Hola a todos...
¿Cómo están? (sé que no responden esto, pero deseo que estén muy bien c:)...he aquí el capítulo nueve de esta historia (:
Disclaimer: Hetalia no me pertenece, de hacerlo ya habría casado a muchos países (:
ADVERTENCIA: HAY CONTENIDO SEXUAL HABLADO... SINO TE GUSTA, NO LO LEAS.
A la mañana siguiente, sentí como Lud intentó despertarme. Era el gran día y yo estaba tan cansado que no desperté inmediatamente.
Sentí como besó mi frente y se fue a bañar, quizás me quiso despertar antes para tomar un baño juntos, aunque es improbable que lo haya pensado. Recordé las palabras de mi querido Francis e inconscientemente empecé a tocar mi miembro.
Lo toque de maneras que jamás lo había hecho, a pesar de ser un chico. Ni el porno me excitaba de la manera como lo estaba ahora, tocaba tan desesperadamente, tan apasionadamente, que empecé a gemir y a decir Lud descontroladamente.
Cuando salió Lud, estaba a punto de acabar, pero por la sorpresa y la vergüenza no lo pude hacer. Me miró sonrojado y desconcertado. Me fui al baño casi corriendo, no sin antes escuchar un "Feli" intentando detenerme.
Mientras enjuagaba mi cabello, recordaba el porque me empecé a excitar y el solo pensar en Lud en la tina conmigo, me hizo sonrojar y cambiar la temperatura del agua, necesitaba mantener la cabeza fría. Salí del baño y me di cuenta de que Lud no estaba... ¿se habrá molestado por lo que vio? De repente vi que había una nota en la cama "Te espero en la entrada... usa esto por favor. Ich liebe dich." y una chaqueta de cuero. ¿Por qué quería que usara esto? Recordé que con Emma había comprado ropa para este día, así que la saque del ropero y me vestí. Convenientemente la chaqueta combinaba con mi atuendo.
Bajé a la entrada y vi que ahí estaba, con una moto, una chaqueta de cuero negra que marcaba sus músculos y jeans azules (aquí se usaba mucho los jeans), no pude evitar morderme el labio inferior e pensar en muchas fantasías con esa vestimenta. Me acerque al chico que llamaba mucho la atención por su hermoso cuerpo y él me miró sonriendo disimuladamente.
-Te ves muy bien así.- sonreí.
-Gracias... pensé que querías verme con un traje.- reí un poco.
-Así te ves hermoso.- sonreí y me miró detenidamente.
-Acerté en tu talla.- suspiró y me pasó un casco, que al mirarlo detenidamente, tenía la bandera de Italia.
-Mi bandera.- sonreí emocionado.
-Pensé que te gustaría tener algo que te recordara tu casa hoy y vi este casco. Este es tú casco.- sonrió y se subió a su moto.- ¿Nos vamos?
-Claro...- me puse el casco y me subí a la moto, nervioso. Es la primera vez que subía a una y me dio algo de miedo. De repente, sentí como tomó mis manos y las puso en su cintura.
-Afírmate de mí.- sentí como mis mejillas ardían y la moto comenzó a moverse.
El viaje a la ciudad fue muy agradable, mientras abrazaba a Lud y apoyaba mi cabeza en su hermosa espalda. Empecé a pensar en todo lo que amo de él, su cuerpo, su seriedad, su actitud de protegerme desde el inicio y su sonrisa que rara vez veo, pero demuestra su felicidad. Me alegra pensar que esa sonrisa es por mí. Después me puse a pensar en lo que quizás pierda si me voy de aquí por culpa de Lovi. Tengo miedo de arruinar todo lo que he logrado con Lud por culpa de los problemas de mi hermano.
No pude evitar estar triste y abrazar con más fuerza a Lud, quién me miró un poco y volvió a poner sus ojos en el camino.
Llegamos a un restaurante de comida italiana ¿no es tierno?, siempre pensando en qué quiero yo. Cuando pienso yo que querría él, me quedo con la mente en blanco y muy molesto conmigo mismo. Lo único que sé que quiere Lud es estar de manera más íntima conmigo y porque soy un cobarde no he cumplido su deseo.
