La Saga crepúsculo pertenece a Stephenie Meyer. La historia original es de Flamingo 1325. Yo me adjudico la traducción.

¡¡Todavía es miércoles, no desesperen, aquí está el capi!!


Twice in a Lifetime Singer

Capítulo 22: Juicio Final

Edward's POV

Las cosas sólo se están empeorando, Edward. Ella está del lado de Bella.

No pude evitar ponerme en contra de Rosalie, defendiendo a Tanya de acusaciones que eran absurdas. Yo nunca engañaría a Bella, nunca podría. Incluso mis sentimientos por Annabelle – al final, palidecían significativamente en comparación al ángel que es Bella.

Aún así, las palabras que Rosalie dijo la otra noche me enfurecieron. Pensar que cualquiera de los de mi familia podría pensar que yo la engañaría, con Tanya no menos. Ella no me interesó antes de Bella, y de seguro no lo iba a hacer ahora.

Nada ha pasado entre Tanya y yo en décadas. En un punto, ella si sintió algo por mí, pero yo nunca correspondí esos sentimientos en lo más mínimo. Aquellos sentimientos, básicamente, habían desaparecido para cuando yo conocí a Bella, y cualesquiera que le pudieran haber quedado a Tanya, ciertamente se desvanecieron en las últimas 7 décadas.

La única razón por la que Tanya estaba aquí era porque yo necesitaba un aliado. Necesitaba a alguien de afuera de la familia que pudiera ver las cosas a través de mis ojos. Necesitaba a alguien que no estuviera dividido, que no tuviera que entrar en conflicto con el resto de ellos. Necesitaba a alguien que pudiera ayudarme a montar la noche más increíble y romántica para mostrarle a Bella cuanto la amo, cuanto lo lamento y cuanto la necesito.

Al enfrentar a Rosalie, sin embargo, cometí un error aún más grande. Lastimé más a Bella. Ella no podía soportar estar a mí alrededor, no podía soportar estar sola conmigo. Me di cuenta de mi error con la esencia de Tanya muy tarde –en el momento en que los inquisitivos pensamiento de Alice inundaron mi cabeza, lo supe.

Quise probarle a Bella que la quería solo a ella, pero no sabía cómo. La única cosa que mi mente pudo inventarse en ese momento fue besarla. Poner cada pizca de pasión, amor y admiración que sentía por ella dentro de ese beso. Esperé que eso opacara la esencia que nos estaba inundando a ambos, pero sólo la enojó más.

Quedé estupefacto cuando ella me golpeó, pero no enojado. Me lo merecía. Merecía que Bella hiciera algo peor que eso. Verla alejarse, tan destrozada y enojada, desgarró mi muerto corazón. Traté de ir tras ella, pero Rosalie me detuvo.

Se que no debí haberle respondido; ella simplemente estaba protegiendo lo que estimaba. Sin embargo, cuando me dijo que yo no merecía a Bella, lo perdí. No podía estar en presencia de una Rosalie lívida por más tiempo. Tomé los álbumes de bodas, el brazalete de dijes que Bella no había usado en un buen tiempo y la caja de notas que Bella y yo habíamos pasado en clase a lo largo de los años.

Ella no lo sabía, pero yo me quedé con cada una ellas. Siempre me aseguraba de que ella dijera las últimas palabras de modo que yo pudiera meter la nota dentro de mi bolsillo. Bella nunca fue da las que husmeaban por ahí, y una caja que sencillamente estaba marcada 'Edward' era suficiente para que se mantuviera lejos. Ella siempre asumió que ésta guardaba algo relacionado con música, y ni una vez preguntó que había dentro.

No estaba huyendo de Bella, sino de Rosalie. No obstante, en mi enfado, ni siquiera se me ocurrió como Bella podría interpretar mis acciones. Regresé a la pequeña casa en la que Tanya se estaba quedando, mi motivación para hacer las cosas bien con Bella se agrandó. Pasé la noche allí, completamente ajeno al negativo efecto que mi ausencia estaba teniendo sobre Bella. Pensé que ella me necesitaba lejos, pero realmente, ella me necesitaba allí.

Ahora, por supuesto, lo veo. Todos los signos estaban ahí, yo simplemente los malinterpreté. O quizás los vi como lo quería, como los necesitaba. Me estaba comenzando a preguntar si vi las cosas de cierta forma porque era más fácil que admitir la verdad. ¿Las palabras de Rosalie me habían enfurecido tanto porque eran típicas de ella, o era porque era la cruel y dolorosa verdad que me negaba a aceptar?

Una vez me tranquilicé, las ideas de cómo hacer las cosas de la forma correcta vinieron fácilmente. Decidí empezar con algo modesto, hacer cosas pequeñas para mostrarle que ella era todo lo que yo quería, todo en lo que yo podía pensar. Le escribí una nota simple, igual a todas las que habíamos pasado a lo largo de los años. Esperaba que ella me conociera lo bastante bien para saber que decía las palabras en serio y que no insistiría tanto si realmente no la amara.

La luz en sus ojos había desaparecido para cuando llegué a la escuela. Cualquier esperanza que tuve de que Bella me perdonara parecía haberse ido, pero en todo caso le largué la nota. Me dirigí a clase, decidiendo pasar mi tiempo hasta el segundo período, cuando tendría clase con ella.

Pero cuando el timbre sonó, señalando el inicio del segundo período, y Bella no apareció, lo supe. No me había perdonado, y ella no estaba bien. Esto había sobrepasado el límite de lo que una simple nota podía arreglar. La nota no podría hacerle ni un rasguño a la montaña de perdón que yo pedía. Bella estaba tan dolida que había cambiado su horario sólo para evitarme.

Aún si ella cambió su horario antes de que yo le diera la nota, no se molestó en venir aquí a hablarme. Ella acogió el cambio, manteniéndose escondida de mí.

Saber eso dolió, pero sabía que me lo merecía. Decidí que era mejor no presionarla. Rosalie me había informado numerosas veces durante nuestro argumento que Bella estaba considerando irse. Traté de sacar de mi mente de los recuerdos de las imágenes que Rosalie me lanzó; imágenes de Bella completamente sola en el mundo, imágenes de lo muertos que probablemente estarían los ojos de Alice y Esme ante la pérdida de Bella, imágenes de Rosalie dándole la espalda incluso a Emmett cuando tuviera un colapso.

