La Saga crepúsculo pertenece a Stephenie Meyer. La historia original es de Flamingo 1325. Yo me adjudico la traducción.


Twice in a Lifetime Singer

Capítulo 19: Al lugar donde correrás

Entre más tiempo pasaba sentada viendo películas con mis hermanos, más pensaba en como no iba a ser capaz de sobrevivir el día en la escuela. Edward todavía no había regresado a casa, y eso sólo me estaba enojando más.

Cuando Rosalie y Alice se dirigieron escaleras arriba para comenzar a alistarse, yo decidí hablar con Carlisle mejor. Había aceptado ir a la escuela, en su mayor parte porque eso era importante para él, pero, ¿a qué precio lo complacería?

Sabiendo que era temprano, me imaginé que él todavía estaba en su cuarto. Probé el aire antes de tocar, queriendo estar segura de que no interrumpía nada. Cuando sentí que era seguro, toqué en la puerta con suavidad.

"Pasa," dijo Carlisle con igual suavidad, ya sabiendo que era yo.

Vi a Esme envuelta por los brazos de Carlisle, su usual y cálida sonrisa sobre su rostro mientras yo entraba.

"¿Puedo hablar contigo?" Le pregunté a Carlisle, la preocupación plagando mi rostro.

"Claro." Dijo él mientras se sentaba derecho y me invitaba a unírmeles en el sofá.

"¿Quieres que me vaya?" Preguntó Esme mientras se soltaba de los brazos de Carlisle, igualando su postura autoritaria.

"No, está bien," dije con una sonrisa forzada.

Ella escucharía lo que Carlisle y yo habláramos ya sea que estuviera o no en el cuarto, y se que sólo la lastimaría más si yo la alejaba.

"¿Qué puedo hacer por ti?" Preguntó Carlisle mientras continuaba sosteniendo la mano de Esme.

"No se si pueda ir a la escuela," dije suavemente, mis ojos fijos en mis manos.

"¿De qué estás asustada?"

"De ver... de verlos a ellos." Dije con sinceridad, sabiendo que no era sólo por Edward por quien estaba preocupada.

"¿Qué te asusta más? ¿Ver a Edward, o verla a ella?"

Levanté mis ojos y los fijé sobre los suyos, buscando la respuesta. ¿Quién me asustaba más? Edward era mi esposo, quien me traicionó. Él pudo tener sus razones, y puede que sea capaz de justificar lo que hizo, pero yo nunca lo veré de esa forma. No importa qué, siempre recordaré que él vaciló.

Pero Annabelle – ella sabe que algo pasó entre Edward y yo. Probablemente también habrá hecho la conexión de mi ausencia con sus repentinos intentos de hablarle. ¿Puedo realmente mirarla a la cara, sabiendo que ella tiene esas sospechas?

"Ella," dije finalmente mientras volvía a bajar mi mirada, sabiendo cuanto me lastimaría verla incluso cerca de él. Todo se remonta a ella; siempre se remontará a ella.

Carlisle no respondió de inmediato, dándome tiempo para una vez más escudriñar mis propios pensamientos. Cuando mi ceja se frunció aún más y el dolor se hizo más notorio sobre mi rostro, habló por fin.

"Bella," dijo él, tratando de llamar mi atención.

Preocupada por lo que él diría, no lo miré.

"Isabella," dijo de nuevo, la compasión que siempre saturaba su voz haciendo de alguna manera que el disimulado tono severo sonara aún más drástico.

Levanté mi cabeza, obligándome a no sólo mirarlo, sino a fijar mis ojos con los suyos.

"No te vamos a obligar a hacer nada para lo que no estés lista, o nada que te cause más dolor. A ambos, a Esme y a mí, nos lastima tremendamente verte sufriendo de tal forma y no ser capaz de ayudarte ni siquiera en lo más mínimo. Si, es importante en términos de nuestra familia pasando desapercibida que vayas a la escuela, pero no vale la pena si el precio por pagar es dolor adicional de tu parte."

Seguí buscando sus ojos, tratando de comprender lo que él me estaba diciendo. Cuando parecía que yo estaba siendo particularmente lenta, él me sonrió. Eso casi conmovió mi frío corazón.

"Si va a lastimarte más estar en la escuela que en la casa, quiero que te quedes en la casa. Es tú decisión, pero no vayas a la escuela porque te sientas obligada."

"Gracias," dije, aliviada de que de verdad pudiera ser mi decisión.

"Nuestra familia ha pasado por cosas mucho peores que esto. En el peor caso, nos volvemos a mudar antes de lo esperado. Incluso con los acontecimientos de la semana pasada, hay muy poca sospecha hacia nosotros en general.