-Vamos Feli, baja.- dejé de pensar e hice lo que Lud me dijo.- ¿estás bien?- me miró preocupado.- Te veo triste.
-Sí, estoy bien. Feliz de estar contigo.- sonreí.
-Vamos, quiero ver como comes pasta.- lo escuché reír un poco y entró al restaurante.
Me di cuenta de que Lud había pedido una reservación sin que yo me diera cuenta. El mesero nos guio a nuestra mesa, la cual tenía un ambiente romántico y muy alejado del resto de las personas, muy propio de Luddy.
-Aquí está su mesa.- señaló el mesero.
-Grazie.- sonreí.
Vi como Lud se sentó y lo imité. El mesero nos miró muy confundidos, con un cartel en la frente que decía "Son gays". Decidimos ordenar, pero cuando pedí el menú, Lud sacó de su bolsillo una espátula de moldear y un óleo blanco. La expresión del mesero fue de incredulidad y comenzó a palidecer.
-¿Está bien?- Lud se empezó a preocupar.
-Sí, lo estoy... en un momento los atenderá otro mesero, no creo que pueda ayudarlos más.- se fue corriendo, mientras miraba como Lud se quedaba anonadado. Yo empecé a reír.
-Feli... ¿por qué te ríes?- Lud me miró con seriedad.
-Porque no puedo creer que haya huido de esa manera de nosotros, como si tuviéramos un virus o algo así.-sonreí.
-Es verdad que hay gente algo intolerante con los gustos de las personas.- suspiró.
-Tranquilo, debes acostumbrarte a todo tipo de expresiones...-sonreí.- Por cierto, me gustó mucho tu regalo.- acaricie su mano y él se sonrojó.
El resto de la comida no tuvo ningún inconveniente y estuvimos tranquilamente hablando de la vida y de las cosas que haríamos en vacaciones de Navidad. Esos días lo iba a extrañar demasiado, mientras resuelvo los problemas que me persiguen en casa.
Cuando salimos, decidimos caminar por un parque cercano, tomados de las manos. Lud sonrió y me miró con una serenidad que tranquilizaba a cualquiera que lo viera.
-¿Por qué estás tan tranquilo?- suspiré relajadamente.
-Porque estoy aquí, porque estoy contigo, porque te amo... -sonreí ampliamente y no pude evitar tomar su barbilla y darle un beso. Él me correspondió, sonriendo.
El parque estaba algo vacío y nadie nos interrumpió.
Nos sentamos en una banca y acaricie su mejilla.
-¿Me dirás qué te preocupa o fingiremos que nada pasa todo el día?-me miró fijamente a los ojos.
-A mí no me pasa nada, puedes estar tranquilo.-sonreí nervioso.
-Puede que antes haya resultado, porque no estábamos juntos, pero ahora es distinto y puedes confiar en mí.- nos miramos fijamente a los ojos. Ellos reflejaban una preocupación y al mismo tiempo alegría. Es increíble como los ojos reflejan tantas cosas.
-¿Podrías mantener una relación a distancia conmigo?- dije melancólico.
-¿Por qué lo dices?- sentía la preocupación en las palabras de Luddy.
-Porque mi hermano no pudo resolver sus problemas y lo echaron de la universidad y como bien sabes, mi madre dejó que estudiara aquí solamente sí él cuidaba de mí.- suspiré.- Quizás no regrese después de terminar el primer año...
-Feli... -Lud estaba triste y yo también.- ¿No hay nada que puedas hacer?
-Intentaré hablar con mi madre y tratar de convencerla de que yo puedo cuidarme solo para poder quedarme en la universidad, contigo.- suspiré.
-Sé que podrás resolverlo, eres una persona perseverante y siempre consigues lo que quieres, no pierdas esas cualidades.- me abrazó.
-Ti amo... ti amo...- fue lo único que pude decir en ese momento.
Comenzamos a caminar nuevamente y yo iba más tranquilo, no tenía que seguir ocultando mi frustración porque Luddy me apoyaría y me consolaría. Ahora estaba seguro, haré que lleguemos al segundo nivel cuando lleguemos a nuestra habitación. Volvimos al restaurante y me puse mi casco.
-¿Hay algo que necesites antes de volver?- me miró tranquilo.
