Hola a todos...
¿Cómo están?, espero que muy bien. He aquí el capítulo 15 de este fanfic, espero les guste.
Disclaimer: Hetalia no me pertenece, de hacerlo... (no se me ocurren ideas, lo siento)
Había pasado una semana desde que llegué a la universidad a rendir el segundo semestre, pero la verdad es que de lo último que estaba concentrado era de estudiar.
-Repite conmigo…- me dijo Lud en nuestra primera clase de alemán.- Hallo.
-Hallo…
-Wie geth's?- sonrió.
-¿Qué significa lo último?- dije confundido.
-¿Qué tal?...
-Oh.- procedí a anotar lo que significaba, cuando Lud me miró algo apenado.
-¿Qué pasa?- lo miré sonriente.
-Siento que te vas y me dejarás solo…- suspiró.
-Luddy…- me acerqué a él y lo abracé.- Tú dijiste que mientras estuviésemos unidos por nuestras almas, jamás nos separaremos.- sonreí.
-Pero…- se limitó a decir, porque lo detuve poniendo mi dedo en su boca.
-Nada de peros…- acaricie su mejilla.- yo te amo, no te puedo dejar ir…
-Ich liebe dich, Feli.- sonrió y acarició mi cabello.
-Continuemos.- lo besé en la frente.
-Lo siento, acabo de recordar que quedé de juntarme con Kat.- sonrió.
-Tranquilo, yo me quedaré aprendiendo a decir "hola, ¿qué tal?"- reí.
-Está bien, te amo.- salió de la habitación y yo me quedé mirando la nieve desde la ventana.
Ver que la nieve transformaba todo en blanco me hizo recordar los momentos en los que solía disfrutar más de estos fenómenos de la naturaleza, y me hizo preguntar ¿por qué dejé de mirar estos espectáculos? Ya que mi novio no estaba, decidí ir al parque cercano.
Al llegar, descubrí que no fui el único que tuvo esa idea. Elizabeta estaba con un chico alto y lucia como un caballero, pero al ver un poco más de cerca descubrí que era el profesor de Música clásica, Roderich Edelstein.
-Ahora entiendo porque va a la sala de música…
-También yo.- me interrumpió una voz alemana conocida.
-Gilbert.- lo miré sorprendido.
-Hola, Feli…- sonrió a medias.
-¿Recién te diste cuenta de esto o lo sabías antes?- lo miré apenado.
-Recién.- bajó la mirada.- Creo que ella no…- volvió a subir la cabeza.- No merece estar con el asombroso Gilbert, que se quede con el idiota estirado.- sonrió con su muy elevado ego.- Vamos, Feli.
-Está bien.- sonreí y vi a lo lejos a Francis sentado.- ¿Me esperas?
-Claro, vamos con tu amigo.- sonrió y nos acercamos a Francis, quien veía como Arthur se acercaba a un chico alto, rubio y usaba lentes.
-Hola Fran…- sonreí.
-Hola Feli.- señaló la banca para que me sentara.- ¿Qué ironía, no?
-Yo sabía que Arthur es un idiota, pero nunca pensé que se alejaría de ti.- lo miré.
-Lo que pasa es que tuvimos otra pelea sobre nuestros sentimientos, al final Arthur dijo que no me quería y que se terminarían nuestros encuentros casuales.- bajó la mirada.
-Lo siento, Francis.- suspiré. Vaya manera de darme cuenta de las situaciones que viven mis amigos.
-Te entiendo, pervertido francés.- comenzó a decir Gil, de repente.- Sé lo que se siente ver a la persona que quieres al lado de otro…
-Gracias, malote de música.- dijo el francés, mientras nos veía.
-Por lo mismo, deberías dejar de torturarte y buscar a otro.- rió el alemán.- ¿Por qué no vamos a pasear y deja que esos idiotas disfruten de dañar al otro?
-Gil tiene razón, Francis…-sonreí.
-Por lo menos ustedes pueden ver a la persona que quieren, aunque sea con otra persona…- fuimos interrumpidos por un Antonio caminando melancólico.
-Vamos, cuñadito.- sonreí.- Lovi está bien y puedes ir a visitarlo cuando quieras…
-Es verdad, pero lo extraño en estos momentos…
-¿Por qué no te unes en este grupo de despechados y Feli?- rieron los tres.
