El martes se levantó soleado, pasé la mañana en el jardín, el tío Bill vino a vernos. Mamá lo quería mucho, pero le recordaba demasiado a papá porque eran como dos gotas de agua.

En esos días todo el mundo estaba en la calle, y más los estudiantes ya que el curso había terminado. Toda las tardes iba con las chicas a pasear, y a ver tiendas, pero sólo a mirar, no podía comprarme nada. Lo peniques que me daba cada semana mi madre los estaba ahorrando para irme de viaje a Amsterdam, papá me había hablado mucho de esa ciudad, y mi sueño era ir algún día.

Pensé mucho en Paul y Dot. Pensé también en John … cuánto le echaba de menos…¿Cómo podía extrañarlo tanto con los desplantes que me había hecho? No lo sabía, pero así lo sentía.

Al fin llegó el jueves. Quedé con las chicas en el Albert Dock para ir juntas hacia el Casbah.

Una vez allí entramos hacia el pub. Era muy pequeño, con las paredes de madera y el techo muy bajo. Al fondo había algo de gente, y nos dirigimos hacia allí.

Los chicos ya habían empezado a tocar. Estaban todos, Stu y los otros, Cynthia también, y algunos compañeros del Quarrybank que no conocía. Nos sentamos donde pudimos para ver a Paul y John con sus guitarras. Sonaban realmente bien, los dos solos, sin el ruido del The Cavern ni el desacompasado sonido de la batería. Si, Pete no tocaba muy bien, pero su familia eran los dueños del casbah.

Terminaron la canción, y Paul se percató de nuestra presencia. Dio un trago de whisky.

PAUL: Venga chicos, ¡dejad un sitio a esas damas por favor! – dijo bromeando.

Entonces los chicos nos hicieron un hueco en primera fila. Debíamos ser unas escasas quince personas.

Crucé mi mirada con John y alcancé a decirle: "Hi" sólo con los labios, sin hablar. El me respondió del mismo modo acompañado por un movimiento de cabeza. Bueno, ahora ya saludaba.

Comenzaron con otro tema, el ambiente era muy íntimo, cada vez se animaban más y todos cantábamos las canciones con ellos entre ronda y ronda, Buddy Holly, Chuk Berry, Elvis, juro que me lo pasé en grande.

Vi que Paul estaba bebiendo más que de costumbre. En un momento Shotton se acercó a él para advertirle que parase de beber, aunque el hizo caso omiso.

John también había bebido mucho, aunque eso era lo normal.

JOHN: Bueno, ladies and gentleman, seguidamente nos acompañara Ms.M… Gina al escenario - ¿iba a decirme ? – a deleitarnos con un tema.

GINA: ¡Ni en sueños John!

PAUL: Venga Gina, yo te dejo mi guitarra. O acaso ¿prefieres tocar el pequeño ukelele de Stu a la gran guitarra de Mccartney? – dijo claramente en doble sentido.

Todos rieron y yo me levanté de mi sitio.

GINA: Anda callaos y trae esa guitarra McCartney

PAUL: Sus deseos son ordenes mylady, que vuelva entera!

¿Por qué diablos había aceptado? Estaba delante de toda esa gente mirándome fijamente esperando que cantase algo decente. Tierra trágame – pensé- .

Cogí aire y empecé a cantar "Till there was you", de Peggy Lee. ( watch?v=YCbd6pxmVHY )

Era una canción lenta, así que todo el mundo se relajó y se calló para escucharme. Al principio tenía mi mirada fija entre el suelo y mis dedos mientras tocaba los acordes. En un momento levanté la mirada y allí estaba Paul, en sus pensamientos, no sé si asombrado o en ese estado inerte tan conocido en las borracheras de John, pero me miraba fijamente.

Terminé de cantar, por fin, ya había pasado mi mal momento del día. Le di mi guitarra a John, y en ese momento se tocaron nuestras manos, estuvimos algunos segundos más de lo que deberíamos para pasar la guitarra del uno al otro.

