La Saga crepúsculo pertenece a Stephenie Meyer. La historia original es de Flamingo 1325. Yo me adjudico la traducción.
¡Capítulo adelantado!
Twice in a Lifetime Singer
Capítulo 17: Obligaciones Familiares
"¿Bella?" Escuché como Rosalie tocaba sobre mi puerta.
Había estado sentándome en lo que había sido el cuarto de Edward durante las pocas horas pasadas, pensando de nuevo. No estaba segura si alguna vez podría volver confiar completamente en él, y sabía que no podría estar con él si siempre iba a tener aquella pequeña voz en la parte de atrás de mi cabeza diciéndome que él la ama a ella.
Incluso si Edward se da cuenta que me ama, aún no se si puedo regresar a él.
"¿Bella?" Dijo Rosalie a través de la puerta mientras tocaba de nuevo.
Sabiendo que probablemente no me iba a dejar ignorarla, dada su persistencia sobre los últimos días, respondí.
"Pasa," dije mientras me sentaba derecha sobre el sofá.
Esta había sido nuestro rutina durante la semana pasada desde que estuvimos en esta casa; yo pasaría tiempo con Rosalie y con Emmett antes de encerrarme en el que había sido el cuarto de Edward, pensando. Esto les permitía a Emmett y a Rosalie tener su tiempo solos, y eran lo bastante considerados para ser muy silenciosos o para dejar la casa juntos para ello. Después de unas pocas horas, uno de ellos regresaría y me molestaría, no queriendo que me sumiera en la pena por demasiado tiempo.
"¿Cómo vas?" Preguntó mientras se sentaba junto a mí.
"Pensando," dije, sabiendo que ella entendería. Acerqué mis rodillas a mi pecho.
"Sabes que los amo a ambos, pero si de veras no puedes perdonarlo, entonces no te obligues a ti misma." Dijo Rosalie mientras se dirigía hacia el tocador.
"Si bien yo siempre lo amaré. Pero abandoné todo por él. No entiendo como pudo hacer esto." Dije mientras dejé que mi cabeza cayera dentro de mis rodillas.
"Yo tampoco, pero él lo ha hecho y no podemos cambiar eso."
"¿Por qué Edward? ¿Por qué yo? Tú y Emmett han estado juntos por mucho más tiempo que Edward y yo, y ni una vez alguno de ustedes ha dudado."
"Lo se, y no es nada justo. Tú no mereces esto. Edward está siendo terco, él simplemente no lo verá. Él no la ama a ella-él te ama a ti."
"Da igual, él está codiciándola justo ahora," dije suavemente.
"Si me preguntas, yo digo que te hagamos ver más sensual que incluso yo y que entres como si nada, mostrándole lo que se está perdiendo," dijo Rosalie, su habitual tenacidad presente en su voz.
"No quiero pelear por él. No debería tener que pelear por él," dije, aunque su idea era tentadora.
"Lo se. Sin embargo, si cambias de idea, avísame. Tengo un conjunto que lo dejaría más aturdido que la primera vez que te vio desnuda," dijo Rosalie con una carcajada.
"No lo haré, pero gracias," dije, apreciando sus esfuerzos.
"Mira, Bella, se que estás sufriendo, pero no puedes seguir así. No es que yo crea que él lo hará, pero si él si va tras ella, no puedes ir por la eternidad de este modo," dijo Rosalie, pero esta vez había lástima en su voz.
"No planeo hacerlo," dije en voz baja, esperando que no me escuchara.
"No hables así," siseó Rosalie como su cabeza se movía rápidamente hacia mí.
Apenada, dejé caer mi mirada.
"No seré capaz de amar de nuevo, Rosalie. No me repondré de él," dije, a sabiendas de lo fuerte que es nuestro lazo. O por lo menos eso pensaba.
"Tienes que tratar, Bella. No puedes simplemente rendirte."
Me quedé en silencio, insegura de qué decir.
"Vamos a cazar, te lo sacaré de la mente." Dijo Rosalie mientras sacaba un conjunto para que usara al cazar.
