Me quedé paralizada. ¿Realmente habían salido esas palabras de mi boca? John me miró con asombro, pero enseguida cambio su expresión hacia cara de burla.
J: ¿así que aceptas mi propuesta de untarte mantequilla?
GI:Eh, no…
J: ¿y entonces? ¿A qué viene esto?
GI: sólo quería hablar contigo, pero creo que me estoy arrepintiendo…
J: Ya veo, ¿no tendrías que estar con Stu? - dijo en tono de reproche.
GI: Stu está vomitando en los lavabos, aun así no sé porque me lo dices de este modo, ¿tienes algún problema con él? Esta tarde os peleasteis en la parada de autobús…
J: ¿Qué? Stu es mi mejor amigo, no tengo ningún problema con él.
GI: ¿Y entonces?
J. ¿Acaso no se pelean los hermanos? Rompió un trato que teníamos y puede que vuelva a pelearme con él…
GI: No le veo sentido siendo tan amigos…
John se gira para pedir otra ronda, está completamente ebrio. De pronto deja la cerveza en la barra, y se acerca a mi oreja
J: Stu se arrima demasiado a lo que es mío
GI: ¿Tuyo?
J: Si, no seas cotilla nena, porque…
La chica rubia nos interrumpe.
- Oye John, me voy a casa o mi madre me reñirá. Estás muy borracho, ¿te acompaño a casa? ¿Qué dirá Mimi si te ve así?
J: Oh Cyn, no seas plasta, he bebido muy poco, te acompaño hasta el bus.
John se fue con Cyn sin ni siquiera mirarme para despedirse. Ella se despide de Dot ¿Se conocen? Jamás había visto a Cyn por aquí, aunque tampoco llevo mucho tiempo en la cuidad.
Estuve un rato bailando pero salí para tomar el aire, estaba sudada y agobiada, ya no podía más.
Al salir escuché que alguien discutía en el callejón de al lado.
Me acerqué a fisgonear disimuladamente. Eran Paul y Dot.
Dot: Y, ¿qué quieres que haga? Debes aceptarlo, no lo he hecho a posta, y creo que tú tienes algo que ver en esto…
P: Dot honey, lo sé. Pero somos muy jóvenes, ahora empiezan a ir las cosas bien con la banda…
Por un rato bajan la voz y no los oigo, pero luego alcanzo a oír algo más.
D: Tengo miedo de estar sola cuando vayas a Hamburgo.
P: Es una gran oportunidad, debo irme.
D: Eres un egoísta ¿ Y nuestro hijo… ?
¡Hijo! Dot y paul estaban esperando un bebé, pero al parecer Paul se iba a Hamburgo con la banda y la dejaba sola. ¿Se iría John también? Sentí una punzada. ¿Porque me siento así? Volví a entrar ya para despedirme de Bee y las chicas.
Allí estaba John otra vez, no lo había visto entrar. Estaba sentado en una silla, mirando la gente y completamente ausente.
George ya se iba.
GI: Hey george, ¿donde están todos?
GE: Se acaban de marchar, yo ahora debo ir hasta Woolton a llevar a John a Mendips y luego volver a Speke y estoy muy cansado.
GI: mm… Puedo acompañarlo yo si quieres
GE: ¿Enserio? ¿Sabes dónde está? Te lo explicaré…
George me contó al detalle cómo llegar a casa de John, Mendips.
Me despedí de él y me dirigí al inerte John.
GI: John, es hora de marcharse, ¿te acompañaré a casa, vale?
J: eh? Ah, Ms. Mantequilla quiere acompañarme a casa…
Gi: No quiero, debo.
J: Quieres
GI: Debo!
J: Lo deseas
GI : Aagh, vámonos, levántate!
Ayudé a John a subir las escaleras hacia la salida del The Cavern y allí estaba Paul con cara de haber llorado. Paul me inspiraba una ternura que no podía explicar, siempre tenía las mejillas rosadas y una mirada dulce, ahora entiendo porque a las chicas les gusta.
Pobre Paul - pensé - lo que se le viene encima.
P: Jodido John, otra vez arrastrándote por el suelo.
J: Es mejor esto que arrastrarse detrás de Dot
Paul apretó los puños pero no dijo nada.
GI: Oye Paul, voy a acompañar a John a casa.
P: ¿ Tu sola? ¿Podrás controlar a John borracho? Deja que te acompañe…
GI: No, podré sola, Gracias.
Paul se acerca a hablarme para que John no nos pueda oír.
P: Gina, hazme caso, es mejor que te acompañe, confía en mí, no es bueno que te deje a solas con él, los dos os meteríais en problemas.
Lo miré extrañada y le dije utilizando su mismo tono de voz:
GI: Yo no tengo que ponerme en problemas solo por acompañarlo a casa, y aun así, yo no me meto en problemas si no quiero.
P: No estés tan segura.
Caminamos durante bastante rato hacia la casa de John.
P: ¿Por qué se fue cyn tan temprano?
John balbuceaba al hablar.
J: No sé, cosas de su madre, no me enteré de mucho de lo que me dijo.
P: No debes tratarla así.
¿Quién era cyn? La curiosidad me invadía, pero no era el momento de preguntar.
Llegamos al portal de Mendips, nunca imaginé que la casa de John fuera de clase media-alta con esas pintas de teddy boy … John sacó las llaves como pudo.
P: John, es mejor que abramos la puerta y te acompañemos arriba para asegurarnos que no hagas ruido, o Mimi montará en cólera.
J: No puedes entrar con esos zapatos sucios , mancharás la moqueta y la bruja me castigará sin salir mil años… que venga solo Gina…
P: John – dijo entre dientes - . Está bien, pero rápido.
Paul me hizo una mirada que no entendí.
Entramos en la casa, era muy acogedora, no podía imaginar a John escuchando Rock & Roll a todo volumen en ese ambiente.
Subimos la escalera enmoquetada sin hacer ruido, yo lo sujetaba a duras penas. Nos dirigimos a su habitación, en el pasillo a la izquierda.
Era una habitación con una cama, allí estaba su guitarra, una radio y algunos posters.
John se sentó.
GI: Bueno John, vete a dormir de una vez, me voy a casa, buenas noches.
J: Eh Gina, no tan deprisa
GI: Paul me espera.
J: haha, Pobre Paul…esperando en la fría noche. ¿Acaso te gusta?
GI: ¿ What?
J: A todas las chicas les gusta Paul
GI: Y a ti te gustan todas las chicas
J: Si, supongo que sí, unas más que otras
GI: ¿puedo irme ya?
J: No, ayúdame a desvestirme…
John podía desvestirse perfectamente, pero lo hice para que me dejara en paz.
Iba todo de cuero, como los otros miembros de la banda. Le ayudé a quitarse la camiseta, olía a largas noches de Rock & Roll. Le ayudé a desabrocharse los pantalones, me sentía realmente ridícula y avergonzada.
J: Normalmente me gusta quitarme los pantalones a mí, así voy más rápido y me pongo a hacer la faena enseguida.
GI: ¡CERDO! Me voy.
J: Como quieras, gracias por traerme a casa…
GI: Oye… ¿que querías decir con lo de que " Stu se arrima demasiado a lo que es mío."?
J: Jajaja, ¿quieres saberlo? Bueno, digamos que… entre colegas, hay algunas chicas que no se pueden tocar, por ejemplo yo jamás tocaría a Dot, la novia de Paul, Sarah la ex de Stu, o Bee , porque Shotton quiere ligársela – ¡a Shotton le gusta Bee! - .
GI: Entonces, Stu ha intentado ligarse a una de tus intocables.
J: Así es.
GI: ¿La rubia? ¿Cyn?
J: Jajaja a Cyn no creo que tenga el valor de acercarse.
Era ambiguo, quería preguntar más pero Paul me esperaba fuera.
GI: Bueno, me voy, suerte con la resaca.
J: Adiós Ms. Mantequilla
GI: No me llames así.
Y me fui.
