Hola a todos...
¿Cómo están?... Espero que muy bien. He aquí el capítulo 17 de esta historia.
¡LO SIENTO DEMASIADO!, me he tardado en subir el capítulo, pero estoy en periodo de pruebas y no he tenido tiempo hasta hoy. No es que vaya a dejar la historia así.
Disclaimer: Hetalia no me pertenece, de hacerlo iría a todos los países a buscar a su respectivo representante.
Esa mañana de 17 de Marzo, me había despertado temprano para ir a clases normalmente, cuando me di cuenta de que Luddy seguía durmiendo. Se veía tan adorable con su cabello desordenado y su respiración tan tranquila. No pude evitar acariciar su rostro.
-Feli...-dijo aún somnoliento.
-Lo siento, mio amore.- dije apenado.- Te he despertado.
-No te preocupes, ya iba a despertar de todos modos.- abrió los ojos y sonrió.
-Buenos días.- sonreí y besé su frente.
-Buenos días.- me abrazó.- Feliz Cumpleaños.
-Luddy.- besé sus labios.- Te acordaste...
-Bueno, diría mejor que lo averigüe.- me miró.- Ya que mi novio omite ciertas cosas.
-Lo siento.- reí.- Sabes que soy torpe.
-Y también sé que me amas y que no debería importarme el resto de las cosas.- sonrió y me besó.
El día había empezado genial, ¿no es lindo despertar con la persona que amas a tú lado? Me vestí y me arreglé para ir a clases, pero Lud me detuvo.
-Amor, debo ir a clases.- lo miré extrañado.
-Tengo otros planes para nosotros, despreocúpate de tus clases por hoy.-sonrió.- Espera a que termine de arreglarme, no me tardo.
-Pero, ¿no se molestaran los demás al no saludarme hoy?- dije confundido.
-Confía en mí, te saludaran.- sonrió.
-Está bien.- sonreí.- Estaré esperando en tú moto...
-Ve.- besó mi frente y me fui.
Lud estaba actuando demasiado extraño, por lo general no falta a clases, ni aunque esté enfermo y ahora por ser mi cumpleaños desea faltar. Llegué al lugar donde guarda su moto y vi mi casco, un poco apenado.
-Quisiera que Lovi estuviera aquí conmigo...- suspiré. En estos momentos estaría hablando con él sobre lo difícil que ha sido su carrera y como ha logrado mantenerse.
Suspiré amargamente, de solo pensar que él quizás ni siquiera vendría, me hacía el día más triste y sabía que debía permanecer feliz. Además, mañana también es su cumpleaños (extrañamente, nuestros padres son muy organizados a la hora de tener hijos).
-¿Nos vamos?- sentí que llegó Lud.
-Vámonos.- sonreí y me subí a la moto.
Volví a suspirar, pero esta vez era con resignación. Sabía también que si fuera por Lovino, estaría aquí. Fue un error, al fin y al cabo, lo que nos separaba temporalmente.
-Será un viaje largo en avión.- sentí que dijo Lud.
-¿En avión?- me exalté.- ¿Dónde vamos?
-¿Confías en mí?
-Sabes que sí.
-Entonces, no te preocupes y disfruta el día.- al final eso, sentí que llegamos al aeropuerto.
Entramos al edificio, con Lud agarrando mi mano. A veces me sorprendía lo espontaneo que podía llegar a ser.
-Espera aquí.- dijo, señalando unos asientos.
-Está bien.- sonreí y vi como caminaba a la sala de embarque.
Me quedé observando sus movimientos, la verdad es que no tenía ni idea a dónde íbamos. Tomó mi brazo y comenzamos a correr.
-No tenemos tiempo.- siguió corriendo y subimos a un avión que extrañamente esperaba solo a dos pasajeros.
Lud me miró, mientras intentaba recuperar el aliento. De repente se escuchó un "A todos los pasajeros, favor de abrocharse el cinturón de seguridad, para poder iniciar el despegue", a lo cual hice caso.
Extrañamente nadie dijo nada sobre a donde se dirigía el avión, hasta que después de unas horas.
-Nos dirigimos cerca de las Cataratas del Niagara.- soltó de repente mi novio, al ver que casi nos acercamos a destino.
-¿Por qué vamos hacia un destino romántico, si es mi cumpleaños?- lo miré sorprendido.- No es que no me guste la sorpresa…
-No vamos porque sea un destino romántico, es otro el motivo.- sonrió.