Oye, que mi novio esté ocupado me hace un despechado.- reí.
-Está bien, te lo aceptaré por esta vez.- dijo Gil mientras reía.
-Bueno, soy Antonio Fernández.- sonrió el español.
-Oui, mis modales…-rió el francés.- Mi nombre es Francis Bonnefoy.
-Mi asombroso nombre es Gilbert Beilschmidt.- sonrió el alemán.
-Bueno, mi nombre es Feli.- reí nervioso.
Los tres comenzaron a reír.
-Eso lo sabemos, Feli.- dijo Gil.
-Sería un idiota al no acordarme del nombre de mi cuñado.- rió Antonio.
-Además, eres el primero en aceptarme por como soy, Feli.- dijo Francis, mientras me miraba.
-¿Saben qué?- los miré sonriente.- Es mejor que ustedes vayan sin mí, yo me quedaré dibujando el paisaje nevado…
-¿Estás seguro?- dijeron los tres al unísono.
-Seguro, vayan a conocerse y a divertirse.- sonreí.
-Está bien, adieu.- dijo Francis mientras besaba mi mejilla.
-Adiós.- sonrió Antonio.
-Schûss.- dijo el alemán y así los tres se fueron.
Me quedé reflexionando bastante y comencé a preguntarme como no se me ocurrió presentarlos antes, son demasiado similares en sus gustos, solo cambian sus personalidades.
-Feli…- dijo Emma, interrumpiendo mi pensamiento.
-Em.-sonreí.- ¿Qué haces aquí?
-Nada, estaba algo aburrida en mi habitación y me llamó la atención la nieve.- sonrió.
-Al parecer no soy el único.- rió la belga.
-¿Sabías que el chico con el que sale Elizabeta es Roderich?- la miré algo serio.
-No lo sabía, ahora entiendo porque ella va a la sala de música.- sonrió.
-Gil la vio y no pareció contento.- suspiré.
-Bueno, no podía esperar que ella no pasara la página.- me miró apenada.
-Pues, pensé que se tardaría más en hacerlo.- volví a suspirar.
-También yo, pero creo que sale con ese profesor porque no soporta la idea de estar sola.- suspiró.
-Somos dos…- la miré serio.
-Por cierto Feli, ¿Cuándo es tu cumpleaños?- soltó de repente la belga.
-El 17 de Marzo.- la miré confundido.- ¿Por qué?
-Quería saber si ibas a celebrarlo antes de que te fueras a Italia, para comprarte un regalo.- rió.
Que extraño, es la segunda vez que me hace preguntas irrelevantes con la conversación. ¿Por qué todos se preocupan de mi cumpleaños ahora?, hay cosas más importantes que tratar en estos momentos.
-Por si quieres saberlo, mi dulce favorito son las medialunas.- reí.
-Qué bueno tenerlo en mente.- sonrió y se levantó de la banca.
-¿Ya te vas?- dije confundido.
-No, solo iré a hacer ángeles de nieve.- rió.- ¿Me acompañas?
-Claro.- reí y corrí a hacer ángeles de nieve con Emma.
Nos quedamos dos horas jugando con la nieve y riendo como si fuéramos niños pequeños. Aunque todos crecemos, no podemos olvidar el niño que llevamos dentro y a veces debemos dejarlo salir, esa es la filosofía de vida de mi abuelo y en este momento, la entiendo perfectamente.
-Feli…- de repente fui interrumpido por Luddy y Kat, su mejor amiga.
-Hola, ¿por qué no juegan con nosotros?- reí.
-Vamos, Lud…- dijo Kat, sonriendo amistosamente.
-No sé, creo que es muy inapropiado.- dijo Lud seriamente.
-Vamos, amore mio.- sonreí.
Nein.- dijo serio.
-Yo te acompaño, Feli.- sonrió Kat y se unió a nuestra competencia de "¿Quién hace más rápido un ángel de nieve?"
-Yo sé que podemos jugar sin que Lud se oponga.- comenzó a decir Em.- ¿Qué tal una guerra con bolas de nieve?
-¡SI!- grité de alegría.- Chicos contra chicas, quien triunfe se ganará una cena pagada por el equipo perdedor…
-Me uno.- dijo Kat, sonriendo.
