¡Hola! me tarde demasiado y no tengo excusas solo he de decir que este capitulo lo tenia casi completo desde hace tiempo pero no sabia donde dejarlo... realmente una disputa interesante entre los personajes y yo , pero igual me disculpo y espero todavía haya personas interesadas en leer este fic, ¡bien! los dejo leer.
P.D: Fairy Tail no me pertenece lamentablemente si no ya saben que pareja habria salido a la luz n.n pero los personajes de Sanctuary y sus historias si me pertenecen n.n
La Magia de Sanctuary
Era la pregunta de todos en el lugar, porque sin duda si existía un gremio así sería uno de los gremios más fuerte, pero nadie había oído hablar de él.
-así es, pero este gremio no se encuentra en fiore…es por eso que no lo conocían-respondió el maestro por Gray que todavía parecía ido, todos lo miraron expectantes pero al no recibir respuesta volvieron a ver al maestro que parecía saber bastante.
-pero si es un gremio de puros magos S ¿Cómo Gray pudo entrar sin serlo?- pregunto Natsu sorprendiendo a todos por haber hecho una pregunta inteligente, absolutamente todos lo miraban sorprendidos, Natsu alzo una ceja molesto ante las miradas que le dirigían.
-¿Qué?-
-bueno dijiste una pregunta…inteligente- Natsu los miro indignado y con un leve sonrojo
-Gray ¿podrías respondernos esa pregunta?- el maestro parecía ser el único calmado en el lugar aparte del mismo Gray que parecía en algún tipo de trance, pero para sorpresa de todos que creían que no respondería levanto su cabeza y la recargo en una mano de forma melancólica.
-después de lo que paso con Ur termine en la isla de Fidel, también conocida como Fairy island, en el lugar solo me dedicaba a buscar comida y refugio mientras encontraba un gremio al que unirme como me había prometido que lo haría, entonces lo encontré…en la iglesia del lugar me encontraba rezando por mis padres y él se acercó, el padre del lugar y maestro del gremio sanctuary, el me dejo entrar aunque no fuera clase S con la única condición de que antes de cierta edad lograra el título de mago clase S, habían varios como yo, todos ingresamos a corta edad…- su mirada se posó en el suelo del lugar recordando a sus amigos y compañeros…pero especialmente a ella, la que siempre fue su mejor amiga.
- (flashback) -
Todas las personas se le quedaron viendo después de que el maestro lo presentara como un nuevo miembro del gremio, no había demasiadas personas y una cuarta parte eran niños de su edad o un poco más grandes, la mayoría lo miraba con indiferencia y algunos otros con curiosidad, una joven de cabellos castaños al igual que sus ojos, que llevaba puesto una camisa verde junto a un short de mezclilla se acercó con una sonrisa amable.
-hola soy Vivian, mucho gusto-Gray la miro fríamente antes de aceptar el saludo por cortesía, y aunque estaba seguro de que la muchacha se había dado cuenta le seguía sonriendo, entonces se dirigió a una mesa desocupada, un niño rubio se le acerco algo curioso y que parecía un poco tímido, Gray arqueo una ceja viéndolo sin entender
-h…hola soy…soy Naoya- Gray seguía sin prestarle realmente atención lo que puso nervioso al niño, pasaron unos minutos antes de que Gray se dignara en contestar
-Gray Fullbuster- contesto aun molesto por tener que repetir su nombre, el niño rubio de grandes ojos azules y piel canela le dedico una gran sonrisa que lo dejo aún más desconcertado
-¿Qué tipo de magia usas?- pregunto cada vez más seguro Naoya, haciendo que Gray se preguntara si en ese lugar no entendían el significado de una mirada de casi odio…pero por lo que veía no.
-ice maker – contesto secamente para ver si ahora si el niño se alejaba, se había prometido a si mismo ser alguien muy fuerte y tener amigos solo lo distraería, pero sus esperanzas se esfumaron en cuanto vio la cara sorprendida de su nuevo compañero.
