Escocia, después de decir eso se fue, indiferente del norteamericano, quería que sintiera lo que sentía su hermano; estaba harto y cansado.

Estados Unidos se quedó solo, completamente solo. Sólo lloraba y lloraba, no le importaba nada ni nadie, de todas maneras a nadie le importaba él, según su criterio claro está.

Se encerró en su casa y en tres días las demás naciones no supieron de él, al cuarto recibió una visita.

A ser específicos llegó su hermano menor.

El rubio de ojos violetas ni siquiera llevaba a su mascota, estaba sólo por Estados Unidos. Tocó la puerta.

—Alfred…llevo esperando casi veinte minutos, abre por favor —pidió el joven canadiense.

No hubo respuesta, a pesar de que USA sabía de la presencia de su hermano no quería abrir, tenía miedo de que el motivo de visita fuera para burlarse o echarle algo en cara, no necesitaba eso. Canadá volvió a insistir:

— ¡Alfred! En serio ya abre, —se estaba cansando— No vengo a reclamar nada sólo quiero hablar, ¿No me habías pedido eso? ¿Querías desahogarte no?

— ¡¿Y eso qué?! —al fin le habló y el otro suspiró, era un comienzo.

—Que vine a eso.

— ¿Por qué? Antes no querías escucharme —le dijo dolido, sonaba abatido, débil y tratando de no llorar.

— ¿Eres idiota? ¿No querías contar tu versión? Querías consejos ¿No? Porque amas a Arthur.

No se escuchó más palabra de parte del mayor cuando rápidamente se abrió la puerta, Canadá fue jalado hasta el interior de la casa por su hermano, quien cerró de golpe y con llave.

— ¿Quién te dijo eso?

Preguntó. Mas no recibió respuesta, Canadá estaba perplejo, su hermano desde la semana pasada estaba más delgado y degradado, pero ahora se notaba peor, es como si en todo este tiempo sólo estuviera llorando, los ojos rojos, ojeras, piel pálida y totalmente desarreglado.

Subieron a la alcoba del mayor, y se sentaron juntos en la cama, volvió a preguntar: — ¿Quién te dijo eso?...¿Scott? ¿Lucía? ¿Liam? ¿Cian?

—Lucía.

— ¿Vienes a burlarte o a echarme algo en cara?

—No…es… Ella sabe que deberías de…

— ¿Matarme?

— ¡Alfred, déjame terminar! —se exaltó pero al ver la reacción de temor de su hermano se calmó, en verdad estaba débil y vulnerable— Me contó lo que le dijiste, así que vine a eso, eres mi hermano y quiero ayudarte.

— ¿Por qué?

—Por…es que… Sé que ella hasta te golpeó porque dijiste que amas a Arthur y…creo que tiene algo de razón lo que te dijo pero…

—Que se meta en sus propios asuntos —dijo con desprecio.

—Pero ella también dijo que todos merecen una oportunidad, que estaba molesta por cómo actuaste y que no te escuchó por eso, así que se disculpa por eso.

— ¿No vino en persona?

—Ella no quiso, le dije que me acompañara pero se negó…tal vez sabía que…

— ¿Qué? ¿Que necesito hablar contigo porque eres mi hermano y ya? —dijo así no más, sin pensar.

Canadá le miró algo dolido por eso, quería ayudar solamente. Empezó a levantarse de la cama, hablando cortante: —Está bien…si no soy importante para ti y no tienes confianza entonces me iré.

— ¡Espera! ¡Lo lamento! —le llamó tomándole del brazo, mirándole tristemente— No quise…es que…estoy mal, no quise decir eso, Matt…

—Alfred…

Suspiró mirándole, volvió a sentarse sin soltarse de su mano —Auch— Se quejó del agarre, algo le dolió. Estados Unidos agradeció con la cabeza gacha, sobando en donde le lastimó y tomando la mano de su hermano menor.

—Te escucho… ¿Qué querías exactamente de Arthur?

