Hola lectoras, en el capítulo anterior se me fue pedirles las disculpas pertinentes por la demora. Lamentablemente el estudio ocupa gran parte de mi tiempo, a todo esto agregándole que estoy en un internado, por ende los espacios libres son ínfimos.

Bueno quiero que sepan que la historia continuará, ya que todo lo que aquí les narro es de verdad y en parte, me agrada escribir y leer todo lo que ha pasado en estos años. Espero logren entender el porqué de mis constantes retrasos con los capítulos, y obviamente quiero reviews ya que sus opiniones son las que me dan el impulso para seguir con esto.

Obsesión no correspondida

Resumen:Diversos hechos que suceden a los largo de tres años en los que Sakura aún no logra entender cómo lleva tanto tiempo enamorada del mismo hombre, su profesor.

Pareja: Sakura Haruno-Sasuke Uchiha

Género: Romance, Amistad, Drama...

Disclamer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.

Escrito por:Kriverula.

Diciembre 2009

Las clases pasaron, y con Uchiha-sensei todo seguía igual, simplemente no había tenido tiempo para poder establecer una conversación mucho más a fondo con él, y eso me molestaba en cierta forma ya que lo único que quería , en parte, era intercambiar palabras con él, saber cómo pensaba, poder perderme en su mirada mientras sonreía al hablar. Pasaba horas y horas fantaseando como sería estar con él, compartir un espacio mínimo donde nuestras respiraciones se hiciesen una, pero cada vez se me hacía más difícil pensar en que algo así podría pasar ya que hoy era la última clase que nos haría, después se iría para terminar su carrera y yo quedaría solo en su memoria como la típica niña, estudiante inmadura, loca por él.

Anko-sensei estaba entregando las notas del examen donde había ingresado la materia de todo el año, siendo sincera no tenía mucha fe puesta en esa prueba, ya que la información era mucha y no había estudiado lo suficiente, gran parte de mi promedio se podría ver afectado por ella, pero a estas alturas del año ya nada de eso me importaba, mi mente solo se dedicaba a pensar en ese profesor que me robaba el aliento y en la ya pronta gira de estudios que realizaría con mi curso en unas semanas más. Las caras de mis compañeros me preocupaban, hasta el momento se habían entregado veinte pruebas de las cuales no había ninguna nota azul y si pensaba en que solo quedaban siete por entregar, las probabilidades de que dentro de aquellas estuviese una calificación superior era mínima. Seguí pensando en esto hasta que escuche mi nombre, instantáneamente me levanté de mi pupitre para dirigirme al escritorio de la profesora, acordándome en el camino de todos esos santos de los que tanto me hablaba mi abuela "Oh, San Expedito Bendito, te juro que seré una buena cristiana, mantendré mi flor casta y pura hasta el momento del matrimonio, no mentiré y seré una digna hija de Dios, a cambio solo te pido tener un cuatro, un mísero cuatro en el examen, por favor San Antonio Bendito, tu que todo lo encuentras también podrías ayudarme con esto, encuentra la perfecta calificación para mi desempaño durante este año y que esa sea la nota, no la que me merezco por mi irresponsabilidad en esa última".

-Lo siento Haruno- dijo Anko estirándome la mano con la prueba, al parecer ningún santo escucho mis plegarías- no sé si te sirva de consuelo pero fuiste la tercera mejor nota- Un dos nueve! Un dos nueve! Era la peor nota en toda mi vida de estudiante. Soy una persona sentimentalista y bastante llorona, así que no pude evitar el llanto, por lo que la Sensei me dejo salir al baño para mojarme la cara, ella sabía que yo era así, no era la primera vez que me desmoronaba en el colegio. Me caracterizaba por ser bastante feliz, loca para algunos, pero habían situaciones que para muchos podían ser superficiales, pero para mí eran demasiado importantes como las notas o cuando llegaba atrasada a clases y eso detonaba en una llamada a mi apoderado, mi padre siempre me había dado todo, podía estar las veinticuatro horas del día trabajando para consentirme, pero a cambio exigía un buen desempeño escolar y sentía que con esto lo defraudaba.

Me miré en el espejo del baño, ¡rayos! No parecía nada, el rímel, que era lo único que acostumbraba a ponerme estaba corrido, me lavé la cara para tratar de eliminar los rastros y poder verme un poco más digna ya que por un momento se me había olvidado que el guapo profesor estaba presente en el aula, que vergüenza, él había observado todo mi escándalo. Volví a la sala con los ojos hinchados y mientras Anko-sensei se quedaba a hablar con algunos compañeros yo decidí ir a sentarme al piso, junto con Konan y otros compañeros para distraerme un poco.

Sabes…- Alcé la mirada y vi, frente a mí, esos ojos que me quitaban el aire. Se puso en cuclillas y quedó a mi altura- no te desanimes, a mí me iba malísimo en la secundaria, recién en la universidad comencé a subir mis calificaciones, una nota no expresa cuanto sabes, eres mucho más que ese dos nueve.

Creo que solo logré entender la mitad de las cosas que me dijo, si me quería subir el ánimo lo había logrado con tan solo habérseme acercado, mostrando su preocupación por mi estado anímico, recuerdo que intercambiamos unas palabras más, Konan se mostraba bastante animada al hablar con él, lo que en parte me ponía un poco celosa, pero sabía que lo hacía ya que esa era su personalidad y no tenía que pensar mal de ella ya que se encontraba completamente enamorada de su novio.

El timbre sonó, marcando el término no solo de la clase, sino que también de mis posibilidades con Uchiha.

-Bueno señoritas, un gusto- Se acercó y me beso la mejilla, dejándome helada, era el primer contacto que teníamos y me sentí feliz, no me importara cuán lejos pudiese estar ahora de mí, seguiría luchando.

En la tarde llegué a mi casa con la única idea de desconectarme un poco del Colegio y de las notas, ver series y conversar con mis amigos parecía una buena opción de distracción, por lo que abrí mi Messenger y al ver a la profesora Anko conectada decidí hablar con ella. Sinceramente su extraña forma de ser me agradaba y sus reiteradas burlas hacia mi persona no parecían molestarme como las que mis pares me hacían, por el contrario me subían el ánimo. El chat se abrió automáticamente sin tener que haber hecho un clic, en ella aparecía un link de Facebook "Sakura, es el Facebook de Sasuke-kun, utilízalo bien bye-bye", ella si sabía cómo hacerme feliz, le agradecí rápidamente debido a mi estado impaciente por poder ver su perfil, la duda estaba en agregarlo o no, no podía ser una mujer fácil, él era mayor y tenía muy claro que esta atracción para él, viendo el lado bueno, solo podía causarle ternura. Él estaba soltero punto favor y lo máximo que perdería sería mi dignidad, ya casi nula después de aquel show en clases de historia.

"Solicitud de amistad enviada"

Esa noche conciliar el sueño fue un gran reto, no paraba de dar vueltas en la cama pensando una infinidad de cosas con respecto a él, ¿qué pensará al ver mi solicitud?, ¿me aceptará?, ¿tendré alguna oportunidad? No lo pude evitar, tuve que levantarme y encender nuevamente mi computador, no podía esperar su respuesta, constantemente apretaba F5 para ver la notificación de aceptación, pero nada pasaba, lo único que sacaba con esto era ponerme cada vez más nerviosa…

Espero les haya gustado, salió bastante corto pero prefería subir algo así antes que dejarlas esperando. Quizás para el próximo capítulo me demoraré algo más pero haré lo posible para que sea de gran extensión.

Dejen un review ;)

Kriverula.-