-¿hielo? ¡Eso es genial! Yo controlo el agua… ¡podríamos ser equipo!- le dijo totalmente emocionado a un Gray que ya tenía un tic en el ojo, estaba a punto de quejarse cuando varios niños más se le acercaron, frente a él ahora estaban una niña de un extraño color rosa pastel hasta los hombros y ondulado de ojos azul cielo, ¿acaso ese tal Naoya y ella eran hermanos? De piel canela y extrañas ropas gitanas que parecía estar ahí contra su voluntad porque bufaba cada 5 segundos, a su lado una joven que parecía de la misma edad, de cabello lacio hasta la cintura y rubio claro, de ojos verde jade y rasgados, piel blanca y también llevaba ropas gitanas, pero en vez de un top y un pantalón, llevaba un top y una falda formada por varios pedazos de tela blanca, ella parecía darle igual la situación a diferencia de su compañera que demostraba su molestia, enfrente de ambas estaba Vivian y a su lado un joven rubio, peinado en puntas hacia arriba y de ojos color castaño claro, llevaba un sombrero vaquero y una camisa blanca algo pegada, detrás de él, una niña de su edad de cabello gris hasta los hombros, de ojos color plateados, y que usaba un kimono azul, todos lo miraban, algunos de manera curiosa y otros sin real interés.
-por supuesto que no, porque el hielo es mucho mejor que el agua- le contesto al rubio de manera arrogante y con una sonrisa de lado, el niño frente a él se desconcertó por unos segundos antes de fruncir el ceño y levantar el puño
-¡¿Qué has dicho?!- pregunto molesto mientras miraba a Gray retadoramente quien seguía sonriendo de lado
-lo que oíste gotita – ese apodo termino de molestar a Naoya que estrello sus manos contra la mesa
-repite eso cubito - ambos se miraban retadoramente, Gray había olvidado su regla de no hacerse amigo de nadie, Amelia bufo molesta antes de soltarles un coscorrón a ambos niños que cayeron al suelo adoloridos y sobándose la cabeza.
-¿y eso porque fue rosada?- pregunto Gray molesto mientras se levantaba del suelo arrepintiéndose al instante al ver la mirada asesina que le dedicaba la joven para mandarlo a volar hasta otra mesa, Gray estaba seguro que esa no era toda su fuerza, debía recordarlo para la próxima….
- (fin flashback) -
Gray suspiro divertido al recordar a su amigo Naoya, aunque jamás lo admitiría en público pero lo llego a apreciar bastante, pero tan solo una semana después vio por primera vez a la persona que se convertiría en su fuerte y su mayor apoyo…
- (flashback) -
Las puertas del gremio se abrieron dejando pasar al maestro y detrás de él Vivian que llevaba de la mano a una pequeña niña rubia que estaba bastante golpeada y se escondía tímidamente detrás de Vivian, cuando el maestro informo que ella sería un nuevo miembro todos se sorprendieron, no por la edad después de todo ya había miembros de su edad, si no por los moretones que llevaba, no se esperaban que alguien así entrara el gremio, no significaba nada pero el que estuviera muy lastimada hacía sospechar… Gray observo a la nueva y tímida niña unos segundos más antes de volver su atención a su malteada, realmente no quería conocerla, ya tenía bastante con los demás y realmente tenía pensado cumplir su promesa, solo dio un vistazo más a la pequeña y se levantó caminado para afuera del gremio. Ya habían pasado varios días, Gray seguía con la intención de no acercarse íntimamente a nadie, aunque Naoya especialmente lo había intentado, lo único que había logrado eran peleas sin sentido y luego ser castigados por Amelia, esa tarde el maestro les estaba dando una charla y Gray mantenía la vista en el soltando de vez en cuando un bufido, estaba aburrido después de todo.