Levanté mi cabeza y la miré, mis ojos traicionando mi falta de voluntad para ir, aún cuando estaba agradecida por el cambio de tema.
"Bella, necesitas hacerlo. No has cazado desde antes que la escuela empezara," dijo suavemente Rosalie.
"Yo sólo voy con él," dije aún más pacito.
Excepto por cuando estaba aprendiendo a controlar mi sed, sólo había cazado con Edward. Sólo en muy raras ocasiones no fuimos juntos, y yo no había ido ni una vez con otro miembro de la familia.
"Lo se, pero no puedes pasar hambre. Si quieres ir sola eso está bien." Dijo Rosalie mientras me largaba la ropa.
Suspiré; sabía que ella estaba en lo cierto.
"No, está bien. Iré con ustedes dos."
"Sabes que Emmett lo apreciará."
La di una medio sonrisa.
"Lo se," dije mientras me ponía la ropa.
Nos dirigimos escaleras abajo, donde un entusiasmado Emmett estaba esperando.
"¿Listas?" Preguntó Emmett mientras agarraba las llaves del auto.
"Aja, ¿pero les importa si simplemente corremos a donde sea que estemos yendo?"
"Claro que no," dijo Emmett mientras volvía a lanzar las llaves sobre el final de la mesa.
"Gracias," dije mientras me encaminaba hacia la puerta.
Dejé que Emmett liderara el camino, queriendo correr pero no pensar en ello. Seguí detrás de él y de Rosalie, ya lamentando esta decisión. Correr era algo que Edward amaba, y era algo que me lo recordaba inmensamente.
Todavía recuerdo la primera vez que corrí como un vampiro – fue más excitante de lo que Edward jamás había podido expresarme como humana. Mano a mano, tomamos velocidad dentro del bosque, completamente libres. Nunca tendría que separarme de él de nuevo, o eso pensé, y ello me regocijaba.
Suspiré mientras me sacaba de esos recuerdos, conociendo el dolor que traerían. Aceleré más, alcanzando a Rosalie y a Emmett. No nos tomó demasiado llegar a un área más densamente boscosa, y supe que estábamos en nuestros terrenos de caza.
"¿Vas a buscar un león de montaña?" Me preguntó Emmett, sabiendo que era mi favorito. Ciertamente salí a Edward en esa. Pero si lo piensas, era difícil que no me gustara cuando él constantemente me presionaba y me decía cuán increíble era antes que lo tuviera.
"Eso espero," dije, sabiendo que eso me haría sentir mejor.
Fuimos en nuestros caminos separados, sabiendo que era más fácil que tratar de de seguir juntos y quedarnos fuera del camino de los otros.
Corrí varias millas antes de captar el olor de lo que estaba buscando. Desaceleré y me le acerqué sigilosamente, sabiendo que él no tenía ni la menor idea que yo estaba en el área. Me ubiqué justo antes de embestir y derribar a la criatura. Lo sequé rápidamente, asegurándome de hacer tan poco desorden como fuera posible.
Una vez hube terminado, levanté un árbol y me deshice del cuerpo antes de treparme a otro árbol. Me senté allí por cerca de una hora, aún pensando. Extrañaba a Edward, y mi vida parecía no tener sentido sin él, ¿pero podría realmente perdonarlo por esto?
Renuncié a todo por él, y una chica cualquiera viene recordándole de la yo humana de la que él se enamoró, y de repente todo se está yendo a pique. Incluso si sus sentimientos por ella no son tan fuertes como lo son por mí, él aún los tiene.
Se que es más que su aroma; ciertamente este es parte de ello, y si ella no oliera de forma tan atrayente, él nunca le hubiera prestado atención. Es algo más, pero no puedo explicarme qué.
Lo que me preocupa es que ella es igual de patosa a como yo era, pero es mucho más atrevida de lo que yo jamás fui. Yo no habría podido hablarle a los chicos nuevos en su primer día, como ella hizo conmigo. No sólo los chicos nuevos, si no los nuevos vampiros que los humanos instintivamente evitaban.
