Hola a todos...
¿Cómo están?, espero que muy bien. He aquí el capítulo 18 de mi fanfic.
Diclaimer: Hetalia no me pertenece, de hacerlo habría una ciudad italiana con nombre alemán e.e (me corrigen si la hay xDDD)
Una vez mi cumpleaños finalizó, los meses comenzaron a pasar más rápido de lo que yo esperaba, encontrándome a solo 3 semanas de finalizar el segundo semestre.
-Luddy.- suspiré.
-Feli.- me miró apenado.
-Nos quedan 3 semanas juntos.- bajé la mirada.
-No pienses en eso, querido.- sonrió a medias.
Sé que esto le afectaba de igual manera que a mí, pero tenía el plan de quedarme con él.
-Si no quieres que me vaya, no me dejes ir.- susurré.
-No puedo interponerme entre tus decisiones familiares.-suspiró.- Por mucho que no quiera, nos quedan dos opciones: terminar lo que tenemos o seguir a distancia…
-No digas eso.- estaba a punto de llorar.
-Es lo que tengo para ofrecerte, disfrutar el tiempo que nos queda y después tú decides si es un adiós para siempre, para que ambos podamos rehacer nuestras vidas o torturarnos con una relación en la que no nos vamos a tener cerca.- sentí que Lud estaba de la misma manera que yo.- Tendrás tiempo para pensarlo…
-Te amo.- no pude aguantar más y me abracé a él, llorando.
Después de todo lo que hemos vivido, no puedo creer que todo se esté cayendo en un abismo que no puedo evitar, ni siquiera con la mayor de mis fuerzas.
Lud besó mi frente, mientras yo me quedaba abrazado a él.
-Lo siento.- sentí que una lágrima rodó por sus ojos, aunque intentó ocultarlo.
-Yo también.- No quería alejarme de él.
Sentí como tomó mi mentón y besó mis labios, en un beso que estaba lleno de sentimientos tristes. Al finalizar, sentí como secó mis lágrimas y suspiro.
-Disfrutemos de nuestro tiempo juntos, Feli.- me miró.
-Siempre, Lud.- volví a abrazarlo y seguí llorando.
Esa semana pasó muy rápido y seguí disfrutando de mi vida en pareja con Lud, que después de esa charla, no se alejaba de mí. Con suerte nos separábamos cuando íbamos a clases.
Pero, nadie parecía extrañarme en los almuerzos. Francis estaba muy preocupado de hacer que Arthur fuese de una vez por todas, su novio. Gil, después del despido del profesor de música clásica, volvió a tratar de conquistar a Elizabeta. Por otra parte, Emma estaba bastante ocupada con un nuevo chico, del que nadie tiene conocimiento alguno más que ella.
A solo una semana y media para terminar el semestre, recordé el pequeño plan que tenía en mente de quedarme en Estados Unidos de todas maneras, ya que mi madre no vendría a buscarme. Todo era perfecto.
Bueno, quizás se pregunten ¿Por qué sigo diciendo que me voy? O ¿Por qué de todas maneras aprendí alemán?, es porque se me olvidó que me quedaba ese recurso y además, debía mantener la farsa.
-Lud.- dije decidido.
-Feli.- besó mi frente.
-Me quedaré contigo.- sonreí.
-¿No crees que sería muy arriesgado quedarte?- me miró serio.
-Sé que es arriesgado, pero no creo que venga mi madre a buscarme y será muy tarde cuando ella se dé cuenta de que no volví.- lo abracé.
-No lo sé, Feliciano.- dijo serio.- No quiero después tener problemas con tu familia…
-No pienses en mi familia, piensa en lo que estoy arriesgando por ti.- lo miré serio.- Te amo y vivir sin ti sería algo que no quiero experimentar.
-También te amo.- dijo sonrojado.
De repente, sentí que tocaron la puerta.
-Yo voy.- besé su frente y abrí la puerta, para mi sorpresa, era Antonio.- Toñi.
-Feli, hay algo que debo decirte.- dijo serio.
-Claro, pasa.- sonreí y lo deje entrar.
-¿Te molestaría que se vaya Lud?, es algo que quiero hablarte a solas.- murmuró el español.
-No te preocupes por mí, yo iba a comprar unas cosas antes de volver a Alemania.- sonrío.- Hablamos después, Feli.- sin más que decir, se fue.
Miré a mi acompañante, que tenía una mirada muy seria. No debía ser nada bueno.
-¿Qué pasa?