-Sí, debo comprar pinturas.- sonreí. La verdad es que no era lo único que debía comprar, decidí aceptar el consejo de Francis y comprar lubricante, sin que Lud se enterara.
-Está bien, te dejaré cerca de una tienda de artes mientras yo voy a comprar unas herramientas.- se subió a la moto y lo seguí.
Me di cuenta de que el tránsito había aumentado un poco, pero a Lud no le importaba esperar. Yo solo lo abrazaba y respiraba su perfume.
Llegamos a la tienda de artes y bajé.
-Te vendré a buscar aquí en 30 minutos.- sonrió y se alejó.
Yo entré en la tienda, busqué tranquilamente los óleos que necesitaba para pintar el trabajo de naturaleza muerta que debía hacer para la clase de pintura.
La verdad es que lo mío era tan simple como unos tomates, unos lindos y deliciosos tomates. Además debía comprar pinceles y una paleta para tener los colores a la mano. Al terminar de comprar, me di cuenta de que quedaban 15 minutos para que llegara Lud.
Fui corriendo a la farmacia que estaba cruzando la calle y tomé un número de atención. Me tocaba el número 40 y estaban en el 36, una espera larga. Mientras veía mi reloj, me di cuenta de que ya estaban en el número 38 y aún me quedan 10 minutos.
Cuando escuché que dijeron "40", me levanté rápidamente y pedí el lubricante. La mujer que me atendía me miró extrañada y fue por el producto, mientras miraba que quedaban 8 minutos para que llegara Lud. Cuando llegó con el lubricante, lo pagué y salí corriendo para cruzar la calle, me di cuenta que quedaban 2 minutos.
Cuando llegó, guardé las cosas en un portaequipajes pequeño que tenía Lud en la parte de atrás, me puse mi casco y me subí. Empezamos a transitar por la carretera, una que jamás había visto. Me empecé a preocupar un poco.
-¿Confías en mí?-preguntó Lud mientras conducía.
-Claro que sí... ¿qué pregunta es esa?-sonreí, pero no se veía con el casco.
-Hoy no llegaremos a la universidad...- me quedé sorprendido y solo vi el camino.
Cada vez que avanzaba la moto, veía paisajes verdes y el atardecer en la playa. El aire llenaba de manera especial mis pulmones y cada vez me sentía más pleno. Seguimos avanzando mientras la puesta de sol seguía en curso, yo seguía disfrutando nuestro viaje y Lud seguía mirando el camino. Llegamos a una cabaña en la playa donde detuvo su moto y me miró ansioso.
-Llegamos.- sonrió.
-Luddy...- me había quedado sin palabras y sorprendido.
-¿Qué te parece mi sorpresa?- me miró directamente a los ojos. La Luna comenzó a salir y añadía más resplandor a la velada y a los ojos de mi amado.
-Es... es hermoso.- estaba muy emocionado.
-Me alegro que te guste el lugar, pensé en algo especial para nosotros y quería que vieras el atardecer.- no resistí más y tomé su rostro para besarlo, él correspondió de inmediato.
Nuestro beso cada vez se hacía más apasionado, nuestras lenguas tenían una lucha de poder y control, donde estaba perdiendo. Lud me abrazó con más fuerza y comenzó a acariciar todo mi torso.
-Em…-dije nervioso.- ¿Lud?
-¿No es esto lo que quieres?- sentí como mordió el lóbulo de mi oreja.
Solté un pequeño gemido, perceptible para los oídos de Lud.
-Vamos, tengo todo preparado.- sonrió de manera coqueta y yo solo seguí su juego.
Caminamos a la cabaña, bueno en realidad caminamos besándonos, así que no considero que sea caminar. El calor inundaba nuestros cuerpos, él solo quería que yo tocara su ser y yo solo quería que él me tomara por completo.
Llegamos a la única habitación que había en la cabaña, mientras él seguía besándome y tratando de quitar mi ropa. Sentí que debía tomar cartas en el asunto y decidí empujarlo a la cama y besarlo de la manera más provocadora que se me pudo ocurrir. En ese momento, solo pensaba que la sensualidad llegaba en el acto y era algo que todos poseen en alguna manera.
