La Saga crepúsculo pertenece a Stephenie Meyer. La historia original es de Flamingo 1325. Yo me adjudico la traducción.

No tienen idea cuanto había esperado para traducir este cáp. xD.


Twice in a Lifetime Singer

Capítulo 20: Fugas y Conexiones

Me quedé inmóvil por horas, dejando que mi mente intentara sortear todo por su cuenta. En su mayor parte, al menos al principio, mi familia comprendió. Había suficiente en mis ojos para decirles que no estaba catatónica; estaba simplemente en un tipo de pausa. Sencillamente no podía hacer orden con todo lo que había pasado, las decisiones que necesitaba hacer, y las implicaciones de los acontecimientos de hoy y ser capaz de lidiar con mi familiar al mismo tiempo.

Había una parte de mí que quería creer todo lo que Edward había dicho. Tal vez fue sólo el momento de mi llegada; tal vez él ya se había decidido.

¿De verdad me habría buscado él? ¿A qué distancias habría tenido que ir para poder encontrarme?

Aunque, ¿qué habrá definido su decisión? ¿El enamoramiento de Annabelle por Jasper fue suficiente para hacer que él lo superara, y si lo fue, sólo me desea porque ella no es una opción? ¿De verdad se está conformando sólo conmigo?

Traté de imaginarme mi vida en diez años, tratando de decidir si de verdad podría ser feliz después de esto. ¿Podría realmente algún día dejar atrás esta situación? Podía verme con Edward, pero a la vez podía ver destellos de duda en sus ojos. ¿Podemos estar realmente bien si yo nunca puedo confiar completamente en él?

También traté de imaginarme con alguien más. ¿Podría yo realmente encontrar a alguien más, que me amara completamente y me apreciara de la misma forma que Edward lo ha hecho por los últimos 67 años? La única vida que he conocido por las 7 pasadas décadas ha sido con Edward. Mi vida ahora gira entorno a Edward; era gracias a Edward- siempre ha sido desde que nos conocimos. ¿De verdad puedo cambiar eso?

Continué profundizando en estos contradictorios senderos, al igual que en numerosos otros, hasta bien entrado el siguiente día. Para cuando todos se fueron para la escuela, Edward todavía no había regresado. Cuando ellos volvieron, él no estaba con ellos. No pude olerlo, y supe que si él estuvo en la escuela, los había evitado. No queriendo saber la verdad, seguí encerrada en mi mente.

Cuando el sol comenzó a ocultarse, por fin Rosalie había tenido suficiente.

"Bella, mírame," dijo Rosalie mientras se arrodillaba sobre el piso frente a mí, su tono aún más autoritario de lo que lo había sido en el baño el día anterior.

Mi mente me estaba gritando que respondiera; diciéndome que eso era lo que necesitaba hacer, que me había escondido por demasiado tiempo. Aún así, no me pude obligar a hacerlo. El lugar al que estaba mirando fijamente ahora era seguro; no había recordatorios directos de Edward, nada para que me hiciera darme cuenta realmente de mi situación actual. Cambiar al lugar a donde miraba podría alterar eso.

"Bella," dijo Rosalie de nuevo, un indicio de frustración invadiendo su voz.

A pesar de eso, no la miré. Podía escuchar al resto de mi familia hablando, pero no podía comprender completamente lo que estaban diciendo. Pero tenía la sensación de que estaban tratando de hacer que Rosalie me dejara sola por ahora.

"Isabella Marie Swan Cullen, mírame," dijo Rosalie, esta vez su voz irritada y cada palabra bien diferenciada.

Finalmente, fui capaz de sacar mi mente de nuevo hacia la realidad. Con la misma mirada afligida que había hecho mella en Annabelle, moví mis ojos hacia Rosalie. Sus ojos me estudiaron por un momento antes que una impresionante sonrisa creciera sobre su rostro.

"Bienvenida de regreso," dijo, comprendiendo lo que yo había estado haciendo.

No respondí verbalmente, pero mis ojos le dijeron que al menos estaba un poco agradecida por la interrupción.

"Él no está en casa." Indiqué, sabiendo que su esencia me habría sacado de mi aturdimiento al instante.

"No," dijo Rosalie, tratando de esconder la rabia en su voz.

