Pero Escocia no podía seguir aguantando que Inglaterra sufriera tanto, lo sabía, el hecho de que su hermano amara a Estados Unidos estaba más que claro, pero no lo dejaba tranquilo una idea: —Si Estados Unidos reconoció sus sentimientos por Inglaterra los cuales se suponen era "amor"...¿Entonces por qué no luchaba por él? Cualquier persona enamorada y atascada por la culpa y la desesperación busca con ansias e insatisfacción a la persona que ama, sin importar la magia o las restricciones que se le impongan, no dejaría de luchar por ese perdón y ese amor que por supuesto está resentido y lastimado mas es totalmente correspondido... ¿Entonces por qué US no hace nada? Dijo que lo amaba, que estaba arrepentido y quería pedirle perdón. Pero sin persistencia no ganas nada, ni tampoco lo demuestras.

El pelirrojo no quería dejar a su hermano en manos de alguien que no demostrara amor y que tampoco lo lastimara, ese resultaba ser su tormento; aún con el rubio en sus brazos se ensimismaba y se repetía sus errores, el gran error que cometió y ahora se arrepentía por eso.

"Jamás debí hacer esa estupidez... ¡Pero ese maldito y estúpido gringo! ¡¿Por qué demonios pensé que podría corresponder los sentimientos de mi hermano?! ¡Sólo quería hacer...! Maldita sea... ¿Qué putas quería hacer? Yo...Hm... Si mal no recuerdo ese día no pensé, estoy seguro, eso no es pensar, creo que lo que quería es...el bien de Arthur, tal vez verlo tan solitario me ablandó, ¡¿Pero por qué?! ¡Soy un malnacido! Ni siquiera conocía los sentimientos de ese bastardo asqueroso y le dije algo que no debía escuchar, ¡Pero no, tuve que ir y—! Maldita sea, maldita sea, maldita sea..."

Mientras se lo repetía una y otra vez, se aferraba al cuerpo de su hermano, sentía que todo era su culpa, el dolor lo invadía y lo odiaba, sabía que era su culpa el dolor por el que pasaba su hermano, y se odiaba por haberle hecho daño, tal vez no físico pero sí indirectamente, hizo que Estados Unidos conociera el punto débil de su hermanito y eso causó que le lastimaran de muchas formas.

No podía hacer nada tampoco, y eso aparte de odio propio le provocó sentirse como la peor de las basuras "Maldita sea...maldita sea... Ni si quiera debo ser un hermano... ¿Qué bastardo se hace llamar hermano y no se comporta como uno?"

Sin darse cuenta liberó una gota salada de su orbe izquierdo; dicen que cuando uno llora por alegría su primer lágrima sale de su ojo derecho, cuando es de tristeza y dolor saldrá por la izquierda; la pequeña gota se deslizó por la mejilla blanca del escocés, el cual continuaba tan abstraído en sus pensamientos que se dio cuenta de ella hasta que tocó la mejilla de su congénito y la miró, pasó una mano para limpiarla y dándose cuenta de que le pertenecía a él, suspiró: "Así que sí podía llorar después de todo...pensé que había bloqueado eso cuando era un maldito mocoso"

—Significa que estás muy triste... ¿Lo sabías? —se escuchó con voz suave del hermano menor.

— ¿Quién te dijo eso? —le respondió serio el mayor.

—Todo el rato...te eh estado escuchando... —admitió apenado sin dejar de aferrarse al pecho ajeno.

— ¿Qu...Qué? —vaciló.

—Llevas mucho tiempo hablando.

— ¿Desde qué parte me escuchaste?

—Pues...creo que todo...me estrujaste fuerte y desperté...

Por su interior pasó vergüenza, el corazón se le hizo en un nudo a causa de las emociones a las que no estaba para nada acostumbrado. Respondió de manera neutral, no esperando respuesta: — ¿y eso qué?

—Me amas —respondió en seco.

—No soy un asqueroso incestuoso, Arthur —le respondió de igual forma.

—Lo sé...y yo tampoco lo soy...pero...eres mi hermano, es normal que se te pasen sentimientos y...

— ¿Dime qué clase de amor podría sentir por ti?

L preguntó algo tosco tomándolo de los hombros y haciendo que se sentara bien en sus regazos para mirarle a los ojos.

Parpadeó dos veces, antes de contestarle con simpleza: —Amor de hermanos...

No dijo nada.

—Si no es eso...no hubieras dicho esas cosas...puedo sentir lo que estás sintiendo y...