-… por eso recuerden ser fuertes ante todo y no dejarse vencer, ser débil no significa llorar, significa no llorar y aun así dejarte caer… y ser fuerte no significa no llorar, significa llorar y aun así ponerte de pie nuevamente- Gray puso total atención a las últimas palabras de su maestro que le calaron hondo, él quería ser fuerte, mientras del otro lado del lugar una rubia escuchaba las mismas palabras con lágrimas en los ojos, se mordió el labio y llevo sus pequeñas manos a su pecho, incapaz de detener sus lágrimas salió del lugar dirigiéndose al pasillo que conectaba al gremio con la iglesia sentándose a llorar mientras abrazaba sus piernas, Gray también camino fuera del gremio, tenía pensado ir a entrenar cuando oyó unos leves sollozos y entonces la vio, vio a la niña rubia que había entrado al gremio casi al mismo tiempo que él, sintió la necesidad de dar media vuelta y alejarse pero cuando noto las rodillas de la rubia empapadas de lágrimas, se recordó a sí mismo en una situación parecido, apretó los puños y se escondió en la pared para dar vuelta, se mordió el labio sin saber qué hacer para hacer sentir mejor a la niña, sin otra idea en la cabeza levanto un brazo y de su mano salieron pequeñas figuras de hielo en forma de copos de nieve y estrellas, las cueles volaron alrededor de la niña que levanto la mirada al sentir algo a su alrededor suyo, llevándose una gran sorpresa al ver las pequeñas figuras, y aún más al ver como con hielo se formaba la frase frente a ella "SE FUERTE" sus ojos se abrieron y recordó las palabras recién dichas por su nuevo maestro, pero aunque unas lágrimas salieron de sus ojos ella dibujo una bella sonrisa y con un dedo toco una de las figuras que empezó a brillar siendo seguida por las demás, Gray observaba desde lejos todo y no podía creerlo, la niña usaba magia de luz, una magia increíble, pero salió de su sorpresa al darse cuenta que ella lo veía y se sonrojo en gran manera al verse descubierto y ver como los labios de ella formaban en silencio un "GRACIAS". Gray volvió a maldecir por lo bajo, ya habían pasado varios días desde que había consolado a su compañera, de la que después supo; se llamaba Lucy, se sentía realmente patético al no poder cumplir una simple promesa autoimpuesta, había salido de la iglesia, donde ahora vivía, se dirigía al bosque a entrenar, se acercó un poco al pueblo y pudo ver una mansión se detuvo y empezó a entrenar hasta que escucho unos golpes y voces, cuando se asomó por detrás de un matorral quedo anonado, en la puerta de la mansión se encontraba un hombre rubio golpeando a una niña rubia… ¡Lucy!... apretó los puños al reconocerla, así que todos esos golpes que siempre tenían era por eso, vio como una mujer de la servidumbre intentaba detenerlo, pero él no paraba y la golpeaba más fuerte, estaba a punto de salir a ayudarla cuando oyó la voz del hombre gritar.
-¡y nada más que sepa que volviste a hacer magia me las pagaras mocosa estúpida!- termino de gritar aun con la mano levantada mientras Lucy intentaba cubrirse el rostro, la mujer de la servidumbre volvió a intentar detener al hombre pero no obtuvo ningún resultado de nueva cuenta, Gray salió de detrás del matorral y corrió deteniendo el golpe dirigido al rostro de Lucy, el hombre o miro molesto.
-¿Quién eres tú? ¿Y porque te metes? Este no es asunto tuyo- le grito molesto volviendo a levantar la mano amenazando con golpearlo pero Gray solo apretó los puños y no se movió de su lugar aunque sintió como Lucy lo jalaba para que se quitara.
-¡señor no lo haga!- grito la mujer tapándose la boca, pero el golpe nunca llego a causa de que lo detuvo con su magia de hielo.
-¡un mago!- bramo furioso el hombre antes de alejarse y mirarlo iracundamente.
-¡vete! Esto no te incumbe…- aun después de escuchar las palabras dichas por el hombre Gray no se movió y siguió mirándolo retadoramente.