Asentí, contenta de que mi repentina ausencia realmente no haya atraído tanto la atención. Aunque supongo que no es completamente inusual que un chico "adoptado" tenga tantos líos.

"Si me voy temprano de la escuela, ¿eso está bien?" Pregunté, sabiendo que a pesar de sus palabras, Carlisle quería que al menos intentara.

"Si," dijo Carlisle con otra cálida sonrisa.

Asentí.

"Iré," dije, poniéndome de pie para irme.

"Gracias. De verdad eres una hija maravillosa," dijo él.

Asentí de nuevo, pero sus palabras sólo causaron que un agudo dolor me atravesara. ¿Cómo lo manejarían Esme y Carlisle si me iba? Pero, ¿Cómo lo tomarían si me quedaba y tenían que presenciar constantemente mi sufrimiento, día tras día, por la eternidad?

Lentamente, subí hasta mi cuarto, llamando la atención de Alice tan pronto como pasé por su puerta. Me dirigí hacia mi vestidor, donde mi anillo de bodas estaba. Me lo había llevado conmigo cuando me fui, pero sólo porque aún lo tenía puesto en ese momento.

Lo había removido una vez estuve en Forks, incapaz de llevarlo. Aún si Edward y yo éramos capaces de reconciliarnos, no estaba segura si podría volver a ponérmelo por un buen tiempo. Ni siquiera estaba segura si podría estar completamente bien con él de inmediato, y me preocupaba que mi inhabilidad para amarlo completamente lo alejara de nuevo. No queriendo el constante y visible recordatorio, lo puse al fondo de mi primer cajón.

En cuestión de minutos, Alice había terminado su cabello y maquillaje y estaba en mi cuarto, revolviendo el closet para encontrar un conjunto. Me largó algo que supe estaba destinado a atraer la atención hacia mí, probablemente para poner celoso a Edward, pero yo sacudí mi cabeza.

"No puedo," dije, mis ojos rogándole que entendiera.

Ella sonrió de manera incómoda y pude ver en sus ojos que estaba triste porque yo no usaría su conjunto. Aún así, comprendió, y rápidamente me encontró algo más reservado y menos llamativo para usar.

Ella me ayudó con mi cabello y maquillaje, sabiendo que yo no tenía motivación alguna para trabajar en ellos por mi cuenta. Trabajó en silencio, dejándome prepararme mentalmente para el día. Al fin, una vez estaba casi terminando, habló.

"Edward no va a viajar con nosotros." Dijo Alice suavemente.

"Él todavía no ha regresado, ¿cierto?" Pregunté, no segura de cómo responder realmente a eso.

Parte de mí esperaba que él hubiera entrado a hurtadillas mientras yo estaba hablándole a Carlisle. Él tendía a moverse más silenciosamente que el resto de la familia, y no sería la primera vez que me había sorprendido por su llegada.

"No." Dijo ella aún más bajito.

Asentí, no segura de porqué estaba esperando que él hubiera regresado. Ni siquiera estaba segura de cuáles eras sus costumbres en estos días, pero estaba segura que estaban bastante lejos de 'normal'.

"Él no te va a hacer pasar por eso, y tú lo sabes." Dijo Alice, tratando de sonar positiva hacia las intenciones de él.

"Supongo," dije, mi temor a ir a la escuela volviéndose aún más fuerte.

"Puedes hacer esto," dijo Emmett desde la puerta, su tono nada más que sincero.

"Eso espero," dije con sinceridad, sabiendo que en estos momentos él no necesitaba la habilidad de Jasper para saber lo que estaba pasando conmigo.

"Sabes que la principal razón por la que Carlisle quería que fueras a la escuela era para mantener la sospecha fuera de nosotros, ¿cierto?" Dijo Emmett mientras se sentaba sobre el sofá.

"Lo se. Se vería aún más raro de lo que ya es si tú y Rosalie regresan pero no yo."

"Pero si no estás lista," comenzó Emmett, pero yo negué con mi cabeza.

"Está bien. En todo caso, no me iría nada mejor quedándome por aquí todo el día."

"Cierto," dijo, y pude notar que estaba tratando de calcular que podría decir que me pudiera animarme.

"¿Quieres manejar?" Dijo al final, aunque él sabía que no lo haría. Yo raramente conducía; generalmente tenía a Edward.

"No, pero gracias," dije mientras comenzaba a caminar hacia la puerta.

Emmett y Alice me siguieron escaleras abajo, donde Jasper y Rosalie estaban esperando. Ambos me sonrieron alentadoramente, pero no dijeron nada. En silencio, reunimos nuestros maletines y comenzamos a salir hacia el jeep.