Me obligué a permanecer calmado en un esfuerzo por esconder mi dolor de Bella. Llegué al tercer periodo primero, preguntándome si esa clase también había sido cambiada. Sin embargo, no tuve que esperar demasiado antes que Alice me advirtiera.

Edward, no la presiones ahora. Ella está luchando con esto tanto como tú.

Estaba agradecido por la advertencia, aún si ya lo sospechaba. Sin embargo, no pude mantener la miseria completamente alejada de mi rostro ni pude detener el leve brillo que se desplazó a mis ojos cuando vi a mi hermoso ángel.

Me forcé a esconder todo lo demás que estaba sintiendo, sabiendo que Bella simplemente necesitaba distancia ahora. No obstante, era una distancia que me dolía y sabía que sólo tenía unos pocos días para poner mi plan en acción. Yo no sería capaz de soportar el dolor por mucho más y temía que ella de verdad se fuera si me demoraba.

Usé cada espacio libre que pude encontrar, incluyendo el almuerzo, para encontrarme con Tanya y armar todo. Tanya estaba segura de que mi idea funcionaría. La romántica en su interior imaginaba constantemente la noche pasándole a ella, haciéndola desprender inadvertidamente feromonas de lujuria. Yo pensaba sobre la forma en que Bella con suerte se sentiría, agregándole mi propia lujuria a la mezcla.

Era una fusión que yo esperaba poder esconder, pero parecía como si hubiera matices constantes de ésta. Sumado con la culpa que constantemente sentía en casa, sabiendo como estaba lastimado a mi ángel, Jasper tenía sospechas que estaba tratando de ocultar. Alice tenía visiones continuas de las interacciones cercanas que Tanya y yo compartíamos, sumándole sus propias sospechas.

Como resultado, permanecí distante de la familia entera, permitiéndoles apoyar a Bella por completo. Ella los necesitaba, y yo necesitaba que ellos siguieran en la oscuridad sobre mis verdaderas acciones un poquitico más. Esperaba que una vez todo pasara, ellos se dieran cuenta que yo no quise que nada de esto pasara. No quise herir a Bella, no quise hacerla pensar que la engañaba. Necesitaba el perdón de todos, y esta noche estaba destinada para hacer simplemente eso.

Seguí manteniendo mi distancia durante el resto de la semana, aunque estaba volviéndose cada vez más difícil hacerlo. Bella se veía mucho más relajada desde que comencé a darle su espacio, lo que me dio el impulso para continuar. Ella parecía estar analizando las cosas y calmándose con mi ausencia – yo no iba a sucumbir ante mi propia debilidad y a destruir eso por ella.

Comencé a decaer una noche, peleando conmigo mismo para no regresar a casa y demandar que me hablara. Necesitando una distracción, pero también algo que aclarara mi mente, fui a donde Annabelle. Mantuve mi distancia, pero su esencia todavía era lo suficiente para empujarme de regreso a Bella. Tenía un nuevo fervor, esperando ansiosamente la noche del viernes cuando mi amor probablemente regresaría a mí. Sabía que había un chance de que no funcionara, pero también conocía a mi esposa.

Aunque mi ausencia era en parte debido a la comodidad de toda la familia, también sabía lo que ésta le estaba haciendo a Esme. Había estado esperando que ella pudiera aguantar un poco más, pero para el viernes no pude soportar la mirada en sus ojos. Me quedé en la casa la mayor parte del jueves en la noche, sabiendo que por el momento eso era suficiente para ella, aunque yo necesitaba encargarme de unas pocas cosas más.

No obstante, hice un trato conmigo mismo, sacrificar este tortuoso tiempo en casa por tiempo personal en la tarde. Le dije a Tanya que viniera a recoger mi auto durante el día para que pudiera recoger unas cosas por mí sin atraer la atención hacía sí misma. Ella debía encontrarse conmigo al final del día, aprox. de 15 a 20 minutos después que la escuela terminara.

De esta forma, mis hermanos no nos verían y no descubrirían que tramábamos algo. Me las había arreglado de manera estratégica para mantener todo clandestino hasta ahora, y me negaba a dejar que todo fuera arruinado a sólo horas de que finalmente le pudiera hablar a Bella.

Sin embargo, eso fracasó cuando Bella tuvo una crisis y juró irse. Fue entonces cuando me di cuenta que con distanciarme esta semana sólo la había alejado más. También me di cuenta que ese era el motivo de la posición actual de Rosalie frente al rostro de Tanya.

Bella había aceptado quedarse durante el fin de semana, pero ahora estaba volviéndolo a pensar. Estaba seguro que Rosalie se le opondría, y sabía que Alice ya estaba teniendo una visión de ello. Ella también estaba teniendo pequeñas visiones de Rosalie deteniendo a Bella, por lo que tomé la decisión de seguir con mi plan, confiándome completamente en la voluntad de Rosalie.

Métete en el carro y vete, Edward. Nos podemos encontrar en el restaurante –yo tomaré otro camino.

Estaba congelado, comprendiendo que mi esposa realmente estaba a punto de irse. Sabiendo que la lastimaría mucho peor si Tanya y yo nos íbamos juntos, tuve que aceptar.

Estaba tan distraído por mi propio debate que pasé por alto las advertencias en la mente de Rosalie – las que no estaban destinas a mis oídos. Las que me habrían dejado ver que ella pensaba que yo todavía estaba detrás de Annabelle. Las que me habrían dado indicios de hasta dónde llegaría ella para mantener a esta familia unida y a Bella en ella. Las que me habrían avisado de lo que estaba por venir.

Deja de ser terco y de razonar contigo mismo y simplemente vete. Ve al restaurante. Yo iré a cambiarme e iré directo a Bella para llevarla hacia ti.

Contento de que las cosas fueran a pasar más rápido ahora, asentí y me metí en mi auto. Arranqué, sabiendo que Tanya se encargaría de todo lo demás.

Fui directo hacia el exclusivo restaurante que había alquilado para la noche. Iba a haber sólo un cocinero trabajando, a quien le fue ordenado y pagado para que permaneciera en la cocina no importa qué.

