Disclaimers:

Los personajes le pertenecen a la mejor escritora S. Meyer.

La historia es una adaptación

y le pertenece a la escritora Tracey Garvis G.


Capítulo 30

Bella

"EPILOGO"

CUATRO AÑOS DESPUES

La casa es estilo rancho artesanal de color verde salvia con ornamentas color crema, rodeada de árboles. Su garaje para tres carros guarda la Tahoe de Edward, su camioneta del trabajo y mi Nissan Pathfinder blanca, casi imposible de mantener limpia cuando se vive en una calle de grava. Hay un estudio con puerta francesa cerca de la gran cocina y una de sus paredes es librero del suelo al techo.

Normalmente me pueden encontrar ahí, acurrucada en la acolchonada silla con mis pies en el otomano.

Hay dos porches, uno al frente al otro atrás. El de atrás está cubierto con mosquiteros y Edward y yo pasamos mucho tiempo ahí, sin preocuparnos por los insectos, en especial por los mosquitos. Bo tiene todo el patio para correr y cuando no está cazando conejos está feliz durmiendo a mis pies.

Nuestra casa de cuatro habitaciones tiene todas las comodidades modernas que pudiera desear. Aunque no tenemos ninguna chimenea. Tampoco tenemos una parrilla.

Esta noche tenemos la casa llena, todos se han juntado para celebrar mi cumpleaños número treinta y ocho. Todos ellos son bienvenidos en cualquier momento.

En la cocina, mi suegra y mi hermana están sentadas en la isla, intercambiando recetas y tomando vino. Nadie me deja cocinar en mi cumpleaños, así que Carlisle va a traer la cena de la ciudad. Llegará pronto así que no hay mucho que hacer más que relajarse.

Las hermanas de Edward, Rosalie y Alice, ahora de diecisiete y diecinueve años, están sentadas en el porche de enfrente con Joe y Chloe. Joe de trece años desea que hubiera al menos un chico por aquí pero es tan de Alice que en realidad no le importa andar con las chicas.

Agarro dos cervezas del refrigerador y voy a la sala de estar, Edward está en el sillón viendo la televisión, me agacho y lo beso, después abro la cerveza y la pongo en la mesita cercana.

-¿Cómo está la chica del cumpleaños? -Habla por lo bajo porque nuestra hija está durmiendo en su pecho, con su pulgar en la boca. Ambos sabemos que si Jane Cullen se despierta antes que haya dormido lo suficiente habrá penitencia que pagar.

-La puedo poner en su cuna –le susurro.

Menea su cabeza.

-Elle está bien. –esa niñita tiene a Edward agarrado de du dedito.

Le doy la segunda cerveza a Jasper que está sentado a un lado del sillón, se ve muy a gusto con Anthony Cullen dormido en su regazo, sorprendente, porque cuando Jasper llego al hospital después de que tuvimos a los gemelos, me dijo que nunca antes había cargado a un bebe.

-¿Cómo lo vas a llamar? –Pregunto después de que Edward lo sentara en una silla y le diera cuidadosamente a nuestro hijo-. Si hay dos Anthony me confundiré.

-Lo llamare Mick –dijo Edward

-¿Llamaras a tu hijo como Mick Jagger? ¡Eso está genial!

Edward y yo nos reímos y sonreímos el uno al otro.

-Otro Mick –dijo Edward.

No tratábamos de tener un bebe tan pronto. Yo estaba firme en que no apresuramos nada, y si sucedía que esperamos mucho, bueno, hay otras formas de tener una familia. Al final de seis meses de tratamiento y un estímulo para fertilidad, la concepción tuvo lugar en la oficina del doctor, de la forma en que siempre supimos que sucedería, usando la esperma que Edward guardo cuando tenía quince años.

Quiero pensar que las cosas pasan por una razón, y creo que los gemelos llegaron justo en el momento en estábamos listos para ellos "dos será difícil" todos decían, pero Edward y yo sabíamos que es difícil y, se bendecidos con dos saludables bebe no lo era. Aunque no digo que es fácil. Tenemos nuestros días.

