¡Hola a todos!...
¿Cómo están?... espero que muy bien (: Aquí les traigo el capítulo 8 de esta hermosa historia (por lo que me han dicho xD)
Diclaimer: Hetalia no me pertenece, de hacerlo habrían muchas fans violando a los países e.e (creo yo)
Advertencia: Este capítulo contiene charlas con respecto a sexo... si no te gusta, no lo leas (:
Cuando desperté, espere que el beso y el unir nuestras camas no haya sido otro sueño, pero descubrí que ahí estaba él, con sus brazos abrazándome la cintura y roncando. Reí un poco con los ronquidos de mi amado y decidí despertarlo.
-Luddy, vamos… llegarás tarde a clases.- dije besando su frente.
Lud solo se movió con su cara seria y me dio la espalda. Decidí abrazarlo fuerte y seguir intentando.
-Luddy…-sonreí.
-Feliciano, no me toques ahí.- comenzó a decir dormido.
Lo miré de manera extraña y me quede pensando ¿Qué estas soñando, amor mío? No dejaba de decir cosas como "Eres un pícaro" o "Sigue así, me gusta cómo me tocas…" A veces me daba risa, pero se veía su desesperación por tener mi cuerpo.
-Vamos Lud, despierta.- salté sobre él y abrió los ojos.
-Feli…-despertó asustado.
-Perdona amor, pero sino lo hacía, no ibas a despertar.- besé sus labios, sonrojado.
-Lo siento, tengo el sueño pesado.- dijo cuando finalizó nuestro beso.
-Descuida, desperté hace 5 minutos.- sonreí.- Vamos, llegarás tarde a clase y yo también.- finalice levantándome de la cama.
Lud hizo lo mismo y fue al baño, mientras yo me quedé preparando el desayuno para los dos. ¿No es lindo?, nuestro primer desayuno juntos. Ni en mis sueños más cursi imagine este momento.
Cuando salió del baño, comenzó a comer las tostadas con el café que preparé y yo me fui a bañar. No podía estar tranquilo después de escuchar que Lud tiene sueños eróticos conmigo. ¿Qué tengo yo de sexy?... ¿Por qué quería que lo tocara?...
Acabo de recordar que hoy es viernes, así que mañana será nuestra cita. Me enjuague el cabello y salí del baño a vestirme, extrañamente, siempre me ponía la ropa interior antes de salir y hoy no fue la excepción. Cuando salí, Lud solo me miró sonrojado como me vestía. De verdad me ponía nervioso eso.
Debo confesar algo, que quizás no crean en alguien que ya ha tenido novio, pero la verdad es que sigo siendo virgen, jamás intenté hacerlo con mi ex novio, por mucho que me hiciera sentir bien.
De vuelta a la realidad, terminé de vestirme y comencé a desayunar con Lud. Un momento de intimidad entre nosotros, uno de los muchos que tendremos. Me sentía tan feliz, nada borraba mi sonrisa.
-Feli… Hay algo que quiero preguntarte.- se veía el sonrojo del mio amore.
-Dime, soy un libro abierto.- sonreí.
-¿Dije cosas extrañas mientras dormía?- sentí como se puso nervioso.
-No, no… puedes estar tranquilo.- decidí mentir, así no se me hacía incomodo el desayuno.
-Está bien…-dejo su taza en una mesa pequeña y fue de camino al baño, seguramente a lavar sus hermosos dientes alemanes.
Sé que no debí mentirle y que en algún momento deberíamos hablar sobre sexo, pero no el primer día estando juntos. Hablando de eso, jamás me pidió que fuera su novio, ni siquiera hemos hablado de formalizar la relación. ¿Quizás él aun no quiere nada serio conmigo?...
-Feliciano, me iré a clases.-sonrió y beso mi frente.- Nos vemos después, meine liebe.- salió corriendo por la puerta y suspiré.
