.

Revise la cabina. Había siete asientos; cinco individuales separados por un pasillo estrecho y dos asientos unidos. Un agosto sofá se extendía a lo largo de la pared. No podía imaginarme lo que esto le debió haber costado a mi papa.

-¿Qué tipo de avión es este? –pregunte.

-Es un Lear 55 –dijo el piloto-. Es un jet de tamaño mediano. Tendremos que detenernos varias veces para reabastecernos, pero estaremos en chicago en unas dieciocho horas.

Bella y yo nos pusimos nuestras bolsas de plástico en el compartimiento superior y nos instalamos en los asiento reclinables de cuero lado-a-lado. Una larga mesa montada en el piso estaba colocada frente a nosotros.

La azafata se acercó tan pronto como nos abrochamos el cinturón de seguridad-

-Hola, mi nombre es Susan. ¿Qué les gustaría para beber? Tengo refresco, cerveza, vino, cocteles, agua embotellada, jugo y champan.

-Adelante, Bella.

-Tomare agua, champan y jugo, por favor –dijo.

-¿Desea que convierta eso es una mimosa? Tengo zumo de naranja natural.

Bella le sonrió a Susan. –Me encantaría una mimosa, muchas gracias.

-Tomare agua, cerveza y una coca cola –dije-. Gracias.

-Por supuesto, enseguida estaré de regreso.

Tuvimos cero tolerancias con el alcohol, y nos pusimos un poco mareados. Bella bebió nos mimosas y yo cuatro cervezas. Ella no podía dejar de reír, y yo no podía dejar de besarla; éramos ruidosos también, y Susan hizo un asombroso trabajo fingiendo no darse cuenta. Trajo un enorme plato de queso, galletas saladas y fruta, probablemente esperando que eso nos subiera la sobriedad. Acabamos con eso, pero antes de que yo insistiera en tirar de lanzar varias uvas hacia la boca de Bella. Falle todo el tiempo, lo cual hizo que nos riéramos mucho.

Cuando se hizo de noche, Susan trajo mantas y almohadas. –Oh, genial –dijo Bella, hipando-. Estoy un poco somnolienta.

Extendí las mantas sobre nosotros y deslice mis manos por debajo del vestido de Bella.

-Detén eso –dijo ella, tratando de desviar mis manos-. Susan esta justo ahí.

-A Susan no le importa –dije, tirando de la manta por sobre nuestras cabezas para que pudiéramos tener algo de privacidad. Sin embargo, fue solo una charla, porque cinco minutos más tarde, me desmaye.

Me desperté con un dolor de cabeza. Bella seguía dormida, su cabeza descansaba en mi hombro. Cuando se despertó, nos turnamos para asearnos y cepillar nuestros dientes en el baño. Susan puso un plato de sándwiches de pavo y carne asada en la mesa, junto con papas fritas y coca-colas. También me tendió dos paquetes individuales de Tylenol y dos botellas de agua.

-Gracias.

-De nada –dijo dándome una palmada en el hombro.

Abrimos el Tylenol y nos tomamos las pastillas con un vaso de agua. -¿Qué día es, Bella?

Lo pensó un minuto antes de responder. -¿28 de diciembre?

-Quiero pasar junto la víspera de año nuevo –dije-. Voy a extrañarte mucho para entonces.

Bella me dio un beso rápido. –Es una cita.

Comimos nuestros sándwiches y papas y pasamos el resto del tiempo hablando.

-He pensado en este día durante tanto tiempo, Edward puedo imaginarme a mi mama y papa, Nessie, David y los niños, todos juntos de pie mientras corro hacia ellos con los brazos abiertos.

-También he pensado en este día. Me preocupaba que no pudiera llegar nunca.

-Pero llego –dijo Bella, sonriéndome.

El cielo se ilumino y mire por la ventana a los campos congelados de Midwestern. Cundo descendimos para nuestro aterrizaje en chicago, Bella señalo y dijo-. Mira hay nieve, Edward.

Tocamos tierra en O 'Hare un poco antes de las 6:00 am Bell se desabrocho el cinturón de seguridad y se levantó antes de que el avión se detuviera por completo.

Tomamos nuestras bolsas de plástico del compartimiento superior y nos apresuramos por el pasillo a la parte delantera del avión. El piloto y el copiloto salieron.

-Ha sido un placer traerlos a casa –dijo el piloto-. Buenas suerte a los dos.

Nos dirigimos a Susan. –Gracias por todo –dijo Bella.

-De nada –dijo dándonos un abrazo. Alguien abrió la puerta del avión.

-Es todo, Edward –dijo Bella-. Vamos.

.

.

.