Los gemelos ya tienen once meses y es cierto lo que dicen, el tiempo se pasa rápido cuando tienes hijos. Parece que fue ayer cuando caminaba con mi mano en mi espalda, preguntándome cuanto más tendría que cargarlos y aquí están, gateando por todas partes y casi dando sus primeros pasos.

Dejo a Edward y a Jasper y regreso a la cocina. David se les unió a Esme y Nessie, me da un beso en la mejilla.

-Feliz cumpleaños –dice, dándome un ramo de flores. Les corto las puntas de los tallos, los mojos y después las coloco en un florero y lo pongo en la barra a un lado de las rosas rosadas que Edward me dio esta mañana.

-¿Vino? –le pregunto.

-Yo lo tomare, tu siéntate y relájate.

Me uno a Nessie y Esme, Ángela está aquí también. Ben y los niños tienen infección estomacal así que ha venido sola, porque no quería que nadie más se enfermara. En momentos como este, cuando todos los que amo y los que me importan están bajo un solo techo, me siento completa. Solo me gustaría que mis padres también estuvieran aquí. Para que conocieran a mi esposo y sostuvieran a sus nietos.

Todavía iba al refugio tres días a la semana hasta hace poco, y el viaje a la ciudad por surtió efecto, Esme cuida a los bebes los días que estoy de voluntaria. Pero era tiempo de hacer algo diferente. Eche a andar una fundación de caridad para ayudar a familias sin hogar y la superviso desde la oficina en casa, mientras los gemelos juegan a mis pies y mi princesa duerme en su cuna. Eso me hace feliz. El refugio de Henry obtiene una gran donación cada año y así seguirá.

También pegue un anuncio en la secundaria local y ahora tengo varios alumnos para tutoría. Vienen a nuestra casa cada tarde y nos sentamos en la mesa de la cocina, tachando cada tarea asignada ya hecha. A veces extraño pararme enfrente de un salón de clases, pero pienso que esto es suficiente por ahora.

Edward tiene una pequeña compañía de construcción, construye una o dos casas al año, enmarcándolas junto con sus empleados. Nunca regreso a la escuela después de completar el primer semestre en la escuela comunitaria, pero eso no me importa. No es algo que yo tenga que elegir. Afuera es onda Edward es feliz.

Además dona su tiempo y su dinero al refugio para la humanidad, Deán Lewis también es voluntario allí, la sexta casa que ayudo a construir fue la suya. Se casó con Julie una chica que conoció en el restaurante, y Leo ama ser el hermano mayor de un bebe a la que sus padres llamaron Annie.

Hace unos meses le lleve la comida a Edward a su trabajo, verlo hacer lo que ama me hace feliz. Un nuevo subcontratista que trabaja en la instalación de cañería silbo y grito "oye, nena" cuando me iba, sin saber quién era yo. Edward lo puso en su lugar inmediatamente sé que me debería ofender por ver el silbido como una ofensa a las mujeres y todo eso, aunque estoy bien con eso.

Edward y yo encontramos algo interesante un par de años atrás. Un agente de la policía de Malé nos llamó con algunas preguntas, esperando cerrar un caso de una persona desaparecida. La familia de un hombre desaparecido en mayo de 1999 recientemente descubrió un diario entre sus pertenencias. En él, Owen Sparks, un millonario especializado en ordenadores de california, escribió meticulosos detalles sobre un plan para cambiar su estresante estilo de vida por la paz y la soledad de vivir en una isla en las maldivas.

Siguieron su pista hasta Malé, pero allí es donde se acaba. El oficial quería saber más acerca del esqueleto que Edward y yo descubrimos, no había manera de estar seguros si era el, pero parecía que sí. Me pregunto si Owen lo hubiera logrado si hubiera tenido algo que ganar, como lo hicimos Edward y yo, creo que nunca lo sabremos.

Llevo una jarra de limonada al porche de enfrente y relleno las bebidas, respirando el olor de las flores y pasto recién cortado. Carlisle aparca en el camino de entrada. Nosotros decidimos que un festín de Perry's Dell es perfecto para esta caliente tarde de mayo, David sale de la casa para ayudar a Carlisle a llevar todo adentro.

Ángela y yo ponemos todo en la isla de la cocina y estoy a punto de llamar a todos para que se sirvan cuando Jasper viene hacia mí, sosteniendo a Mick enfrente de él. El olor de un pañal sucio es difícil de no notar.