Ella era tan abierta también. Incluso me contó que pensó que Edward quería matarla; cuan en lo cierto estaba. Ella es aún más perceptiva de lo que yo jamás lo fui, y se cuanto admira Edward esa cualidad.
Parece que ella tiene las cualidades que yo tenía, y más. ¿Y si son las cosas extras las que llaman su atención?
Suspiré, sabiendo que no estaba logrando nada pensando en esto. Simplemente me estaba torturando más, e inevitablemente haría más difícil para mí el perdonarlo, asumiendo que eso es lo que terminara siendo necesario para acabar con todo esto.
También estaba comenzando a extrañar a Alice inmensamente. Una cosa era simplemente no pasar mucho tiempo con ella por unos pocos días, y otra enteramente diferente no poder verla. Quise llamarla, pero no quería que Edward descubriera donde estábamos.
Sin embargo, no tenía que dar especificaciones de donde estábamos. ¿Pero y si ella me dice que Edward quiere a Annabelle?
Hice una mueca, pero sabía que cedería bastante pronto. Ya habían pasado unos pocos días y la extrañaba.
Me bajé del árbol y me encaminé de regreso a donde me encontraría con Rosalie y Emmett, sorprendida de que me estuvieran esperando. Generalmente se tomaban un rato para cazar, pero estoy bastante segura que hacían otras cosas después.
"¿Lista para regresar?" Me preguntó Rosalie con una cálida sonrisa sobre su pintoresco rostro.
"Seguro, quiero llamar a Alice," dije, preocupada que se fueran a oponer.
"Desde luego." Dijo Rosalie como comenzamos a correr.
Corrimos en silencio, regresando a la casa más pronto de lo que esperaba. Una vez dentro, tomé el teléfono y me senté sobre el sofá, sabiendo que Emmett y Rosalie se quedarían mientras hablaba. Podría necesitarlos, y no quería que estuvieran lejos.
"¿Hola?" Respondió Alice, probablemente asumiendo que sería o Emmett o Rosalie.
"Oye," dije en voz baja, preocupada que estuviera enojada conmigo.
"¡Bella! ¡Hola! ¿Cómo estás?" Instantáneamente, la voz de Alice se animó y pude imaginármela comenzando a saltar.
"No muy bien, ¿pero que esperarías realmente?"
"Lo se," Dijo Alice, su voz decayendo un poco.
"Sólo llamaba para decir hola. Los extraño," dije, no queriendo que mencionara a Edward.
"Lo se, y nosotros también te extrañamos. ¿Cómo es pasar tiempo con Rose y Emmett?"
"Está bien. Conoces a Emmett," dije con una sonrisa, pensando en las incontables horas de videojuegos que hemos jugado.
"¿Montones de videojuegos?" Preguntó Alice con una carcajada, claramente tratando de mantener la conversación ligera.
"Claro. Está bien, le gano más de lo que él me gana a mí," dije riendo.
"¡No, no lo haces!" Dijo Emmett detrás de mí, pero pude escuchar el tono suave en su voz.
"¿Cómo está Esme?" Pregunté, sabiendo que esto probablemente la estaba lastimando más que a nadie.
"Está sobreviviendo. Te extraña, pero entiende. Sin embargo, está dividida. Jasper dice que está en más dolor del que ciertamente deja salir. En apariencia está apoyando a Edward, pero no te tomes eso personalmente. Si tú estuvieras acá, y no él, ella te apoyaría a ti," dijo Alice, apurándose levemente para distraerme de lo que estaba diciendo.
"No estoy enojada. Comprendo la posición en la que está. Si no puedo perdonar a Edward o si él no puede superar lo de ella, no regresaré." Dije muy suavemente.
Alice estuvo en silencio por un momento, finalmente absorbiendo la verdad que yo sabía había estado evitando.
"Lo se. Y Esme sabe eso. Ella preferiría apoyar a Edward y tenerlo quedándose, que darle la espalda y perderlos a ambos. Ella comprende la situación completamente, y conoce lo que está en juego. Aunque no lo está eligiendo sobre ti," dijo Alice, dándole énfasis a la última frase.