-Feli… estimúlate.- sentí que Lud solo me miraba, esperando una reacción.
-¿Qué?-lo miré confundido.
-Haz lo que hiciste esta mañana… quiero verte.- Lud estaba demasiado sonrojado y yo también, jamás pensé que me pediría algo así.
-Tengo una idea mejor…-sonreí.
-Dime…-me miró.
-¿Por qué no nos damos placer mutuamente?- traté de usar el tono más seductor que pude y resultó. Me miró como si fuera una oveja, indefensa y descuidada, mientras que yo sentía que él era un lobo hambriento.
Bajé desde sus labios, pasando las manos por su torso y llegué a su entrepierna, que se veía bastante animada. Intenté quitar sus hermosos jeans azules, que a pesar de que se veía muy lindo con ellos, estaban de sobra en este momento.
-Feli, detente…-me miró extrañado.
-¿Qué pasa cariño?- lo miré tierno.
-¿Estás seguro de esto?
-Claro que estoy seguro, ¿por qué no he de estarlo?-sonreí.
-Está bien…-continué con lo que estaba haciendo. Quité sus pantalones y comencé a acariciar su miembro sobre su ropa interior.
Sentí como comenzó a gemir, fue como música para mis oídos, sentía que mi trabajo estaba siendo exitoso. Lud comenzaba a ponerse duro, literalmente.
-… Feli, sigue así.- sentí como mi cuerpo empezaba a reaccionar con esa frase.
Quité la ropa interior de su cuerpo y comencé a masturbarlo, él solo gemía ronco y miraba como le daba placer con mis manos. Sentí que no era suficiente y comencé a seguir el consejo de Francis. Me introduje el miembro de Lud en la boca y comencé a succionar.
-Ngh… Fe… Fe.- fue lo único que sentí que Lud decía.
Seguí succionando con fuerza, quería que se rindiera a mis pies. No iba a dejar que me sometiera desde el inicio, no quería ser el único que sintiera el placer. Sin esperarlo, Luddy se corrió en mi boca y tragué.
-Feli…-me miró sonrojado.
-¿Qué?... ¿Acaso no te gustó?- sonreí satisfactoriamente.
-No es eso… -se sonrojó y me puso debajo de su enorme cuerpo.
-Entonces, ¿Qué es?-sonreí coqueto.
-Quiero que sientas lo que yo sentí.- comenzó a quitarme la ropa, sonrojado.
Lud de alguna manera, hacía magia con sus manos, la manera que tocaba mi torso y lamía, me hizo ir a un mar de sensaciones no vividas anteriormente. Sentí como bajo mis pantalones de manera rápida, y me miró.
-¿Qué pasa?- dije jadeando después de aquellas sensaciones.
-Tu cuerpo… es mejor a como me lo imaginaba.- comenzó a besar mis piernas.
Sentía que cada vez aumentaba el calor de mi cuerpo y que fuera a explotar de una manera extraña. Mientras pensaba en las reacciones de mi cuerpo ante el roce de sus manos, sentí como bajó mi ropa interior.
-Puedes estar tranquilo, prometo ser suave contigo.- me miró con cara pervertida.
-¿Acaso ya sabes qué hacer?- lo miré.
-Sí, lo sé…- tomó mis piernas y las puso en su cintura.
Sacó de su bolsillo algo que parecía una crema, pero después comprobé que era lubricante. ¿Acaso habíamos pensamos lo mismo? ¿Cuándo lo compró?
Vi cómo se puso un poco en los dedos y los dirigió a mi trasero.
-Necesito que te relajes.- me miró serio.
-Está bien…- sentía nervios, pero sabía que no tenía nada que temer con él a mi lado.
Introdujo un dedo primero, deduzco que quería ser suave conmigo. Yo comencé a gemir bajo mientras él pareciera que buscaba algo. De repente sentí como mi cuerpo se estremeció y escuché decir a Lud "aquí es". Agregó un segundo dedo, pero no sentí mucho porque estaba concentrado en disfrutar el momento.
A los pocos segundos agregó el tercero y ahí gemí de dolor y placer, era una combinación bastante extraña.
-Lu… Lud…- no podía ni siquiera modular, solo salían gemidos de mi boca.
-Veo que estás listo.- quitó los tres dedos y me miró.