-Hablé con Lovi, dijo que tu madre quitó tu matricula en la Universidad.- su tono de voz reflejaba sinceridad.
-No importa.- suspiré.- De todas maneras, me quedaré aquí, con Lud.- lo miré.
-¿QUÉ?- me miró sorprendido.- No desobedezcas a tu madre, Feli…
-Quiero quedarme aquí, no importa si deba quedarme en la calle, mientras tenga a Lud a mi lado.- bajé la mirada.
-No es lo único que está haciendo.- Antonio se acercó y apoyó su mano en mi hombro.- Ella viene a recogerte.
-¿¡QUÉ!?- grité.
-Lovi dijo que sabía que a último momento, te fugarías, así que compró pasajes para recogerte y llega hoy.- suspiró el español.
Todo se empezó a derrumbar, no iba a poder quedarme con Ludwig si ella llegaba a recogerme. Comencé a llorar, con mucha tristeza, rabia, rencor, odio. Mi vida estaba siendo destruida desde afuera, como hace 2 años atrás.
-Como odio que cada vez que llego a amar a alguien, siempre intentan alejarme de esta persona.- dije, en un arrebato de ira.
-Tranquilo, lo solucionaremos de alguna manera.- dijo Antonio para consolarme.
-No creas eso, sabes cómo es esa bruja que se hace llamar mi madre.- seguía llorando desconsoladamente.
Toñi no supo que más decir, solo siguió abrazándome para consolarme, pero la verdad es que nada podía hacer que dejara de llorar.
-Feli…- cuando llegó Lud y me vio así, fue corriendo a abrazarme.
-Mejor los dejo solos.- dijo el español, abandonando la habitación.
-¿Qué pasó?- dijo Lud, al ver que no cesaban mis lágrimas.
-Mi madre viene, nos va a separar.- me aferré a su cuerpo, con mucha fuerza.
-Sabíamos que esto podía pasar.- me acarició el cabello.
No dejé de llorar en todo lo que quedaba ese día. Mi madre solo pensaba en "protegerme", cuando ella es el mayor peligro en mi vida. Lud no se apartó de mi lado en ningún momento, no lo permitía.
-Feliciano.- me besó incontables veces.- sé fuerte por nosotros dos.
-¿Qué?- lo miré sorprendido.
-Sé fuerte por los dos, no me dejes enterrado en tus recuerdos, jamás.- me miró, era la primera vez que lo veía llorar.- Prométemelo.
-Yo nunca podría hacer eso, no digas cosas así.- lo abracé.
Como Antonio había dicho, mi madre había llegado a Estados Unidos, a vigilarme antes de que terminara el semestre. Solo puedo decir que no conocía esa faceta psicópata de ella, llamaba cada una hora a la Universidad para saber si estaba ahí; sí salía, me llamaba al teléfono móvil muchas veces.
Al finalizar el semestre, hubo una fiesta para los graduados. Ahí pude despedirme de mis amigos y enterarme lo que había hecho estás semanas que he estado más con Lud.
Francis consiguió que Arthur aceptara ser su novio, y se comprometieron a quedarse juntos mientras terminaban sus estudios. Ambos al verme, me dieron un abrazo muy grande.
-Merci, Feli.- dijo el francés, sonriendo.
-¿Por qué?- lo miré serio.
-Sin ti, no tendría a este idiota gruñón que tanto quiero.- sonrió.
-¿A quién llamas gruñón, pervertido de mierda?- dijo el inglés, entre serio y sonrojado.
-No es nada, yo también debo darles las gracias por ayudarme.- sonreí.
-No es el único que te debe dar las gracias.- dijo Gilbert, interrumpiendo.
-Sin ti, jamás hubiese estado de nuevo con este egocéntrico.- rio Eli.
-¿A quién llamas egocéntrico?- dijo Gil con aire de superioridad.- El asombroso yo no va a aceptar insolencias de parte tuya, marimacho.
Los cinco comenzamos a reír, mientras Antonio se acercaba al grupo, junto con Emma.
-Definitivamente te extrañaremos, Feli.- dijo Emma, sonriendo a medias.
-Yo también los extrañaré, chicos.- los miré apenado.
-Cambiando el tema.- dijo Antonio, atrayendo la atención de todos ahí reunidos.- Necesitamos un nombre para el grupo que formamos con Gil y Francis.
-Es verdad.- me miró el francés.- Como último acto, deberías nombrar el grupo que tú creaste.- guiñó el ojo y sonrió.