-Creo que algo salió del trasero de Mick –dice.

-En la mesa para cambiar pañales hay toallitas húmedas y pañales, por favor asegúrate de usar mucha crema porque Mick tiene un poco de sarpullido.

Jasper quedo congelado preguntándose como salirse de esa cuando Edward, quien ha estado viendo todo, se empieza a reír.

-Oye, te está engañando.

Jasper me mira y sonrió y me enojo de hombros.

-Es muy fácil, el alivio en su cara es tan profundo que hasta es gracioso.

Edward extiende sus brazos hacia Mick.

-Jane también tuvo una descarga, será mejor que los cambie a los dos.

-Eres un buen hombre –le dijo y lo es, Jasper le da él bebe.

-Miedoso –le dice Edward mientras sale de la habitación con los brazos lleno de sus hijos, sonrió porque sé que Edward se está burlando pero también porque sé que es feliz por tener a su mejor amigo en nuestras vidas.

A los veinticuatro años, Jasper podía fácilmente estar en un bar en vez de estar aquí, sosteniendo a un bebe, tiene una novia seria llamada Stacy y Edward dice que ella es la responsable de cambiar a Jasper en un adulto maduro, el no está cerca todavía.

Todos llenan un plato y encuentran donde sentarse, algunos eligen los escalones de enfrente, algunos el porche con mosquitero y otros como Edward y yo, nos quedamos en la cocina.

Ponemos a los bebes en su sillita y les damos piecitas de pan y de carne Deli. Y les doy ensalada de papa en sus boquitas, muerde mi sándwich y bebe mi té helado, Edward se sienta a mi lado levantando el vasito entrenador que Jane sigue tirando al piso, solo para ver si él se lo recogerá, siempre lo hace.

Cuando todos terminan de comer, me cantan feliz cumpleaños. Soplo mis treinta y ocho velas que Chloe insistió en poner en el pastel. Es un infierno, pero todo lo que puedo hacer es reírme. Desde hoy hasta el veinte de septiembre cuando Edward cumpla veinticinco, soy técnicamente catorce años más grande que él, no trece, pero no hay nada que pueda hacer al respecto.

Todos brindan por mí, estoy tan feliz que quiero llorar, más tarde, cuando todos se han ido y ya hemos puesto a los bebes en la cama, Edward se une en el porche de mosquitero. Trae dos vasos de agua con hielo y me da uno.

-Gracias –le dijo, la novedad de agua fría en un vaso no ha desaparecido para ninguno de nosotros, tomo un gran trago y lo pongo en la mesita de un lado.

Él se sienta en el sillón ratán para dos personas y me sienta en su regazo.

-Ya no podrás hacer eso por un largo tiempo –le dijo, besando su cuello, lo cual hago por dos razones: a Edward le gusta y es la forma de ver si tiene bultos.

Gracias a dios nunca he encontrado ninguno.

-Claro que si –dice, sonriendo y acariciando mi vientre.

Decidimos intentar por un hijo más y sucedió el primer mes sorprendiéndonos a ambos. Esta vez solo hay un bebe y no sabemos si es un niño o una niña. No nos importa siempre y cuando este sano.

Estoy embarazada de cuatro meses, así que los gemelos solo tendrán quince meses cuando dé a luz, pero eso solo significa una cosa, obtenemos lo que deseamos.

A menudo pienso en la isla, cuando los niños estén más grandes, tendremos una historia que contarles.

La editaremos por supuesto, también les contaremos que esta casa y la propiedad de los suburbios es nuestra isla.

Y que Edward y yo estamos por en fin en casa.

FIN.


MUCHAS GRACIAS.

Como dicen, todo comienzo tiene final, espero y les haga gustado a todos por todos sus bellos comentarios, son tan hermosas y las quiero mucho, a mis fieles seguidoras.

-maleja twihard

-Nadiia16

-Alizce

-alejandra1987

-Estteffani Cullen-Swan

-kareeenh

y muchas mas :3 y las que no comentan como quieran GRACIAS 3

PD: mi nueva historia, como ahora ando muy ocupada y mas es escrita por mi la publicare los dias:

Miercoles y viernes.

Besos.

Mary.