Me monté en la parte de atrás con Jasper y Alice, agradecida por el tranquilizante roce de Jasper junto a mí. Ellos me dejaron sentarme en la mitad, sabiendo que necesitaba la protección y ánimo extras.

"Él solía preocuparse de tener la misma ropa de la noche anterior," dije cuando estábamos casi en la escuela.

Rosalie se giró y me miró de manera inquisitiva, pero sentí a Alice tensarse. Ella sabía exactamente a lo que yo me estaba refiriendo.

"Cuando él solía verme," dije suavemente, pero no pude continuar. Estaba a punto de sufrir un colapso, y me vi obligada a recostarme más contra Jasper.

Él comenzó a calmarme de inmediato, apaciguándome de modo tal que fui capaz de olvidar temporalmente mis problemas en cualquier otra forma que no fuera saber que estaba preocupada en general. Una vez estuve calmada, Alice terminó por mí.

"Cuando él la veía, incluso cuando se quedaba la noche, él siempre se iba y venía a casa para bañarse y cambiarse. Incluso cuando él había estado mirando a Annabelle antes que ustedes chicos regresaran, él venía a casa. Él iba a la escuela con Jasper y conmigo." Dijo Alice, y pude notar que a pesar de las olas sueltas provenientes de Jasper, ella estaba enojada.

Para mi sorpresa, Rosalie no respondió; en cambio, sus ojos formaron una diminuta línea y volvió a mirar hacia el frente. Vi que su agarre sobre Emmett se apretaba, pero no dio ningún otro indicio de que estuviera furiosa. Jasper fue disminuyendo la serenidad conforme llegamos al parqueadero, lentamente trayéndome de regreso a mis emociones normales.

"¿Lista?" Preguntó él mientras Emmett aparcaba.

"Si," dije, sorprendida por lo dividida que me podía sentir.

Todavía estaba enterada de lo que estaba pasando; nunca podría sacar completamente de mi cabeza lo que Edward ha hecho, especialmente después de sus palabras de ayer. Si algo, sus palabras sólo hicieron más profunda la grieta entre nosotros. Para mí, estas ampliaron lo que él hizo y me lo hicieron mucho más difícil de olvidar.

Aún así, estaba calmada y relajada y casi indiferente. Sin embargo, una vez Jasper se bajara del Jeep, eso se desvanecería.

Como lo esperaba, Jasper salió e instantáneamente sentí la presión de la situación recargarse sobre mí de nuevo. Respiré profundamente antes de salirme, contenta cuando todos mis hermanos me rodearon. Mientras nos dirigíamos hacia el interior de la escuela, no pude evitar más que notar que el auto de Edward no se podía encontrar en ninguna parte. También noté a Annabelle sentada sobre la misma banca como en el primer día, mirándome fijamente.

Miré hacia otro lado, prefiriendo las miradas del resto del cuerpo estudiantil a las de ella. La familia Cullen entera, excepto uno, estaba de regreso ahora, y ya podía escuchar la escuela cuchicheando sobre ello. Instantáneamente, las conversaciones de lujuria, celos y deseo se encendieron conforme cada estudiante miraba a su Cullen preferido.

Dada mi situación actual, yo parecía venir más arriba que Rosalie o Alice. Edward también parecía estar bien alto en la lista de las chicas. Sus comentarios también me dejaron saber cual era la "historia" sobre mi ausencia, pero no tuve fuerzas para enojarme por los crueles pensamientos de cuán "inestable" podría estar aún.

Un chico de cabello y ojos cafés se acercó a nosotros, sus ojos pegados en mí. Ya conociendo sus intenciones, Emmett interceptó cualquier oportunidad que él tuviera de hablarme al pasar su brazo a mi alrededor y acercarme más a él. Emmett acompañó esto con una mirada llena de odio, avisándole al chico en términos no poco inciertos que yo estaba fuera de sus límites

Yo estaba agradecida, habiendo sabido ya que probablemente podría aparecerme en un costal y los hombres aún acudirían en masa hacia mí. No estaba de humor o forma para rechazarlos con simpatía.

Vi una expresión de confusión cruzar el rostro del chico, pero él apartó rápidamente su mirada conforme cambió levemente su forma de caminar, haciéndolo pasarnos de largo hacia quien sabe donde. Una vez pensó que estábamos fuera de rango, masculló unas pocas maldiciones y términos despectivos en lo que se refiere a la posible relación que Emmett y yo compartíamos.

Dada mi desaparición, y la presencia de Edward, los estudiantes que si sabían que estábamos juntos habían comenzado a pensar lo contrario. Mi aparente conexión con Emmett, no obstante, parecía darles aún más razones para especular sobre mí.