-¿Lo puedo saber ahora?- lo miré dudoso.
-Espera a verlo.- me miró.- A veces eres muy impaciente.
Suspiré. No sé porque nadie quería decirme nada, además no había recibido llamadas de mis amigos. Quizás se olvidaron, porque tampoco lo he mencionado a nadie. Solo Antonio y Emma sabían que hoy era mi cumpleaños, así que no me es de extrañar que Francis, Gilbert, Arthur, Elizabeta y Kat no me saludaran.
-Vamos, el avión aterrizó y no tenemos mucho tiempo.- me dijo Lud, mientras desabrochaba mi cinturón.
Caminamos rápidamente y nos dirigimos a la moto, que no me pregunten como Lud la trajo, pero ahí estaba.
-¿Quieres comer, antes de seguir el viaje?
-Claro, no creo que pueda aguantar más con el estómago vacío.- reí y besé la mejilla de mi amado.
Después de comer en el aeropuerto, nos subimos a la moto y nos dirigimos a lo que a mí me pareció "sin rumbo", pero Lud tomaba caminos muy decididamente. A las 2 horas de andar en moto, nos detuvimos cerca de un salón de eventos muy grande.
-¿Lud?- dije sorprendido al ver el edificio.
-Vamos, ven aquí.- sonrió y entramos.
Me di cuenta de que todo estaba oscuro, así que encendí las luces y ahí estaban Antonio, Emma, Gilbert y Francis, con un enorme cartel gritando "¡SORPRESA!, ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!"
-Grazie, chicos…-sonreí.- Pero, ¿Por qué teníamos que estar tan lejos de la universidad?, prácticamente en otro país.
-Porque sí era en Estados Unidos, no habría podido venir, idiota fratello.- al escuchar eso, me dirigí a la fuente del sonido y ahí estaba Lovi.
Al verlo, me quedé bastante sorprendido y no pude evitar llorar.
-Lovi.- sonreí y lo abracé.
-Idiota, no me abraces tan fuerte.- aunque los demás consideraban eso grosero, yo sabía que se había preocupado por mí.
-¿Quién organizó todo esto?- dije, cuando finalicé el abrazo.
-Bueno, entre todo nos organizamos para hacerte esta fiesta.- dijo Francis, sonriendo.- Pero, él de la idea es Antonio.
-Sí, fue una idea asombrosa del chico de los tomates.- rió Gil con su peculiar risa.
-¡Ay, chicos!- sonrió Toñi.- Me sonrojan.- me abrazó.
-Gracias por pensar en esto, Antonio.- sonreí y besé su mejilla.
-Un placer, Feli.- rió y vi como Gil encendía el equipo musical, que comenzó a emitir una canción para bailar.
-Me encanta esta canción.- sonrió Emma y se llevó a Francis para bailar.
Yo tomé el brazo de Lud y le pedí que bailara conmigo, a lo que respondió:
-No sé bailar.
-Vamos, no me interesa eso.- sonreí.- Quiero que bailes conmigo, es mi fiesta.- lo miré tierno.
-Está bien, a ti no puedo decirte que no.- rió y comenzamos a bailar.
Francis bailaba con Emma y Gil, mientras Antonio y Lovino bailaban aparte.
-Gracias.- solté de repente, abrazando a Lud.
-¿Por qué me das las gracias a mí?- me miró extrañado.
-Porque gracias a ti, soy feliz hoy.- besé sus labios.- Sin ti, esto habría sido completamente diferente.
-Feli.- nos besamos nuevamente y vi por la puerta a Arthur y Elizabeta, que tenían en sus manos unas botellas de cerveza y miraban hacia el edificio.
-¿Me esperas?- sonreí.- No me tardo…
Comencé a caminar hacia ellos, preguntándome porque estaban ahí y no en la fiesta conmigo. Al verme, ellos intentaron ignorarme, pero mi persistencia pudo más que el que me ignoraran.
-¿Por qué no están adentro?- los miré serio.- Pensé que éramos amigos.
-Porque no quiero estar con Gilbert ahí.- soltó Eli, seria.
-Y yo no quiero ver a Francis.- dijo Arthur.
-¿Y yo no importo en esto?- los miré cruzado de brazos.- Dejen de lado sus peleas infantiles y acompáñenme en mi día.