JOHN: Bueno, parece que la Srta. Jones le gusta la canción clásica y cursi – dijo burlándose.

GINA: Parece que al Sr. Lennon también le gusta – dije guiñando un ojo.

Sí, eso fue un indicio de filtreo. Pero ¿cómo podía evitarlo? Jamás tendríamos nada, pero sentía una gran atracción por él, y era evidente que lo mismo le pasaba a John, aunque Cynthia estaba allí, su fiel y perfecta novia con la que ni de lejos podía competir.

Sonrió.

El pequeño concierto terminó. Los chicos dejaron sus instrumentos y se sentaron con todos a acabar de pasar la noche bebiendo y bromeando.

John estaba en un rincón manoseándose con Cynthia descaradamente y besándose en mis narices, de vez en cuando me miraba por encima del hombro de Cyn adrede, ¿quería ponerme celosa?. Pues lo consiguió. No podía mirarlos más o acabaría tirando mi ginebra por su cabeza.

GINA: Oye Jules, ¿dónde está el baño?

JULES: Entra por esa puerta pequeñita, verás unas escaleras estrechas que van hacia arriba, allí verás un balcón, sal y a un lado verás una puerta acristalada que va a un pequeño lavabo, coge el abrigo porque hace mucho frío arriba.

GINA: Thank's.

Subí las escaleras y fui al baño. Como era de esperar, sí hacía frío, y yo sin hacer caso a Jules fui con mi vestido de tirantes inconscientemente.

Salí del baño hacia el balcón, me dirigí otra vez a las escaleras, pero tuve que recular, ya que Paul estaba subiendo por la misma y al ser tan estrecha no pasábamos los dos.

PAUL: Ahora cada vez que escuche "Till there was you" pensaré en ti, quizá algún día podríamos cantarla a dueto.

-sonreí- .

Al día siguiente me levanté con dolor de cabeza, aunque lo recordaba todo. Estaba frente al espejo, me mojé la cara para despertarme. El agua fría me despejó un poco, aunque mi boca pastosa aun me hacía recordar todo lo que pasó la noche anterior. Pasé un dedo por los labios, pensé en John y … .

Me lavé los dientes y bajé a la cocina a desayunar. Mamá no estaba, pero me había dejado una nota encima la cafetera: "He ido a comprar algunas cosas, te veo más tarde".

Me quemé la legua con el té. Pendiente de mi dolor de cabeza no me percaté de que el té estaba hirviendo. Comí algunas galletas y algún panecillo, sin mantequilla por supuesto.

Estaba resentida con John, de un día para otro pasaba de despreciarme e ignorarme, a intentar ligar conmigo o intentar darme celos besándose con su novia delante de mí. No Lennon, basta.

Pensé seriamente en alejarme de él, pero no podía. Así que pensé fríamente y creí que podía intentar hacerle caso a Stu, siempre se había mostrado muy atento conmigo y era evidente que le gustaba.

*al teléfono*

GINA: ¿Stu?

JOHN: No, soy John, ¿de parte de quién?

Mierda, no recordaba que ahora vivían juntos. ¿Quería que John supiese que llamaba a Stu? ¿Debía fingir ser otra persona? No, no debía esconderme.

GINA: Hola John, soy Gina, ¿le puedes pasar el teléfono por favor?

Se quedó en silencio.

JOHN: Eh…sí, sí.

STU: Gina Darling, no esperaba tu llamada, grata sorpresa – dijo ilusionado.

¿Me estaré equivocando?

GINA: Oye Stu – nerviosa y dubitativa tragué saliva – me preguntaba si…no sé… quizá algún día querrías ir a dar una vuelta o …al cine, quien sabe.

¡Ya lo he dicho! – pensé esperando su respuesta.

STU : ¡Por supuesto! ¿Cuándo? ¿Dónde?

GINA: Bueno, no sé.

STU: Mañana a las 7, ¿en el Calderstone?

Había dicho algún día de estos….

GINA: Eh , bueno , de acuerdo, allí a las 7 .