"No te preocupes por ello," masculló Alice, demasiado bajo para que los humanos escucharan.

"Están celosos simplemente." Agregó Rosalie.

No respondí, pero no relajé mi posición desde dentro del brazo de Emmett. Una vez llegamos al pasillo de idiomas extranjeros, Emmett me dio un tranquilizador apretón antes de dejar caer su brazo de mí. Inmediatamente, Jasper se ubicó tras de mí, asegurándose de estar lo bastante cerca para mantenerme calmada si necesitaba, sin afectar notablemente al alumnado.

"Trata de no preocuparte mucho, ¿vale?" Dijo Rosalie, sus ojos encontrando los míos.

"Gracias," dije, dejándole saber que me estaba refiriendo a más que simplemente hoy.

Ella me dirigió una medio sonrisa antes de darle la mano a Emmett y dirigirse a clase. Alice me dio un rápido abrazo antes de irse a la suya, dejando a jasper para ayudarme.

"¿Vas a poder verla en clase?" Preguntó Él mientras caminábamos hacia nuestro salón.

"Honestamente, no lo sé. Una parte de mí quiere lastimarla. Pero al mismo tiempo, no es su culpa. Aunque ese primer día…" me fui apagando, recordando mi propio deseo de lastimarla.

"Lo se," dijo él conforme entrábamos al salón de clases.

Al instante, cada par de ojos, incluyendo los de la profesora, se levantaron y posaron sobre mí. Pude sentir la curiosidad, confusión y celos cuando caminé hacia mi asiento con Jasper.

"Ellos piensan que tú y Edward terminaron," dijo Jasper, dejándome saber porqué recibía tanta atención.

"Genial," dije, sabiendo que ahora de verdad tendría que preocuparme por los chicos tratando de ligar conmigo.

"Él ha rechazado a numerosas chicas esta semana," dijo Jasper, pero no estaba seguro si eso era porque él me quería a mí o a Annabelle.

Nos sentamos e ignoramos la clase, ambos tratando de bloquear los muy bajos susurros que resonaban fuertemente a nuestro alrededor.

Cuando Anna entró, sus ojos fueron instantáneamente hacia Jasper. Ella se sonrojó antes de desviar la mirada, encontrando la mía en cambio. Se sonrojó más intensamente antes de agachar la cabeza y aumentar la velocidad hacia su escritorio. Tropezó brevemente con la maleta de otro estudiante antes de sentarse, su postura tensa.

"Se siente culpable e incómoda," me dijo Jasper.

"Lo se," dije, tratando de interpretar porqué

"La mayoría de la escuela piensa que tú y Edward terminaron. De repente te marchas, pero él se queda. Entonces, él rechaza a numerosas chicas persiguiéndolo y aún así le habla a ella. Ella también está asustada de ti en cierta medida."

"Me lo figuré, después de mi charla con ella aquel primer día."

"Querías ir tras ella, ¿no es verdad?"

"Si," dije, apenada.

"No te culpo," dijo Jasper con una pequeña sonrisa.

"Gracias," dije, pero no pude detener mi mirada de deslizarse hacia Anna.

Pasé la mayoría de la clase hablando con Jasper o viendo a Anna. No le presté atención a la profesora, pero ella no tenía intención de darme la palabra esta vez. Mi temor hacia el día entero aumentó conforme la clase se acercaba a un final; no estaba segura si Anna trataría de hablarme.

Sabía que ella quería hacerlo, solamente que no estaba segura de cómo. Ella también quería hablarle a Jasper, lo cual la obligaría a saludarme como mínimo. Cuando la campana sonó, reuní mis libros, concentrándome sólo en eso.

"¿Lista?" Preguntó Jasper, sabiendo que mi próxima clase sería con Edward.

"No realmente, ¿pero que elección tengo?" Le pregunté mientras comenzábamos a caminar hacia la puerta.

Como me lo esperaba, Anna también se había tomado su tiempo juntando sus cosas.

"Hola Jasper," dijo con una sonrisa.

Finalmente, me tomé el tiempo para mirarla detenidamente y me di cuenta de cuantas similitudes había entre ella y mi yo humana. Pude notar que ella pensaba que era simple y aburrida, aún así, tenía una belleza natural. Su sonrisa sólo acentuaba más eso, iluminando su rostro y ojos.

Era una reacción que ocurría naturalmente en su interior; algo que aún las más preciosas y deseadas mujeres no podían obtener siempre.

"Hola Anna," dijo Jasper con frialdad, escondiendo su molestia por los sentimientos de ella por él.

Ella se sonrojó muy ligeramente antes de mover su mirada hacia mí, pero pude notar que me tenía miedo.