-No son infantiles.- se quejó el de las cejas gruesas.
-Sí lo son, asuman que se quieren y que les duele estar separado del otro.- seguía en la misma posición.
-Gilbert no me quiere, si de verdad lo hiciera, dejaría que me fuera con Roderich.- dijo Elizabeta.
-Es obvio que te quiere, te recuerdo que le hiciste daño al mentirle, pero no ha podido olvidarse de ti.- suspiré, mientras Eli quedaba cabizbaja.
-y Francis estaría solo para mí, no intentaría ligarse a media universidad. ¿Qué puedes decir con respecto a eso?- dijo el inglés con un aire de superioridad.
-Puedo decir que hace mucho que Francis no coquetea con nadie, a no ser que sea broma.- reí.- El solo lo hace porque esa es su personalidad, pero he visto cómo te mira y como brillan sus ojos al hablar de ti…
-Pero…- iba a refutar el chico, pero lo detuve.
-Además, sabes que cuando te dice que te ama, lo dice en serio.- sonreí.- Francis no se destaca por ser mentiroso con sus sentimientos y le duele mucho que tú solo actúes con indiferencia.
Arthur quedó cabizbajo, junto con Elizabeta.- Ahora, vengan a mi fiesta… No creo que hayan viajado tan lejos para solo beber cervezas.- sonreí y comencé a caminar al edificio.
Increíblemente, ellos comenzaron a seguirme, con una pequeña sonrisa en sus rostros. Al entrar con ellos, el alemán y el francés quedaron observándolos por un largo rato, mientras yo volvía a los brazos de mi querido novio.
-Ya volví, espero que no me extrañaras.- reí y lo besé.
La fiesta siguió "normal", hasta que todos comenzaron a beber y a comportarse de la manera contraria a lo que normalmente son, aunque había excepciones.
Francis estaba conversando muy alegremente con Arthur, Elizabeta reía con bromas que hacía Gilbert, Antonio estaba besando a Lovino muy apasionadamente, cosa que él menor no dejaría que hiciera tan fácilmente y Emma estaba triste diciendo "todos tienen novios con quien pasar la noche y yo soy la única que se quedó sola".
-¡ES HORA DE LOS REGALOS!- gritó Antonio.
-Vamos, Feli.- dijo Lud, mientras caminaba hacia una mesa.
-Está bien, Luddy.- lo seguí y me di cuenta de que la mesa estaba llena de presentes.
-Vamos Feli, ábrelos.- dijo una dulce belga.
Comencé a abrir los regalos uno por uno, preguntando de quien era y dando las respectivas gracias. Había todo tipo de regalos, chocolates, medias lunas, pinturas, libros y extrañamente, una caja de condones. Con este último, todos dirigieron sus miradas a Francis.
-¿Qué?- los miró serio.- Es un regalo útil.- el francés guiñó su ojo y yo reí.
Ya en medianoche, estaban todos ebrios, para el gusto general. Me podía dar cuenta de que las parejas que estaban peleadas, se besaban con un deseo que solo era revelable en ese estado.
-¿Dónde queda el hotel?- gritó Arthur.
-A una cuadra.- gritó Antonio, mientras miraba a Lovi con cara de hacer algo similar.
-Au revoir, mes amis.- dijo Francis, después de tomar al inglés de la cintura y caminar en dirección al hotel.
-El asombroso yo está demasiado cansado.- sentí que dijo Gil, luego de guiñar el ojo a Eli.- Creo que haré lo mismo que Francis e iré a "dormir" al hotel.- rió y se fue con la chica.
-Era de esperarse.- sonreí y caminé en dirección a mi hermano para saludarlo por su cumpleaños.- Fratello, feliz cumpleaños…
-Grazie, stronzo fratello.- rió y me abrazó.
Definitivamente el alcohol sacaba lo mejor o lo peor de nosotros.
-También quiero saludarte, Lovi cariño.- sonrió Antonio y una vez separado de mí, lo besó.
-¿Por qué no todos nos vamos al hotel a dormir?- los miré y bostece. Al parecer yo era el único que realmente estaba cansado.
-Ese es mi cuñado.- rió el español y caminó con Lovi.
Me di la media vuelta y vi a Emma aun sola. Con Lud la ayudamos a caminar hacia el hotel y la dejamos en su habitación.
-Vaya día.- dije, mientras caminábamos hacia nuestra habitación.