"Lo se, y nunca la acusaría de ello. Se que ella nunca elegiría entre nosotros, y voy a hacer todo lo que pueda para evitar que lo tenga que hacer. Ella nunca podría decidir, y eso le causaría más sufrimiento y tormento que lo que jamás merecería.
"Ella realmente te extraña, Bella. Sabes que ella tiene un lazo especial con Edward porque él fue el primero, pero ella te cuidó como una mamá mientras eras humana. Ella tiene un lazo igual de especial contigo. Esto la está desgarrando. Trata de esconderlo, pero está lastimando a Jasper."
"Lo siento," dije casi de modo inaudible.
Parte de mí quería regresar a casa y consolar a Esme. Pero la idea de estar alrededor de Edward justo ahora me aterraba. Se que él no será capaz de mirarme a los ojos en el momento, y eso dolería demasiado.
"Por favor, Bella, ven a casa." Suplicó Alice, usando ninguna de sus tácticas usuales. No estaba tratando de hacerme sentir culpable o convencerme con sus pucheros y ojos de cochorrito. Ella estaba pidiéndome sinceramente, no, rogándome.
"No puedo," dije, y aunque mi voz titubeó infinitesimalmente, ella lo notó.
"Puedes, Bela. Por favor, ven a casa."
"Yo…yo no se," dije, aunque era tentador.
"Bella, Esme quiere hablarte," dijo Alice, su tono diciéndome que podría decir no.
"Claro." Dije, queriendo hablarle a mi figura materna con igual urgencia a como ella quería hablarme.
"Solucionaremos esto, Bella, por favor, ven a casa." Dijo Alice antes de pasar el teléfono.
"Bella, mi niña, ¿cómo estás?"
Pude notar que Esme estaba conteniendo los sollozos y tratando de mantener su voz suave. Aún así, pude escuchar el dolor en ella.
"Ahí voy. Emmett y Rosalie son geniales con las distracciones," dije, tratando de esconder mi propio dolor.
"Eso está bien. Se que estás sufriendo ahora, ¿pero crees que estás lo bastante bien para venir a casa? Te extrañamos terriblemente," dijo Esme conforme más de su angustia penetraba su voz.
Si ella hubiera estado diciendo esto en persona, yo no había sido capaz de resistir.
"Quiero, Esme, en serio que si. Pero no puedo mirarlo a la cara."
"Lo se, pero podemos encontrarle una salida a eso. No tienes que compartir su cuarto- Alice ya ofreció el suyo. Sabes que a Jasper no le importará –el pasa tanto tiempo en la biblioteca de todas formas."
Me quedé en silencio, completamente dividida sobre qué hacer. No podía soportar la idea de Esme siguiendo así de lastimada, y sabía que la haría pedazos si la rechazaba. Por el otro lado, no podía soportar estar cerca de Edward; aún su esencia probablemente me enviaría volando.
"¿Y qué sobre la escuela? Tendría que verlo a él, y a ella. Tengo clase con ella."
"No tendrás que regresar. La escuela piensa que estás muy enferma, y no manejaste bien el traslado. Justo ahora, ellos piensas que Rosalie y Emmett están contigo en la casa de un tío de modo que te puedas tranquilizar. Incluso cuando regreses, nadie esperará que regreses tan pronto."
"¿Él todavía la ve cada noche?" Sabía que la respuesta me causaría una agonía extrema pero tuve que preguntar. Sentarme en esa casa de noche, sabiendo porqué él estaba asunte era algo que no estaba segura de poder manejar.
"Justo ahora, si," dijo Esme, su tono frustrado.
"No creo que pueda," dije, conteniendo mis propios sollozos.
"Entiendo. Lamento haberlo presionado. Por favor, Bella, regresa tan pronto como puedas."
"Lo haré, y lo siento," dije suavemente mientras Emmett y Rosalie se sentaban junto a mí.
"Volveré a pasar a Alice," dije Esme en voz baja.