Bella

Edward y yo bajamos del avión de la mano. Cuando salimos al otro lado, la multitud rugió. Los flashes de cientos de cámaras me cegaron, y parpadee, intentando concentrarme. Los reporteros comenzaron a gritarnos preguntas inmediatamente. Nessie se abalanzo de forma borrosa y me abrazo, llorando.

Esme Cullen estaba casi histérica cuando envolvió a Edward, a Carlisle Cullen y a dos niñas asumí que las hermanas de Edward en un abrazo familiar.

David estaba junto a Nessie, y se acercó a abrazarme. La abrace fuerte y luego me aleje, buscando a mis padres entre la multitud.

Jacob estaba allí.

Se apresuró hacia adelante y lo abrace automáticamente. Di un paso atrás, queriendo que saliese de mi camino. Confundido, mi corazón empezó a latir. Mis ojos se posaron en el resto de las personas de pie dentro del aérea acordonada, pero no mi a mama. Ni a papa.

Busque de nuevo, frenéticamente, y entonces comprendí porque su teléfono había estado desconectado. Se me doblaron las rodillas. Nessie y David me sostuvieron.

-¿Ambos?

Nessie asintió con la cabeza, las lágrimas corrían por su rostro.

-No –grite-. ¿Por qué no me lo contestes?

-Lo siento –dijo-. Tu llamada me pillo con la guardia baja, y sonabas tan feliz. No pude hacerlo, Bella.

Me llevaron a una silla. Antes de que pudiera sentarme, Edward apareció a mi lado. Se sentó y me tomo en sus brazos, balanceándome suavemente mientras yo lloraba. Levante mi cabeza de su pecho.

-Ambos están muertos.

-Lo sé. Mi madre me lo acaba de decir.

Me beso en la frente y me enjuago las lágrimas mientras las cámaras lo capturaban todo. No lo sabía entonces, pero menos de veinticuatro horas más tarde, las fotos de Edward sujetándome y besándome aparecerían en las portadas de todos los periódicos de todo el país.

Apoye la cabeza en su pecho y cerré los ojos, Nessie me froto la espalda. Finalmente, respire hondo y me senté,

-Lo siento mucho –dijo Edward, retirándome el pelo de la cara. Asentí con la cabeza.

-Lo sé.

Estábamos en silencio, excepto por los clics y los flashes de las cámaras. Me gire hacia Nessie y dije-. Quiero ir a casa.

Nessie escribió su número de teléfono para que pudiese dárselo a Edward y lo guardo en el bolsillo de sus pantalones cortos.

-Te llamare dentro de un rato. –Envolvió sus brazos a mí alrededor y me susurro al oído-. Te amo.

-También te amo –respondí susurrando.

Nos pusimos de pie mientras Carlisle y Esme Cullen se acercaron a nosotros, con las hermanas de Edward alado.

-Lo siento, Bella –dijo Esme-. Nessie nos contó lo de tus padres. Me sentó horrible sabiéndolo mientras estabas viniendo a casa. –me abrazo y cuando se alejó me sostuvo las manos durante un rato-. Te llamaremos dentro de poco. Tenemos algunas cosas que discutir. –me sonrió y me dio un beso en la mejilla.

Carlisle Cullen sonrió y me apretó el hombro.

-Gracias por alquilar el avión –dije-.

-No hay de que, Bella.

Nessie mando a David a decir los medios de comunicación que yo no daría un comunicado. Jacob vino y se puso a mi lado. Empezó a tomarme la mano, pero luego cambio de idea.

-Siento lo de tus padres, Bells.

-Gracias.

Nos quedamos allí con torpeza, como extraños y finalmente dijo-. Estaba muy feliz cuando Nessie me llamo, no podía creer lo que estaba contando.

Respire hondo y dije-. Jacob…

-No digas nada. Solo tomate tú tiempo y cuando estés lista, hablaremos. Sé que probablemente quieres salir de aquí. –Miro a Edward, que estaba con su familia-. Le di a Nessie tus cosas hace aproximadamente un año. No fui capaz de hacerlo hasta entonces. Sus ojos se clavaron en los míos-. Estoy muy contento de que llegases a casa, Bells.

Me abrazo y se alejó, y entonces Nessie y David me llevaron a la puerta.


Perdón por no subir ayer capitulo :3 pero paso en mi país un maratón de Twilight 3 y no pude perdérmelo por nada :3 y recordé tantas cosas 3 bueno espero y les guste este capitulo.

-.- que no se le ocurra a Jacob separar a nuestra parejita DDD: de que querrá hablar Esme con Bella… :c que triste que murieron los papas de Bella.

COMENTEEEN!

Brendiiita: Espero el nuevo capitulo 3 se te quiere besos :*

maleja twihard: Ya por fin podrán respirar que ya no están en la isla :c a ver cuanto les dura la felicidad 3

Las mega quiero mis lectoras 3

besos :*

Mary.