Una vez en el restaurante, me puse el smoking que había usado para nuestra boda. Puse el anillo de compromiso que le había comprado a Bella dentro de mi bolsillo, deslizando mi mano dentro una y otra vez de modo inconsciente.

Situé una caja cuidadosamente envuelta en la recepción, incapaz de evitar la compulsión de reposicionarla varias veces. En su interior contenía el brazalete de Bella, ahora con numerosos dijes nuevos.

Escogí uno por cada día que estuvimos separados, comenzando desde el primer día que huí de Annabelle. Había 14 en total, y cada uno tenía una página en un libro que imprimí para ella, explicándole el significado tras ellos.

Una copa de vino, para representar un recuerdo constante de la sustancia que ella una vez tuvo en su interior y que llamó mi atención de manera tan tremenda. Sin su aroma, me temo que yo habría dejado pasar el amor de mi existencia.

Una estrella, llevándonos de regreso a nuestros primeros días, cuando ella era humana, y volviendo a encender el cielo que ella había iluminado de forma tan brillante para mí hace todos esos años cuando pasó resplandeciendo a través de éste como un meteoro.

Una pieza de rompecabezas, expresando como ella siempre ha sido y siempre será mi otra mitad; mi pieza faltante. Sin ella, yo no soy nada.

Un piano, recordándole como todo se enlazaba de forma mucho más milagrosa e impresionante una vez yo estaba con ella. Mis extremidades tenían una sensación completamente nueva y era una que desaparecía si alguna vez la perdía.

Un rayo, porque era la única cosa que podría acercarse a expresar lo que cada caricia, cada aliento y cada susurro suyos me hacen. Descargas eléctricas se abren camino a través de mi cuerpo, encendiendo en mi interior un deseo constante por más.

Un ángel, recordándole que ella es la bendición más grande de mi vida. Sin ella no soy nada, pero con ella, soy todo y puedo enfrentar cualquier cosa.

Un candado en forma de corazón y una llave, entregándole a ella una vez más la llave de mi corazón. El cual le pertenecerá por siempre a Bella, yo nunca podría ser completamente feliz con otra.

Un trébol de cuatro hojas, porque fue la suerte y tal vez el destino los que nos unieron. Si nosotros no hubiéramos regresado a Forks y si Bella no se hubiera exiliado a si misma durante nuestra corta estadía allí, probablemente yo nunca hubiera conocido a mi ángel.

Un par de zapatillas de ballet, porque la amo, la quiero, y la necesito a pesar de que se esté cayendo constantemente o no. Siempre y cuando caiga dentro de mis brazos, su gracia es perfecta para mí.

Un reloj, porque la eternidad no se ve tan desalentadora si tengo a Bella de mi lado.

Un dije de Washington, un recuerdo permanente del sombrío estado dentro del que floreció nuestro amor.

Un niño y una niña besándose, de nuevo regresando a cuando ella era humana y a lo desesperadamente que yo quería besarla pero lo mucho que luchaba contra ello. Su aroma y su sangre me seducían, pero eran sus dulces besos y tiernas caricias las que evitaban que me dejara llevar. Sus besos domaron mi monstruo más de lo que ella jamás sabrá.

Una manzana, porque ella me enseñó muchísimo. Ella me enseñó como vivir y como experimentar el mundo. Me enseñó a realmente ver el mundo a mi alrededor en vez de simplemente confiarme de mi habilidad para leerlo.

Un mundo, porque no hay lugar en este planeta al que no iría si eso significaba que Bella fuera feliz. Yo la seguiría a cualquier parte, si ella podía ser simplemente feliz.

Sacudí mi cabeza ligeramente mientras sonreía ante el sentimiento que puse dentro esos dijes. Me tomó tiempo, pero pronto tuve los dijes que sentí eran los que tenían el mayor significado. Estaban ubicados equitativamente alrededor del lobo y del corazón de diamante que ya estaban en el brazalete, con 7 en medio de cada uno de esos dijes.

Reposicioné la caja una última vez, pero sabía que no había nada más que pudiera hacer con ellos. Me obligué en cambio a concentrarme en la mesa, asegurándome de que estuviera puesta de manera perfecta con los platos apropiados para cada uno de los dos puestos. Encendí las velas y volví a arreglar las rosas en su florero. Revisé tres veces el estéreo, asegurándome que estuviera fijo en el volumen perfecto y que no hiciera eco muy terriblemente.

Finalmente, todo estaba terminado y yo simplemente tenía que esperar. Tanya había terminado todo mientras yo estaba en la escuela, y no pude evitar considerar los pasos que Bella seguiría esta noche.

Tanya iba a convencerla de que se vistiera elegante, aunque yo todavía no estaba seguro de cómo. Independientemente del método, Tanya me aseguró que funcionaría. Mientras Bella se estuviera poniendo el vestido que elegí para ella del mismo tono de azul que la camisa que había tenido puesta en Port Ángeles aquella noche, Tanya le dejaría un paquete sobre el sofá.

En su interior habría una manta eléctrica, de nuevo en mi azul favorito, con una nota adjunta. Ésta explicaría que el calor que ella irradiaba como humana era agradable, pero que tenerla a ella era mucho mejor. Si yo necesitaba el calor con tanta urgencia, ella estaba en lo cierto –podría conseguirme una manta eléctrica. Enfaticé que yo prefería el frío de ella a cualquier fuente de calor, siempre y cuando ella se quede en mi vida.

La nota le diría entonces que yo haría cualquier cosa para volverme a ganar su confianza y su amor, y que se dirigiera al lugar en el que yo necesitaba su inspiración más que nada. Estaba seguro que ella entendería que eso se refería al piano, dónde Tanya habría dejado otro paquete

Armé un libro para ella de las notas que pasamos en clase, todas las crónicas de los años que hemos estado juntos. Las páginas estaban en orden, empezando desde Forks, Washington, mientras ella era humana, hasta la nota que pasamos el primer día aquí, antes que yo permitiera de manera estúpida que mi monstruo me controlara.

Decoré las páginas para que correspondieran a nuestras ubicación antes de poner un cubierta de protección sobre cada una, asegurándome de sellar para toda la eternidad todas esas palabras perfectas que ella me escribió.

La nota adjunta a la caja explicaría como aprecio cada momento que tengo con ella y que he guardado cada nota porque era algo que ella tocaba. Con tanta frecuencia podía sentir el amor que ella sentía por mí en sus notas, y no quería simplemente tirar eso a la basura.

Esperaba que ella no evocara el pasado por demasiado tiempo con el álbum, pero no podría culparla si lo hacía. Aún así, se le indicaría que luego fuera al garaje, donde el nuevo monovolumen rojo que le compré estaría esperando. Ella amaba el viejo y desgastado monovolumen que conducía de humana, y yo quería darle una parte de eso de regreso.

Tanya estaría esperando del lado del conductor, lista para traer a Bella hasta aquí. Sobre el lado del pasajero habría aún otro paquete, esta vez conteniendo mi propia interpretación de un libro del alfabeto de niños. Estudié detenidamente cada letra y elegí algo que me recordara de Bella, con todo y fotografía tomada por mí y explicación de cada letra.

Dejé que mi mente repasara algunas de mis favoritas mientras esperaba, tratando de alejar la impaciencia que estaba comenzando a aumentarse poco a poco.

Hice chocolate por la C, porque los estanques chocolates de sus ojos humanos siempre estarán grabados en mi memoria. Yo me podía perder dentro de esos ojos por mucho más tiempo y mucho más profundamente de lo que Bella jamás podría conmigo. No importa cuan grande fuera el efecto que yo tenía en ella y lo profundamente que la deslumbrara, ella siempre me afectaba más. Si yo hubiera sido humano cuando la conocí, habría pasado aún más tiempo siendo deslumbrando, sin palabras, y probablemente inconciente como resultado.

Por la O, utilicé Osos Pardos irritados (NT/ originalmente es la I, por irritable grizzlies, pero no salía al traducir xD) llegando a viajar hasta donde pudiera conseguir una toma en vivo de un oso, con los dientes desnudos y listo para pelear. Todavía recuerdo aquella mañana en su cocina después de una de las mejores noches de mi existencia –la primera noche que me quedé con ella, cuando comparó su mundano cereal con un oso irritado, dejándome saber que me aceptaba completamente a mí y a mi forma de vida.

Por la L, utilicé Leones de Montaña (NT/ De nuevo no salía al traducir, originalmente era la M por mountain lions), viajando de nuevo para conseguir una foto de uno escondiéndose entre los árboles, esperando para abalanzarse sobre su próxima víctima. Ellos siempre han sido y probablemente siempre serán mis favoritos, intensificado solamente cuando descubrí que ella compartía el mismo amor. Siempre atesoraré cada viaje que hicimos juntos, sólo los dos, para ir a cazar leones de montaña, ambos manteniendo el control suficiente para no atacarnos el uno al otro mientras competíamos a ver quien lo agarraba primero.

Por la P, usé pizza, la repugnante "exquisitez" humana. Por muy asquerosa que fuera, estuve más que feliz de cumplir su reto de probar la pizza en la cafetería de la Secundaria de Forks. Si, la había vomitado después, pero valió la pena por la euforia que sentí porque que ella se estuviera sentando conmigo y pareciera querer estar a mí alrededor. Casi ni la noté en mi estómago hasta que ya no estuve en su presencia. La experiencia fue hecha aún más fantástica por su admisión de haber aceptado un reto anterior a comer tierra, aunque debo admitir, la pizza probablemente sabía mucho peor.

La V estaba representada por Volterra. Todavía me asombraba cada vez que pensaba en lo lejos que había ido ella para salvarme. Bella estaba bien informada de los peligros que Volterra sostenía, pero no dudó en volar a través del planeta para llegar a mí. Permaneció fuerte, colapsando sólo cuando el peligro inmediato había pasado y estaba una vez más dentro de mis brazos, donde realmente pertenecía. La foto era de la misma torrecilla donde ella vino cara a cara con la plena realidad de los vampiros.

No pude evitar usar la L para lobos, (NT/ Aquí la original era la W, por Wolf xD) saber que ella me eligió a mí, me deseaba a mí, me quería sólo a mí, aún me traía una sensación de asombro cada día. Ella pudo haber elegido a Jacob, pero no lo hizo. A pesar de los desesperados intentos de él para ponerla de su lado, ella me eligió a mí. Perdonó todos mis pecados y me volvió a dar la bienvenido con los brazos abiertos.

Pensar en todas estas cosas sólo aumentó mi impaciencia; quería saber si funcionaría. Pase por tanto para tratar de mostrarle a Bella cuanto significa para mí, como todo lo que hago es por ella y como aún las cosas más mundanas me recuerdan de ella y me hacen desearla.

Se que la cagué, y se que Annabelle nunca debió haber sido siquiera un problema. Pero de alguna forma, lo fue. Me dolió tener que estar a su alrededor, pero no fue hasta que pude disfrutar levemente de su esencia sin ser invadido por la urgencia de matarla que pude seguir adelante. Es que sencillamente me recordaba demasiado de todos los rasgos humanos de los que me enamoré de Bella.

Aún así, yo ahora estaba tratando. Esperaba que ella pudiera dejar a un lado cada error que cometí, cada malentendido que compartimos, y me perdonara. Si Tanya estaba en lo cierto, y era capaz de traer a Bella aquí, ella entraría y encontraría el brazalete en la recepción.

En el fondo había una nota diciéndole que la amaba y que lo lamentaba. Yo le diría que era conciente de lo mucho que le estaba pidiendo, pero si ella estaba dispuesta a al menos tratar, entonces que por favor se diera la vuelta.

Yo estaría esperando, mi existencia entera dependiendo de que se diera la vuelta. Caminaría hacia ella, haciéndome trastabillar al hacerlo. Ella estaba en lo cierto –yo quería un humano con tanta urgencia, ¿por qué no lo hacía yo? Caería justo cuando la estaba alcanzando, esperando que ella pudiera atraparme. En parte confiando en sus instintos para eso, pero también esperaba que ella quisiera hacerlo.

La invitaría a cenar, donde a ella le servirían sangre fresca de un león de montaña. El animal sedado estaba siendo retenido en una parte de la cocina donde al cocinero también se le había ordenado que evitara. A mi me servirían mushroom ravioli, probándole mi disposición a volverme tan humano como me fuera posible si eso significaba que ella podía perdonarme.