-¿Por qué lo hiciste?- lo miré extrañado.
-Porque ahora viene lo mejor…-me acomodó las piernas y las levantó, para luego introducir su pene en mi trasero. Al principio sentí dolor, que pasó a segundo plano con el placer que invadía nuestros cuerpos.
Cuando sintió que estaba completamente adentro, comenzó a penetrarme suavemente al principio. Yo no dejaba de gemir sonoramente y arañaba la espalda de Lud. Me di cuenta de que Lud también gemía, pero eran muchos más roncos que los míos.
-Más rápido, Lud…-dije entrecortado y Lud comenzó a embestir más rápido y más profundo.
La habitación se llenó de sonidos extraños, de sudor, de pasión, de amor. No sabía que hacer estas cosas era tan agradable y tan reconfortante, ahora entendía porque Francis buscaba una forma de escaparse con Arthur para tener privacidad.
-Ah, Lud… no creo pueda aguantar más.
-Ni yo…-sentí como me corrí y después Lud lo hizo.
Quedamos exhaustos en la cama, Lud comenzó a lamer mi estómago.
-¿Te…-tomó aire y continuó.- ¿Te gustó?- me miró sonrojado.
-Claro que me gustó.- sonreí.
-Bien, porque la siguiente vez no seré tan amable contigo.- sonrió satisfactoriamente, para después besarme.
Nuestros labios volvieron a la lucha de poder, ambos estábamos deseando controlar la boca del otro, pero esta vez no dejé que él ganara tan fácil. Comenzó, en venganza, a acariciar mi trasero.
-¿Quieres otra ronda?-me miró con lujuria.
Suspiré y asentí sonrojado. No sé porque a la vez sentía que no podría pararme a la mañana siguiente.
Luego de correrme por segunda vez y Lud también, nos quedamos dormidos, abrazándonos.
En la mañana, no pude pararme a preparar el desayuno, así que me quedé mirando como dormía mi novio, acaricie su rostro suavemente y sonrió, quizás sepa que le hago cariño mientras duerme.
De repente abrió los ojos y me miró, yo sonreí.
-Buenos días…
-Buenos días… ¿Cómo te sientes?-me miró preocupado.
-Me duele un poco el trasero, pero estoy bien.- sonreí.
-Hay algo que quiero preguntarte…
-Dime…-lo miré tierno.
-¿Era tu primera vez?- sentí como el color subía a mis mejillas y asentí.
-Me alegra saber eso, ahora tú eres mío… no dejaré que nadie te posea, no dejaré que te escapes de mí… Eres ahora de un alemán.- sonrió y se levantó a preparar el desayuno.
No podía evitar sonreír con lo que dijo. No quería escapar, no quería que otro me tomara, me sentía parte del alemán que tomo de mi cuerpo. A pesar de la advertencia, no iba a dejar que esas cosas pasaran con otro, porque yo amo a Ludwig.
-Feli… ¿qué tal la salchicha alemana?-río un poco y no pude evitar reír a carcajadas.
-Es lo más delicioso que he comido…- sentí como nuestros labios se unieron y me sentía feliz. Había hecho el amor con un chico que me correspondía, con el único que quería compartir ese momento tan especial y tan reservado para mí.
El resto del día siguió de manera especial, me dio un baño, caminamos por la playa cuando me sentí mejor, nos besamos, nos tomamos de las manos, disfrutamos de nuestra compañía y lo más importante, nos dábamos amor.
No me arrepiento y creo que jamás lo haré… Enamorarme de Ludwig fue lo mejor que me ha pasado en la vida.
¡ESPERO TE HAYA GUSTADO!
Como verán, hubo hard yaoi... espero les haya gustado porque es el primero de esta escritora (: que solo piensa en sexo (por si querían saber más de mí)
Sus reviews son muy importantes para mí, ya que me ayudan a continuar la historia y a saber su opinión. Bienvenidos a los nuevos, me alegra mucho saber que aman este proyecto tanto como yo, espero que sigan comentando y encantados por los capítulos a continuación c:
Nada más que decir...
Adieu!
PD: El capítulo 10 será muy largo, según yo, porque aun no lo termino, esperen con ansias por favor (:
