Llovía, Bee parloteaba sobre Elvis y Jules estaba distraída, seguro pensado en Pete.

GINA: Oye Jules, tu que conoces a John desde parvulario ¿Por qué crees que montó ese numerito en casa de Paul?

JULES: ¿enserio me lo estás preguntando? Celos. – Dijo tajante – Está celoso, John está encaprichado contigo, todo el mundo lo ha notada.

BEE: Menos Cyn – rieron-.

Cynthia…

GINA: No sé chicas… a mí no me hace mucha gracia…

BEE: Lo sé, pero Gin', Cynthia sabe cómo es John, sabe que siempre ha sido un ligón, pero lo que no sabe es que aun estando con ella, filtrea con otras.

GINA: Eso me duele, me sabe mal por ella.

JULES: Pues no te involucres con chicos con novia como John…

BEE: .. Y Paul.

GINA: ¿Paul? Chicas, parad con la broma. Yo y Paul nos llevamos muy bien, pero nada más, sabéis que en ese caso lo sabríais, ya os he confesado mi atracción por John, ¿qué más queréis?

Se miraron como quien planea un plan diabólico.

BEE: Que admitas que te gustan los dos.

GINA: Jamás, ¡no digáis estupideces!

Esa tarde la pasé ayudando a Brittany en la cocina. Brit vivía sola en un bloque de pisos en el centro de Liverpool, esa noche le visitaba su novio alistado en la marina y quería prepararle una buena cena.

BRIT: Oh Gina, le echo tanto de menos…tengo muchas ganas de verlo.

GINA: Lo sé Brit, y con este guiso no querrá irse nunca más – le dije sonriendo.

De pronto se sintió un gran ruido en la escalera.

Salimos deprisa hacia el rellano y vimos una chica debajo una caja intentando levantarse.

Era Cynthia

GINA: ¿Te has hecho daño?

CYN: No tranquila, - dijo una vez dejó la caja en el suelo - oye ¿tú eres la amiga de John no? –dijo tímidamente.

La inocencia de sus palabras me dolía, si supiese lo del almacén…

GINA: Si, nunca nos han presentado oficialmente, yo soy Gina.

CYN: Nice to meet you. Estoy de mudanza, Dot y yo nos venimos a vivir al cuarto piso y estamos desbordadas de trabajo.

GINA: ¿Dot también? Pero…

CYN: Ya, se lo que piensas, estando embarazada… pero es mejor que no estar todo el día sintiéndose culpable en casa de sus padres, estará más tranquila sin nadie que la juzgue, las dos solas en el piso , yo la cuidaré.

Que amable y considerada es Cynthia – pensé.

GINA: Sure, bueno, si necesitáis ayuda solo tienes que pedírmelo.

CYN: Gracias, see you.

GINA: See you.

Volvimos a dentro con Brit, mientras cocinábamos pensaba en cyn, era perfecta para John, no debía entrometerme, aunque no podía evitar echarlo de menos, lo había estado evitando, pero quería verlo, quizá saludarlo o dejar que se burlase de mí… ¿dónde estaría ahora? ¡No! No debía pensar en eso.

Los exámenes finales eran la semana siguiente, era el final de mi etapa en el instituto. Estuve todos los días encerrada en casa inmersa en los libros, deEdge Hill, al instituto y viceversa. Todos estábamos de exámenes así que tampoco valía la pena salir, nadie podía.

El viernes de esa semana acabamos por fin las clases. Me duché, cogí mi bicicleta y me dirigí a casa de Paul ya que había acept

ado su invitación para pasar una tarde en su comedor mientras los chicos componían, él y… John. Hacía mucho que no le veía.

Llamé a la puerta.

JOHN: Ms. Mantequilla, un placer – dijo con falsa cordialidad –

Ms. Mantequilla…reí por dentro pensando en mi gran metedura de pata en The Cavern.

GINA: Hola John, vengo a estorbar un poco

JOHN: Creo que no estorba más Mike que tu – dijo en voz baja.

Entramos al comedor. Paul estaba sentado en una butaca son la guitarra en la mando, era zurdo.

PAUL: Hi dear, siéntate dónde puedas, puedes coger galletas si quieres.

Me senté en la banqueta del piano mientras John cogía su guitarra y se sentaba al lado de Paul…

JOHN: Paul me estaba enseñando un tema que empezó a componer hace algún tiempo y ahora estamos mirando cómo podemos terminarlo.

PAUL: Si, aunque casi lo tenemos.

Se pusieron a cantar la canción. P.S I love you. Era 100 % Paul,

aunque se me hacía extraño ver a John tocando al mismo tiempo sin estar saltando y hacienda el tonto, bueno, era una canción de amor.

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La canción terminó.

JOHN: Ya ves, Lady McCartney, todo un romántico.

PAUL: Anda, cállate John…

GINA: ¿Y no sabéis como terminarla?

PAUL: No, lo último que canto es: I´ll be coming home again to you, love
until the day i do, Love…
y no sé qué hacer ahora.

GINA: Hm….podrías…podrías cantar: P.S. I love you…bajando el tono al final, y luego hacer you, you, you, I love youuuu, alargando la nota hacia arriba para terminar.

JOHN: No me gusta

PAUL: A mí sí, me lo quedo – y sonrió.

JOHN: Voy a la cocina a coger algo de comer

GINA: Te acompaño.

John cogió la bolsa de ropa colgada en la Puerta del armario y sacó algunos panecillos que puso en la bandeja. Yo cogí un poco de leche de la mesita junto al fregadero vi a John en frente de mí, sin poder reaccionar, me untó mantequilla en la mejilla y me la lamió.

GINA: ¡Pero qué haces!

JOHN: Tú me lo pediste

GINA: Jamás lo hice.

JOHN: Tu subconsciente te fallo en The Cavern.

Pensé que no se acordaría después de la borrachera.

GINA: Pensé que el alcohol te había nublado la memoria.

JOHN: Me acuerdo de todo, todo – puntualizó- incluso de cuando me quitaste los pantalones…

Qué vergüenza…

GINA: Venga, déjalo ya John, paso de tus juegos, estoy harta, además, tienes novia. – le dije crudamente.

Su rostro de tornó sombrío.

JOHN: Veo que ya lo sabes.

GINA: Si, lo sé, y no por ti, ¿No es eso lamentable?

JOHN: Nunca me preguntaste.

GINA: No creía que hiciera falta, de la manera que me tratabas jamás pensé que tuvieses… ¿Cómo puedes hacerlo eso a Cynthia? ¿A caso ella te permite que la trates así?

JOHN: No te refieras a Cynthia ni hables así de ella – dijo amenazante.

Me asusté.

JOHN: Eso sólo nos incumbe a mí y a ella, las cosas no son tan fáciles como crees.

PAUL: ¡Me muero de hambre! Dejaros de parloteo y venid al comedor. –gritó Paul.

Nos dirigimos al comedor con caras serias. Paul se percató y empezó una conversación.

PAUL: Oye Gina, el jueves actuamos en el Casbah, sólo John y yo, seremos poca gente pero estará bien.

GINA: Si, por supuesto, se lo diré a Bee y Jules.

PAUL: Great.

JOHN: Bueno, yo ya me voy, es tarde…

PAUL: ¿ya? Ahora viviendo con Stu no tienes que preocuparte por si Mimi te regaña por el horario de salidas.

JOHN: Ya, pero estoy cansado – mintió.

John tenía planes para ir a la escuela de arte ahora que ya había acabado el instituto, así que fue a vivir con Stu, que sería su compañero de clase, y así estar más libre y lejos de la atenta mirada de su tía Mimi.

John se fue y al cabo de un rato le seguí.

GINA: Bye Paul.

PAUL: See you Gina.

Llegué a casa cuando ya había oscurecido. Mamá estaba en la salita a oscuras, me acerqué a darle las buenas noches cuando me percaté que estaba llorando.

GINA: Mamá, ¿qué ocurre? ¿Por qué lloras?

MADRE: Gina love, echo en falta a tu padre…aun no entiendo porque se fue y nos dejó solas…lo quiero tanto …

Mamá estaba realmente afectada, sé lo mucho que ha amado y ama a papá, las dos nos quedamos vacías cuando se fue de un día para otro.

MADRE: Gin' ten cuidado de quien te enamoras, los hombres te pueden hacer feliz, pero pueden hacerte mucho daño también, cuídate honey.

GINA: Si mamá, acuéstate, vayamos a dormir, mañana será otro día.

MADRE: No, estaré un rato más aquí.

GINA: Ok, como quieras, buenas noches, te quiero.

No respondió.

A la mañana siguiente debía ir al hospital a hacerme la revisión anual, pero antes pasé por Matthew Street a llevarle un paquete a Robert, el dueño de The Grapes, nos hicimos muy amigos desde que nos encontrásemos varias veces en la tienda de Penny Lane, - la tienda en la que vi a John por primera vez - .

Fui bajando por la calle principal, giré a la derecha, y allí estaba, Matthew Street, con los pubs cerrados a cal y canto, quien diría que por las noches esa calle está llena de vida. En medio de la calle, vi aparcado un coche, pude ver que había algunas personas encima charlando y riendo. A medida que me acerqué pude distinguir a algunas personas.

Estaba Shotton, Stu, Pete, John y …Cynthia.

John tenía su brazo alrededor de ella y estaban sentados encima el capó.

Al verlos sentí una punzada en el corazón. Aunque ya sabía que eran pareja, jamás los había visto tan cerca, oficialmente como novios, y delante de más gente.

CYN: Hola Gina, ¿cómo estás?

STU: ¡Hola Gina! – dijo efusivo.

GINA: Hola chicos, estoy bien, voy a llevar este paquete a Robert y luego al hospital.

CYN: ¿Estás enferma?

GINA: Oh no, sólo revisión rutinaria.

STU: Uf, que susto, queremos ver esa cara bonita durante bastante tiempo – dijo guiñando el ojo.

John no me saludó al verme, ni se despidió, estuvo con la cabeza baja todo el rato.

Podría disimular un poco – pensé.

Después de hablar con Robert y beberme un té rapidísimo, fui hacia mi cita al hospital.

El Liverpool Heart and Chest Hospital estaba un poco a las afueras así que fui en bus. Una vez allí entre hacia la sala de espera y en eso que me senté ,se abrió la puerta.

Era Dot. Iba con su típico vestido holgado, algo pálida y sudada.

GINA: ¡Dot!

DOT: Hola… ¿Gina? –dijo amablemente, claro, no teníamos mucho trato.

GINA: Si, ¿cómo estás?

DOT: Siempre se puede estar mejor. Discúlpame, pero debo irme, tengo un poco de prisa, un placer Gina, bye.

Abrió la puerta y se fue. Es bonita Dot.

- ¿Srta. Jones?

Una enfermera dijo mi nombre y entré.

Me acompañó hacia la camilla.

- Espera que ordene un poco la consulta antes que venga el doctor, ha tenido bastante faena con la anterior visita.

- ¿ Con la Srta. Dot?

- Si, Dorothy, pobre chica ¿verdad? Con la ilusión que le hacía… recuerdo lo ilusionada que venía a sus revisiones semanales…

- ¿qué le ocurre, está enferma, el bebé tiene algún problema?

- No Darling….no sé si debería decírtelo sin su autorización pero…la Srta. Dorothy ha perdido el feto.

Me quedé helada, Dot había hablado conmigo cordialmente justo después de abortar a su hijo ya fallecido… "Siempre se puede estar mejor". Me encogí de hombros, me sentía muy mal por ella, debía estar destrozada. ¿Y Paul? ¿Sabía algo?.

Pasé la revisión pensativa y afligida. Pensaba en la pobre Dot, pensaba en que no quería pasar por eso jamás.

Cogí el bus de camino a casa, pensé en llamar a Paul, pero no lo hice, no era el momento.