"¿Por qué me mentiría?" Le pregunté, ignorando al resto de mi familia que se había acercado.

Los ojos de Rosalie se volvieron compasivos, haciéndome alejar la mirada. Rosalie se tomó un momento para cubrir sus emociones antes de poner su mano sobre mi mejilla y girar mi rostro de nuevo hacia ella. En su cara, vi a la mujer tenaz y voluntariosa de siempre, a la que me había acercado tanto en el transcurso de las varias décadas pasadas. Vi a la mujer que ella quería que yo fuera en estos momentos; la que podría superar esto.

"No lo se, Bella. Es posible que él no estuviera mintiendo, ¿pero por qué se aparecería en el almuerzo si ese es el caso? ¿Y por qué estar fuera toda la noche? No tiene sentido, pero voy a resolverlo. De una u otra forma, Bella, te ayudaré."

No pasé por alto su ignorancia de los recientes eventos por los cuales estuve ausente.

Miré cada perfecto rasgo en su bello rostro, buscando cualquier signo de vacilación. Finalmente, cuando estuve segura de que sus motivos eran de acero, permití que una media sonrisa cruzara mi rostro.

"Gracias," dije con seriedad.

"¿Puedo pedirte un favor?" Dijo Rosalie, y de inmediato supe que era algo que no me iba a gustar

"Tal vez," dije, no queriendo caer en ninguna trampa que ella hubiera podido tender.

Su ceja se frunció levemente cuando comprendió mi intención, pero de todas formas continuó.

"No es saludable para ti sentarte por ahí, dejando que el dolor te domine. Tienes que ser fuerte, Bella. Por favor, trata de ser fuerte. Salgamos esta noche, sólo tú, Alice y yo."

Sus ojos me suplicaban, e inmediatamente fui devuelta años atrás, cuando ella finalmente me lo confesó todo.

Cuando yo era humana, Rosalie me contó su pasado. Me ayudó a comprender por qué yo no le agradaba, por qué le era difícil estar a mí alrededor y por qué era tan rencorosa. Aún así, había excluido mucho; mucho que no podía decir aún. Pero conforme nos volvimos más cercanas, y ella finalmente aceptó mi decisión de convertirme en un miembro de su familia, se abrió más.

Fue en una noche cuando Emmett estaba fuera cazando con Jasper. Ni siquiera recuerdo lo que ella había estado viendo en la TV; ya no es relevante. Lo que sí es relevante es el pronunciado efecto que tuvo en ella. De repente, la atmósfera entera de la casa cambió.

Ella estaba lastimada, traicionada, furiosa, y más que nada, cuestionando su propia valía hasta un punto perjudicial. Sus emociones me inundaron un momento antes que la ola de pensamientos lo hiciera con Edward. Ella se cerró de inmediato, pero el daño estaba hecho. Ambos sabíamos que no iba a ser una buena noche.

Edward, haciendo lo que era normal, llamó a Emmett de inmediato. Generalmente, él era el único que podía ayudarla en momentos como este. Él era el único que podía traerla de regreso, evitar que se fuera. Cuando los recuerdos de Royce la golpeaban con toda su fuerza, ella necesitaba a su esposo y a nadie más. Pero él no estaba aquí, y yo ya podía notar que este era uno de los peores colapsos que ella había tenido.

Tomé el riesgo, posiblemente más grande que el que tomé inicialmente con Edward cuando acepté lo que él era, y fui hacia ella. En ese momento, ella era más peligrosa que incluso Edward cuando estaba peleando para protegerme, pero yo no podía soportar la idea de dejarla sola.

Ni siquiera me molesté en tocar cuando entré a su cuarto, horrorizada al verla echa una bola en el piso; ni siquiera había logrado llegar al sofá. Sus ojos contenían algo que estaba más allá de cualquier nivel de asesinato, odio y miedo que los que yo probablemente pudiera esperar comprender; al menos, no hasta aquel día en el claro con Edward.

Ella me mostró sus dientes y me gruñó, advirtiéndome que me fuera. No cuestioné su deseo de atacarme, e instantáneamente supe que ella estaba reviviendo cada cosa por la que Royce y sus amigos la hicieron pasar; cada roce de sus manos, cada palabra que dijeron, cada aliento que dejaron tocara su piel de porcelana. Aún peor, pude notar que lo estaba mezclando con la noche en que finalmente cobró su venganza sobre ellos.