Escocia no le dejó terminar, lo abrazó fuertemente contra su pecho, como si en algún momento este se fuera a ir, en verdad era amor lo que sentía por él, ¿Pero cómo se lo podría explicar? No sabía la clase de sentimientos que habitaban en su ser, nunca se lo preguntó, pero el error que cometió le hizo entender y a la vez doler, porque..."No sabía por qué hacía todo esto por mi hermano... ¿Entonces era amor? Qué maldito sentimiento, ¿Porque es tan cálido y a la vez tan doloroso...? Maldita sea, eso no lo sabía".

Inglaterra se dejó, no sólo él necesitaba un abrazo, supo que su hermano sufría mucho por su bienestar.

—No te preocupes…—le dijo tranquilo entre los brazos mayores— Yo tampoco lo sabía y además…yo también te amo, hermano.

Por otra parte, Estados Unidos quería suicidarse, después de una semana más en donde todos lo basureaban y de no poder saber nada de Inglaterra lo corroía por dentro.

Gales había asumido el papel de Gran Bretaña, representándolo y haciendo su trabajo y el de sus dos hermanos ausentes, no le molestaba en absoluto pero se lamentaba que no siempre pudiera ver las bromas que le gastaban las Irlandas a USA, era divertido porque el americano sufría y nadie tenía quejas de aquello.

No obstante, él se encontraba en crisis por lo que sentía, nadie quería escuchar su versión, ni compañeros ni aliados, inclusive sus amigos, todos le dejaron, el tema lo sabían todos y no en su perfección pero con sólo ver llorar a Inglaterra haciendo que no quiera ni trabajar además de que su hermano mayor lo cuide era algo grave.

En fin, necesitaba y quería desahogarse con alguien, dar su versión de la historia y lo que en verdad sentía, pero no encontraba quién. Estaba solo, completamente solo, era lo que había adquirido por ser un verdadero estúpido, por dejar ir lo que pudo ser su mayor alegría, porque desperdició su oportunidad de arreglar lo que había causado; pero "Cosechas lo que siembras" por ahí va el refrán, y eso lo tenía en claro.

No existe botón de reinicio o disco de limpieza, no hay un antivirus en la vida ni la elección de rebobinar en los actos, hay que vivir siempre en "Play" y sin pausa. Es duro pero es la realidad, los humanos tenían eso en claro, ¿Por qué él como nación no? Simple, porque era nación, no siempre ganaría como lo logró en varias guerras pasadas, estamos en el presente y nada es igual que antes, Estados Unidos probablemente sólo sepa de esas cosas, no de sentimientos.

Su mente era un real caos y lo que muchos llaman "Corazón" por referirse a los sentimientos era otro nivel.

El dolor cada vez aumentaba, la culpa lo carcomía sin dar tregua, no sabía que hacer, y con forme al tiempo que pasaba más se daba cuenta de los sentimientos que tenía hacia Inglaterra, y lo que sentía era amor, amor verdadero, la necesidad de reparar el daño provocado y proteger de próximos males a Inglaterra, aunque sea sólo eso, pero... ¿Quién le creería eso? Incluso a él mismo le costaba creérselo, ¿Por qué?, toda su vida se la pasó negando y odiando ¿Quién se tragaría que él amaba a la misma persona a la que le hizo el peor daño posible? Nadie, pero tenía que intentar, tal vez si le decía a alguien pudiera desahogarse o sentirse aunque sea un tanto aliviado pero no encontraba a ese nadie y ya estaba desesperado.

Algunas veces llegaba Escocia acompañado de alguien, no sabía el motivo de que le hablara a la nada, entonces se daba cuenta de que ese alguien resultaba ser Inglaterra, quería al menos hablarle sin embargo seguía sin poder hacer eso, le frustraba y le dolía, sobre todo porque cada vez que se acercaba percibía que el pelirrojo era empujado y de inmediato bufaba para alejarse en la dirección contraria.

Raro, complicado y extraño, así resultaba ser la magia y el amor, ¿Cuánto más si ambos se combinan? No es bien sabido, no obstante Estados Unidos sí, y a la perfección cabe mencionar.

La cuenta de los días que habían transcurrido se vio perdida. El nivel de sentimientos y su profundidad, también.

Estados Unidos volvió a acercarse a Escocia, ese día llegó con Inglaterra, lo supo porque escuchó a Francia alegrarse por algún logro de su parte, al parecer por haber dejado de llorar por él —un golpe bajo cabe destacar. Entonces los papeles se invierten ahora, ya que él lloraba, tal vez a solas, pero lloraba, peor que un niño y con el alma en las manos, sentía dolor. E Inglaterra…no es que estuviera perfecto pero el apoyo de sus hermanos le ayudaba mucho.

En una sala común, muy extensa y conectada a un pasillo se encontraba el mayor de los británicos, Estados Unidos caminó abatido e inseguro hasta el pelirrojo, trató de hablar, titubeante y algo tropezado: —S-Scott… Ehm…

Este le miró afiladamente mientras expulsaba el humo tóxico de su cigarrillo con descaro en su rostro, preguntándole: — ¿Qué quieres sanguijuela?

—Es que…quería saber si…tal vez yo…—vaciló.

— ¿Quieres hablar con Arthur? —sonrió burlón.

—Yo…sólo quiero decirle que…

—Él me dijo que te odia.

—Pero…yo…quiero escucharlo de sus labios, Scott, ya te divertiste por favor sólo su voz aunque sea —suplicó, orgullo es lo que menos tenía en esos momentos.

—No quiero.

Caló su cigarrillo, tranquilo y serio como de costumbre.

Aparecieron los hermanos Irlanda muy alegres, más común para el menor y algo de sorpresa para el mayor ya que solía ser un poco más tranquilo. Irlanda llamó a Escocia: —Scooott, trajimos a Arthur.

— ¿Son idiotas? —le respondió.

— ¡¿En serio?! ¡Arthur! —llamó desesperado Estados Unidos.

—No, Arthur, no debes golpearlo.

Dijo el menor de las Irlandas tomando de los brazos a lo que el norteamericano no podía ver. Escocia, mirándole de reojo, comentó: —Ese vocabulario no es de caballeros.

— ¿En serio es Arthur?

Estados Unidos trataba con todas sus fuerzas sentir algo, inútilmente.

De inmediato los gemelos pusieron sus manos sobre el mencionado como si trataran con un niño.

—Dice que no te quiere ver —le dijo el mayor de los mellizos.

—Eso es obvio, Cian.

—Pero él quiere escucharlo, así que le paso el mensaje.

—Liam, no debes ser tan descortés de todos modos —mencionó Escocia— Bueno, Alfred, ya escuchaste, ahora largo —desprecio fue lo único que notó.

—Denme una oportunidad, se los suplico —casi lloraba— Arthur…

¡Hahahahaha! Arthur ni siquiera es de esa altura, usa la lógica para empezar, Alfred —se escuchó de Dinamarca pasando con un tarro de cerveza en la mano y acompañado de Noruega y Suecia.

Idiota —masculló el menor de los tres.

Deb'rías d' conocerl' mejor si d'ces qu' lo amas —completó el más alto.

— ¡¿Qué—?!

Se sorprendió y los trató de hacerle explicarse pero el trío ya se había marchado.

Al voltearse nuevamente ambas Irlandas estaban envueltas en carcajadas e incluso Escocia dejó de fumar para sonreír y disfrutar del momento. Un vuelco en el pecho fue lo que sintió Estados Unidos ante la humillación y dolor.

—Eso fue épico —decía entre risas Irlanda del norte.

—No puedo creer que hasta esos tres lo notaran —trató de calmarse la República de Irlanda.

—Eso fue estúpido, Alfred —le dijo burlón, satisfecho y altivo, Escocia.

No supo que contestar, quería llorar ahí mismo.

—Dylan nos mata si descuidamos a Arthur mucho rato —comentó el mayor de ellos— tenemos que irnos.

—Adióoos —dijo sonriente el menor.

—No sean tan idiotas —les despidió Escocia al verlos marcharse y quedarse solo con Estados Unidos— ¿No vas a hablar? ¿O es que ya se te fundieron realmente los sesos?

—Yo…Yo no…

De sus ojos azules empezaron a brotar lágrimas de dolor, un dolor que no sería calmado fácilmente, porque sus sentimientos hacia Inglaterra eran verdaderos y aunque no se hubiera dado cuenta antes lo sabía, sabía a la perfección que lo que sentía por Inglaterra era amor verdadero.

Sus ojos se humedecieron y empezó a llorar, llorar frente a Escocia, ¿Qué tenía que perder? Nada, absolutamente nada. Perdió a su amor, su dignidad, orgullo, honor, la confianza de sus amigos… Todo, y todo por sus propias acciones.

Llevó las manos a su pecho y cayó de rodillas al suelo, totalmente dolido, atacado en llanto.

— ¿Qué se siente tener el corazón destrozado, Alfred? Supongo que eso tampoco lo sabías…

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