Sé que no debería dudar de sus sentimientos y mucho menos preocuparme porque quiera hacer el amor conmigo, pero todo estaba pasando tan rápido y yo no sé qué pensar. Esperaba tener una respuesta antes del sábado.
Salí de mi habitación, luego de lavarme los dientes y de lavar las tazas que ocupamos para el desayuno. Recordé que hoy entregaban las calificaciones del retrato, algo que esperaba ansioso. También recordé que Elizabeta debe estar aún enojada conmigo porque hice que terminara su relación con Gilbert. Me sentía culpable porque no debí decir yo la verdad, pero también le hice un favor, ahora no debe mentir sobre quién es.
Llegué a la clase y solo vi a Emma, al parecer ella seguía con su vida normal, como si Eli no existiera.
-Hola Em…-sonreí.
-Hola Feliciano.- me miró algo molesta.
-¿Hice algo malo?- la miré sorprendido.
-Además de separar a Eli de Gilbert y a mí de Antonio.-su enojo se reflejaba demasiado.- Pero, debes estar feliz de que Ludwig te demostrara su amor.
-Un momento, Antonio está enamorado de un chico de la universidad, no es mi culpa que decidiera irse con él. Soy su mejor amigo y debo ver su felicidad.- estaba serio y molesto.- Por parte de Gilbert, él se merecía saber la verdad y no es mi culpa que las cosas pasaran así.-suspiré.- Y mi relación con Ludwig no te incumbe.- finalice y me fui a sentar solo.
-Bueno alumnos, vayamos al grano.- dijo el profesor de escultura, cuando llego.- Sus trabajos están horribles, a excepción de Vargas, que tiene la mayor calificación de la clase.- finalizó y se fue de la sala. No pude evitar sonreír por lograr algo bien.
Me fui de la clase y Emma me detuvo.
-Feliciano, lo siento.- dijo apenada.
-¿Por qué?, ¿Por tratarme de separador de parejas o por meterte donde no te llaman?- estaba molesto aun, de todas las personas que se enojarían, Emma fue la última de esa lista.
-Porque fui torpe y no pensé en lo que me habías dicho.- bajó la mirada.- Tienes razón para estar molesto…
-Em, no quiero enojarme con las personas luego de haber tenido la mejor noche de mi vida, pero si me tratan como lo hiciste tú, no me dejan remedio.-comencé a caminar.
-Feli… Hay algo que debo decirte.- dijo antes de que yo llegará al fondo del pasillo. Comenzó a correr hacia mí.
-Dime…-dije serio.
-Eli está planeando una venganza contra ti, dice que te odia por quitarle lo único que le da sentido a su vida.- respiró agitadamente.
-Pues dile a Eli que puede planear todas las venganzas que desee, pero jamás resultará… Porque quien busca el camino de la venganza, sale más lastimado.- suspiré.
-Feli, ella está destruida… No dejes que cometa una locura.- finalizó y se alejó de mí.
No es mi problema que ella decida cometer locuras, si prefería mantener una mentira para estar con un chico, no está bien. Quizás pida ayuda a Francis con respecto a ella y sobre mis dudas con respecto al sexo. De hecho, fui a buscarlo a la sala de psicología.
Cuando llegue, lo vi saliendo de clases (como la mayoría de las asignaturas solo entregaban las notas, solo teníamos clases de 5 minutos) y fui corriendo a abrazarlo.
-Francis.- sonreí al verlo.
-Feli.- correspondió mi abrazo y me agarró el trasero. Yo solo reí.- ¿Qué haces en psicología?
-Necesito tu ayuda… es importante.- comencé a caminar para alejarme de los compañeros de Francis y para tener algo de intimidad.
-Claro, dime…-sonrió.
-Pero no puedo hablarte aquí… ¿No podemos ir a tu "sala del pensamiento"?-La sala del pensamiento es la manera que tiene Francis de llamar a su habitación.
-Vamos…-caminamos.
Mientras caminábamos, le explicaba lo de Elizabeta y las cosas que quizás podría hacer. Francis solo rio.