En mi mente, pude ver a Rosalie en un rasgado y sangrado vestido de novia. Abandonada, abusada y sola.

"Rosalie," dije suavemente mientras tomaba un cuidadoso paso hacia ella.

Ella gruñó más fuerte, pero no hizo ningún otro movimiento para tratar de ahuyentarme. Tomé eso como un buen signo y di otro paso hacia ella. De nuevo, un gruñido, pero nada más.

"Rose," dije aún más suave, poniendo un enorme nivel de compasión y comprensión en mi voz.

Ella rugió de nuevo, pero estaba vez fue más suave; fue un rugido de necesidad más que de odio. Sus ojos siguieron destellando peligrosamente, y supe aún podría atacarme en cualquier momento. No obstante, continué insistiendo. Sabía que Emmett estaría al menos a una hora de regresar y ella no podría esperar tanto.

Volviendo a hacer referencia temporalmente del presente, me di cuenta de lo similar que yo había estado en el claro no hace mucho. Sólo hasta ahora caí en cuenta exactamente de por qué Rosalie y Emmett fueron tan rápidos para ponerse de mi lado, para entender la mirada en mis ojos y el tono de mi voz. De por qué sabían cómo ser cuidadosos conmigo, pero aún así lo bastante dominantes para quebrarme. Inicialmente, esa noche Rosalie quiso atacarme más que a nada, pero algo evitó que lo hiciera.

Queriendo entender más esta reacción, me permití remontarme a esa noche una vez más.

Edward pronto había comprendido dónde estaba yo. Estaba furioso conmigo por haberme puesto en esta posición, pero no era tan estúpido como para tratar de entrar a sacarme. Para estos momentos, temía que ni siquiera Emmett sería bienvenido; cualquier presencia masculina podría destrozar la pequeña fuerza que ella estaba manteniendo.

"Rose," dije una vez más, asegurándome que ella comprendiera que yo estaba usando el nombre que normalmente sólo Emmett tenía permitido usar; el que le recordaba cuánto la amaba él.

Al final, las ganas de matar se fueron apagando levemente de sus ojos mientras el dolor asumía el poder.

"Bella," susurró ella, la mirada en sus ojos aclarándose aún más conforme me suplicaba que la ayudara; que comprendiera.

"Estoy aquí," dije mientras me sentaba en el piso junto a ella, cuidadosa de no tocarla.

Pude notar que Edward se estaba calmando y sabía que estaba monitoreando los pensamientos de Rosalie por cualquier signo de peligro inmediato.

"Bella," dijo ella de nuevo, el dolor en su voz haciendo pedazos mi corazón.

"Háblame," dije, sabiendo que eso era lo que ella necesitaba.

Ella permaneció en silencio por una inmensurable cantidad de tiempo, ordenando sus propias ideas mientras se preparaba para abrirse conmigo; para dejarme verla en el estado más vulnerable posible.

"Lo que más recuerdo es el dolor," dijo inaudiblemente, y supe que Esme, Carlisle y Alice no escucharían eso.

Ninguna de las dos se movió mientras Rosalie trataba de encontrar las palabras que necesitaba. Finalmente, sus ojos se suavizaron otro poco y me permitió adentrarme más.

"Cada roce – todavía puedo sentirlos. Royce tenía las manos más suaves de entre todos ellos; a veces, me tocaba de forma tierna. Casi creí que él me amaba; era lo que necesitaba para olvidar lo que realmente estaba pasando. Pero entonces, su aliento infestado de alcohol invadiría mi rostro y yo caería de nuevo en la realidad."

Viendo la necesidad en sus ojos, con cuidado tomé su mano dentro de la mía. Era una caricia que no la mandaría a revivir el pasado y si le daría fuerza para continuar.

"Se volvieron más violentos a medida que todo progresaba. Traté de pedir ayuda, pero mi voz no funcionaba al principio. Luché, pero era débil. Dependía de mi belleza para todo y no tenía fuerza para realmente valerme por mi cuenta."