"Hola," dijo, sin siquiera molestarse con mi nombre.

"¿Cómo estás?" Pregunté, tratando de ser amigable.

Estaba recordándome constantemente que esto no era culpa de ella; era de Edward. Jasper cambió su peso de un pie a otro, permitiéndose rozarme lo suficiente para calmarme. Aún así, Anna notó la proximidad y su humor se amargó levemente.

"Estoy bien, ¿y tú?" Dijo ella, solo un pequeño indicio de celos y molestia presente en lo profundo de su tono.

"Podría estar mejor," dije, tratando de hacer que mi voz sonara suave.

"Comprensible," respondió Anna, pero su incomodidad estaba comenzando a aumentarse.

"Bueno, mejor vamos a clase," dije, igual de ansiosa por terminar esta charla; lo único que estaba haciendo era que la comprensión de mi situación me golpeara más fuerte.

"Nos vemos mañana," dijo Jasper cortésmente mientras ponía una tranquilizante mano sobre mi hombro y me guiaba hacia la puerta. Ambos sentimos los ojos de Anna sobre él todo el tiempo, probablemente centrados en su mano sobre mi hombro.

Él me acompañó a mi siguiente clase, ayudando a ahuyentar los pocos chicos que fueron lo bastante tontos para tratar de acercársele a la chica "soltera" de la familia Cullen.

"Te veo en deportes. Puedes hacer esto," dijo él mientras me daba un rápido abrazo y caminaba hacia su clase.

Suspiré y entré a la mía, notando instantáneamente que Edward todavía no se había aparecido durante el día. Estuve en las nubes durante toda la clase, permitiéndole a mi mente escapar un poco.

Yo todavía no estaba lista para enfrentar a Edward, por lo que en ese aspecto, estaba agradecida por su ausencia. Al mismo tiempo, no pude evitar más que preguntarme dónde estaba. ¿Por qué no había venido a casa anoche? ¿Estaba tan encaprichado con Anna que todo lo que había dicho era un mentira; él la quería a ella, no a mí?

Sacudí mi cabeza ligeramente, tratando de alejar esas ideas. Arranqué un pedazo de papel, reprimiendo todos los recuerdos de todas las notas que Edward y yo habíamos pasado a lo largo de los años, y comencé a garabatear. Por suerte, eso fue lo suficientemente soporífero para dejarme olvidar por un rato.

Finalmente, la clase se terminó y me dirigí a mi siguiente clase, contenta de tener a Alice en ella. Nos sentamos en un cómodo silencio a lo largo de ésta, cada una perdida en sus propios pensamientos. Ella sabía que yo no quería hablar realmente, y que probablemente sólo lo empeoraría si ella trataba de distraerme de la ausencia de Edward.

De verdad que estaba comenzando a preocuparme que él no estuviera aquí. ¿Y si él no se había ido por su cuenta?; ¿Y si algo había pasado? Annabelle estaba en la escuela; a él no le haría ningún bien estar vigilándola. Incluso si él hubiese cambiado su horario de modo que no tuviese que verme, aún así sabríamos que él estaba aquí.

Yo sabía que este día sería difícil, pero estaba comenzando a pensar que no iba a ser capaz de salir de él. Gruñí suavemente para mí, aunque Alice lo escuchó. Ella me levantó la ceja en forma de pregunta, pero no presionó.

Una vez la clase fue despedida, ella pasó su brazo por el mío, de nuevo como un signo de advertencia para cualquiera que tratara de hablarnos, y me jaló hacia el gimnasio. Por suerte, Rosalie ya había hablado, o intimidado, al entrenador para que nos permitiera sentarnos y ver. La gran mayoría de los de la clase estaban más preocupados por mirarnos que por jugar al voleibol, pero una vez Emmett se puso de pie para hacer parecer que se les iba a unir, se detuvieron.

Al final, la hora para el almuerzo llegó. Yo estaba aún más nerviosa por causa de este periodo; sentía como si fuera a estar en exposición para la escuela entera. Tampoco estaba segura si Annabelle trataría de hablarnos de nuevo. Si no fuera por su traga por Jasper, ella me hubiera evitado por completo antes.

Escogí algunas cosas para picotear, sabiendo que aún si pudiera comer, de todas formas no sería capaz de mantener nada en el estómago ahora. Me senté sana y salva rodeada por mis hermanos, pero no pude evitar que mi mente vagara hacia Edward. No quise vociferar mis inquietudes sobre su paradero; casi parecía incorrecto de mi parte estar preocupada por él ahora.

Si él no hubiera hecho esto, yo habría sabido dónde estaría él. Él estaría justo a mi lado, ahuyentado a cualquier chico que se me acercara. Él se aseguraría que todos supieran que él era mío, y estaría susurrando seductores y cariñosos comentarios en mi oído. Yo estaría temiendo el final del almuerzo, porque eso significaría que no teníamos clase juntos.

"Voy a clase," dije finalmente, aprox. cinco minutos antes de que la campana sonara.

No podía soportar estar más en la cafetería. Annabelle continuamente lanzaba miradas furtivas hacia nosotros, sonrojándose cada vez que era pillada. El resto de los estudiantes también nos miraban embobados, mucho menos disimulados, susurrándoles a sus amigos cada vez que hacíamos cualquier clase de movimiento.

Generalmente, yo estaba acostumbrada a ello. Esta vez, sin embargo, sin Edward aquí para protegerme, me sentía expuesta y asustada. Me puse de pie y me dirigí hacia el basurero, pero me congelé en mi camino cuando capté un aroma muy familiar que venía hacia mí.

Me giré lentamente, la aprensión viva sobre mi rostro conforme mis ojos le permitieron a Edward lentamente entrar en foco. Él me estaba mirando con una afligida expresión sobre su rostro, pero no vino hacia mí. Sus ojos contenían más dolor del que pensé posible; estaban casi perdidos y sin esperanza. Sus ojos también me dijeron que él entendía mis acciones, y mi necesidad de distancia.

Aún así, éstos me estaban rogando que fuera a él, que le hablara. Me estaban diciendo que él me necesitaba a mí tanto como yo lo necesitaba a él. También me estaba diciendo que él me amaba, me adoraba y me honraba.

Yo cerré mis ojos, tratando de contener el dolor que estaba amenazando con dominarme mientras cortaba la conexión entre nosotros. Estaba congelada, completamente incapaz de reaccionar.

"Demonios," escuché decir a Emmett, y pronto sentí el toque de Jasper tratando de tranquilizarme.

"¿Bella?" Preguntó Emmett, su voz traicionando la preocupación que sentía por cómo iba a ser mi reacción.

"Edward, vete," siseó Rosalie mientras se acercaba a mí.

La mayor parte de la cafetería estaba en silencio para estos momentos, esperando ansiosamente a ver que pasaba entre nosotros. Sin embargo, todos estaban increíblemente confundidos ante la visible falta de comunicación entre nosotros.

Yo permanecí congelada, usando cuanta fuerza tenía para permanecer en pie y mantener mis ojos cerrados. Estaba segura que si miraba dentro de esos ojos que tan seguido me deslumbraban, cualquier resistencia que tuviera se vendría abajo. Me podía ver a mi misma corriendo hacia sus brazos, diciéndole que yo también lo amaba, queriendo nada más que recuperar el tiempo perdido con él.

Pero también podía ver mi corazón quebrándose en microscópicas piezas, incapaz por siempre de volver a juntarse en el momento en que sus pensamientos se apartaran de mí por incluso una fracción de segundo. Iba a pasar, y yo no lo sobreviviría.

"Por favor," Edward trató de nuevo, conociéndome lo bastante bien para saber de la batalla que estaba rugiendo en mi interior.

"No le hagas esto a ella, Edward, por favor," suplicó Alice, de nuevo jugando en ambos lados de esto.

Rosalie, sabiendo que yo no iba a ser capaz de moverme por mi cuenta, agarró mi brazo y comenzó a jalarme hacia la puerta. Emmett y Jasper siguieron de cerca, asegurándose que Edward mantuviera su distancia de mí.

Alice se detuvo, sus ojos moviéndose rápidamente entre nosotros. Al final, ella le lanzó una mirada fugaz a Edward y se apuró a seguirnos.

"Lo siento," susurró Edward mientras las puertas se cerraban tras nosotros.

Una vez estuvimos fuera de la cafetería, colapsé. Rosalie me agarró antes que golpeara el suelo, alzándome en sus brazos y yendo directo al baño de chicas.

Alice la siguió dentro, mientras Jasper y Emmett se quedaban en el pasillo; en todo caso, ellos podrían escuchar lo que habláramos

Mi mente estaba tratando de aislarse por completo, y pude sentirme a mi misma descendiendo en espiral dentro del insensibilizado estado en el que había estado el primer día.

"Bella," ordenó Rosalie, obligándome a mirar hacia ella con mis desorbitados ojos.

"¿Por qué está él aquí?" Pregunté, incapaz de dejar que mi agarre en su brazo se aflojara.

"No lo se, pero lo está." Respondió ella, su voz aún llamando mi atención, en un esfuerzo por evitar que me siguiera deslizando cuesta abajo.

"No puedo hacer esto. Quiero ir a casa," dije, preguntándome por qué creí que era lo suficientemente fuerte para venir en primer lugar.

"Solamente quedan dos periodos más, Bella. Puedes hacer esto. Él no está en ninguna clase. Eres lo bastante fuerte, Bella."

"Él vino a verla a ella," dije, cayendo en cuenta de que mientras yo no estaba en su siguiente clase, Annabelle si.

"¿Qué?" Preguntó Alice, sus manos acariciando mi cabello.

"¿Por qué más se aparecería él en el almuerzo? Su próxima clase es con ella. Él vino a verla," repetí, mi resolución de permanecer en la casa sucumbiendo.

Sabiendo que no había nada que pudieran decir ni forma lógica de refutar mi acusación, ellas no respondieron. Escuché la molestia de Jasper y Emmett desde el pasillo, y supe que ellos estaban completamente de mi lado. Tal vez eso debería haberme hecho sentir mejor, pero sólo me enojó más.

Rosalie y Alice siguieron sosteniéndome, incluso después de que la campana para señalar el final del almuerzo sonó. Sabía que Emmett y Jasper estaban evitando que cualquier chica entrara al baño, y estaba increíblemente agradecida por ello. Cuando finalmente fui capaz de calmarme, miré a mis hermanas.

"No se si pueda hacer esto. Quiero irme." Dije sinceramente, expresando mis pensamientos sobre querer dejar la escuela, pero que también podría necesitar dejar la casa.

"Por supuesto que puedes, Bella, simplemente necesitas ser fuerte y no dejarte," dijo Rosalie, tratando de sonar optimista.

"Yo lo necesito a él," insistí.

"Bella, por favor, sólo sigue intentando," rogó Alice mientras me ayudaban a pararme una vez la campana de advertencia de dos minutos los señaló.

No respondí, escogiendo en cambio simplemente salir del baño. No miré ni a Emmett ni a Jasper mientras los pasaba y caminaba hacia mi salón de clases. Todos me siguieron, asegurándose que yo llegara al salón, antes de ir en sus caminos separados.

¿Cómo pudo él aparecerse justo antes de su clase con ella? ¿La quería tan desesperadamente que me evitaba a mí y aún así venía a verla a ella? ¿Pensaba él de verdad que yo era tan tonta que no lo notaría?

Estaba agradecida de que no pudiera llorar, permitiéndome ocultar mejor mis alborotadas emociones de los estudiantes a mí alrededor mientras el profesor hablaba cháchara. Era importante para Carlisle que yo estuviera aquí, especialmente porque Rosalie y Emmett volvían hoy. Por eso, me obligué a seguir adelante durante el día.

Alice mantuvo una reconfortante mano sobre mi brazo la mayor parte de biología, pero no me presionó más. Me estaba volviendo emocionalmente muerta para el final del día, y ni siquiera podía pretender intentar.

Cuando caminábamos hacia el parqueadero una vez las clases terminaron, no pude evitar notar a Edward esperando en su auto. Sus esperanzados ojos se cruzaron con los míos, pero yo agaché mi mirada al instante y caminé más rápido hacia el Jeep. Desafortunadamente, tuve que pasar cerca de él para poder llegar allí, y no me sorprendió nada cuando él agarró mi brazo.

"Bella, por favor, simplemente háblame," me suplicó mientras giraba mi cuerpo para que lo mirara de frente.

Su toque envió estelas de fuego llameando a través de mí, recordándome de todas las noches que habíamos pasado juntos, de cada forma en la que me había tocado, me había sostenido y acariciado. Me recordó de cuan tierno era, pero también de cuan rudo podía llegar a ser. Me recordó del esposo que no estaba segura si alguna vez podría volver a tener por completo.

Sabía que mis ojos estaban volviendo a descontrolarse y a mostrar mi pánico, y el horror de verme de esta forma estaba escrito por todo su rostro. Yo me estaba perdiendo en sus brillantes ojos color topacio, dividida entre el deseo de estar con mi esposo y la traición de saber lo que él había hecho.

"No puedo," dije, mi voz vacía y monótona.

"¿No puedes o no lo harás?" Preguntó él, su tono mostrando nada más que preocupación. No estaba enojado; estaba arrepentido.

"No puedo," repetí, sabiendo que mis ojos se estaban perdiendo más y más.

Me estaba preguntando dónde estaba Alice, pero por instinto, sabía que ella estaba cerca. Por duro que esto fuera, era igual de difícil hacer un esfuerzo para tratar de evitarlo. Yo quería que él sufriera y estuviera dolido, pero había una parte de mí que comprendía que él ya lo estaba. Él necesitaba esto tanto como yo, aún si yo lo alejaba.

"Bella, yo no la quiero a ella. Te quiero a ti."

Traté de comprender las palabras que él me estaba diciendo, pero no pude. Traté de dejar que las palabras de aceptación y perdón salieran, pero no lo hacían. Mientras miraba dentro de sus ojos, dejando que su dolor se convirtiera en el mío, supe que no podría decirle lo que él necesitaba escuchar.

"Deberías haber pensado en eso antes. Edward, deseaste a otra chica. No sólo la deseaste, hablaste con ella. Me pusiste a un lado y fuiste tras ella. Me dejaste caminar fuera de tu vida para que pudieras ir tras ella. Aún cuando ella no mostraba interés, tú la perseguiste. No puedo simplemente olvidar eso, Edward, y no puedo pretender que todo está bien y seguir adelante. Simplemente no puedo. Ya no eres sólo tú el que tiene que tomar una decisión; yo también tengo que hacerlo."

Para entonces, mis hermanos estaban todos parados a unos pocos metros detrás de nosotros, listos para liberarme del agarre de Edward en cualquier momento en que lo pidiera. Pude ver a Edward haciéndose pedazos con cada palabra que dije, y pude ver un nivel de dolor que nunca había presenciado completamente en él comenzando a inundar sus ojos.

Cuando la comprensión de cuan herida, traicionada y enojada realmente estaba yo golpeó a Edward, y conforme nos invadía a ambos la comprensión de la seriedad de la situación actual, él me soltó. Mientras lo hacía, noté un flash de metal y me di cuenta que él estaba usando su anillo de bodas. Ya sea si lo había usado todo el día o se lo había puesto una vez regresó a su carro, no estaba segura.

El significado de que yo no tuviera el mío puesto, ni en su usual cadena alrededor de mi cuello, no pasó desapercibido para ninguno de los dos. Edward movió su cabeza con tristeza mientras caminaba hacia el lado del conductor de su auto, se metía y lentamente arrancaba.

Pude sentir sus ojos sobre mí desde su espejo retrovisor mientras yo me quedaba congelada en mi lugar. Yo quería, necesitaba, irme. No debí haber regresado, y se estaba volviendo demasiado claro que podría no ser capaz de perdonar a Edward jamás.

Sin una palabra, Emmett me alzó en brazos para cargarme hasta su Jeep, sabiendo que yo estaba congelada. Cuando él se giró, mis ojos, ahora ardiendo por la traición, se encontraron con los de Annabelle. Su mirada se cruzó con la mía, e instantáneamente, una expresión de horrorizada cruzó su rostro.

Ella se dio cuenta de manera abrupta que Edward y yo probablemente habíamos sido algo más que sólo una pareja; había algo mucho más grande y profundo entre nosotros. Edward la había perseguido a pesar de eso. El peligro que ella sintió departe de mí ese primer día estaba gritando en sus ojos, ahora ampliado exponencialmente. Traté de alejar mi mirada de la de ella, sabiendo que la estaba lastimando innecesariamente, pero no pude. Estaba atrapada en su mirada.

Finalmente, el intercambio fue interrumpido cuando Emmett me ubicó en la parte de atrás con Jasper y con Alice, quienes trataron de distraerme durante todo el camino a casa. Aún así, ellos se vieron forzados a cargarme dentro de ésta y ver como yo miraba perdidamente a la nada, mi mente volviéndose otra vez insensible y sin vida hacia el mundo mientras mis ojos seguían centellando con una profunda, dolorosa y potencialmente irrevocable traición.


Primero que todo, discúlpenme por la demora. De verdad no fue mi intención tardarme tanto. Las cosas de la vida se metieron de por medio y para completar, por cierta razón, cuando me sentaba a traducir me daba comezón, hambre, sueño, depre, uff, casi no lo termino xD. Supongo que de verdad necesitaba tomarme tiempo para hacer otras cosas.

Algunos de ustedes me envían sus correos en los reviews, pero lo que pasa es q fan fiction los borra por considerarlos spam, asegúrense de separarlos por espacios para que yo los pueda ver xD

¡Ahora la buena noticia! Nos quedan 3 capítulos y un semi-cuasi-final-alternativo-explicativo-no-epílogo (si, ese es el de 25 hojas) xD.

No se olviden de los reviews gente linda, ¡recuerden que son mis antidepresivos!

¡Nos vemos en una semana!

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Por cierto, quiero invitarlos a que leen la historia de mi amiga Ruby llamada "Un amor que vence todas las barreras" les prometo que les va a gustar. La historia está súper linda y la trama es muy original. ¡La pueden encontrar en mis favoritos! Y como algunos ya me conocen, saben que tiene su buena parte de drama xD