-Yo quería que nos llamáramos "Gilbert y los polluelos", pero estos idiotas dijeron que no inmediatamente.- suspiró el alemán.- Por lo mismo, es tu deber nombrarnos de una manera asombrosa.- Me quedé pensando por al menos, 2 minutos.
-¿Qué les parece "Bad Friend Trio"?- sonreí.
-Me gusta.- sonrió el español.
-Oui.- guiñó el ojo el francés.
-Es ingenioso y asombroso, tiene mi apoyo.- rio el alemán.
-Está decidido.- reí y todos sonrieron.
-Ahora que todos somos felices, deberíamos darnos un abrazo grupal.- dijo la belga, con su típica sonrisa felina.
-¡ABRAZO GRUPAL!- gritaron todos al unísono y nos reunimos en un círculo, abrazándonos entre todos.
Después de esa celebración, volví a mi habitación. En ella solo se encontraba mi madre.
-¿Qué haces aquí?- dije serio.
-Nos vamos, ya arme tus maletas y el taxi nos está esperando.- me miró y se cruzó de brazos.
-Ni siquiera me he despedido de Lud.- comencé a llorar.
-Pues mejor, así no te da el sentimiento de nostalgia.- tomó mis maletas y comenzó a caminar.- Vámonos.
El camino hacia la salida se me hizo muy silencioso. Todos me miraban, mientras yo caminaba cabizbajo y hacía oídos sordos a todos a mí alrededor. Lo único que escuchaba era mis lágrimas caer. Al salir, estaba el taxi esperando afuera, con el propósito de llevarme al aeropuerto y alejarme de mi amado.
-Lud, ven luego.- decía en mi mente, pero al subir al auto, él no había aparecido.
-Asúmelo Feliciano, ese noviecito tuyo no vendrá a despedirte.- dijo seriamente mi madre, mientras daba la orden de marchar.
El vehículo comenzó a moverse, mientras miraba por la ventana. Todos estaban reunidos ahí, despidiéndose con la mano. Buscaba desesperadamente a Lud, pero él no hacía acto de presencia.
Al llegar al aeropuerto, me quedé sentado en la sala de embarque, mientras mi madre pasaba mis maletas y se encargaba de ver los asientos en ese vuelo. Me contuve de llorar, por lo que alguna vez me dijo mi padre. De repente, comencé a sentir mucho ruido y comencé a mirar en dirección a este.
-Feli.- fue lo único que pude entender.
Al darme cuenta de esa voz que me llamaba, corrí en dirección a esta. Era una voz seria, masculina, tan querida. Esa voz pertenecía a mi novio.
Al verlo, corrí más rápido para abrazarlo.
-Lud.- no pude contener las lágrimas.
-Feli, no me dejes.- dijo él, abrazándome fuerte.
-Ti amo.- seguía abrazado a él.
-Feliciano, es hora de irnos.- sentí que dijo mi madre.
De repente, Lud se alejó de mí y fue en dirección a mi madre, quien lo miraba como alguien que iba a interrumpir sus planes.
-Señora Vargas, sé que no nos conocemos, soy Ludwig, el novio de su hijo.- le dio la mano en forma de saludo, pero ella no lo aceptó.- Bueno, yo lo amo y me hace muy infeliz que usted no entienda nuestro amor.
-Yo entiendo que se amen, pero debo velar por la seguridad de Feliciano.- dijo mi madre, seria y cruzada de brazos.- Debe quedarse cerca de mí, nadie va a saber protegerlo de la manera que yo lo hago.
-Yo también me preocupo por él, porque de verdad lo amo.- Lud estaba muy serio, más de lo normal.
-Pues, nada va a superar el amor de una madre, niño.
-¿Usted no sabe que en cualquier momento, Feliciano deberá alejarse de usted?-
-Pues, prefiero que sea después, cuando sea independiente.- lo miró seria.- No me vas a convencer de que no se vaya, niño.
-Entiéndame, yo no quiero estar alejado de él.
-Pues, vete a Austria con él.- lo miró desafiante.- ¿O crees que él debería sacrificar todo por ti?
Yo no podía seguir viendo como mi madre agredía verbalmente a mi novio, no quería tener que hacer esto más difícil para todos.
-Lud, déjalo.- me puse entre medio de los dos.- Es mejor que me vaya.
-Feliciano.- me miró sorprendido y apenado.
-Escúchame, Lud.- tomé sus manos y lo miré seriamente.- No vamos a conseguir que ella no me lleve, y no quiero que dejes tu vida de lado por mí.- tomé airé y continúe.- No dejes tu carrera de lado por mí, continua tu vida…
-Pero…- iba a dar su opinión, cuando lo silencié con un dedo.
-Debes priorizar tus estudios.- suspiré.- Sí en dos años más, quieres seguir conmigo, puedes ir a buscarme, pero hasta entonces…- lo miré.- Prométeme que seguirás viviendo, que seguirás con ánimos de terminar tus estudios, que nunca me olvidaras, que velaras por tú bienestar…
-Feli.- me miró serio.- Lo prometo.- sentía que él iba a llorar en cualquier momento.
"FAVOR A TODOS LOS PASAJEROS CON VUELO A VENECIA, ITALIA, FAVOR DE ABORDAR EL AVIÓN. POR SU COMPRENSIÓN, MUCHAS GRACIAS"
-Debo irme.- dije serio.
-Cuídate mucho.- dijo serio y apartando la mirada.
-Recuerda, no es un adiós, es un hasta pronto.- besé sus labios y me fui con mi madre.
Comencé a caminar, sin mirar atrás. Sabía que si volteaba, me iría de nuevo corriendo a los brazos de Lud y eso dificultaría más las cosas de lo que ya estaban.
-Qué bueno que optaste por lo mejor, hijo.- dijo mi madre, sonriendo.
-Espero que hayas pedido asientos separados, no quiero mirarte la cara.- dije serio.
-Hijo, no seas caprichoso y hazme caso.- acarició mi cabeza.- Todas estas cosas, por mucho que duelan ahora, las hago por tu bien.
-¿Cómo puedes decir eso, si me estás haciendo sufrir?- fue lo último que le dije a mi madre, antes de abordar.
Para mi suerte, mi madre no consiguió asientos juntos, así que me senté separado de ella. Miré hacía la ventanilla del avión y comencé a recordar cada cosa que viví con Lud y mis amigos.
"FAVOR A LOS PASAJEROS ABROCHARSE EL CINTURON, EN UN MOMENTO INICIAREMOS EL DESPEGUE."
Después de escuchar eso, abroché mi cinturón y volví a acomodarme para ver por la ventanilla. No quería saber de lo que pasaba a mi alrededor, solo quería sumergirme en los recuerdos que atesorare desde ahora.
-"Nos es un adiós, es un hasta pronto".- seguía diciendo constantemente en mi cabeza, mientras el avión despegaba.
Desde ese momento, aprendí que no todo en la vida es bello y que existe la crueldad en los actos de las personas que más queremos. Lo único que pude hacer después de estar en el aire, fue escuchar música triste y mantenerme con la esperanza de que volvería a ver a Ludwig conmigo, y cuando eso suceda, podamos estar juntos sin separarnos de nuevo. Ese sentimiento, me mantuvo en pie todo el tiempo.
¡ESPERO TE HAYA GUSTADO!
LO SIENTO DE VERDAD, este capítulo está muy triste y me he llevado muchas críticas de fans heridas u.u, pero descuiden, si las cosas pasan es por algo. Por cierto, tampoco agregué que tendrían que tener pañuelos a su lado para secar sus lágrimas, porque sería exagerar (espero, me daría mucha pena saber que alguien lloro por mi culpa) y porque daría spoiler de lo que vendrá.
Como siempre, sus reviews me ayudan a seguir la historia y a tener una perspectiva de lector. Ahora a comentar:
dragonadetinta96: ¡NO TIENES QUE AGRADECER TÚ QUERIDA, LA QUE MÁS AGRADECE AQUÍ SOY YO!, de verdad me hace feliz tener tus reviews, de hecho los espero con muchas ansias. Con respecto a la historia de España, me refiero en general, así que cualquier dato que consideres curioso o interesante, me lo dejas en un review, sino te molesta claro. Espero no me odies después de este capítulo.
Natalia: Tranquila, también entiendo el estrés por el que estas pasando, también estoy en periodo de pruebas.
BCharlotte: Querida, perdona por casi hacerte llorar en el registro civil y sé que quizás tengas ganas de matarme, pero sabes que solucionaré todo y que te adoro, mi pequeña amiga 3
Sin más que decir.
Au revoir.
PD: ¡SUBÍ MI SEGUNDO FANFIC, DE LA PAREJA FRUK!, si desean leerlo, pasen a mi perfil. De verdad me harían muy feliz si lo hacen (:
s/9775498/1/Una-vida-real por si no quieren entrar xDDDD