-Así es, solo me preocupa lo que pueda pasar al día siguiente.- suspiró mi amado.
-A mi igual, pero por ahora disfrutemos que estamos a solas.- tomé su mano.
-¿No me digas que tú…?- dijo Lud, sorprendido.
-No, no.- reí.- Aun no quiero hacer uso del regalo de Francis…
-Eso pensé.- me miró y abrió la puerta de nuestra habitación.
Entramos y caminamos hacia la cama. Comencé a quitarme la ropa, para poder recostarme. Lud hacía lo mismo.
-Por cierto.- dijo mi novio, interrumpiendo el silencio.
-Dime.- lo miré.
-No te he dado mi regalo.- sacó del bolsillo de su chaqueta una pequeña cajita.- Espero te guste.- dijo sonrojado.
-¿Es un anillo de compromiso?- dije sonriente.
-Nein, no es eso.- suspiró.
-Ok, lo veré ahora.- sonreí y abrí la caja. En su interior, había una cruz de hierro, con una fecha escrita.
-Es la fecha en la que te conocí.- sonrió.
-Es hermosa.- lo miré emocionado.
-¿Quieres que te ayude?
-Claro.- sonreí y me quedé de espalda, mientras él me colocaba la cruz en el cuello.
-Espero que te haya gustado, de verdad.- sonrió y besó mi cabello.
-Aprendí a decir "te amo", en alemán.- sonreí.- Ich liebe dich…
Lud me abrazó y se recostó en la cama, acto que imité. Luego de eso, me acomodé en esta y me preparé para dormir.
-Buenas noches, Luddy querido.- sonreí, pero la única respuesta que recibí fue un ronquido. El pobre estaba tan cansado, que se durmió enseguida.
Apoyé mi cabeza en la almohada y dormí, no sin antes pensar que este había sido uno de los mejores días de mi vida.
¡ESPERO TE HAYA GUSTADO!
¿Qué puedo decir?, además de que ha sido una divertida fiesta de cumpleaños y que muchos se están reconciliando. Bello acto él que Lovi haya hecho presencia solo por su "idiota fratello" en esa fiesta.
Como siempre, sus reviews me ayudan a continuar la historia y a tener una perspectiva de lector. ¡HE LLEGADO A LOS 50 REVIEWS, ANTES DE TERMINAR ESTE FANFIC!, de verdad, muchísimas gracias por su apoyo. Espero que la historia siga siendo de su agrado y que nos llevemos de maravillas con las siguientes que escriba.
Paso a comentar los reviews:
dragonadetinta96: ¡GRACIAS POR SER EL REVIEW 49 Y 51!, de verdad eres una de mis mayores seguidores y te lo agradezco mucho. Tranquila, el review 49 no se vio prepotente o grosero, así que no creo que nadie se haya ofendido con el. Con respecto a mis clases de alemán, son muy entretenidas, pero me es complicado seguirlas porque siempre hay feriados que me impiden estar en mi escuela aprendiéndolo (lo que pasa es que el alemán solo lo tengo los días sábados y no como una asignatura obligatoria, como odio eso). Haciendo referencia a la historia, no quería que el 17 fuese el cumpleaños de los hermanos Vargas, como si fuesen gemelos, así que dejé que Lovi estuviera un día después xDDD... El Bad Friend Trio, será coronado así después. Sobre la historia de España, la verdad es un tema que me interesa bastante, si quisieras añadirme lo que sea de ella, te lo agradecería muchísimo.
Guest: ¡GRACIAS POR SER EL REVIEW 50!, me alegra que te guste la parte Spamano del fanfic (:
natalia: Gracias por aclararme como es vivir en Mattie xDD, la verdad es que me dio mucha risa el relato. No sabía que los franceses fuesen tan fomes para sus bromas, eso me hace pensar más que soy como ellos e.e
Con respecto a la historia, bueno trataré de no hacerla tan cliché, aunque sabemos que ellos se quedaran juntos al fin y al cabo. El FrUk está tomando forma de nuevo de una manera "inesperada" y a la vez "esperada". Sí ahora odias a Arthur por lo que le hace a Francis, en el otro fanfic si es que lo sigues, odiarás a Francis un poco (spoiler, spoiler everywhere).
Sería muy feliz si me enseñaras francés, senpai (sí, tengo un año menos que tú). Esperaré con ansias el link.
Sin más que decir...
Au revoir.