Todo lo que ella me dijo en el claro, aún si fue producto de la rabia, estaba tomando partido en esta noche. Era la base de mi plan. Le iba a probar que amaba sus cualidades humanas, pero que la amaba más a ella. Podría haber sido difícil, pero yo la necesitaba a ella y la única forma de que eso pasara por la eternidad era abandonando su humanidad. Nunca, ni por un segundo, me he arrepentido de ello. Aún así, me es imposible explicar completamente lo que Annabelle me hizo –ni si quiera puedo entenderlo yo mismo.

Sacudí mi cabeza de nuevo, aclarándola de esos pensamientos. En su lugar, traté de evitar la impaciencia ensayando lo que quería decir después de la cena, después del baile que le pediría, y antes que me arrodillara. Sabía que escucharía cuando ellas se acercaran, pero no pude evitar la dirección de mi caminata que seguido me guiaba hacia las ventanas.

Irina y Kate se aparecieron a medio camino de mi paseadera, sus ojos mostraban una leve diversión ante lo que estaba haciendo. Sin embargo, ellas me apoyaban y vinieron esta tarde para asegurar que todo saliera como estaba planeado.

Kate iba a ser la anfitriona y la mesera de la noche, haciendo posible que el cocinero permaneciera en la cocina. Una vez la comida estuviera preparada, él era libre para irse. A todo el personal se le había pagado muy provechosamente, triplicando lo que normalmente se harían en una noche. También le pagué al dueño una buena comisión por permitirme usar este lugar por la tarde.

Kate también se aseguraría que Bella recibiera la caja que estaba en la recepción, manteniéndola entretenida con ésta mientras yo me ubicaba detrás de ella. A su vez, Kate se aseguraría que Bella viera la nota en el fondo de la caja, la cual pondría la noche en marcha.

El trabajo de Irina era traer al resto de la familia antes que la cena se terminara. Su entrada iba a ser rápida y silenciosa –yo no quería que Bella se diera cuenta de su presencia hasta después que bailáramos. Para entonces, ella probablemente ya sabría de cuales eran mis intenciones, y la presencia de la familia no importaría. Si las cosas salían como estaban planeadas, ella sólo me vería a mí.

Nadie podría seguir enojado y distante después de esto. Incluso Rosalie sucumbiría si ella estuviera en esta situación.

Le sonreí a Irina cuando se fue, entretenido con la imagen que acababa de proveerme de una Rosalie furiosa derritiéndose dentro los brazos de Emmett cuando se daba cuenta de que todo había sido un malentendido.

Retomé mi caminata mientras Kate dejaba que el cocinero entrara por la puerta de atrás y ayudaba a asegurarse de que todo lo relacionado con él estuviera arreglado para la noche. Comencé a ensayar lo que quería decir, asegurándome de que no me perdiera tanto en el constante estupor que sentía alrededor de Bella que se me olvidara hablar.

No obstante, fui interrumpido cuando mi celular comenzó a vibrar. Revisé el ID, sorprendido de que fuera Tanya. Ella ni siquiera me dio la oportunidad de ofrecerle un saludo antes de que su voz levemente asustada saliera por la línea.

"Edward, necesitas venir a casa de inmediato. Se cancelan los planes por esta noche- simplemente ven a casa."

De repente mi mente estaba recorriendo un millón de escenarios sobre qué desastre pudo haber pasado para justificar esto. ¿Bella se había ido? ¿Bella estaba lastimada? ¿Alguien sospechaba de nosotros?"

"Edward, ven".

Finalmente, mi voz se contagió con el pánico que estaba comenzando a apoderarse de mi mente.

"Voy en camino," dije, aunque ya estaba fuera de la puerta.

"Llamaré a Irina y a Kate."

Con eso, ella colgó. Salté dentro mi Volvo y aceleré hacia la casa, fastidiado de que hubiera tantas áreas abiertas que atravesar para que pudiera usar el medio de transportación más rápido disponible para mí, correr.

Traté de silenciar mi creciente alarma conforme lentamente me acercaba a la casa. La única cosa que podía considerar era la seguridad de mi dulce Bella, y lo que me haría a mí descubrir que algo le pasó. No obstante, nadie de la familia estaba tratando de llamarme. Eso debe ser algo bueno. ¿O es que la he embarrado tanto que sentían que yo no merecía saber?

Cuando subí al camino de entrada, noté que el auto de Carlisle estaba frente a la casa. Mi pánico se desbordó como respuesta; la única razón por la que su auto no llegaría hasta el garaje era porque algo increíblemente serio y potencialmente trastornador había pasado.

Me detuve de un patinazo junto a su auto, no preocupándome de que estuviera dejando marcas de ruedas en el pasto. No me molesté con cerrar la puerta de mi auto mientras corría hacia adentro, congelándome una vez la mayoría de los ojos de todos se giraron hacia mí.

Estaba tratando de encontrar las palabras para preguntar que pasó, pero mi mente estaba en shock. Todos estaban en la sala excepto Bella. Quería preguntar dónde estaba ella, pero no podía pronunciar las palabras. Estaba asustado de saber la verdad. Sintiendo esto, Jasper respondió a mi silencioso miedo.

Está arriba.

Me relajé levemente, aunque no pude evitar cuando mis ojos vacilaron hacia las escaleras. Decidiendo que probablemente ella todavía necesitaba espacio, regresé mi atención a la familia. Fue entonces cuando noté cierto olor en el cuarto, y mis ojos se oscurecieron al instante.

Ignóralo.

Alice me ordenó, pero no pude hacerlo. Mi mente ya estaba vulnerable, dada mi situación con Bella, y esta esencia de ambrosia estaba tomando ventaja de eso.

Edward, concéntrate.

Jasper estaba tratando de llegar a mí ahora, pero yo estaba siendo torturado. Lentamente, mis ojos comenzaron a rastrear el cuarto, tratando de encontrar la fuente de esa esencia. No me tomó mucho descubrir la fuente: Rosalie.

Mis ojos se oscurecieron más cuando se enfocaron sobre Rosalie, concentrándose sólo en ella mientras todo lo demás se desvanecía. Mis ojos delinearon cada gota de sangre que todavía estaba sobre su ropa, cada salpicadura de vida que pintaba su piel de alabastro, y cada imperfección que se había manchado cuando Emmett la tocó.

Moví mi mirada hacia Emmett mientras mis músculos comenzaban a tensarse, expandiendo mi campo de visión lo suficiente para incluir su masiva figura. Todo lo demás continuó permaneciendo oscuro y borroso –todo lo que yo podía asimilar era la sangre. Emmett tenía sangre salpicada sobre él, pero Rosalie estaba saturada. Ella era la fuente verdadera de la esencia y lentamente me acurruqué y regresé mi mirada hacia ella.

Sentí mis labios contraerse levemente mientras mis dientes se desnudaban, advirtiéndole a todos alrededor que estaba listo para cazar. Me estaba ahogando en la esencia, mi mente estudiaba volando formas de llegar a la sangre. Estaba luchando por recuperar el control, sabiendo que era el monstruo en mi interior tomando el control absoluto, pero era demasiado tarde. Había experimentado a plena fuerza la amplitud de lo potente que realmente era la sangre de Annabelle.

Cualquier preocupación que tuviera sobre la seguridad de Annabelle o sobre las cosas que habían ocurrido se había desaparecido. Cualquier certeza que tuviera de que para estos momentos probablemente ella ya estaba muerta, dada la cantidad de sangre sobre Rosalie, fue ignorada. Cualquier intento de la familia para sacarme de mi encantamiento fue ignorado. Mi presa final estaba herida y sangrando.

Fue una respuesta instintiva, y enteramente irracional. Yo había trabajado para insensibilizarme de su esencia, no permitiéndome faltar a clases con ella por miedo a que algo como esto pasara. Sabía que para Bella se vería sospechoso que yo siempre me apareciera en la escuela a tiempo para biología, pero la sangre de Annabelle me cantaba aún más intensamente que lo que lo había hecho la de Bella. Faltar aunque fuera un día podría haberme hecho desearla tan desesperadamente como el primer día; tan desesperadamente como la quería ahora.

Su sangre estaba libre y fresca en el aire, mezclándose con las partículas de éste conforme pasaban por mi cuerpo. Su sangre me decía que era demasiado tarde. La amenaza de Annabelle no estando más en este mundo no me hizo pensar dos veces en el valor de su vida –sólo me hizo sentir arrepentimiento por nunca haber probado la sustancia en su interior.

La parte humana en mi interior todavía luchaba contra el monstruo, tratando de hacerme recordar mi plan para esta noche. El plan que me reuniría con mi fuente principal de fortaleza. El humano en mi interior luchaba por recobrar el control y hacerme mover lo suficiente para correr hacia Bella y profesarle todo. Trataba de convencerme de que mi enorme plan romántico no era necesario. Que simplemente necesitaba una pequeña muestra del aroma de Bella y sería liberado de este estado y estaría de nuevo en sus brazos.

De todos modos, permanecí en mi posición agazapada y tensa mientras un bajo gruñido retumbaba en mi pecho. Rosalie se puso a la defensiva de inmediato mientras sus músculos comenzaban a tensarse, obligando a que su cuerpo tomara una postura que pronto igualaría a la mía.

Edward, ella está muerta. Mira Rosalie-mira cuanta sangre hay.

Seguí mirando fijamente, hipnotizado por la oscura esencia que aún me ofendía mientras Jasper trataba de razonar conmigo, sabiendo por mis emociones cuales eran mis intenciones.

Edward, sabes que un humano no podría sobrevivir a un ataque de un vampiro que produjera tanta sangre derramada.

Hasta ese momento no había hecho clic en mi mente lo que había pasado. Annabelle estaba muerta. Rosalie la había matado.

Los ojos de Rosalie se endurecieron cuando pareció sentir esto, preparándose para cualquiera fuera la acción que yo decidiera tomar.

"¿Qué hiciste?" Gruñí, mi cuerpo entero estaba más rígido y más agazapado mientras luchaba por contener la urgencia por abalanzarme.

Estuve seguro que vi un poco de miedo centellear a través de los ojos de Rosalie pero fue reemplazado rápidamente por rabia. Viendo la furia que rugía en el interior de ambos, Emmett se puso de pie y se ubicó justo al lado de Rosalie, tratando de advertirme que me quedara atrás.

Eso no le hizo bien alguno; sólo me enfureció más. Yo iría a cualquier lugar necesario para obtener el resto de la sangre. Ahora la cantidad era limitada, pero todavía podía estar disponible.

Estaba listo para pelear, al igual que Rosalie. Mi deseo era guiado por la necesidad de la sangre más exquisita sobre la faz de la tierra; el suyo por un intento de preservar la vida que ella conocía.

Edward, retrocede.

Carlisle me estaba reprendiendo, aunque su tono mental aún cargaba el mismo sentido de compasión que parecía nunca poder escapar de él.

Tenemos cosas más grandes que solucionar sin ustedes dos haciéndose pedazos el uno al otro.

Mi parte humana estaba usando las palabras de Carlisle y magnificando el efecto que tenían sobre mí, eventualmente siendo capaz de calmarme. Tomó una cantidad inmensurable de tiempo, pero pronto me levanté lentamente de mi posición agazapada, aunque mi cuerpo todavía permanecía tenso.

"¿Qué hiciste?" Pregunté de nuevo, mis dientes ya no estaban apretados, pero la misma rabia todavía yacía en el fondo.

Lo que tenía que hacer. Tú querías a esa chica. Estabas dispuesto a seguirla día y noche mientras tu propia esposa se hacía pedazos. Tú esposa. La mujer que elegiste para casarte. La mujer a la que te entregaste por toda la eternidad, y tú le diste la espalda a eso.

Seguí mirando a Rosalie mientras ella hacía a que la verdad se abriera espacio hasta penetrar en mi mente. Traté de luchar contra ello, aún demasiado débil para ser capaz de aceptarlo completamente. Todo lo que había planeado para esta noche se hacía menos importante conforme Rosalie continuaba reprendiéndome.

Ella está lista para irse, Edward. Por Dios. No regresará y todos lo sabemos. Si ella no quiere ser encontrada, no lo será.