—…Yo fui un idiota, un bastardo…quería sentirme fuerte y poderoso con él…dominarlo y…desde niño quise eso, ser el mejor de ambos pero no sé cuando me perdí en eso, y al darme cuenta sólo quería humillarlo, destrozarlo…Arthur discutía siempre conmigo y tenía una relación rivales amigos o algo así, eso es lo que le hice creer…es lo que quería que sintiera, que creyera que podría contar conmigo cuando quisiera y que yo estaría para él aunque sea sólo por poder…

—Pero te diste cuenta de que él te amaba.

—En realidad…Scott me dijo que Arthur no soportaba mi cumpleaños, que detestaba acordarse de mi independencia pero…yo me puse muy feliz, sabía cómo hacer que se sintiera desechable, así que… —su voz se volvió a quebrar— Así que le eché en cara mi odio, lo lastimé y…hice que se sintiera vulnerable —volvió a llorar— Entonces lo violé, lo profané y…yo…me burlé, me reí de lo patético que se miraba, tan…indefenso y…yo jamás me pregunté por qué se puso así…es decir ¿Por qué le causaba tanto dolor de mi parte? A pesar de eso lo insulté y no me dio la gana saberlo…Scott me dijo que era porque me amaba… —apretó más la mano de su congénito— me amaba…

Canadá escuchaba atento cada palabra de su hermano, se le hacía un nudo en la garganta escucharlo de ese modo, era su gemelo y le amaba por lo que le dolía el verlo así.

—Yo no supe que hacer… Es que…me sentí raro después de eso, algo extraño pasó por mi mente, pero no quise hacer caso…cuando Scott volvió a buscarme me contó lo que Arthur había sufrido antes, y ahí es donde me sentí realmente mal…me sentí culpable porque él, él sentía amor verdadero hacia mí y jamás lo noté, tampoco…tampoco noté lo que yo sentía hacia él…estaba tan ciego que confundí todo y pensé que el odio era amor o que…el odio se había transformado en amor…soy un estúpido y…ahora Arthur es quien me odia.

— ¿Cómo sabes eso Alfred?

— ¿No es obvio? La magia me prohíbe verlo y escucharlo, metí la pata más de una vez y la oportunidad que tuve para arreglarlo la eché a perder…y…

—No sabías que era magia.

— ¡Pero se supone que él siente la magia! —le miró desconsolado— ¿Por qué no se dio cuenta de eso?

—Tal vez porque seguía débil y dolido.

—Matt, él y Scott son hermanos, ¿Cómo no reconocen la magia del otro?

—Tú y yo somos gemelos y a veces ni notas mi presencia, si quiera te acuerdas de mí… ¿Eso qué te dice? ¿Por qué a ellos no se les puede olvidar cómo se siente la magia del otro? Tal vez Scott sabe cómo camuflarse de Arthur y así lo logre, si tú logras ignórame él puede hacer eso con más facilidad.

—Lamento ser mal hermano, Matthew…—susurró con otra punzada en su interior— Lo lamento mucho…olvidé que como hermano soy pésimo y…tal vez por eso Scott se aprovecha de eso, si no cuido a mi propia familia no puedo con un amante.

—No lo has entendido, Al —comentó tranquilo el menor— Trato de decir que… Hm ¿Qué tal si admito que Francis me obliga a tener sexo cuando no quiero y si no obedezco me golpea?

De inmediato Estados Unidos se exaltó, exclamando mientras le miraba a los ojos: — ¡¿Él te hace eso?!

—Sí, —asintió tratando de no sonar tan patético— Pero antes de que hagas algo…

— ¡¿Dime dónde está?! —le tomó de los hombros— ¡¿Qué más te hace ese hijo de puta?!

— ¡No! No quiero que le hagas daño.

— ¡Pero si te trata así!

—Pero lo amo, lo amo aunque me haga eso.

— ¡¿Eres masoquista?! ¡Matthew, él te hace daño, aléjate de él!

—No quiero, Alfred, yo amo a Francis.

— ¡Déjame al menos hacer que te deje de hacer daño!

— ¿Cómo vas a hacer eso? A él no le importa hacerme daño.

— ¡¿Cómo que no le importa?! —se molestó mucho— ¿Por eso te quejaste hace rato? —alzó la manga del suéter del menor y se detuvo, una marca amoratada y algo rojiza, el brazo se encontraba algo hinchado en esa zona— ¡¿Esto no importa?

—Claro que no —le dijo tranquilo.

— ¿Es que estás loco?

—No…pero dime por qué te pones así.

— ¡Porque me importas, Matthew! Te amo, ¡¿Cómo puedo permitir que alguien te—?! —se detuvo en seco, al fin entendió todo— haga daño…

— ¿Ya lo comprendes? —miró su moretón— Esto ni siquiera me lo hizo Francis, fue un accidente y de hecho él fue quien me lo trató para que no se viera tan mal…él me ama y yo lo amo…pero también te amo a ti porque eres mi hermano y tú también me amas por eso.

—Entonces…dijiste eso para…—su voz sonaba de nuevo débil y rendida— así debe sentirse Scott… ¿No es así?

—Exacto…no debes odiar a Scott por cómo actúa y demás, todo lo que hace es por Arthur porque es su hermano menor y lo ama, por eso no quiere que sufra y lo cuida… ¿No acabas de sentir eso? ¿Deseos de asesinar a Francis porque te dije que me hacía daño?, aunque no lo creas así es como se siente Scott, tal vez peor.

—Pero…de todas formas… Me lo merezco ¿No? Que me odien…le hice mucho daño a muchos, en especial a Arthur y…—su llanto no se dio a esperar.

—Pero lo amas.

—No sabes cuánto…lo amo tanto y…a pesar de que le hice eso…yo sólo quiero que ya deje de sufrir, yo le causé daño pero ya no quiero que siga así…sólo…sólo quiero que sea feliz y ya…porque sé que lo perdí y merezco su odio pero…

— ¿Sabes…?

— ¿Qué…?

—Arthur no ah llegado últimamente porque se sigue lamentando…a pesar de que le hiciste esas cosas… Usa mi ejemplo, te dije que aunque Francis me golpeara yo lo amo después de todo, mentí en parte, de hecho es sobreprotector pero si llegara a hacerlo aunque sea una vez lo amaría de todas formas.

— ¿Quieres decir que Arthur aún me ama? ¿Aún después de que yo…?

—Sí —asintió lentamente.

—Pero yo no lo merezco…me siento peor que la basura, la culpa de haberle hecho eso…es…es…siento asco de mí mismo y…me duele tanto y aún así quiero que me perdone….aunque sea sólo eso…

—Alfred…debes conocer tus sentimientos claros, lo que quieres…hazte esta pregunta: "¿Quiero sólo el perdón?"

— ¿Que si sólo quiero el perdón de Arthur? Yo…

Le dolía el pecho, sus lágrimas no cesaban y le bastó dos segundos para responder.

—Yo no quiero el perdón de Arthur…yo además de eso quiero su amor…

—Me alegra que ahora lo sepas —su hermano sonrió.

—Pero ya no sé qué hacer, Matt.

Admitió atacándose en llanto, se abalanzó sobre el pecho de Canadá el cual le abrazó fuertemente.

—No te preocupes…todo saldrá bien, Al…

A él no le importaba en absoluto comportarse como el hermano mayor en esos momentos.

Tampoco le importaba a Estados Unidos, necesitaba eso con urgencia, había olvidado a su hermanito, pero tenía la suerte de que él se preocupara por él y le ayudara, tal vez no sea un buen hermano pero al otro no le importaba eso. El amor no posee condiciones, claro está, sin embargo hay que cuidarlo y mantenerlo, no hacer que se ensucie o se lastime, tal vez eso le ocurría al mayor de los gemelos, no comprendía esa diferencia, o ese parecido; el amor de hermanos y el de parejas es claro que son puentes distintos, no obstante si se trata de un verdadero amor entonces el puente sólo ah de reconstruirse.

Pero hay algo mal…Estados Unidos estaba en contra del reloj.