-Mon ami… no creo que ella haga algo como eso.- no dejo de reír.
-Pues yo sí, aunque no quiera admitirlo.- suspiré, mientras Francis abría la puerta de la sala del pensamiento.
-Vamos, entra.-entré y él encendió la luz. Cerró la puerta y comencé a relajarme.
Ya había estado antes aquí, porque había veces que me sentía muy tenso, Francis me hacía una terapia mientras yo me relajaba. La verdad es que no creo que haya otra cosa más en el mundo que la psicología para Francis.
-Haber Feli, dime que te afecta.- suspiré.
-La verdad Francis, hay dos cosas que me afectan en este momento. Uno es lo que Elizabeta sea capaz de hacer y lo otro es que siento que Ludwig quiere hacer el amor conmigo.- dije relajadamente.
-¿Ya eres novio del alemán?-sonrió. Francis ama el amor, ese es su lema de vida.
-Algo así, nos besamos, nos declaramos nuestro amor y decidimos unir nuestras camas.- sonreí.
-Mon Dieu.- sonrió.- Eso es estupendo… ¿Por qué tienes miedo de entregarte al amour?
-Pues, la verdad es que yo nunca lo he hecho con nadie.- dije apenado.
-Entiendo, viniste a que te diera consejos de sexo… Pues quien mejor que un apasionado como yo para hacerlo.- sonrió de manera pervertida.
-Per favore, Francis, no quiero un consejo sobre cómo actuar, quiero un consejo de que hacer.- suspiré.
-Pues podrías empezar con unos besos en el cuello, muchos caen con eso.- guiñó el ojo.
-¿y luego?
-Podrías lamer todo su torso, de manera coqueta.
-Fran, hay algo que debo decirte…
-Pues todo lo que debas decir, hazlo ahora…
-No pretendo ser el activo.- dije serio.
-¿Quieres recibir?- me miró sorprendido.
Solo asentí, sonrojado.
-Está bien, así todo es más fácil. Si quieres la opinión de un activo, lo primero que debes hacer, cuando ya estés muy excitado, es chupar su masculinidad, si sabes a lo que me refiero…-señaló su entrepierna.
-Entiendo…-sonreí sonrojado.
-Y siempre sé sumiso, no intentes rebelarte… aunque eso depende también de tu chico.- guiñó un ojo.
-No creo que me haga de rogar.-dije riendo.
-Eso está bien.- se sentó en una silla y me miró.
-Solo siento que me dolerá…
-Tranquilo, siempre duele la primera vez, incluso para las chicas.- rio un poco.- Pero, si quieres un consejo, compra lubricante, eso ayuda bastante.
-Gracias por los consejos, Fran.- sonreí y lo abracé.
-Que lastima, quería que fueras territorio francés ahora.- dijo sobreactuando.
Solo reí.- Fran, ya sabes que tienes una persona que es territorio francés y no quiere dejar de serlo.
-Bueno, Arthur y yo no somos novios.- sonrió.
-¿QUÉ?... ¿POR QUÉ NO ME DIJISTE ANTES?- lo miré sorprendido.
Suspiró.- Porque él nunca acepta que yo lo amo y siempre dice que soy su folla-amigo.- bajo la mirada.
Me compadecí un poco de Francis, pensé todo este tiempo de que realmente era pareja con Arthur, pero por la forma en que dice todo, entendí que era la verdad. Una realidad muy cruda para el chico que ama el amor.
-Lo siento mucho.- baje la mirada.- Es algo que no sabía y pensé que era verdad.
-Todos piensan que somos parejas, pero Arthur me engaña con el primero que le ofrece sexo gratis.-suspiró.- Dice que estar conmigo es como estar con un idiota que siempre lo va a engañar. Lo que no sabe es que la idiotez la está cometiendo él.
Todo me pareció tan triste y doloroso para Francis, todos lo ven como un chico pervertido, pero él está detrás de un idiota rompe corazones. Me puse a pensar en la suerte de tener a Lud y que solo sea mío, porque no creo que él esté con alguien más.