Alice no había ni siquiera hablado cuando escuché los sollozos de Esme en el fondo, desvaneciéndose conforme se retiraba del cuarto.
"Lo siento," dije antes que Alice pudiera interponerse.
"Ella entiende," dijo Alice suavemente, pero pude escuchar el pesar en su voz.
"Quiero ir a casa, créeme, lo quiero. Es sólo que no se si pueda," dije sinceramente.
"¿Tratarás? ¿Por favor? Puedes compartir mi cuarto –ya hice un espacio en el closet para tus cosas, y te compraré todas completamente nuevas de modo que la esencia de Edward no esté en ellas. Puedo pedirle que mantenga una distancia, y estoy segura que escuchará. Él no quiere que sufras igual a como el resto de nosotros," dijo Alice rápidamente, todavía intentando de todo para hacerme ir a casa.
"Esto es su culpa," indiqué, pero sabía que ella estaba en lo cierto.
"Lo se, y él sabe eso. Él te dará privacidad," dijo Alice, dejándome saber que ya había visto su charla con él.
"Pensaré en ello," dije, sintiendo mi resolución desmoronándose con cada palabra que mi hermana y mejor amiga habló.
"Eso es todo lo que pido," dijo Alice, su tono ya levemente más feliz.
"Lo se," le dije, agradecida que esta conversación estuviera terminándose.
Colgué con Alice, un poco sorprendida de sus infructuosos intentos para hacerme regresar a casa.
"¿Tas bien?" Preguntó Emmett una vez dejé de mirar fijamente el teléfono cerrado en mi mano.
"No realmente," dije, sabiendo que no podría poner suficiente sentimiento en mi voz para hacer que cualquier mentira sonara convincente.
"De verdad quieres ir a casa, ¿verdad?" Me preguntó, su tono más comprensivo de lo normal.
"Más que nada, pero no puedo enfrentarlo," dije, finalmente levantando mi cabeza para mirarlo.
"No lo dejaremos acercarse a ti hasta que estés lista, ¿vale?"
Contemplé lo que estaba diciendo, pero supe que no estaba mintiendo. Emmett probablemente se sentaría fuera de cualquier cuarto en el que yo decidiera quedarme, manteniendo lejos a Edward.
Di una medio sonrisa ante la idea, y supe cual era mi decisión.
"Extraño a Esme, y extraño a Alice," dije.
"¿Quieres ir a casa?" Me preguntó Rosalie, pero ella ya sabía la respuesta.
"Si," dije suavemente, aún asustada de estar alrededor de Edward.
"Nos iremos mañana." Indicó Rosalie mientras se levantaba para comenzar a alistar las cosas.
Asentí, pero no me moví del sofá.
"¿Quieres sorprenderlos, o llamar?"
"Sorprenderlos –aún podría cambiar de idea," dije, no queriendo elevar las esperanzas de Esme y después aplastarlas.
"Buena idea. Ahora, ¿qué le dices a otra ronda de videojuegos?" Preguntó Emmett, listo por el humor a estar un poco menos apagado.
"Suena genial," dije, forzando una sonrisa sobre mi cara aunque supe que esta no alcanzó ni de cerca mis ojos.
Pasé el resto de la tarde y parte de la noche jugando con Emmett, tratando de olvidar lo que iba a hacer mañana. Sabía que todavía podría echarme para atrás, pero una gran parte de mí no quería.
Este no era mi hogar- mi hogar era con el resto de los Cullen. Sabiendo que ellos estaban separados por mi culpa, y porque soy débil, me lastimaba. Necesitaba hacer esto por ellos. Necesitaba regresar por Esme.
Me dirigí hacia su cuarto, considerado cada posible resultado. Desafortunadamente, mi mente siempre me guiaba hacia la misma funesta conclusión.
Este capítulo me rompe el corazón, fue un poco triste traducir la llamada :(
Bueno gente linda, yo se que no actualizo igual de rápido a como hacía antes y que una semana parece mucho tiempo, pero ténganme paciencia, este y el próximo mes serán un completo caos para mí xD.
¡Nos vemos el próximo lunes!