-Somos dos, Kat.- sonrió Em.
-¿Qué dices, Lud?- sonreí.
Lud solo suspiró.- Está bien, acepto.- sonrió a medias.
-Genial.- sonreí y lo abracé.
Después de armar las bolas de nieve y de construir un fuerte, comenzamos el combate. Para mi mala suerte, nunca he sido bueno en las guerras, así que después de casi una hora jugando, perdimos.
-Ganamos.- sonrió Em.- choca esos cincos.- dijo con la mano estirada.
-Sí.- Kat chocó los cincos con Emma.
-Feliciano, te dije que no te escondieras siempre en el fuerte.- dijo de mal humor Lud.
-Lo siento.- dije con una risa tímida.
-Tú solo pagarás la cena.- comenzó a caminar serio.
-¿Eh?, pero ambos aceptamos la apuesta.- lo comencé a seguir.
-Pero si hubieses tomado mis sugerencias, no habríamos perdido.- me miró con el ceño fruncido.
Yo solo corrí a abrazarlo.- Fue solo un juego, no estés así.- sonreí.
-Lo sé, pero estaría mejor si no hubiésemos esa cena.- dijo correspondiendo mi abrazo.
-Será genial cumplir con la apuesta, cariño…- junte nuestras frente y sonreí.
-Está bien, sí tú lo dices.- sonrió nervioso y juntó nuestros labios.
-Oigan, tortolos.- gritó Emma, acercándose a nosotros.- Nos vamos por un café, ¿vienen?
-Claro, vamos.- sonreí.
Comenzamos a caminar hacia la cafetería más cercana y mientras Emma y Kat hablaban de la vida, con Lud nos tomamos de la mano y nos sonreíamos como si nuestra pelea por la guerra no hubiese existido.
-Mein liebe, ¿qué café quieres?- dijo Lud cuando llegamos.
-No lo sé, prefiero un chocolate caliente.- reí.
-Está bien.- sonrió y caminó a la fila, mientras me senté con las chicas.
-Me sorprende que Lud esté contigo.- comenzó diciendo Kat.
-¿Por qué lo dices?- sonreí confundido.
-Porque Lud no es de esos chicos que demuestran mucho amor.- sonrió la ucraniana.- Lo que sea que hagas, sigue así.
-Estás exagerando.- reí mientras lo decía.
-Lo digo en serio, has logrado que ese chico serio, sonría y demuestre amor.- sonrió.- De verdad eres muy especial para él, Feli.
-Grazie, Kat.- sonreí.
-Aquí están sus órdenes.- sonrió Lud y comenzamos a beber lo que pedimos.
Después de estar toda la tarde con las chicas, nos fuimos a nuestra habitación. Debo decir que aun pienso en lo que me dijo Kat, quizás sea solo su percepción, pero no dejaba de pensar en ello.
-Luddy.- quería salir de mis dudas.
-Dime.- sonrió.
-¿Soy tan especial como para hacerte cambiar?- dije nervioso.
-¿Por qué me preguntas eso?- sonrío.
-Kat me dijo que te hice cambiar, y la verdad es que no sé si eso es bueno o malo.- suspiré y Lud me imitó.
-Feliciano…- se sentó en la cama y me hizo un gesto para que me sentara a su lado.- La verdad es que antes de conocerte, era algo más serio y costaba hacerme sonreír.
-¿En serio?
-Ja.- sonrió.- Pero, siento que ese yo estaba demasiado vacío…- me abrazó.- Ahora no siento ese vacío que me rodeaba y si eso me hace cambiar, pues he cambiado…
-Pero, no quiero pensar que te obligue a cambiar.- suspiré, mientras apoyaba la cabeza en sus piernas.
-Feli, me cambiaste para mejor.- sonrió.- Desde que te conozco, mi vida ha sido más linda y eso no lo cambiaría por nada…
-Lud.- mis ojos brillaban y veían al hombre que amo.- También me has hecho cambiar…
-¿Ah sí?
-Sí.- sonreí.- Antes pensaba que solo Oton me enamoraría y pensé que nunca sería capaz de superarlo, pero mírame…- acaricie su mejilla.- ahora te tengo a ti y pienso que a ti jamás te perderé y viviremos juntos por siempre…
-Feli.- juntamos nuestros labios, en un beso lleno de amor.