Mis ojos se abrieron de par en par cuando la creciente ferocidad en el tono de Rosalie me golpeó, pero lo que más me afectó fue el miedo bajo éste. Rosalie de verdad creía que si ella permitía que Annabelle siguiera viviendo y tentándome, Bella se iría para siempre.

Ese fue el último empujón que necesitaba; relajé mi posición mientras comprendía que ella estaba en lo cierto. Si Bella se iba, no había forma de recuperarla. Yo necesitaba concentrarme solamente en Bella y en probarle que ella era todo lo que yo quería y necesitaba. Tenía que darle una razón para que se quedara, o la familia entera se desboronaría.

Levanté mis ojos, contemplando el techo que conectaba al piso del cuarto de Bella. Quería inhalar su aroma desesperadamente, pero sabía que si lo intentaba simplemente volvería a ser dominado por la sangre de Annabelle y tendría que volver a mi control.

Ve, Edward. Eres el único que puede mantenerla aquí. Ella quiere irse, y es tu culpa.

Por un breve momento regresé mis ojos a Rosalie, buscando cualquier signo de una trampa. No encontré ninguno y asentí ligeramente antes de darme la vuelta y dirigirme al segundo piso, luchando por evitar correr.

Caminé por el pasillo en silencio, queriendo sorprenderla pero también necesitando calmarme a mi mismo. Sabía que no debería ser así de difícil tocar sobre la puerta del cuarto que contenía a mi esposa, pero justo ahora, una parte de mí quería correr.

Tenía la sensación de que algo estaba faltando, pero traté de empujarla a un lado. Si la escuchaba, nunca conseguiría a Bella de regreso.

Con cuidado, deslicé mi mano alrededor del pomo, deteniéndome para escuchar. Me congelé levemente cuando no escuché nada. No estaba seguro si eso significaba que algo estaba mal, pero sabía que sólo había una forma de saberlo.

Toqué suavemente sobre la puerta, pero aún así no escuché movimiento adentro. Mi sensación de aprensión se aumentó, pero me obligué a seguir adelante. Abrí la puerta lentamente, mis ojos registrando de inmediato el cuarto.

Mi corazón se fue al piso y no pude moverme. Mi Bella se había ido. Mi dulce, cariñosa y tierna esposa había huido. El cuarto estaba vacío.

Mi atención cambió rápidamente cuando escuché el suave crujir de un papel. Sobre el sofá, un trozo de papel descansaba, su topa moviéndose levemente como consecuencia del viento que entraba por la ventana abierta.

Quedé pegado al lugar mientras mis ojos volvían a mirar hacia la ventar abierta – de la que mi dulce ángel había escapado. ¿Cómo pude dejar que esto pasara? ¿Por qué no fui directo hacia ella, en vez de andarme a escondidas tratando de sorprenderla?

Mis ojos se movieron por su propia cuenta hacia la carta doblada, y supe que tenía que leerla. Temía lo que el papel diría, pero sabía que no tenía opción.

Saqué todo de mi mente mientras caminaba hacia el papel. Ignoré las inquietudes que Jasper estaba teniendo sobre el repentino cambio en mi humor. Traté de pretender que Alice no estaba teniendo una visión y un subsecuente colapso como consecuencia a lo que vio. Reprimí los pensamientos de rabia y traición tomando control de Rosalie cuando se dio cuenta de lo que Alice había previsto.

Conforme una temblorosa mano se estiraba hacia el trozo de papel, hice retroceder los pensamientos de Esme sobre una familia rota. Conforme un pequeño objeto de oro blanco se deslizaba dentro de mi mano, bloqueé mi mente de la familia entera. Por primera vez, no había nada más que un ensordecedor y retumbante silencio en mi cabeza.

Miré fijamente la carta, tratando de darle sentido a la secuencia de letras sobre la hoja, pero no pude. Cerré mis ojos y dejé que el dolor me engullera ligeramente antes de reabrirlos e intentar de nuevo. Esta vez, las letras cobraron sentido.

Edward-

Quiero que sepas que yo nunca dejaré de amarte. Siempre lo he hecho y siempre lo haré, pero no me puedo quedar en un matrimonio que funciona sólo para uno. Codiciaste a otra mujer. Una humana, no menos. Por favor considera como me hizo sentir eso; por favor date cuenta del extremo dolor que eso infligió sobre mí. Aún así, te amo. Nunca antes me has fallado, y estaba dispuesta a pasar por alto este único evento.

Pero entonces fuiste hacia Tanya. Sabes como me siento sobre ella. Sabes lo que temo de ella, y aún así fuiste hacia ella. Cualesquiera que fueran tus razones y acciones, no puedo pasar por alto los aromas que te empapaban cada vez que regresabas de estar con ella. Tú te pusiste a ti mismo en esa posición. Tú permitiste que pasaran cosas que no deberían haber pasado, y no puedo omitir eso.

Yo estaba dispuesta a solucionar las cosas, a hacer esto. Te esperé, pero nunca viniste. En cambio, permaneciste lejos, todavía yendo a la casa de Annabelle cuando no estabas con Tanya. Si, yo lo sabía. Estoy tan compenetrada contigo, Edward, y tú deberías saber eso.

Cuando respaldaste a Tanya hoy, defendiéndola de acusaciones bien merecidas, alcanzaste tu tercer strike. Puede que te ame, y puede que sea difícil sobrevivir sin ti, pero será más difícil quedarme.

No puedo atravesar la eternidad teniendo que verte cada día. No puedo pretender que las cosas están bien cuando se que yo nunca superaré esto. Las cosas nunca serán lo mismo entre nosotros, y esa mismísima idea clava una estaca en mi corazón.

Quiero que sepas que estoy dividida en esto, pero siento que es lo correcto para mí. Igual a como tú necesitas ir tras Annabelle, aún si es momentáneamente, yo necesito hacer esto.

Por favor no me persigas. Por favor no le pidas a Alice que mire mi futuro. Por favor no me rastrees. No quiero ser encontrada. No puedo ser encontrada –el dolor que me fue causado es demasiado grande. Se que tratarás de encontrarme, aún si es por obligación conmigo y con la familia, pero te digo ahora que olvides esas ideas.

Se que estoy lastimando a la familia entera, y por favor asegúrales que pensé seria y detenidamente sobre esto. Rosalie y Alice son mis hermanas y mis mejores amigas. Las amo profundamente, pero todo será siempre un constante recordatorio de ti. No puedo seguir adelante a menos que esté por mi propia cuenta.

Te amo, y lamento que las cosas tuvieran que llegar a esto. Traté; créeme cuando lo digo. Pero no puedo mirarte igual, y me preocupa que tú no puedas mirarme igual. Estamos en consonancia el uno con el otro, y me temo que el dolor siempre estará ahí.

Por favor acepta mis disculpas por haber tomado la salida cobarde y haber corrido, pero por favor también respeta mis deseos y no me sigas.

Te amo, para siempre.

Bella

Miré el papel, las palabras volviéndose borrosas al final. Deseé, por primera vez en siglos, poder llorar. Desee que lo borroso fuera producto de la humedad que bajaba por mi rostro mientras hasta la más mínima cantidad de dolor era capaz de escapar de mí.

Desee que tuviera la habilidad para dormir, para olvidar todo y escapar hacia una realidad falsa donde Bella era mía de nuevo. Desee nunca haber estropeado mi matrimonio en primer lugar, y hacer que la única cosa buena en mi vida huyera de mí.

Desee poder desobedecerla, y correr detrás de ella. Desee poder rastrearla, obligarla a hablarme. Desee que mi mundo no girara entorno a ella, de modo que esto no doliera tanto. Desee tener un centro de gravedad diferente, de modo que pudiera ignorar lo que ella sentía era lo mejor para sí y hacer lo que era mejor para mí y seguirla.

Pero no podía hacer nada de eso. Ella no me quería más, y no quería ser seguida. Si ella cambiaba de opinión, regresaría. Seguirla sólo la lastimaría más y yo sería la más cruel de todas las criaturas al causarle eso.

En cambio, fui obligado a permanecer en el cuarto que olía como ella, intoxicado hasta el punto de incapacitación. Mi mundo se había desboronado, y yo nunca me recuperaría.

Mientras el caos escaleras abajo comenzaba a calmarse, permanecí pegado a mi puesto sobre el sofá.

Mientras Esme caía al suelo con la comprensión de que su hija, la frágil humana que ella había mimado con tanta ternura, había corrido, los temblores dentro de mi cuerpo fueron forzados comenzar a calmarse solos.

Mientras Emmett contenía a Rosalie dentro de sus brazos, evitando que ella descargara su rabia y su dolor sobre mí, la carta de deslizó de mi mano.

Mientras Alice subía por las escaleras, su mente concentrada sólo en mi bienestar, cerré mi mano con fuerza alrededor del anillo de bodas.

Mientras Jasper seguía a una temblorosa Alice, su preocupación dividida entre su esposa y yo, mi mente se bloqueó.

Mientras todo a mí alrededor comenzaba a desvanecerse, el mundo en el interior de mi mente se vino abajo.

Mientras las voces a mi alrededor se volvieron apenas perceptibles, comencé a ahogarme dentro de una oscuridad muchísimo más aterradora de la que jamás he enfrentado antes.

Mientras una figura que yo ya no era capaz de reconocer, no importa cuanto tratara, me jalaba dentro de sus diminutos brazos, busqué una escapatoria.

Mientras el temblor de la silueta que me rodeaba resonaba dentro de mi inerte cuerpo, corrí.

Final


Nota de la autora

Sip, ese de verdadero es el final. Y no, no tengo ningún plan para una segunda parte. Y ya que me da la impresión de que mucha gente no capta el final, dados ciertos reviews que he recibido, léanlo de nuevo. Edward no está corriendo físicamente… los cuerpos sin vida no corren… Su mundo se estaba viniendo abajo y él estaba buscando un escape antes de quedarse atrapado. Encontró uno y corrió antes que todo se oscureciera por completo. Edward está mucho más catatónico de lo que Bella estuvo al inicio de la historia. Él no podía lidiar con lo que estaba pasando y huyó. Mentalmente, Edward ya no está ahí.

Espero que ustedes chicos puedan apreciar lo que yo estaba haciendo y no que simplemente estén enojados porque no fuera un "felices por siempre".

También, justo ahora, estoy 99 por ciento segura que subiré un final alternativo. No para aplacar a todos y hacerlos felices, sino por otras razones que ya verán cuando esté subido. No obstante, no estoy segura de cuánto me tomará hacerlo. En todo caso, gracias por leer. ¡De veras lo aprecio!

Nota de la traductora, o sea, yo xD

No tienen idea cuanto me ha dolido traducir este capítulo, me entro nostalgia al traducir las últimas líneas, pero eso si, adoro esas líneas finales, en especial la última xD.

Como ya saben, el siguiente capítulo es enorme, y por eso lo subiré el Sábado 16 DE MAYO, lo más probable es que lo suba en la noche.. Yo se, un poco más de dos semanas, pero es q es muy largo y no da para partirlo en dos xD

Ya hablando del final, Dios, ¿como pudo ser tan tonto? Que horrible malentendido puro al caraj*, ¡en serio! Ugh, por algo dicen que las cosas hay que decirlas de frente y dejarse de secretismos, y pensar que tan lindo todo lo que estaba preparando, me encantó lo de la manta eléctrica jaja… voy a llorar de nuevo T.T

Sus comentarios son muy importantes para mí, les aseguro q los leeré todos y veré que preguntas puedo responder xD. Recuerden que si quieren hablarme pueden dejar sus direcciones de correo separadas por espacios y yo les responderé ;)

Ahora, me pregunto…

¿Alguien está en estado de comentar?


Me veo en la penosa necesidad de agregar esta nota:

Nadie, absolutamente nadie tiene permiso de Flamingo para escribir una segunda parte de esta historia. La originalidad de esta historia es de Flamingo y si no les gusta el final, confórmense con el otro, porque ella no escribirá segunda parte y no de permiso a nadie para que lo haga. La historia tiene dos finales por ese motivo. Lo contado, contado está y ahí queda.

Que pena si les suena grosero de mi parte, pero estoy cansada de repetirle esto a las chicas que no entienden.