A la mañana siguiente estaba inquieta, sentía que había sido un error, esperaba estar suficientemente por Stu y no pensar en John o …en cualquier otra cosa.

A las 7 en punto estaba a las puertas del Calderstone park. Demasiado puntual, ¡pensará que estoy desesperada por verle! Él llega tarde , ¿ debería darle una oportunidad siendo inpuntual a nuestra primera cita? . Venga Gina, sólo han pasado 5 minutos –me dije.

Stu llegó con su mejor planta. Tupé, camiseta negra, pantalones de cuero y sus características botas. Reconozco que por dentro pensé : ¡WOW!

STU: Hola Gina, estás preciosa.

GINA: Hola Stu, tu tampoco estás nada mal.

Se inclinó para darme un beso en la mejilla, más cerca de los labios que de las mejillas, así de descarado era Stu.

Nos dirigimos hacia el parque para sentarnos en la hierba. Podíamos sentir los pájaros, no había ningún ruido, estábamos solos, solo vimos pasar dos señoras mayores con un carrito.

Hablamos de los proyectos de Stu. Era sabido por todos que era un gran artista y que tenía un gran talento. Me invitó a ver sus obras algún día. Estábamos pasando un rato agradable.

Stu se me acercaba cada vez más, podía ver sus intenciones a la legua ¿quería ir tan rápido?

STU: Oye, supongo que te habrás dado cuenta de mi atracción por ti…

GINA: Oh si …

STU: ¿Tanto se me nota? – dijo avergonzado.

GINA: Un poquito – le dije sonriendo complicemente.

Entonces Stu se inclinó como lo había hecho antes, pero esta vez me dio un corto y cortés beso en los labios.

Me ruboricé, no esperaba ningún beso en ese momento. Separó sus labios y me miró.

STU: ¿Ahora te gusta un poco menos John?

GINA: No me gusta John.

Aparté mi vista de Stu por un segundo y vi unas cabezas que se asomaban detrás de unos matojos, habrían unas 4 personas. Reconocí a George y a Pete.

Stu se lo habría dicho y estaban allí para comprobarlo. De lo más seguro que John estaría espiando para ver lo que hacía su amigo Stu conmigo. Me vino a la memoria la noche en el casbah y su estrategia de celos, así que decidí devolvérselo con la misma moneda.

Volví mi mirada hacia Stu. Me acerqué a él y le planté un beso en los labios. A juzgar por su cara no se esperaba una respuesta así por mi parte. Sonrió con cierto aire de satisfacción cogiéndome por la cintura y acercándome más hacia él.

Empecé a besarle insistentemente, nuestras lenguas se fundieron en nuestras bocas. Estuvimos así durante algunos minutos y debo reconocer que me gustó, aunque lo que me empujó a besarle tan apasionadamente fue mi ataque de ira, o quizá de celos ante la imagen mental de John y Cynthia aquella noche.

Oh John…

¿Qué pensaría John después de vernos? No quería que se peleara con Stu otra vez, pero por otras parte me dolería su indiferencia, ya que eso significaría que no le importaba.

Stu me acompañó a casa , quedaba muy lejos de su piso, pero lo hizo de agrado. Veía a Stu feliz, pero sentía que lo estaba engañado, me gustaba, pero no sentía la misma sensación en mi pecho como al ver a John.

STU: Oye Gina, se lo que sientes por John y tu sabes lo que siento por ti. No voy a forzarte a hacer nada que no quieras, no habrá nada formal entre nosotros si tu no quieres pero ..dame una oportunidad para ir quedando de vez en cuando…y quien sabe…

GINA: Claro que sí Stu, siempre que quieras, por eso te llamé, estoy bien contigo, paso de los rollos de John, y no me conviene estar mucho con Paul, Dot es muy celosa y la gente habla. A propósito de Dot…

STU: Ella está bien, la vi hace unos días, quien no está muy bien es Paul, no es el mismo. Ha empezado a beber mucho y tiene una mirada muy … perdida. Deberías hablar con él.

Se despidió con un dulce beso en los labios.