Después de ese beso, decidimos ir a dormir porque estábamos muy cansados después de la derrota en esa guerra. A pesar de que hemos estado desnudos frente al otro, aun a Lud le da vergüenza verme desnudo para dormir.
-Deberías dejarte los calzoncillos.- dijo sonrojado.
-¿Aún te afecta verme desnudo?- sonreí.
-A veces.- confesó nervioso.
-Luddy, me sorprende que aunque nos hemos visto desnudos los dos, te moleste que no ocupe pijama para dormir.- dije risueño.
-Es que no estoy del todo acostumbrado a verte así.- suspiró y se acomodó en la cama.
-Ya te acostumbrarás.- sonreí y me recosté a su lado.
-Lo dudo.- rió un poco.- Guten Natch.- besó mi frente.
Guten Natch, Lud.- dije con dificultad, aun me costaba pronunciar el alemán.
Lud se rió un poco con mi pronunciación, mientras cerraba los ojos y comenzaba a dormir pacíficamente.
-Ti amo.- me acomodé en su pecho y cerré los ojos.
¡ESPERO TE HAYA GUSTADO!
¿Qué puedo decir sobre el capítulo?, espero que se aclaren un poco sus dudas con respecto al FrUk y al PruHun. Tranquilos, la separación será temporal. Bueno, es lindo también que Lud le enseñe alemán a Feli y saqué a relucir un poco la actitud de Italia en la guerra de bolas de nieve... y EXISTE BAD FRIEND TRIO...
Como siempre, sus reviews me ayudan a seguir la historia y a tener una perspectiva del lector. En el capítulo anterior hubo 5 reviews y hace mucho tiempo que no pasaba, lo que me hace decir que estoy de fiesta (?)
Agradecimientos:
dragonadetinta96: Encuentro que tienes mucha razón, no se puede decirle invasión a una Hetafan. ¿La reconquista Española?, ¿Te refieres a ese periodo de tiempo donde España quería de vuelta los territorios americanos que estaban en busca de la emancipación? Lo siento, me emociona mucho la historia, sobre todo la de mi país (por si no lo sabías, soy Chilena.) Quisiera saber como enseñan eso en España.
natalia: Lo siento, este capítulo deja más en dudas lo que pasará con el FrUk, pero haré algo para demostrar que se quedaran juntos. Me disculpo nuevamente por tu educación, créeme, sé lo que se siente estar desconcentrada por las cosas que pasan en los fanfics. Por la escenas subidas de tono, el segundo fanfic tendrá más, y habrá más FrUk (ya que será la pareja principal). Tengo una duda desde lo que pusiste del "autocorrector en francés", ¿Hablas ese idioma?, sino es así ¿Por qué se autocorrige en francés? (si no quieres responder, lo entenderé... siento que estoy siendo muy invasiva)
Loveless043: Bueno, me alegro que te haya gustado el capítulo anterior. Con respecto al FrUk, están separados por el momento, pero confía en mí, volverán a estar juntos. Como dije antes, haré mi segundo fanfic de la pareja FrUk, así que me haría muy feliz si lo leyeras. Ese está en edición por ahora, pero estoy poniendo todo mi esfuerzo en que quede bien.
WarriorCM: Me alegro que te haya gustado los dos capítulos anteriores. Como bien dices, el capítulo anterior fue de intro para los problemas futuros. Sí, acabo de confirmar muchas cosas en este, pero aún quedan incógnitas por resolver. Me alegra saber que me hayas explicado la frase, de verdad muchas gracias por eso.
BCharlotte: Querida Charlotte, espero no haberte dejado con trauma con el capítulo anterior... lo único que sé es que debo desarrollar la historia por ahora, y me alegra saber que a pesar de que no te guste el hard, hagas un esfuerzo por leer lo que escribo. Te adoro, mi pequeña uke tsundere (declaración pública de tu naturaleza, no me mates por eso DD:)
Bueno, debo admitir que no queda mucho para que esta historia termine (si son buenos mis cálculos, quedan entr capítulos más), así que me alegraría saber que me seguirán hasta el final.
Sin más que decir...
Au revoir.