Yo entendía esos sentimiento demasiado bien; recuerdo cuando Edward me salvó en Port Angels, pero saqué esos pensamientos de mi mente. Justo ahora, tenía que concentrarme en Rosalie.

"Finalmente, fui capaz de gritar, y eso los impulsó más, como tú sabes. Podía sentir la sangre dejando mi cuerpo; estaba hiperconciente de cada corte, magulladura y rasguño que pusieron sobre mí. Traté de concentrarme en la paliza más que en la violación. Era simplemente más fácil."

De pronto, el usualmente fuerte cuerpo de Rosalie flaqueó cuando ella fue vencida por los sollozos. Era el tipo de descarga que ambas sabíamos ella necesitaba, y yo no dudé en atraerla dentro mis brazos. Mientras Rosalie yacía ahí, tan rota como lo estuvo la noche que fue cambiada, sentí una nueva conexión comenzar a forjarse entre nosotras.

Cuando Rosalie fue capaz de calmarse un poco, levantó la mirada hacia mis ojos. No había pena ahí, como yo había esperado. En cambio, pude ver su deseo de continuar hablando y yo sabía que ella podía ver mi deseo por escuchar.

"Contarle a Emmett fue la cosa más difícil que jamás he hecho. Estaba segura que yo nunca sería deseada. Incluso el perfecto Edward no me quería. Él, por supuesto, sabía de esa noche, y yo estaba segura que él me rechazaba porque yo ya no era pura e inocente."

"Sabes que eso no es verdad," le dije, recordándole sutilmente de las otras mujeres que Edward también había ignorado.

"Ahora, si, lo se. E incluso cuando Emmett llegó a la familia, y me persiguió, todavía me fue difícil aceptarlo. De alguna forma era simplemente más fácil concentrarme en mí estando…rota," con eso, me dirigió una indecisa sonrisa mientras me recordaba de mi tiempo sin Edward, afianzando nuestra conexión.

"Si yo pensaba que por eso era que no me querían, podía tratar de sobrevivir cada día. No podría soportar la idea de Emmett queriéndome, y luego enterándose también de lo que pasó. Estaba segura que él sería como Edward, y no me querría como resultado".

Rosalie fue por fin capaz de sentarse derecha, mirándome a la cara con una nueva expresión en sus ojos. De pronto, fue capaz de contarme todo esto sin estar en el mismo nivel de dolor. Ella necesitaba hablar de esto y podía notar que no me molestaba para nada estar aquí. Casi podía verla recordándose mentalmente que yo escogí venir; que no me quedé lejos como el resto de la familia.

"Finalmente, cedí ante Emmett. Él sabía que algo grande había pasado; él estaba vagamente conciente de que mi razón para ser convertida era mucho más traumática que la suya. Estábamos solos una noche -todos los demás habían ido a cazar. Yo todavía me oponía a todo en ese momento; estaba segura que siempre me opondría."

"Pero no lo haces," dije en tono seguro, ya sabiendo la razón detrás de ello.

"No, gracias a Emmett. Él sabía que algo estaba mal. Yo por fin le había permitido comenzar a tocarme, pero no lo haría esa noche. Él no entendía, y trató de nuevo, puramente de forma cariñosa y amigable. Sin embargo, eso me quebró mucho peor que incluso esta noche. A penas si llegué a mi cuarto antes de ser invadida por el dolor; Repetí el evento entero en mi mente. Sentí cada toque, cada morado, cada arañazo. Sentí como si estuviera sangrando de nuevo, muriendo lentamente. Incluso las esencias que habían estado en el aire esa noche, cargando con ella la historia de mi fallecimiento, estaban volviendo a repetirse en mi mente. Inseguro de qué hacer, salió pitando detrás de los otros."

"¿Te dejó?" Pregunté, comprendiendo pero aún así sorprendida.

"Si. Aunque se quedó atrás. Pude sentirlo fuera de mi puerta. Él no podía decidir qué hacer, pero pronto entendió que yo no lo iba a dejar entrar. Carlisle le dio una pequeña idea, pero aún así no le contó la historia. Eso fue lo que Emmett necesitó, sin embargo, para ser capaz de seguir tratando."

"Regresó solo, ¿cierto?" Pregunté, ya sabiendo que fue en esa misma noche cuando más lo alejó que finalmente lo dejó entrar.

Ella sonrió levemente, y pude ver sus ojos comenzar a titilar infinitesimalmente mientras pensaba en cuan desesperadamente la deseaba Emmett.

"Si. Él se sentó afuera de mi puerta, esperando. Los otros no regresaron para nada esa noche, entendiendo que Emmett necesitaba hacer esto. Al final, cuando el sol comenzaba a levantarse, mi voluntad se había roto. En voz baja lo llamé para que entrara, aunque aún estaba aterrada. Estaba segura que me dejaría después que le contara."

Le di a su mano un pequeño apretón, asegurándome de mantenerla en el presente. Ella no estaba tratando de contarle a Emmett de nuevo, y esto no tendría porque ser igual de doloroso.

"Él se sentó al otro lado del cuarto, dándome más espacio del que yo realmente quería. Lentamente, me abrí ante él. Le conté cosas que ni siquiera le había contado a Carlisle; cosas que ni siquiera Edward sabía. Desde cada roce, cada aliento, cada olor en el aire que flotó alrededor de nosotros hasta cada movimiento que ellos hicieron, cada pensamiento que tuve. Le conté todo. Para el final, yo era un desastre peor que el que había sido antes de comenzar a hablar con él. A penas si podía decir las palabras, y no podía dejar de temblar. Antes que yo lo supiera, estaba siendo abrazada por sus enormes brazos, mirando fijamente sus ojos color borgoña."

Sonreí un poco ante la imagen mental que ella había creado para mí en ese momento.

"Él había vuelto a vivir la noche entera conmigo, pero no se fue. Incluso cuando la familia regresó, no me liberó de sus brazos. Nos quedamos en el sofá todo el día y la siguiente noche. La traición que sentí departe de Royce, la soledad y la sensación de abandono y la falta de autoestima en las que me había inculcado solita se fueron. Todo menguó lentamente mientras él me sostenía, hasta que nada quedaba más que la necesidad de estar con Emmett, y sólo Emmett."

"Fuiste capaz de sacarte a Royce de la cabeza," dije con una sonrisa mientras los ojos de Rosalie brillaban un poco más.

"Si. Esa noche dejé todo por él. En todo sentido." Dijo Rosalie en voz suave, y supe de inmediato que esa fue la primera noche que ella y Emmett habían hecho el amor. En medio de su colapso, en medio de su dolor, él le permitió creer a ella que alguien realmente la amaba.

"De todas maneras tomó tiempo, pero pronto fui capaz de ir durante todo un día sin pensar en él o sin ser controlada por cualquiera de las emocione que antes había sentido. Ahora, sólo de vez en cuando vuelvo a como era en esos días. Generalmente, Emmett está aquí. Él lo puede ver viniendo y evitar que me regrese completamente."

"Pero hoy no está aquí."

"No. Pero tu si."

Era un hecho simple, pero significaba más que el mundo.

Después de eso, cualquier odio o amargura que Rosalie hubiera albergado previamente contra mí se desvaneció. Construimos nuestra amistad a partir de ese día, volviéndonos tan cercanas como Alice y yo siempre lo habíamos sido. Ahora, ella era tan ferozmente leal hacía como lo era hacia Emmett. Ahora, ella estaba peleando de mi lado; la fiera en mi esquina del cuadrilátero mientras yo superaba mis propios problemas.

Otro roce de mi mejilla me devolvió al presente conforme la comprensión que hacia dónde acababa de irme se registraba dentro los ojos de Rosalie. Un poco de dolor pasó brevemente por ellos cuando ella recordó en cuánto dolor había estado esa noche, pero pronto fue reemplazado con el mismo ardor que también vi aquella noche.

Sabía que ella se había tomado su propio paréntesis, probablemente regresando al mismo momento. Sabía que el odio y la traición que habían estado bailando en mis ojos hacía sólo momentos le habían recordado demasiado bien de aquel tiempo, y sabía que un parte de ella estaba asustada de cómo terminaría esto.

Ahora entendía porqué ella estaba peleando por mí con tanto ahínco. Comprendía porqué no me dejaría lidiar con esto yo sola. Comprendía qué necesidad llené para ella durante aquella noche.

Antes, ella me suplicaba que entendiera su lado porque no podía soportar estar sola. Ahora, ella me suplicaba porque no podía soportar verme sola y lastimada. No se podía sentar a un lado, sabiendo de mis problemas, y no tratar de ayudarme. No importa cuanto lo lastimara, ella no podía darme la espalda.

Esta vez, era yo quien estaba rota y asustada, y ella estaba haciendo todo lo podía para evitar que se volviera irreparable. Ella estaba luchando con ferocidad, y parte de mí casi sintió pena por Edward por estar al lado receptor de esto.

"No esta noche," dije, sabiendo que no era lo bastante fuerte para defender mi posición todavía.

Ella sonrió cuando se dio cuenta que yo estaba comenzando a ceder, sólo que no todavía, sin embargo, sus ojos siguieron rogándome que permaneciera fuerte. Ella me necesitaba; había veces desde aquella primera noche que ella me necesitaba cuando Emmett no estaba alrededor. Había noches que incluso cuando Emmett estaba, ella necesitaba de mi compañía, mi comprensión, incluso si era en silencio. Ella no quería perder eso, y se estaba asegurando que yo lo supiera.

"Trataré," dije, respondiendo a su pregunta tácita.

"Gracias," dio, su voz casi emocional mientras se levantaba del suelo.

Me incorporé cuando Rosalie se sentó a mi lado. Casi al instante, Emmett la tenía en su regazo mientras Jasper y Alice se dejaban caer junto a mí también. Podía decir que todos estaban aliviados de que yo no la hubiera ignorado; por ahora, yo estaba de regreso.

Mantuve mi rostro sereno y mis ojos precavidos conforme comprendía todo lo que estaría perdiendo si me iba. Pero también comprendía el dolor que tendría que sufrir si me quedaba.

Jasper si torció ligeramente, permitiéndose tocarme y calmarme. No me molesté en tratar de pelear, aunque me preocupé de que él revelara mis verdaderos sentimientos al resto de la familia. Pasamos la mayor parte de la noche en este grupo muy unido, permitiéndome recibir un nivel aún más intenso de apoyo mientras trataba otra vez de aclarar las cosas en mi cabeza.

Una parte de mí quería salir; mostrarle a Edward que podía sobrevivir sin él. Pero estaba segura que nadie alcanzaría mis estándares después de tener a alguien como Edward por tanto tiempo. Estaba segura que todo me recordaría de Edward, potencialmente causándome aún más dolor.

Conforme la noche pasaba, encontré una vez más mis pensamientos concentrados sólo en Edward. Esta vez, estaba casi bajando por caminos aún más oscuros.

Todavía no podía entender por qué él se había aparecido en la escuela a la hora del almuerzo, y me molestaba aún más inmensamente que él no hubiera regresado a casa.

¿Fueron mis palabras tan hirientes, tan sinceras, que él renunció a intentar? Si dijo la verdad, y si me quería de regreso, ¿se había rendido ahora?

Batallé conmigo misma, tratando de decidir como manejar esta situación. Estaba haciendo lo mejor que podía, pero estaba segura que estaba haciendo todo mal. Con irme, ¿lo había alejado demasiado? Con regresar, ¿lo estaba arrinconando demasiado?

El tiempo para que tuviéramos que prepararnos para la escuela se estaba acercando, pero Edward todavía no había regresado a casa. Podía ver en la cara de Esme lo preocupada que estaba. Este ciertamente no era el comportamiento típico de Edward, incluso en sus días "fuera".

Cuando la culpa comenzaba a volver poco a poco hacia mí por lo que le estaba haciendo a la familia, y cuando mi mente comenzaba a trabajar más cerca de la decisión de que necesitaba irme, la puerta crujió abierta. Mi mente apenas había registrado que ésta había sido abierta para cuando ya estaba cerrada y una figura familiar estaba parada a unos pocos pasos de la misma.

Rosalie se tensó instantáneamente, su lealtad tomando el control de ella. Por el rabillo del ojo, registré cuando Emmett apretó sus brazos alrededor de ella mientras Alice se ponía de pie. Jasper se quedó clavado a mi lado, sabiendo que yo necesitaría la mayor cantidad de apoyo justo ahora.

"No ahora," le dijo ella a Edward, su voz mostrando lo destrozada que estaba.

"Lo se," dijo él, y su tono me dejó saber que estaba sorprendido de verme en el sofá.

Él pensó que se podría entrar a hurtadillas, sin ser visto por mí. Una parte de mí se hizo pedazos cuando me di cuenta que él pensaba que yo ya no estaba compenetrada con él; él de verdad pensaba que se podía escabullir por ahí sin que yo lo supiera.

Cerré mis ojos, tratando de recobrar la concentración y evitar que mi mente deambulara por aquellos traicioneros senderos, haciendo que Rosalie pusiera su mano sobre mi brazo. Ella me estaba recordando porqué yo estaba aquí todavía; estaba reavivando aquel lazo que habíamos forzado tanto años atrás.

"¿Dónde has estado?" Preguntó Alice, su voz luchando por sonar sólo curiosa.

Pensé que era obvio, pero entonces capté su esencia también. Era su esencia mezclada con algo nuevo, pero no era Annabelle. Era una esencia que era vagamente familiar, pero no podía ubicarla. Él estaba plagado de culpa, pero también sostenía un pequeño sentido de satisfacción.

"Eso no importa," dijo Edward, tratando de mantener la actitud defensiva fuera de su voz.

"Pero-" comenzó Alice, claramente a punto de sacar a la luz esta nueva revelación, pero Edward la detuvo.

"Lo digo en serio," dijo él, su tono áspero ahora.

Cuando de repente la culpa de Edward se aumentó con las preguntas tácitas de Alice, finalmente caí en cuenta de donde conocía ese aroma. Me tensé, mis ojos oscureciéndose al instante. Jasper se tensó como respuesta, tratando aún con más fuerza de mantenerme casi sedada mientras él combatía el resto de emociones en el cuarto.

Pude sentir los ojos de Edward sobre mí, quemando mi espalda. Finalmente, fue demasiado para mí incluso con la ayuda de Jasper. Le di un rápido vistazo a Rosalie, disculpándome por ser débil, antes de pararme y dirigirme hacia las escaleras.

Mantuve mis ojos centrados en el piso mientras caminaba a meros pasos de Edward, rogándole silenciosamente que me dejara sola. Cuando él se dio cuenta que yo le estaba huyendo de nuevo, su sentido de satisfacción por lo que se que haya hecho esta noche se desvaneció. No estaba segura de lo eso significaba, pero estaba segura que era algo malo.

"Hueles a ella," dije suavemente antes de que él pudiera hacer cualquier movimiento o incluso decir una palabra, mi voz marcada por la implicación.

Edward no respondió, pero pude sentir la sorpresa proviniendo de él. No había esperado eso, pero no lo discutió. Fue la respuesta, o falta de la misma, lo que yo necesitaba. Finalmente me giré para mirarlo, la misma culpa por la traición escrita por todo su rostro.

"Estuviste con ella. Después de todos estos años de rechazo, estuviste con ella." Dije, mi mente ya adelantándose hacia dónde iría cuando me fuera.

Edward me miró mudo de asombro, claramente sorprendido de que yo pudiera bosquejar tal conclusión tan rápidamente. Podía ver las tuercas girando en su cabeza, pero yo ya no quería una explicación.

"No hay nada que puedas decir para compensar eso, para arreglar esto. Primero Annabelle, ahora esto."

Dolor, preocupación y comprensión se precipitaron por los ojos de Edward a la velocidad de la luz cuando él se dio cuenta de lo que yo estaba diciendo realmente.

"Por favor, no," dijo, dando un paso hacia mí.

"No. Annabelle fue la bastante duro, pero esto, no puedo perdonarlo nunca."

"Nada pasó," dijo Edward, dando otro paso hacia mí.

Yo di dos pasos hacia atrás.

"¿Cómo puedo creer eso? ¿Cómo puedo confiar en ti?"

"Bella, yo te amo, y sólo a ti. Eres la única que quiero. Por favor, sólo háblame."

"Claramente, no lo soy," dije mientras luchaba por contener los sollozos que sabía me dominarían una vez la situación realmente se me hubiera venido encima.

"No puedes irte, Bella, no puedes. Te necesito. No puedo estar sin ti; no puedo sobrevivir sin ti," suplicó Edward, ignorando cualquier sentido de límite y viniendo hacia mí.

Yo estaba congelada, demasiado dolida y enojada para ser capaz de moverme. Inmediatamente, sus manos estaban sobre mis mejillas, su rostro a sólo pulgadas del mío. Antes que la esencia de él pudiera intoxicarme, sin embargo, detecté Su esencia más intensamente. Noté cada aspecto de esta, incluyendo la lujuria que ella había estado tratando de controlar que igualaba la de él.

"Deberías haber pensado en eso antes." Dije, mis ojos achicándose y lanzándole dagas.

Ignorando mi rabia, Edward presionó más.

"Cometí un error con Annabelle, y lo siento. Cometí un enorme error, más grande que cuando traté de dejarte todos esos años atrás, pero por favor, tienes que perdonarme, Bella. Te amo. Eres mi esposa. Eres todo lo que quiero. Nada pasó con ella. Te juro que es inocente. Sólo, por favor, no te vayas. Te amo." Mientras él decía esas palabras, las que yo había querido escucharle decir con esta misma pasión y emoción tan desesperadamente hasta ahora, se inclinó y presionó sus labios con los míos.

Por un momento, permanecí quiera. Le permití besarme; le permití intentar obligarme a la sumisión como había hecho tantas veces antes. Pero SU esencia pronto me volvió a inundar, enviándome en sobremarcha.

Instantáneamente, antes de si quiera darme cuenta de lo que estaba haciendo, levanté mi mano y lo golpeé en la mejilla con tanto poder como pude poner detrás de ésta. Sentí sus manos alejarse de mi rostro mientras él retrocedía debido a la fuerza con que su cabeza se movió hacia el lado.

"Por favor," suplicó Edward suavemente, sus ojos tratando de encontrar los míos de nuevo. Sin embargo, en esta ocasión, no había esperanza ni en su voz ni en sus ojos.

Sin decir otra palabra, me di la vuelta y me dirigí hacia mi cuarto.

Mientras sacaba un maletín, luché por bloquear los sonidos proviniendo de debajo de mí, aún cuando no podía comprender completamente lo que estaba siendo dicho ahora mismo.

Mientras Rosalie trataba de obligar a Edward a irse y Esme luchaba por calmar a todos y mantenerlo a él aquí, traté de empacar.

Mientras tomaba sólo unas pocas posesiones –las que tenían la menor oportunidad de recordarme a Edward, Alice estaba atrapada en la batalla, de nuevo tratando de jugar en ambos lados, y supe que el corazón de Esme se estaba rompiendo con cada palabra cruel que era dicha.

Luché para seguir encontrando la fuerza para empacar mi maleta, tratando de no pensar en lo que pasaría después. Mientras Edward subía a su cuarto furioso, sentí mis rodillas tratar de ceder debajo de mí y las pocas camisas en mi mano cayeron al suelo. Él estuvo ahí sólo por poco – lo suficiente para cambiarse y tomar unas pocas cosas, antes de salir furioso por la puerta principal.

Mientras la casa retumbaba por la fuerza del portazo, y Edward me abandonaba de nuevo, colapsé sobre el suelo.


Casi 12 hojas, ¡y este es el más corto de los que quedan! ¡PUFF!

¡Y Edward se fue! xD ¿Se pueden imaginar de quien era la esencia? Si lo hacen les aseguro que les doy un pequeño vistazo al próximo cáp xD

Mil gracias a todas por sus reviews, de verdad no tienen idea lo bien que se siente leerlos, especialmente después de estos capítulos. Aquí entre nos, me estoy muriendo por traducir el capítulo 22, pero aún nos queda el 21 xD.

¡¡AH si!! ¡Empiezo nueva traducción! xD Se llama "Escondiéndose a Simple Vista"," la autora original es Limona, hay un link a su pag en mi perfil. Y como les estaba diciendo, la idea es muy original y se que les va a encantar, pero no voy a hablar mucho o esta nota sería enorme xD. El prefacio ya está subido, les invito a pasarse por allí!!

Algo importante

Por favor, lean las notas de autor que aparecerán desde el próximo capítulo, les ayudaran con algunas dudas de la historia y su final de modo que luego no estén preguntando lo que ya se ha explicado ;)

¡Nos hablamos el próximo miércoles!