-¡lárgate o llamare a la guardia!- quizás el que debería estar preocupado por si llamaban a la guardia era ese hombre y no Gray, pero sabía que al lado de un hombre rico no lograría nada, por eso Gray miro a Lucy de reojo y salió corriendo rumbo a la catedral, mientras tanto Lucy era jalada dentro de la mansión por el hombre que se hacía llamar su padre, fue obligada a arrastrar sus pies como pudo por el pasillo para llegar a su cuarto, por el camino pudo ver la razón del inicio de la cólera de su padre; su muñeca favorita, el ultimo obsequio de su madre que tenía una pequeña magia, eso había enfurecido a su padre que la odiaba; odiaba a la magia y la odiaba a ella. Gray llego agitado a la iglesia y entro azotando las puertas sin importarle que luego lo regañaran por interrumpir alguna misa, movió su mirada por todo el lugar hasta encontrar a su maestro que lo miraba serio se acercó con los puños cerrados, Vivian que se encontraba aun lado del maestro lo miro confundida.
-¡maestro!- grito sin detenerse a pensar en que estaba armando un revuelo en una iglesia.
-¿Qué pasa Gray?- pregunto con total calma y para nada exaltado su maestro.
-tiene que venir… ¡ese sin vergüenza la estaba golpeando!- apretó más los puños al recordar la situación por la que había corrido tanto.
-el padre… ¡el padre de Lucy la está golpeando!- Gray pudo notar como su maestro cambiaba ligeramente de expresión y apuntaba a la mujer que siempre estaba fumando, aun dentro de la iglesia y como ella parecía comprender el mensaje incluso antes de que se lo dijera.
-llama a la armada-fue lo único que pronuncio el maestro antes de salir por las puertas de la gran iglesia conocida como Sanctuary. Gray caminaba sosteniendo en sus manos una estrella de cristal hecha con su magia que tenía grabado Lucy, entro al cuarto de la susodicha donde estaban Vivian, Naoya, Yue, Amelia, Misa y el vaquero molesto según Gray de nombre Usui, todos envueltos en una ilusión creada por Yue para asemejar un lugar decorado para una fiesta y donde Lucy que se encontraba recostada en su cama, no tenía la cara y las demás partes del cuerpo morada ni hinchada a causa de los golpes que le había dado su padre después de encerrarla en su cuarto y que estuvo a punto de matarla si no hubiera sido por la armada, Lucy sonrió apenada al ver a Gray frente a ella con la estrella la cual acepto con una sonrisa más grande.
- (fin flashback) -
Volvió a sonreír ante el recuerdo, todos lo observaban queriendo saber el porqué de sus sonrisas fugases y a mueca de odio que había hecho tan solo unos segundos atrás, el maestro observaba atento todo lo que hacía su "hijo" y se llevó una mano al mentón apunto de hacer una pregunta pero vio como Natsu encaraba a Gray haciendo la pregunta que él estaba dispuesto a hacer.
-¡¿y porque lo dejaste entonces idiota?!- todos callaron y vieron sorprendidos aun agitado Natsu que seguía sin entender porque ¿Por qué dejar un lugar al que quieres tanto, para luego dejar otro igual?, nadie dijo nada ya que ellos también querían saber, Erza se acercó a Gray y lo miro seriamente a los ojos observando como su mirada se perdía y pasaban una infinidad de sentimientos por ella tristeza, nostalgia, rabia… odio, el odiaba esa razón y con más razón Titania quería saber la respuesta a esa pregunta.
-porque fui tan débil que no me pude defender ni a mí mismo… ¡fui tan débil que ni la muerte me quiso!-
¿y que tal? ¿les gusto? realmente espero que si n.n y ¿que les pareció ese poco de pasado? realmente espero haya sido de su agrado jejeje como ya había dicho esta historia se compondrá principalmente de flashback o por lo menos en un inicio n.n hasta que el reencuentro se lleve a cabo, espero recibir sus opiniones al respecto y sin nada mas interesante que decir adiós y suerte.