-Pero, volviendo a tus cosas.- cambió su cara y sonreía como si su vida dependiera de eso. Gracias a esa actitud, nadie sabe cuánto sufre Francis y me di cuenta de su fortaleza interna.- Trae a Elizabeta y déjame hablar con ella.
-La iré a buscar.- sonreí y me levanté.
-No es necesario.-escuché una voz detrás de la puerta.- Emma fue por mí, me dijo que te encontraría con el pervertido francés.
Abrí la puerta y vi a Elizabeta muy triste.- Pasa, habla con Francis, él es muy bueno en lo que hace.- sonreí.
-Está bien.- comenzó a llorar descontroladamente.
-Te la dejo en tus manos de psicólogo sexual.- dije sonriendo.
Francis solo guiño el ojo y cerré la puerta.
En la salida me encontré con Emma, con la miraba baja. Aún estaba arrepentida de lo que había dicho en la mañana.
-¿Cómo sabías que iría con Francis?-la miré.
-Deduje que sería con el único que confiarías además de nosotras y también pensé que quizás hablarías con él para que ayude a Eli.- suspiró.
-¿De verdad soy tan predecible?-reí un poco y abracé a Em.
Emma solo correspondió mi abrazo muy feliz.- Espero que tu amigo la ayude.
-Tranquila, Fran sabe lo que hace y es un excelente terapeuta.- sonreí.
-Gracias por cuidar de nosotras.- sonrió.
-¿Por qué lo dices?- la miré confundido.
-Porque pensaste en Eli cuando dijiste la verdad y en lo aliviada que se sentiría al no seguir mintiendo. Por mi parte, me salvaste de ser infeliz con un hombre que no me ama.- sonrió.- Siento no haber pensado de esa manera antes.
-Tranquila, no puedo estar enojado hoy, todo está saliendo muy bien en mi vida y eso me mantiene con esta sonrisa.- señalé mi sonrisa y ella rio.
Después de eso, nos fuimos a la habitación de Em mientras esperamos a Eli a que saliera de la terapia con Fran… solo pedía que diera resultado. No quería que una de mis mejores amigas me odiara por hacer lo mejor, aunque ella no lo viera de esa manera.
Al darnos cuenta de que habíamos llegado, ella abrió la puerta y me dejó pasar. Yo solamente entré y sonreí.
-¿Algo de beber?
-No gracias, hace muy poco tomé desayuno con Lud.- no pude evitar sonreír.
-Veo que las cosas van muy bien con él.-sonrió.
-Demasiado, decidimos unir nuestras camas.- Estaba convirtiendo mi vida en una revista de chismes, pero con la felicidad que siento, no pude evitar compartirlo con todos los que me quieren.
Sentía que Emma y Elizabeta me querían, a pesar de que Eli esté molesta conmigo y de que Em me haya dicho cosas que realmente me dolieron. Siento también que no puedo dejar de quererlas por como se han portado conmigo desde el inicio.
De repente sonó mi teléfono y vi que decía "Lovino".
-Lo siento, debo contestar afuera.- suspiré y salí de la habitación.- ¿Hola?
-¿ES CIERTO QUE TU Y EL MACHO PATATA ESTÁN JUNTOS?- Lovi gritó tan fuerte que tuve que alejar el teléfono de mi oreja.
-Veo que te informas rápido.- dije sonriendo.
-¿QUÉ MIERDA TIENES EN LA CABEZA?- Creo que debo mantener el auricular alejado mientras habla.
-Estoy enamorado… ¿No eres feliz con eso?
-NO SI ES CON ESE IDIOTA ALEMÁN.
-Lo siento, pero uno no escoge de quien enamorarse, solamente llega.- Aun no entiendo por qué mi hermano detesta tanto a Lud.
-PUES EVITA QUE EL AMOR LLEGUE DE UN IDIOTA QUE COME SALCHICHAS Y BEBE CERVEZA COMO UN CERDO.
-Para tú información, Ludwig es un caballero…- me sentía tan bien al defender a… mi amado.
-Está bien, hablamos en 5 minutos… te espero en tú habitación.- colgó.
Entré nuevamente a la habitación de Emma y le dije que me tenía que ir, ella me miró confundida y asintió. Salí corriendo a mi habitación a esperar a Lovino. Cuando llegue, me di cuenta de que estaba ahí con Antonio.
-Lovi, Toñi… no pensé que los vería a los dos.- dije algo agitado después de correr.
-Abre la puerta, idiota.- miré a Lovino y abrí la puerta.
-Feli, hay algo que nosotros dos tenemos que hablarte.- dijo Toñi preocupado.
-Díganme.- suspiré.
-Idiota fratello, vete despidiendo de esta universidad, quizás el próximo año no vuelvas.- Lovi solo me miró.
-¿Por qué?- dije apenado.
-Porque Lovi no resolvió sus problemas y lo echaron.- dijo Antonio suspirando.
-Pero los problemas son de Lovi, ¿por qué me tengo que ir yo?-dije apenado.
-Porque nuestra madre dijo que cuidara de ti y si no estoy, no dejara que vuelvas…
-La otra opción era yo y sabes que me graduó este año.- Antonio me miraba con tristeza.
-Pero yo no me quiero ir, esta universidad es genial.- dije triste.
-Pues tendrás las vacaciones de Navidad para hablarlo con mamá.- finalizó Lovino con un abrazo y susurrando "lo siento".
Yo solo miré a Toñi y suspiré.- Hablaré con ella, y la convenceré de quedarme…
-Quiero verte intentarlo, idiota…-dijo Lovino serio.
-Lovi, cariño… deja de ser pesimista y apoya a tu hermano.- ¿escuche bien?, ¿le dijo cariño?
-¿Ustedes son novios?-los miré y Lovi se puso rojo como un tomate.
-¡Ay, mi tomatito!-dijo Antonio y besó su mejilla.-Si, Feli… somos novios, gracias a ti.- sonrió.
No pude evitar sonreír con satisfacción y abrazarlos.- Estoy tan feliz por ustedes…
-Suéltame, idiota.- me empujó Lovi y salió de la habitación.
-Tranquilo, yo lo arreglo y te ayudaré con tu madre.- Toñi giñó un ojo y se fue junto con Lovino.
Me quedé toda la mañana y la tarde pensando en cómo hablar con mi madre y decirle que me quiero quedar. Ella es una mujer que cuando toma sus decisiones, no hay nadie que la haga cambiar de opinión. Mi cabeza me dolía de tanto pensar, hasta que se me ocurrió hablar con mi abuelo y decirle lo que pasa… Pero debía esperar a las vacaciones de Navidad.
-Feli.- de repente, Lud me sacó de mis pensamientos.
-Hola amor…-sonreí al verlo.
-Bueno, me iré a dormir.- sonrió y me besó.
-Está bien…-lo miré.
-¿Qué sucede?...Estás raro.- dijo preocupado.
-Nada, tú solo descansa.- sonreí y me acosté a su lado.
-Bueno, está bien… Buenas noches, Feli.- dijo sonriendo y cerrando sus ojos.
-Buenas noches Lud.- cerré mis ojos, esperando que mi felicidad no se aleje junto con mi sueño de terminar aquí de estudiar. Solo quería que llegara la mañana, para volver a ver a Lud despertar.
¡Espero te haya gustado!
Como saben, sus reviews me ayudan mucho a continuar esta historia y a tener una perspectiva del lector...
Bueno, como ya saben no subo los capítulos muy seguido por la escuela y a eso agreguen que estoy un poco enferma, así que me tardaré en reanudar la historia... ¡PERDÓNENME!
Sin nada más que decir... espero una grata aprobación...
Adieu! (:
